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INFORMACIÓN
Titulo original: Zoolander 2
Año Producción: 2016
Nacionalidad: EE.UU
Duración: 100 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de años
Género: Comedia
Director: Ben Stiller
Guión: Justin Theroux
Fotografía: Daniel Mindel
Música: Theodore Shapiro
FECHAS DE ESTRENO
España: 12 Febrero 2016
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Paramount Pictures


SINOPSIS

Derek y Hansel continúan en el mundo de la moda cuando una compañía pretende sacarlos del negocio...

INTÉRPRETES

BEN STILLER, OWEN WILSON, KRISTEN WIIG, BENEDICT CUMBERBATCH, OLIVIA MUNN, PENÉLOPE CRUZ, WILL FERRELL, CHRISTINE TAYLOR, BILLY ZANE, JUSTIN BIEBER, LEWIS HAMILTON, JERRY STILLER

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   La idea surgió de la colaboración creativa de dos genios de la comedia –Drake Sather y Ben Stiller– inicialmente concebida como sketch para los premios de moda VH1 en 1996. Se trataba de una visión entre bastidores de un reportaje fotográfico de moda y de los extravagantes personajes que pueblan este mundo.
 
“Drake me preguntó si quería hacer del modelo masculino. Pensé que sería ridículo, y precisamente por eso quise hacerlo,” recuerda Stiller.
 
“A Drake le encanta la moda y tiene una mente cómica tremendamente inteligente y audaz. Al final montamos ese sketch dos años seguidos”. Tal fue el recibimiento del sketch que se pensó en adaptarlo al cine.
 
El camino emprendido por Derek y Hansel para volver a la gran pantalla ha sido largo y tortuoso, llevando 15 años en los que se produjeron varios intentos frustrados.
 
“Esta película lleva mucho tiempo cociéndose” explica el guionista, director y estrella del filme Ben Stiller. “De hecho habríamos hecho la secuela al año de estrenar la primera pero nadie se acercó a verla, por lo que no interesaba”, dice Stiller entre risas.
 
Lanzada en septiembre de 2001, un momento delicado a raíz del 11 S, la primera entrega no funcionó en taquilla. Sin embargo la cinta encontró legiones de nuevos fans gracias a su lanzamiento en DVD y paulatinamente creció hasta alcanzar su estatus de clásico de culto. “La película se dio a conocer al correrse la voz entre espectadores que la iban viendo y recomendando, casi como una pequeña producción de un estudio independiente, como cuando te encuentras un vinilo vintage. La gente que la iba descubriendo lo hacía pensando que había dado con algo especial y le cogieron cariño”, dice Justin Theroux, que apareció en la primera entrega y vuelve como guionista en la secuela.
 
Los personajes y las absurdas frases emblemáticas de la película conectaron con los espectadores, llegando a formar parte de un colectivo cultural compartido. Con el apogeo de los medios de comunicación sociales y sus múltiples plataformas, estas frases dieron lugar a hashtags y chistes que recorrieron el mundo entero. “En estos años me ha sorprendido descubrir admiradores por dondequiera que voy, ya sea Europa, México o Sudamérica. La gente se me acerca y me pide que pose como Acero Azul, que ni siquiera es mi personaje” ríe Owen Wilson. Y añade: “Las comedias no siempre son traducibles a otras culturas pero los personajes de Derek y Hansel alcanzan tal punto de ridiculez que sospecho que es por eso que la gente los aprecia”.
 
Se produjeron varios intentos de sacar adelante una secuela en los 15 años que trascurrieron tras la primera entrega, en los que Stiller trabajó con admirados guionistas de la comedia entre ellos su colaborador original John Hamburg, el guionista y director Nicholas Stoller, y el colaborador de Stiller en Tropic Thunder, Justin Theroux.  “Después de un tiempo llegué a pensar que jamás lo conseguiríamos. Pero no sé cómo, en algún momento todas las piezas empezaron a encajar y pensé ‘Ahora sí. Lo vamos a hacer’” recuerda Stiller. 
 
La larga gestación para el segundo capítulo de Zoolander le dio la oportunidad a Stiller y a su equipo creativo de desarrollar el argumento y los personajes de tal forma que rindiera homenaje al espíritu de la primera que tan bien conectó con la audiencia. Explica Stiller: “Queríamos hacer una película que intentara estar a la altura de la primera y de las expectativas de toda la gente a la que le gustó. Me siento afortunado de ver que hay gente a la que le gusta tanto la película y no quiero decepcionarles”.  

  Con cada paso que avanzaba el proceso de desarrollo, el retorno de la trifecta formada por Derek, Hansel, y Mugatu siempre fue la constante del argumento. Aunque se mueven en un mundo extravagante como es el de los modelos masculinos en el mundo de la moda, la potencia de los personajes es precisamente donde radica la fuerza del filme y Stiller sabía que trabajar el regreso de la trifecta era esencial. Asegura Stiller: “Cuando alguien me dice que le encanta Zoolander, yo interpreto que significa que les gusta los personajes de Derek, Hansel, y Mugatu porque son ellos los que hacen esta película”.
 
Para Stiller, calzarse nuevamente los taconazos de Derek supuso cierto reto tras un paréntesis tan prolongado. “Derek es tremendamente único. Es muy auténtico y su mundo gira en torno a sí mismo, todo ello con la ingenuidad que lo caracteriza. Volví a ver la primera peli para asegurarme de que lo estaba haciendo bien, y después de un par de semanas ya me resultaba natural y a partir de ahí, divertido”. Incluido entre los prestigiosos iconos de la cultura pop cuyo nombre de pila basta con identificarlos el “Hansel” de Owen Wilson es un personaje que perfectamente recoge el misterio y atractivo de una estrella del rock bohemia que fascina a las masas. “He tenido la suerte de encarnar a buenos personajes en los años que llevo trabajando y el hecho de que a Hansel se le conozca tal cual por su nombre de pila como le sucede a personas como Madonna o Sting refleja hasta qué punto ha calado este personaje” explica Wilson.
 
“Owen tiene una presencia cómica única y soy un gran admirador de su trabajo” afirma su colaborador de toda la vida Stiller. “Tiene una sensibilidad muy particular y cuando improvisa en su terreno creará cosas que jamás imaginaste. Además, al igual que su personaje, es increíblemente guapo… me resultó divertido ver cómo evocaba su personaje. En la primera semana del rodaje estaba haciendo una secuencia en la que miraba a lo lejos en el desierto y entonces, salió con los labios fruncidos de Hansel y a partir de ahí no hubo vuelta atrás”.
 
Tan emblemático que se le reconoce simplemente por su perfil, Jacobim Mugatu se encuentra entre los villanos más reverenciados y odiados de la historia del cine. Conocido por su gusto por vestuarios estrafalarios, perritos pequeños, tirarle el café a alguien, y la capacidad de discernir quién es tendencia, Mugatu verdaderamente es un personaje único en su especie. Considerado un recién llegado cuando se estrenó la cinta original, el cómico Will Ferrell tuvo la oportunidad de crear este absurdo personaje de cero. “Los personajes de la moda son divertidísimos porque se trata de terreno muy fértil” afirma Ferrell. “Mugatu es un personaje importante para mí porque fue la primera ocasión en la que pude hacer un personaje a lo grande que gustara a la gente”.
 
Stiller relata: “Posiblemente Will sea la persona más graciosa del momento, no tiene parangón haciendo reír. Pero a pesar de la locura de su comedia y lo extravagantes que son sus personajes, es la persona más normal y con los pies en la tierra que te puedas encontrar jamás, tanto que a veces creo que está haciendo uno de sus personajes y resulta que no, que está siendo sí mismo, un tío normal a lo Will Ferrell”.
 
Para Ferrell, lucir nuevamente la infame peluca resultó una experiencia interesante después de 15 años. “Al principio se me hizo raro volver a meterme en el personaje y enfundarme esos trajes, pero entonces ya no me lo pareció” dice entre risas. “Se me había olvidado lo intenso que es Mugatu. Jamás se relaja y siempre le está gritando a alguien porque las cosas nunca están a su altura, pero precisamente son estas características las que enganchan de cara a interpretar”.
 
Sentado en primera fila con vistas al monitor, Stiller presenció entusiasmado el regreso de Mugatu: “No habíamos vuelto a trabajar juntos desde la primera peli, y me lo pasé en grande viéndole retomar el personaje. El primer día de rodaje se estaba peleando con Todd (protagonizado por Nathan Lee Graham) y sentí que el tiempo no había pasado. Podría tirarme horas viéndole hacer su papel. Me estaba partiendo el culo de risa desde el primer minuto”.

  En el mundo de la moda, en un minuto eres tendencia y al siguiente ya no… estás dentro, y luego estás fuera. Conocida por su corto periodo de atención y altibajos caprichosos donde las modas vienen y van en un abrir y cerrar de ojos, la industria de la moda realmente vive su momento. Asimismo, diseñadores y tendencias toman protagonismo o son puestos en el baúl de los recuerdos de una temporada a otra según su acogida en la pasarela.
 
Una vez fijada la tan esperada fecha de comienzo de producción, el regreso de los modelos masculinos más importantes del mundo requería un anuncio digno de la espera. Tras una ausencia de 15 años (muy por encima de la típica fecha de caducidad de un supermodelo), ¿qué mejor lugar para celebrar el relanzamiento que sobre una pasarela? Superando los limites entre la realidad y la ficción, la idea era que Derek y Hansel celebraran su regreso desfilando en una de las colecciones más importantes de la semana de la moda en París. Para hacer la ocasión mucho más surrealista, los medios de comunicación, el público presente y las modelos del desfile, no lo sabrían. “Creímos que sería interesante anunciar la película sin anunciarla, y que Derek y Hansel simplemente aparecieran en un desfile de moda sin decírselo a nadie. Al menos parecía divertido hasta que llegó el día… cuando  nos preguntamos “¿en qué demonios estábamos pensando?… esto podría torcerse”, explica Stiller.
 
Era primordial encontrar al diseñador adecuado con el que asociarse, uno que estuviera dispuesto a compartir su escenario y a divertirse un poco; una exigencia considerable en una industria que se toma a sí misma con absoluta seriedad. “Teníamos que encontrar a un socio que estuviera dispuesto a hacer su desfile y dejarnos ser parte del mismo; lo cual es difícil porque estos desfiles son sumamente importantes y suponen mucho en su mundo. Creía que terminaríamos haciéndolo en un Men’s Warehouse o algo así, porque ¿quién tendría esa clase de sentido del humor?”
 
Sumando varios requisitos que incluían una marca que encajara bien creativa y culturalmente durante la semana de la moda, consideraron varias opciones. “Nos tomamos muy en serio encontrar el equilibrio entre lo absurdo de nuestro mundo y mostrar el máximo respeto por el mundo de la moda. Para nosotros era importante que esta fuera la cumbre de nuestra oportunidad creativa y cultural. En un primer momento buscamos un desfile masculino, con una programación muy especifica, y queríamos que fuera una marca italiana”, explica Jeff Mann.
 
Superando sus expectativas más disparatadas, la casa de moda dispuesta a compartir escenario no fue otra que VALENTINO, una de las casas de moda más icónicas y legendarias. Una vieja amiga de Stiller, la directora de comunicación a nivel mundial de Valentino, Francesca Leoni, hizo la atrevida sugerencia que participaran en el desfile femenino en la semana de la moda en París, algo totalmente inesperado y sin precedentes. “Maria Grazia y Pierpaolo son muy respetados en la industria de la moda y se les conoce por ser diseñadores muy serios. Sus colecciones y desfiles son conocidos por ser pureza, donde todo gira en torno a las modelos, la música y la ropa, y pesa menos el espectáculo. Cuando nos sentamos con Ben para intercambiar ideas, no dudaron ni un momento y estaban emocionados”, recuerda Leoni.
 
Fans de la primera película, los directores creativos de Valentino, Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli estaban encantados con la oportunidad de divertirse un poco en lo que es una experiencia seria e intensa. “Cuando Ben lanzó la idea de anunciar la película en nuestro desfile, nos emocionamos porque Zoolander es parte de nuestro pasado, parte de nuestra historia juntos. Me atrevería a decir que es la película que mejor representa la moda y lo radical que puede llegar a ser”, explica Piccioli.
 
“Creo que a veces somos un poco como Zoolander,” dice Chiuri entre risas. Mientras el dúo no dudaba sobre la maniobra publicitaria, otras voces de su entorno no lo tenían tan claro. “Algunos dijeron ‘¡Qué! ¿Estáis locos? Podría ser arriesgado emparejar la imagen de la marca y la ropa con algo tan divertido’”, recuerda Chiuri.
 
Añade Piccioli, “Fue realmente subversivo tener a Zoolander en el desfile. La moda se toma a sí misma muy en serio, pero estábamos seguros de que puedes trabajar con seriedad y reírte, ¿por qué no?”. 
 
El factor sorpresa era esencial. Se enfrentaban a la realidad de un mundo donde la información circula los 7 días de la semana las 24 horas al día y se puede compartir inmediatamente por cualquiera que tenga un móvil, por lo que la preparación y estrategias planteadas fueron nada menos que las de una operación encubierta de la vida real. “Lo guardamos en secreto, únicamente Maria Grazia, Pierpaolo y su director ejecutivo Sassi y yo lo sabíamos. Ninguno de mis directores de relaciones públicas o las modelos del desfile lo sabían. Usamos nombres falsos durante la producción, nadie se podía imaginar lo que nos traíamos entre manos”, explica Leoni.
 
Viajando de incógnito y en secreto a París, a Stiller, Wilson y su pequeño equipo les llevaron a la pasarela tres horas antes del desfile y les escondieron en una tienda de campaña hasta el final del mismo, sin que nadie les viera. Se bajó la luz, empezó la música y las modelos desfilaron por la pasarela mientras los ojos del mundo de la moda veían cómo una de sus marcas más importantes presentaba su nueva colección. Justo antes del final cuando todas las modelos, como siempre, desfilan juntas para cerrar el desfile, se bajan las luces al tiempo que cambia la música. Mientras Stiller y Wilson desfilaban a ambos lados de la pasarela ovalada, el público pasó de una total confusión e incredulidad a extasiadas risas y aplausos. “Pude ver esa reacción mientras desfilábamos por la pasarela –la gente miraba alrededor preguntándose qué estaba pasando. Sacaron sus móviles y la gente empezó a reírse entre dientes y luego a carcajadas, y cuando llegamos al final de la pasarela la gente estaba de pie, aplaudiendo”, recuerda Stiller.
 
El equipo de Valentino vivió la experiencia entre bastidores. “Primero la gente se sentó en silencio, era demasiado raro ver a estos hombres sobre la pasarela. La reacción fue de completa sorpresa y lo notamos bastante detrás del escenario, fue como si la moda estuviera viviendo un momento de libertad. Todo el mundo empezó a reírse y a aplaudir, fue como si estuvieras en la iglesia y el papa comenzara a reírse”, dice Piccoili entre risas.
 
“Cuando salimos nos miramos el uno al otro y sentimos la emoción de pensar ‘¿Qué acabamos de hacer?’ Como si hubiéramos ganado la Super Bowl o algo parecido y lo único que hicimos fue desfilar por la pasarela”, dice Stiller.
 
Por si fuera poco y para desdibujar aún más la ficción y la realidad se produjo una interacción cuidadosamente coreografiada con el mismísimo Jerome Jarre. Cuando Derek salió de la pasarela aquel día, “espontáneamente” cogió el teléfono de un espectador para hacerse un #selfie que recorrió medio mundo, haciéndolo oficial… ¡Acero Azul ha vuelto! Por los nervios por la ejecución de este momento coreografiado, Stiller ensayó meticulosamente antes del evento. “Estaba en el hotel literalmente practicando lo que es coger un teléfono con un abrigo en mi hombro y quitarme rápidamente el abrigo y hacer un selfie. Te lo puedes imaginar, es lo más ridículo que un hombre adulto puede hacer solo en su habitación del hotel”, ríe Stiller.
 
Después de desfilar por la pasarela, lo que seguramente fue el momento más comentado durante la semana de la moda rápidamente se convirtió en un los grandes momentos de la moda de todo el año. La maniobra publicitaria fue tendencia durante 6 horas consecutivas y tuvo más de 2 mil millones de reacciones en 24 horas. Jeff Mann dice: “Fue un momento muy poderoso. La respuesta de la sala y luego del resto del mundo fue un gran golpe. Estar en esa pequeña burbuja entre bastidores que estallaba al final del desfile es algo que jamás olvidaré”.

 
Admirador del cine italiano y de cineastas legendarios como Federico Fellini y Vittorio De Sica, Stiller pensó que Italia sería un buen telón de fondo para la secuela. “A donde fuera que estuviera en Italia la gente me hablaba sobre Zoolander y sentí que allí había una conexión especial con los personajes. Me gustó la idea de tener este fondo internacional para la película y darle así un aspecto diferente y parecía lógico ya que la moda es algo mundial”.
 
Aunque Milán es considerada el centro neurálgico de la moda italiana, Roma fue elegida como el centro ideal para la historia de la película y base de la producción. “Comúnmente, Milán es más conocida como centro de la moda de lo que quizás puede ser Roma, pero varias casas de moda tienen su sede allí incluyendo a Valentino y Fendi. Roma también pasa por ser sumamente cinematográfica, así que estaba perfectamente justificado elegir Roma”, explica el productor Clayton Townsend. 
 
Rica en historia y en paisajes, Roma encajaba perfectamente con la estética visual y con la historia. “Tras 15 años de ausencia, creímos que Roma era un telón de fondo tan imponente como el regreso en sí. Nos resultó más importante y sofisticada, por lo que pensé que seria un fantástico telón de fondo para la reaparición. La historia de la película tiene una mitología profunda por lo que parecía un homenaje natural por la gran historia que hay aquí”, dice el director de producción y productor Jeff Mann.     
 
El rodaje duró cuatro meses en primavera del 2015, con un equipo de producción compuesto por un pequeño grupo de estadounidenses y algunos de los mejores artesanos de la comunidad cinematográfica italiana. La lista de localizaciones parece la lista turística ideal, incluyendo algunos de los lugares históricos mas importantes de Roma: El Foro Romano, El Panteón, las Termas de Caracalla, el Palacio Venecia, Museo MACRO, el río Tiber, el Palacio de Congresos y los legendarios estudios Cinecitta.  
 
El director de producción y productor Jeff Mann puso el listón extremadamente alto con su propuesta de escenarios y estética de la película. Para el grandioso exterior del imperio de Alexanya Atoz, la arquitectura única del Palazo della Civilta cumplía los criterios a la perfección. Considerado un icono de la arquitectura fascista, el edificio fue encargado en 1937 por Mussolini con la intención de albergar el grandioso arte romano. Revestido completamente por mármol travertino, el impresionante diseño y prodigiosa magnitud lo convirtieron en el telón de fondo perfecto. “El edificio es muy gráfico, austero y enorme y era perfecto para demostrar la grandeza. Hay cierto exceso con todos esos ambientes”, explica Mann.
 
Sin ser eclipsado por el exterior imponente, el Palacio del Congresos de Roma sirvió como el interior de la casa de Atoz. Construido originalmente para la Exposición Universal en 1942 pero cancelado debido a la II Guerra Mundial, los extensos interiores proporcionaron el esqueleto ideal sobre el cual Mann y su equipo pudieron crear el elaborado diseño del estudio de Atoz, “Queríamos crear una especie de mausoleo para Alexanya, que fuera un espacio portentoso para crear y existir. Ella es una emperatriz”.
 
¿Y qué es lo que toda emperatriz creativa necesita en su lugar de trabajo? Un gran nido donde posarse sobre su imperio de la moda. “Nos gustaba la idea de plantar a Alexanya en un nido, como si estuviera incubando sus grandes ideas”, dice Mann entre risas.
 
Algunos de los lugares de Roma más visitados por los turistas se usaron para el rodaje; el Panteón sirvió como fondo para una extensa secuencia de persecución en la que intervienen un equipo de sicarios en moto y una de las estrellas de pop más importantes del mundo, mientras que las Termas de Caracalla se usaron para varias secuencias en los jardines y en sus extensos túneles subterráneos. Uno de los lugares históricos más colosales e impresionantes de la arqueología, las Termas de Caracalla, se construyeron originalmente entre el 212-217 d.C. y permanecen como un magnífico testimonio de la arquitectura e ingeniería romana. Los jardines de las Termas de Caracalla se transformaron en el “Incredi-ball”, el acontecimiento más importante del mundo de la moda en el que Derek, Hansel y Valentina sigilosamente le siguen la pista a algunos de los personajes más influyentes del mundo de la moda mientras descienden en los profundos y misteriosos túneles, dirigiéndose a lo que descubren es una habitación de sacrificios.  
 
Aunque varias escenas se rodaron en los túneles reales de las Termas de Caracalla, se construyó una enorme recreación de una de las cúpulas de las termas en el escenario de los ilustres estudios Cinecitta. El legendario plató, encargado en 1937 por Mussolini, es considerado el centro del cine italiano y ha acogido algunos de los tesoros cinematográficos más importantes del cine italiano, incluyendo la obra maestra de Fellini, La Dolce Vita. La producción de Zoolander ocupó varios escenarios simultáneamente, uno de los cuales albergó las construcciones más grandes de la producción, la habitación del sacrificio. “Fue la parte más elaborada, que tomó más tiempo, y supuso el mayor movimiento de antigüedades y elementos modernos. Resultó ser muy complicado pero al final quedó genial”, explica Clayton Townsend.
 
Esperando un gran regreso a la gloria y al glamour del mundo de la moda, Derek y Hansel ven de primera mano cuántas cosas han cambiado cuando aparecen en el desfile de moda de la Casa Atoz, que cuenta con el diseñador de moda más popular del momento, Don Atari. Situado en los jardines de un vertedero de desechos médicos que requiere que los adinerados asistentes atraviesen los agujeros de la valla metálica y caminen hasta las rodillas de fango, el desfile capta la estética anti-moda del diseñador y su espíritu desdeñoso. “Fue divertido combinar esos elementos y crear ese nivel de locura mientras hacíamos esta manifiesta declaración sobre la moda. La idea era mostrar todas las tendencias que pueden darse en los extremos y es un medio camino entre la actitud de ‘Da igual, se trata de improvisar y ya está’ y la realidad de que está perfectamente calculado”, comenta Jeff Mann.
 
Se trata de un gran decorado hecho con mucho andamiaje y enormes alcantarillados de hormigón que esbozan una impresionante cinta transportadora. El desfile “Wasteland” o zona de deshechos capta la deslucida y sin embargo elaborada visión de la moda de Don Atari. Mann pretendía crear una experiencia que parezca improvisada y descuidada aunque en realidad es ejecutada con suma precisión y planificación. “Representa la dicotomía de su personaje en una majestuosa producción en la que figuran personas mayores paseándose por una cinta transportadora enfundadas en ropa de segunda mano sucia y disfraces de Halloween”.
 
Para Stiller y Mann, uno de los principales objetivos de la película era ir más allá del alcance y escala de las comedias tradicionales. “Como director, Ben tiene su estética cinematográfica y a pesar de que estábamos rodando una comedia, a él le gusta que sea bonito y luzca bien. Es su forma de ser”, explica Mann. “Nuestro objetivo para esta película es sorprender a los espectadores con los decorados, con un nivel extremo de diseño que halla su equilibro entre lo desmesurado y lo real”.
 
En el planteamiento inicial del diseño de la película, Stiller se fijó en varias películas italianas del pasado como inspiración. “Me enganché a esas maravillosas películas Technicolor de De Sica, de los años 60 con Marcello Mastroianni y Sofía Loren, que tienen colores increíbles y grandes valores de producción. Pensé que en el mundo de Zoolander teníamos licencia para conseguir ese mundo estilizado”.
 
“No sueles esperar que las comedias luzcan un diseño bonito porque te hacen reír y no hace falta que haya belleza ni glamour en cada toma. Pero en esta película se junta la belleza y la locura con el vestuario, la luz, las localizaciones y cada pequeño detalle, porque Ben tiene mucho ojo y buen gusto”, comenta Penélope Cruz.
 
Kristen Wiig concuerda, “Ben es increíblemente apasionado y detallista y se preocupa mucho por cada elemento de la película. Es muy visual y quiere que todo luzca hermoso, ningún detalle queda sin terminar. Es genial trabajar con alguien que se preocupe tanto”.
 
“Como director, Ben está completamente infravalorado. Está totalmente centrado y ayuda a que los actores mantengan el ritmo. Tiene grandes ideas, pero quiere que los actores hagan lo que mejor se les da y les apoya con su total compromiso con sus personajes”, explica Will Ferrell.
 
Para Stiller, crear el clima ideal era primordial para ofrecer a su inmensamente talentoso elenco la oportunidad de hacer lo que mejor se les da. “Si creas las circunstancias adecuadas y te aseguras de que la cámara esté enfocada, no hay más que dejar a los actores que hagan su trabajo. Al final, al dirigir una comedia, esperas ver algo que te haga reír y es un placer trabajar con gente así de buena. Soy muy afortunado”.
 
El papel del director es una tarea de gran dificultad, que requiere que el director desempeñe muchos roles y haga malabarismos con una multitud de elementos detrás de la cámara. Como cara de la franquicia, Stiller tenía la dificultad añadida de dirigir el cotarro y además ser la cara de la franquicia ante las cámaras. La capacidad de Stiller de equilibrar sus tareas como director y actor principal fue una gran demostración de cara a sus compañeros y equipo. “Es increíble ver trabajar a Ben porque puede observar la escena,  reescribirla, interpretarla, dirigirla y editarla mentalmente y todo a la vez. Lo tiene todo en la cabeza”, dice Justin Theroux entre risas.
 
“Fue extraordinario ver a Ben entrar y salir de la ficción y ser tantas personas a la vez”, recuerda Cruz. “A la vez que dirigía, cambiaba la cámara y las luces y luego volvía a ser Derek en una escena y así cientos de veces al día. No hay mucha gente capaz de asumir ese nivel de presión. Esa flexibilidad es realmente admirable”.

 En el seno de una historia que transcurre en el mundo de la alta costura, Stiller se dedicó a la tarea de encontrar un diseñador de vestuario que pudiera crear el punto adecuado entre la alta costura y la comedia. Con una extensa lista de créditos que incluyen Y de repente tú y La boda de mi mejor amiga, la diseñadora de vestuario Leesa Evans se unió al equipo, fascinada por los desafíos que planteaban trabajar en una película ambientada en el mundo de la moda. “Estaba emocionada por la oportunidad de participar en esta película y mostrar el arte de la moda. No estamos diciendo que sea divertido por amor a la diversión, sino que queremos demostrar que la moda puede ser divertida, brillante, extravagante, imaginativa e hilarante según el momento y dependiendo del contexto”, explica Evans.
 
Amada y acogida por una comunidad que ha recibido la película y participa en la broma, la secuela brindó una oportunidad de trabajar con algunos de los mejores diseñadores, editores y figuras de la moda, una experiencia extremadamente diferente a la de la primera película. Stiller reflexiona, “Cuando nos sentamos y hablamos sobre todas nuestras ideas y de lo que queríamos conseguir, era esencial que la industria de la moda formara parte de la película. Pudimos contar con su apoyo mucho más que en la primera película”.
 
“Por suerte sabíamos que la primera gustó y fue bien recibida por la industria de la moda, así que había mucha gente que en esta ocasión quería ser parte de la secuela. Afortunadamente tuvimos muchas oportunidades de incluir aún más moda de lo que estoy seguro tuvimos en la primera entrega”, dice Evans.
 
Mientras que en su esencia es una comedia satírica, el equipo creativo quería establecer un equilibrio entre la alta costura real y la realidad absurda del mundo de Zoolander. “Buscamos por todas partes prendas de los diseñadores de alta costura que encajaran con las ideas que teníamos para los personajes. Comencé a construir sobre moda real e incluí algo de mis propios diseños para tener la sensación de que se trataba de una colaboración real entre el personaje cómico y la alta costura. Básicamente queríamos que la película fuera 50% moda de alta costura y 50% comedia”.
 
Evans se dedicó a la tarea de presentar a los queridos personajes en el contexto de la moda actual pero sin desviarse demasiado de la integridad de los personajes originales. De una época diferente, Derek y Hansel toman muy en serio sus modelitos, incluso después de haber escogido dejar el mundo de la moda atrás. “De alguna manera Derek y Hansel siempre estarán al tanto de la moda, es parte de su vida”, comenta Evans.
 
Cuando vemos por primera vez a Derek y a Hansel, viven desconectados en polos opuestos del mundo, habiendo prometido no volver nunca a la pasarela ni al mundo en general. De todos modos, fiel al verdadero estilo de Zoolander, ambos están listos para saltar a la pasarela en todo momento ya que siempre van de punta en blanco…incluso en sus momentos más bajos. Viviendo solo en la cima de una montaña desolada y alejado de las miradas de la moda, primero se ve a Derek vestido con un traje de montaña de gala totalmente a la moda, mientras Hansel lleva una vida pacífica en plan discípulo del yoga inspirado en la gloria Bohemia. “La idea detrás de la imagen de Derek era presentar al hombre de montaña que se ve en las revistas. Y para Hansel, si estuvieras en la India, ¿cuál sería la versión de la moda que incorpora preciosas telas, increíbles colores, y artesanía real que complementara perfectamente su choza de barro? Ambos siempre están listos para la pasarela”, ríe Evans.
 
Muchas cosas han cambiado durante la larga ausencia de Derek y Hansel del mundo de la moda,  claramente reflejado en el nuevo diseñador escogido por la moda, el chico malo de la moda Don Atari. “Derek y Hansel vienen de un mundo donde la moda es un espectáculo increíblemente elaborado y se concibe como una obra de arte, y Don Atari es un sabelotodo anti-moda”. Crear la estética de Don Atari, donde lo corriente se considera alta costura, brinda la oportunidad de reírse de la intensidad y seriedad del mundo de la moda. “Me encanta este look, que Don Atari pueda señalar cualquier cosa y llamarlo moda. Coge disfraces cursis de Halloween de estilo setentero que son completamente ridículos y simples y los convierte en tendencia. Ah mira, ¿llevas un par de calcetines blancos? Pues también están de moda”, dice Evans entre risas.
 
Pero sin duda el armario más recargado y espectacular es el de Alexanya Atoz, cuya visión única se refleja en sus modelos elaborados y los ambientes que crea. Cada conjunto que Atoz se pone es un pieza de arte andante que hace una declaración, cada una más grandiosa que la anterior. Evans tuvo la oportunidad de llegar al límite con el personaje de Alexanya y su falsa línea de ropa.  “Con esta línea y aquellas piezas, podíamos remarcar lo ridículo y presentar una cara diferente. Fue divertido incorporar moda real y llevarla hasta su punto más descabellado y salvaje”.
 
La actriz Kristen Wiig se quedó impresionada con los distintos diseños y detalles. “Todos esos vestidos eran asombrosos, Leesa es realmente increíble. Me envío los bocetos antes de que empezáramos y habláramos de que cada estilo tuviera un tema, como una ardilla sexy voladora que tiene cuatro alas, un peinado de mohicano, y cuero púrpura”.
  A
 la hora de construir un personaje exuberante, Alexanya no pierde la oportunidad de hacer una declaración e incorpora elementos llamativos de los pies a la cabeza. Sus creaciones usualmente están acompañadas por peinados laberínticos que dialogan con la ropa; creando todos los efectos posibles. Si un vestido recuerda a una caja por ejemplo, se recreaba esa misma forma incorporándola en los peinados. “Era muy divertido porque había muchos volúmenes y peinados cruzados donde a veces las pelucas no encajaban perfectamente si no estaba medido con los complementos gigantes que ella debía llevar en el cabello. Había muchos cabos que atar entre pelucas, monturas, complementos, y fue un esfuerzo colaborativo perfecto y muy divertido”.
 
“Había muchas pelucas y postizos sensacionales –poliestireno, pelo, redes, pelotas, un triángulo, cajas.. era increíble. No sé como se les ocurren estas cosas”, dice Wiig entre risas.
 
Alguno de los conjuntos eran tan complicados como preciosos. Will recalca, “El vestido de la flor púrpura me causaba un poco de estrés porque llevaba un arreglo con una flor en la que tenía que meter los brazos. Lo único que se me ve es la cara y realmente solo la nariz y la barbilla porque todo lo demás eran prótesis. Así que no era lo mas cómodo pero madre mía, qué bonito era”.
 
Para Penélope Cruz en su papel de Valentina, lo cómico de su carácter era encontrar la sensualidad natural e inherente de una agente seria de la Interpol. Bien sea por un corsé que lleva debajo de la ropa por si tiene que ir nadando a una isla remota, o un ajustado traje rojo bombero hecho de cuero y tipo motociclista que combina perfectamente con su moto roja, Valentina siempre va vestida para lo que la investigación requiera y para lucir. Los diferentes conjuntos le dan a Valentina el aspecto clásico de espía con un punto sexy, con la ventaja que aporta la belleza natural de Penélope y lo bien que lleva la ropa. “Con el personaje de Penélope queríamos resaltar las icónicas imágenes de las hermosas y sexis mujeres italianas de los 60 Sofía Loren y Bridgette Bardot, mientras resaltábamos la comedia de un personaje que no sabe cuán sexy es. Fue realmente divertido encontrar el equilibrio entre Valentina la seria y la realmente fantástica, y Penélope es deslumbrante y lleva la ropa estupendamente”, dice Evans.
 
“Estos personajes se toman a sí mismos con gran seriedad lo cual es importante para el ritmo y comedia de la película porque todo es extravagante. Pero lo que Leesa ha creado es único y especial. Algunos de los conjuntos son tan desmesurados que casi hacen daño a la vista, hay demasiada belleza en cada pieza que ha creado”, comenta Cruz.
 
Italia es conocida por su moda y artesanía, y Evans y su equipo tenían las manos llenas con ciertos aspectos que requirieron mucho trabajo. “Fue como hacer una película de época. No teníamos el lujo de coger simplemente un par de vaqueros y una camiseta para un personaje determinado, todo estaba hecho a medida”. 
 
Stiller comenta, “Lo que ella ha conseguido y teníamos que inventar y hacer en Italia era muy ambicioso. Los trajes tenían que interactuar con el decorado y con cada ambiente, y eran un elemento de la película más, tan importante como todos los demás en una película como esta”.
 
Con cada parte en acción en cada uno de los looks, la colaboración entre departamentos era primordial. “Para algunos de los personajes, la interacción entre el vestuario, maquillaje, peluquería y prótesis era considerable. Una parte afectaba a otra y la colaboración entre departamentos era esencial. Era increíble verlo todo junto”, comenta el productor Clayton Townsend.
 
Entre el intenso ritmo de trabajo del equipo de vestuario, el flujo constante de cameos que aparecen en la película –muchos de los cuales son de los grandes nombres del mundo de la moda– supuso un desafío para Evans y su equipo. Debido a las complicadas agendas de las celebridades, el equipo de Evans tenía poco tiempo de preparación para algunos de los nombres más importantes de la moda. “La mayoría de las veces nos enterábamos de que un cameo en particular iba a venir y teníamos solo 24 horas para adaptarnos. En cierto sentido, cada cameo era único y cada persona era única debido a su posición icónica en el mundo de la moda. Había mucha gente diferente que todos conocemos y queremos, que son parte de este maravilloso e increíble negocio de la moda a los que queríamos honrar en cierta manera. Era importante vestirles no solamente de forma increíble en cuanto a moda se refiere sino también de forma emblemática”, explica Evans.
  A
 pesar de todo el caos que acompaña a una película de esta envergadura en un país extranjero en la que figuran algunos de los nombres más importantes de la moda, no perdimos la oportunidad de exhibir el arte de la moda a la vez que hacíamos un guiño a la audiencia. “Cumpliremos nuestra misión si a alguien de la industria de la moda que aprecia la alta costura le gusta la película tanto como a alguien que le encanta la comedia. Me sentiría increíblemente orgulloso sabiendo que hay algo en la película para todos y que fue muy divertida y exhibió el arte y belleza de cada uno de sus elementos y piezas, si logramos construir sobre la base de la primera película con arte a la vez que permanecemos fiel a esta”.

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