PHILIPP STÖLZL
nació en Múnich en 1967.
Sus comienzos fueron como diseñador de escenografías para teatro. Se pasó a la dirección en 1997, cuando hizo sus primeras incursiones en el mundo de la publicidad y los vídeos musicales.
Ha trabajado con artistas internacionales de la talla de Rammstein, Marius Müller-Westernhagen, Pavarotti, Madonna y Mick Jagger. En la actualidad, gracias a su versatilidad se ha labrado una carrera tanto en cine como en teatro.
Su debut en cine llegó en 2005 con Baby, mientras su segundo trabajo como director fue el titulado North Face (2008), obteniendo un gran éxito en taquilla y se alzandose con varias nominaciones a premios nacionales e internacionales, como el premio a mejor fotografía en los Premios del Cine alemán y el premio a mejor guion del Círculo de Críticos de Cine de Alemania.
A continuación rodó varios títulos que tuvieron muy buena acogida entre el público y la crítica, como Goethe! (2010) y la adaptación del bestseller literario El médico (2013), que llevó a casi cuatro millones de espectadores a los cines alemanes.
Su siguiente proyecto fue la adaptación del musical I've Never Been to New York (2019), que contó con un reparto estelar y se alzó con el galardón especial en los Premios Bávaros del Cine. En 2020 estrenó la adaptación literaria de The Royal Game (2020).
En 2016, el director resucitó al protagonista de las novelas de Karl May en la trilogía Winnetou: Un nuevo mundo, Winnetou: La última batalla y Winnetou: El secreto del lago de la plata para la cadena RTL. Stölzl ha ido compaginando su trabajo en cine y televisión con su amor por el teatro. En verano de 2019, encandiló al público y a la crítica con su producción de la ópera RIGOLETTO. No solo por ser la primera vez que la obra maestra de Giuseppe Verdi se representaba sobre el lago, sino por la increíble escenografía diseñada por el director.
En verano de 2021, la obra se trasladó a Bregenz. En 2005 Stölzl logró un éxito inesperado con su versión de DER FREISCHÜTZ de Weber en el Meininger Staatstheater, en la que no solo participó como director, sino que se encargó también de la escenografía. Tras el éxito de esta propuesta llegaron otras producciones de ópera y teatro, con representaciones en el Festival de Salzburgo (BENVENUTO CELLINI, CAVALLERIA RUSTICANA / PAGLIACCI), el festival de música Ruhrtriennale (RUBENS), el Theater Basel (FAUSTO, DER FLIEGENDE HOLLÄNDER, FRANKENSTEIN, LOS CUENTOS DE ANDERSEN), el Staatsschauspiel Dresden (DER PHANTAST), la ópera de Stuttgart (DIE FLEDERMAUS), el Deutsche Oper Berlin (RIENZI, PARSIFAL) y la ópera de Berlín (ORFEO, Il TROVATORE), entre otros teatros de renombre.













































































