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CRITICA
Por: PACO CASADO
'Jesuscristo Superstar' (1973) es una película considerada polémica desde mucho antes de filmarse, cuando la ópera rock de Tim Rice se exhibía en los escenarios de todo el mundo.
La visión que da el autor de Cristo levantó polémica por mucho que se basara en los textos del Evangelio.
A raíz de ello el film puso en guardia a los mismos que habían protestado por la obra teatral, y fueron las más altas jerarquías eclesiásticas, con el Papa a la cabeza, las que le dieran el respaldo de confirmación a la obra, que nos da un Cristo moderno o si prefieren una visión moderna de Cristo.
Tras los principios de búsqueda de una juventud hippy de encontrar una verdad que les satisficiera.
Tim Rice les propone este Jesucristo líder, superstrella, mostrándonos una figura algo parcial, ya que nos presenta sólo el aspecto humano y apuesta de soslayo, en los últimos minutos, muy de pasada, su divinidad cuando suplica al Padre.
Pero aún siendo parcial, se muestra ecuánime en este aspecto y nunca irreverente, aunque sus autores son judíos protestantes y quizás por ello se ha quitado de enmedio a la Virgen María.
En este sentido apuntar que en la cinta no aparece el momento de la Resurrección.
En el autobús de vuelta de los actores, Cristo se vuelve con ellos.
Este simbolismo, como otros muchos más que puede haber en el argumento o que se le hayan querido sacar, aunque sus autores no lo hayan pretendido, ha avivado el fuego del comentario y la polémica.
Así Jesucristo es un hombre de raza blanca, Judas es incorporado por un actor negro y María Magdalena por una asiática.
Sus autores dicen que no ha sido pretendido el enfrentamiento racial, sino que se ha atendido a la conveniencia y facultades de los actores para incorporar dichos personajes.
Ciertamente se podría decir que Judas se hace el amor de la película y que sus cualidades interpretativa como actor y como cantante son tan fabulosas que sobresale por encima de los demás.
Se ha dicho que el espectáculo más bien podría titularse Judas Superstar, pero hubiera acarreado más conflicto del que ya de por sí ha suscitado.
'Jesucristo Superstar' (1973) de Norman Jewison no es más que la fiel transposición de la ópera rock de Tim Rice adaptada para la pantalla por Melvin Bragg y Norman Jewison como autores del guion, en la que han puesto la mayor parte de los números musicales en exteriore, en el desierto de Nagev con lo que se consigue un mayor realismo al estar situada en tierra religiosa.
Allí llega un autobús cargado de actores para representar los últimos siete días de la vida del Maestro.
De esta manera y con una visión de Jesús muy cercana a la problemática de la juventud actual se ha puesto en imágenes un Jesús nada dulce, sino moderno y actual que deja la puerta abierta al espectador para que cada uno haga su valoración.
No creemos que esta versión evangélica de Cristo, con bailables modernos, deba asustar o escandalizar a nadie.
La figura de Jesús ha sido siempre de un gran atractivo, no únicamente para el cine, que lo trató desde su nacimiento, sino que ha sido muchas veces tocado por la pintura, la literatura, la escultura y la música.
Grandes compositores como Bach, Haydn, Haendel, Mozart, etc. lo reflejaron en sus partituras e igualmente ocurrió en el cine que en su día dio diversas versiones de su figura, desde Nicholas Ray hasta Pier Paolo Pasolini.
Pero a pesar de estar basado en la música, casi no nos atreveríamos a llamarle musical, sino más bien lo que es, ópera rock, ya que de esta manera situamos al posible espectador en el punto exacto para no confundirlo con los cánones tradicionales del musical norteamericano, tradicionalmente basado en el género de la comedia.
Como ópera rock da muchas posibilidades a este nuevo apartado musical y como es lógico pensar, está basado en una obra bastante lograda, con números musicales muy bien compuestos que han conseguido la popularidad y primeros puestos en los hit's parades.
Su banda sonora es de una gran calidad y fuera de serie y apenas difiere de la de la obra teatral, sin que le falte ningún número esencial.
Y puesto que estamos hablando del musical hay que decir que Norman Jewison ha tratado de reflejarlo lo mejor posible en imágenes y no es precisamente este género el que mejor domina.
Bellísima la fotografía de Douglas Slocombe aunque a veces con excesivo esteticismo en algunos planos.
Magistral la música y sensacional el trabajo de Carl Anderson, el actor negro que incorpora a Judas que sobresale a gran altura sobre los demás.
En definitiva un notable film que satisface la expectación despertada en el espectador.
Bafta al mejor sonido. Premio a la mejor fotografía de la British Society of Cinematographers. David de Donatello al mejor film extranjero. Nominado al Oscar la música y seis nomianciones al Globo de oro y a la Espiga de oro en la Seminci de Valladolid.
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