MAURICE PIALAT
nace en Cunlhat, Auvernia, el 31 de agosto de 1925
Se cría principalmente con su abuela una vez que su padre, comerciante de madera, vino y carbón, se arruina. Aspira a ser pintor y estudia arquitectura y posteriormente pintura en la École Nationale Supérieure des Arts Décoratifs durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras la Liberación, abandona la pintura y se busca la vida como puede.
En los años cincuenta, se compra una cámara y realiza varios cortometrajes de aficionado, sobre todo en Turquía, antes de llamar la atención del productor Pierre Braunberger, que produce su primer cortometraje profesional, El amor existe, en 1960.
Rueda tardíamente, a los 43 años, su primer largometraje, La infancia desnuda, sobre niños tutelados por la administración pública. La película es seleccionada para el Festival de Venecia de 1968, gana el premio Jean Vigo y da a conocer el estilo de Pialat: una puesta en escena cruda y realista próxima al documental y un reparto formado, en parte, por actores aficionados.
Tras La casa del bosque, una serie producida para la ORTF, Pialat dirige Nosotros no envejeceremos juntos, basada en un libro propio, con Marlène Jobert y Jean Yanne en el papel de una pareja que se hace trizas. La película es un éxito de crítica y público (1,7 millones de espectadores), y Jean Yanne recibe el premio al mejor actor en el Festival de Cannes de 1972.
Su tercera película, La boca abierta, inspirada en la agonía de su propia madre, es un fracaso comercial y lleva a la quiebra a su empresa, Lido Films, en 1974. Regresa a la dirección cuatro años más tarde con Aprueba primero pero no vuelve a tener éxito hasta 1980 con Loulou, inmortalizada por la pareja Isabelle Huppert-Gérard Depardieu (en competición en el Festival de Cannes, 950 000 espectadores). La película está escrita por Arlette Langmann, que ya había sido montadora o coguionista en las anteriores películas.
Inicia una larga colaboración con el productor Daniel Toscan du Plantier a partir de A nuestros amores, de 1983, que da a conocer a Sandrine Bonnaire y gana el César a la mejor película. También en esta película conoce a Sylvie Danton, atrecista, que acabará siendo coguionista y después productora de sus películas, además de su esposa.
En 1985, Pialat vuelve a trabajar con Gérard Depardieu en Police, escrita por Catherine Breillat, sobre el día a día de una comisaría de París. Esta película será el mayor éxito de público del realizador, con más de 1,8 millones de espectadores.
El dúo vuelve a reunirse en 1987 con Bajo el sol de Satán, basada en la novela de Georges Bernanos. La película siembra la polémica en el Festival de Cannes, pero Pialat gana la Palma de Oro.
En 1991 el cineasta dirige Van Gogh, un antiguo proyecto que le permite reencontrarse con su pasión por la pintura y en el que Jacques Dutronc interpreta el papel principal, que le vale un César al mejor actor. El niño, su última película, estrenada en 1995 y con un importante componente autobiográfico, está protagonizada por su hijo Antoine y por un Depardieu que encarna a un doble del cineasta.





































































