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INFORMACIÓN
Titulo original: The House With A Clock In Its Walls
Año Producción: 2018
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 104 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Género: Comedia, Fantasía, Terror
Director: Eli Roth
Guión: Eric Kripke. Basado en la novela escrita por John Bellairs
Fotografía: Rogier Stoffers
Música: Nathan Barr
FECHAS DE ESTRENO
España: 11 Octubre 2018
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Entertainment One


SINOPSIS

Lewis es enviado a vivir con su tío Jonathan tras fallecer sus padres. Allí descubre que su tío es un brujo, entrando en un mundo lleno de magia, dándose cuenta de que este poder no solo limita a las personas buenas sino que también existe Isaac, un malvado mago que pretendía crear un apocalipsis. Para ello creó un reloj con magia negra que seguiría marcando hasta llegar el fin del mundo. Aunque falleció antes de terminar el reloj, el cual se encuentra en casa de su tío. Ahora ambos deben unir sus fuerzas por encontrar el reloj antes de que sea demasiado tarde...

INTÉRPRETES

RENÉE ELISE GOLDSBERRY, CATE BLANCHETT, JACK BLACK, KYLE MacLACHLAN, COLLEEN CAMP, OWEN VACCARO, PERLA MIDDLETON, SUNNY SULJIC, DEMETRI LANDELL, BRAXTON BJERKEN, RICKY MUSE, CHRIS ADAMS, VAN MARTEN, ALLI BECKMAN

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UNA CARTA DE UN FAN LO INICIA TODO...
   Los productores Bradley J. Fischer y James Vanderbilt, de Mythology Entertainment, llevaban tiempo queriendo trabajar con el guionista y productor Eric Kripke, creador de la longeva y popular serie de televisión “Sobrenatural”, que cuenta la historia de dos hermanos que deben enfrentarse a toda clase de criaturas sobrenaturales, demonios, ángeles e incluso dioses. Los productores de Mythology estaban deseando colaborar con el guionista en uno de los proyectos por el que mostraba mayor pasión. Para ello, recurrieron al material original que inspiró a un joven Kripke cuando aún era niño: la primera entrega de la atemporal serie de doce libros de John Bellairs “La casa del reloj en la pared”.
  En la primera novela de Bellairs, conocemos a Lewis Barnavelt, un joven huérfano precoz que vive en los años 50, que inicialmente no encaja con sus compañeros ni con su familia adoptiva. De duelo tras la repentina muerte de sus padres, este chico introvertido y encantadoramente empollón se ve inmerso de golpe en un mundo de brujas y magos casi tan abruptamente como le fueron arrebatados sus padres. Tras tener que trasladarse a vivir con su tío Jonathan, un místico de talentos extraños y de dudosa utilidad, se encuentra convertido en aprendiz del mundo de las artes místicas.
  La productora ejecutiva Tracey Nyberg comenta sobre los antecedentes del proyecto: “La primera historia se publicó a principios de los 70 y hay un total de doce. El último libro se publicó hace unos diez años. Lo que nos gusta de ‘La casa del reloj en la pared’ es que es una historia clásica. Hay un joven huérfano enviado a vivir a un sitio desconocido y se siente como un extraño. A lo largo de la serie de libros, se encuentra a sí mismo y descubre lo que le hace único”.
  Como muchos niños de los 70 —y aquellos que hoy día continúan devorando los libros de Bellairs— Kripke estaba fascinado tanto por la manera en que el autor se dirigía a los niños, como por los apasionantes dibujos góticos de Edward Gorey, divertidos y escalofriantes a partes iguales. “Hace tiempo que somos admiradores de Eric y todo esto empezó con su pasión por ese libro”, reflexiona Nyberg.
  “Brad y Jamie me preguntaron: ‘Si pudieras hacer cualquier película que quisieras, cual elegirías?’”, recuerda Kripke. “Para mí, no había duda: este libro. Ha sido la obsesión de toda mi vida llevar este libro a la gran pantalla. De niño, era mi libro favorito. Devoré todo lo que escribió John Bellairs; él inspiró en gran medida mi carrera. Una vez le escribí una carta, la única carta de fan que he escrito en mi vida. Me respondió y, a día de hoy, aún guardo esa carta en mi escritorio”.
  Lo que realmente atrajo a Fischer sobre el arco argumental de Lewis fue lo fácil que era identificarse con un chico que se encuentra convertido en un extraño en tierra extraña. El productor se dio cuenta hace tiempo de que las historias más interesantes son aquellas en las que el protagonista se ve de golpe sumido en un mundo nuevo y debe lidiar con decisiones más propias de un adulto. Fischer resumen: “Owen termina encontrando una familia donde menos lo esperaba”.
  De igual modo, lo que atraía a los lectores de las historias de Bellairs que hablaban de encontrarse a uno mismo, era la forma tan apasionada que tenía de escribía sobre celebrar de donde procedes... y adónde te lleva tu destino. La historia se ambienta en la ciudad ficticia de New Zebedee —basada en Marshall, Michigan— una pintoresca ciudad repleta de calles bordeadas de árboles y una asombrosa serie de casas de aspecto misterioso. Parece un mundo idílico en el que criarse, pero los secretos y misterios de la ciudad, escondidos tras una simple fachada se manifestarán de una forma sobrecogedora.
  Cuando era un joven escritor, Bellairs pasaba por delante de las siniestras casas y de ahí surgió la inspiración para los libros. “John apreciaba mucho los recuerdos de su ciudad natal”, aporta Brad Stricklan, que se ha encargado de escribir los libros de Bellairs desde “The Ghost in the Mirror”.
  Aunque se ambienta en la América de los años 50, los personajes de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED residen y personifican una época propia. Jonathan está obsesionado con su magia y su casa es un altar de una era ya pasada. Vestido con ropa que algo más que ligeramente anacrónica —con su alegre fez y su ropa de mago— disfruta siendo el tipo más raro del barrio.
  Su vecina y mejor amiga, Florence Zimmerman, también sigue atrapada en el momento más feliz de su vida, una época idílica, antes de que sufriera una terrible tragedia que le dejara con el corazón roto y su magia hecha añicos. Para mitigar el dolor, se rodea de un mundo de color... con una decoración morada y ropa de color berenjena; todo es temático.
  Para Fisher, era muy importante reunir a unos socios de producción y a un director que hicieran justicia a esas historias de Bellairs tan deliciosamente extrañas y al mismo tiempo accesibles. Serían nada menos que la legendaria Amblin Entertainment y el director Eli Roth, el cual ya sabe alguna que otra cosa sobre cómo asustar a los espectadores. “Amblin da vida a esta historia de una manera que nadie podría hacerlo, acogiéndola bajo el mismo sello que aquellos clásicos de Amblin como ‘Los Goonies’, ‘Gremlins’ y ‘E.T., el extraterrestre’, los cuales —como chaval criado a las afueras de Nueva Jersey en los años 80— fueron los que me inspiraron a dedicarme a hacer películas. Eli, por su parte, era una elección natural para dirigirla”, comenta Fischer. “Siempre quise volver al canon de Amblin y encontrar una manera de contar de nuevo ese tipo de historias en la gran pantalla. Eli también sentía ese mismo impulso y tenía las mismas referencias de la infancia que yo, y desde el primer momento en que entró en el proyecto, nos dimos cuenta de que terminábamos las frases del otro”.
  A Roth, que ha hecho carrera a base de sustos mucho más intensos, le atrajo esta historia para todos los públicos por infinidad de razones. No era simplemente la oportunidad de hacer la clase de película con la que siempre había soñado, sino que era además la oportunidad de colaborar con Amblin, cuyas películas podría decirse que habían sido de las que más habían influido en él como niño y como realizador en ciernes.
  El director nos guía por una introducción a este mundo: “Hay ciertas cosas que dan a esta historia un ambiente de Amblin y yo quería ser la persona que creara la siguiente gran película de Amblin. Quiero que LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED se compare con ‘Gremlins’ y ‘Regreso al futuro’”. No le preocupa poner nerviosos a los espectadores más jóvenes con las cosas que acechan en la oscuridad de la noche. “Quería que esta película diera mucho miedo, y creo que algo puede ser divertido y al mismo tiempo dar miedo. ‘Gremlins’ ya lo demostró, así como ‘E.T., el extraterrestre’”.
  Al equipo de Mythology le interesaba fichar a un director que no fuera una opción segura, sino que buscaba alguien que asumiera riesgos. “Eli es muy conocido por su experiencia en el cine de terror y la mayoría de sus películas se han englobado claramente en ese género”, señala Nyberg. “Su pasión por este género es clara. Lo que mucha gente no sabe es que a LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED aporta su pasión por el cine, de arriba abajo. Conoce todos los clásicos y todas las referencias de cine, desde las menos conocidas a las más populares”.
  “Eli y yo nos conocemos desde hace muchos años”, explica Fischer. “Y supe que causaría sorpresa fichar a alguien para dirigir una película familiar a alguien cuya filmografía está llena de cintas tan aterradoras. Pero también sabía que Eli se crio y se sintió inspirado por las películas de Amblin de los años 80, como ‘E.T., el extraterrestre’, ‘Los Goonies’ y ‘Gremlins’. Y recuperar el Amblin clásico para una nueva generación es algo en lo que ambos nos hemos afanado, a lo largo de nuestras carreras, por encontrar una forma de llevarlo a cabo”.
  “Para mí, hay dos cualidades fundamentales que definen el Amblin clásico. La primera es el miedo que daban, no un miedo de sobresaltos, sino un miedo que se te metía dentro, debido al peligro al que se enfrentaban y todo lo que arriesgaban aquellos niños, con los que te podías identificar perfectamente, cuando salían de sus vidas comunes y corrientes, para contestar la llamada de la aventura”, continúa Fischer. “Y la segunda [cualidad] era que se desarrollaban claramente desde el punto de vista de chicos normales, que descubrían algo sobre su mundo que les conduciría a un viaje extraordinario que cambiaría sus vidas para siempre. No me cabía ninguna duda de que Eli podía hacer uso de ambos elementos de una manera profundamente personal. En cierto modo LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED es la clase de película que Eli estaba destinado a hacer”.
  El director ha sentido un gran interés toda su vida por explorar lo mejor y lo peor de la humanidad... así como la forma que tenemos de afrontar las crisis. ¿Sabemos estar a la altura de la ocasión o nos venimos abajo? Para él, la historia de Lewis de sufrimiento y recuperación permite eso. “¿Cómo afrontas y procesas la tragedia?”, pregunta Roth. “Esta es una historia en la que ocurren cosas horribles y hay quienes las afrontan avanzando y quienes desearían retroceder en el tiempo para que no ocurrieran nunca”.
  Roth cuenta que su afinidad por esta serie de libros y, en última instancia, por la película que dirigiría, comenzó con las ilustraciones de portada de los libros de Bellairs. “Tengo una extraña conexión con estos libros porque colecciono la obra de Edward Gorey. Tenía una portada original de una historia de John Bellairs escrita por Brad Strickland: ‘The Hand of the Necromancer’. Cuando leí el guion, no me podía creer que hubiera un libro con ilustraciones de Gorey y que yo no lo tuviera”.
  El realizador llevaba mucho tiempo deseando hacer “una película de miedo para niños”. Roth afirma: “Quería hacer algo que recordara a ‘Gremlins’, ‘E.T., el extraterrestre’ o ‘Los héroes del tiempo’, algo fantástico y con temática de Halloween. Esta historia tenía calabazas, tenía autómatas. Había muchos ingredientes y elementos en el libro y en el guion con los que conectaba. En especial con Lewis, ese chico inadaptado. Yo no crecí siendo huérfano, pero sí que me sentí como un marginado y un paria”.
  Roth cuenta que probablemente uno de los mejores consejos que ha recibido en su vida vino precisamente del propio jefe de Amblin, un hombre que sabe alguna que otra cosa sobre mezclar géneros. “Le conté a Spielberg la experiencia tan fundamental que supuso para mí ‘Poltergeist (Fenómenos extraños)’ cuando era niño y que quería dar a una nueva generación de niños esas mismas emociones. Me dio entonces un consejo increíble. Me dijo: ‘No te pases con el diseño hasta el punto en que la gente no se pueda meter en la historia. Y más importante todavía, haz que dé miedo. A los chavales les encanta pasar miedo’”.

DISEÑO Y MANEJO DE LA CÁMARA...
  La atracción principal de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED es por supuesto la mansión, que alberga un profundo y oscuro secreto capaz de acabar con el mundo. Pero la ciudad de los años 50 de New Zebedee tuvo que ser recreada en Newnan, Georgia. Desde la tienda de dulces hasta la casa morada de la Sra. Zimmerman, el equipo responsable del proyecto quedó encantado al encontrar la imagen que buscaban en este pueblecito sureño.
  La inspiración de Roth a la hora de crear este universo junto al diseñador de producción Jon Hutman es interesante: una película de Quentin Tarantino en la que Roth precisamente intervino como actor. Explica el director: “Actuar en ‘Malditos bastardos’ fue una de las experiencias más divertidas de mi vida. Pude vivir en el mundo de los años 40 y estar en Europa”.
  No solo esa década... sino también justo la siguiente. Como enorme fan de la trilogía de Amblin de Regreso al futuro, y en general de los años 50, Roth estaba deseando especialmente meterse en el diseño de New Zebedee. “Me encantaba esa plaza del pueblo de las películas; me encantaba lo de ‘Salvemos el reloj de la torre’ [N. del t.: en referencia a las películas de Regreso al futuro]. Cuando llegamos a Newnan, todos pensamos: ‘Dios mío, pero si es igual que la plaza del pueblo de ‘Regreso al Futuro’”.
  Tanto a Roth como a Hutman les ha interesado desde hace tiempo la época de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial. Atraídos no solo por el momento de calma en el que el país intentaba recuperarse del conflicto y recobrar el aliento colectivo, adoran también el gran avance que se produjo en la música, la cultura, la tecnología, las películas de monstruos y el Technicolor.
  Por supuesto, una película titulada LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED tenía que contar con una casa como estrella principal. “Queríamos que pareciera exuberante y hermosa, pero teníamos claro que la casa iba a ser un personaje”, añade el director. “Al mismo tiempo, teníamos que abrirnos a todo el mundo de la ciudad de New Zebedee”. Rodado en el centro de Newnan, a unos 30 minutos de Atlanta, la pequeña ciudad tenía la imagen que el diseñador de producción Hutman andaba buscando, incluidas las casas de final de siglo, similares a las que podrían encontrarse en Michigan.
  Lo cierto es que Roth y Hutman ya habían colaborado antes de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED, aunque en situaciones muy distintas. “Resulta que ya había trabajado con Eli hace más de 20 años en una película llamada ‘Quiz Show: El dilema’, de la que fui diseñador de producción”, recuerda Hutman, “mientras que Eli era el ayudante de uno de los productores”. Y agrega riendo: “Así que claramente uno de los dos ha experimentado un ascenso meteórico en su carrera desde entonces”.
  Hutman encontró en Roth un colaborador reflexivo que se toma el diseño de una película de la misma forma que él. “Lo que me gusta de Eli es que es un cruce de director, productor, guionista y actor. Me pareció que entendía perfectamente cómo debía ser la película”, opina Hutman. “Creo que, en cualquier cinta, mi trabajo es hacer que el mundo de la película tenga el aspecto con el que lo perciben los personajes”. Hace una pausa y añade: “Me entusiasman las casas. Así que tener la oportunidad de diseñar cualquier casa, pero en especial una casa encantada, es una de esas cosas que siempre he querido hacer. Me encanta poder hacerlo desde el punto de vista de un niño”.
  Para el aspecto visual de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED, las decisiones que tomó Roth con el director de fotografía holandés Rogier Stoffers —cuya fascinante carrera abarca trabajos desde “Mongol” hasta una colaboración previa con Jack Black en “Escuela de rock”— encajaron perfectamente con el diseño de Hutman. “Rogier y yo colaboramos en ‘El justiciero’ y fue una experiencia tan estupenda que queríamos volver a trabajar juntos”, comparte Roth. “Esta película nos dio la oportunidad de expresarnos en un lenguaje visual que no era posible en un thriller de venganza. Queríamos hacer algo alocado, creativo y hermoso”.
  El reparto se dio perfecta cuenta de la atención al detalle puesta por el equipo creativo para hacer de Newnan su nueva localización mística. “Lo que me encanta del libro”, aporta Blanchett, “al igual del modo en que está concebida la película, es que sientes que es algo que podría pasar en realidad, aquí y ahora, pero sin embargo ocurre en la pequeña ciudad de New Zebedee, que parece haber quedado congelada en el tiempo, como si volviéramos al pasado. Ves todas esas cosas fantásticas, pero lo haces a través de un prisma mágico. Newnan es un lugar maravilloso, con casas increíbles, donde rodamos los exteriores. Sentí que estar en esa ciudad de noche, era lo más cerca que podíamos estar de la experiencia de estar en la película”.
  Blanchett recuerda de la casa construida en el set de rodaje que sacó sin duda la niña que lleva dentro: “Era una casa aterradora, maravillosa, pero también muy humana, que necesitaba mucha ayuda. El papel pintado, las escaleras, la vidriera que se movía... Cada uno de esos raros y extravagantes relojes y todos los animales disecados. Se podía jugar con todo y la decoración era escalofriante, pero super mágica”. ¿Su elemento favorito? ¡El grifo cagón! Cada vez que pasábamos a una parte nueva del set, me sentía como una niña en Disneylandia”.
  Hutman y Roth sintieron que el tono acertado era una decisión muy importante... no solo en lo referente al diseño, sino también en cuanto a lo aterrador que pudiera ser. Como Lewis se muda a esta nueva casa a raíz de la muerte de sus padres, no podía simplemente dar miedo, sino que tenía que la casa también tenía que poseer elementos cálidos y acogedores. Al principio tiene algo insólito y desconcertante… pero luego resulta ser afectuosa, cariñosa y hospitalaria.
  Sin embargo, Roth no necesitaba que la película diera la sensación de estar enteramente ambientada en una casa. “Queremos que esta película tenga cámaras secretas, misterios, relojes y cosas raras. Que te sientas como si siempre hubiera algo moviéndose u observándote”, explica el director. “Es como si se tratara de un laberinto mágico. Las pesadas cortinas, las paredes aterciopeladas, las lámparas de araña... incluso el hecho de que se alumbre con velas (en vez de con electricidad). Quiero que parezca que has entrado en otro mundo”.
  Para el director, todo empieza y acaba con su brillante diseñador de producción y su equipo de primera. “Jon es un genio. Ha trabajado en películas de Nancy Meyers y quería que aportara ese mismo nivel de detalle en esta película. Queríamos que fuera de lo más exuberante, desde el punto de vista visual y de estilo, aunque lo verdaderamente importante son los personajes. Si el diseño levanta un muro entre los personajes y tú, se te ha ido la mano. Si te fijas en ‘E.T., el extraterrestre’, ‘Gremlins’ o ‘En busca del arca perdida’, todo ayuda a que te sumerjas en la película”.
  Justo al lado de Lewis y Jonathan, vive Florence en su propia casa extravagante. Hutman explica ese mundo: “Vive pegada a Jonathan en una casa morada y además ella solo viste ropa de ese color. Está estancada en los años 20, antes de la Segunda Guerra Mundial, así que para ella su casa es una cápsula del tiempo donde guarda todos sus recuerdos. El uso de morado sobre morado y sobre más morado fue todo un reto. Resulta que hay numerosos tonos de morado... Desde el más rojizo o más rosa en un extremo al más azulado en el otro. ¡Es un set de rodaje exquisito!”.
  Otra localización clave de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED fue la Mansión Candler, propiedad de la prominente familia Candler de Atlanta. Se utilizó como set para el solario de Jonathan. “Esta casa pertenecía a la familia dueña de Coca-Cola”, explica Roth. “Se construyó en los años 20 y ha estado en muy mal estado. De hecho, ha estado cerrada durante mucho tiempo y no muchas producciones han tenido acceso a ella. Decoramos el solario con autómatas y quedó escalofriante”.
  El miembro más joven del reparto principal tuvo una experiencia espeluznante en la Mansión Candler, muy a tono con el espíritu y el tema de lo que se estaba rodando. “Entramos y no teníamos más que la linterna del móvil”, recuerda Vaccaro. “Miramos en una de las habitaciones y allí estaba, escrita con pintura amarilla, la frase, ‘¿Dónde están las cenizas?’ Prometo que sucedió así. Me dan escalofríos incluso ahora y me muero de miedo con solo recordarlo. Grité tan fuerte como pude y salí corriendo de allí”.

LA MAGIA DEL RODAJE...
  Desde calabazas que vomitan, pasando por sillas reclinables que se mueven, autómatas escalofriantes, hasta instrumentos de música que tocan solos, la magia de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED es espontánea, encantadora y espeluznante. Todo ello bajo la atenta mirada del supervisor de efectos visuales Louis Morin, responsable de la versión de acción real de “La bella y la bestia” estrenada en 2017.
  Roth recuerda una de sus escenas favoritas: “Ver a Jack Black con la cara cubierta de calabaza fue uno de los momentos álgidos de mi carrera. Nunca he sido tan feliz”.
  Blanchett recuerda muy bien ese día de rodaje: “Probablemente una de las experiencias más asquerosas y fabulosas que he tenido como actor fue esa escena con las calabazas que vomitaban”.
  Aun así, su día favorito de rodaje, y uno de los momentos más aterradores de la película, fue, como lo llama Blanchett, “el ataque de los autómatas”. La actriz comparte lo que ocurrió ese día: “Spielberg desató el payaso en el subconsciente de mi niñez, de lo cual creo que aún no me he recuperado. Los autómatas me hicieron recordar todo ese momento asombroso y terrorífico de muñecas que tienen un aspecto al mismo tiempo dulce y siniestro. Me dio miedo incluso rodarlo. Con Eli detrás de la cámara, creo que fue escalofriantemente emocionante de ver”.
  Respecto a las rarezas mecánicas, la productora ejecutiva Tracey Nyberg explica: “La secuencia de los autómatas está inspirada en la historia de magos de la vieja escuela. Hay un par de ellos muy famosos: el escritor de notas y el naranjo. Nos pareció que era una oportunidad excelente para tomar algo real, darle un toque de magia del género y hacer que cobren vida. En última instancia, una vez que Issac regresa y la casa empieza a volverse malvada, lo que existe en esa casa y cómo se hace malvado, es divertido”.
  Algunos de los autómatas se tomaron prestados de la colección privada de Spielberg. Black ofrece más detalles: “Se invirtió un esfuerzo asombroso en los autómatas. Algunos de ellos son verdaderas antigüedades. Spielberg nos dejó algunos y son verdaderamente espeluznantes. Los tenía guardados, pero nos los prestó para la película”.
  Los autómatas no fueran los únicos en ofrecer trucos de manos. Black interpreta a un mago, así que era importante para él adquirir un poco de esa destreza para su personaje. “Al final, es cuestión de destreza con la mano y el dedo. Aprendí del maestro, David Kwong”, afirma el intérprete.

VESTUARIO DE LA PELÍCULA...
  La legendaria diseñadora de vestuario Marlene Stewart se encargó de crear toda la ropa de los personajes de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED. Desde las túnicas y el fez de Jonathan a la indumentaria exclusivamente morada de Florence, se trata de un mundo de magia, drama y extravagancia. Para Stewart, no era obligatorio que el vestuario encajara con la época. “Aunque la historia se ambienta en los años 50, los trajes de los personajes no representan necesariamente esa era”, explica. “Todos los protagonistas viven en su propia realidad; es un realismo mágico”.
  Al igual que le pasara a Hutman con el domicilio de la Sra. Zimmerman, el mayor reto creativo que tuvo que afrontar Stewart con Florence fue utilizar diferentes tonos de morado para la ropa de Florence. Valiéndose de distintos tejidos y texturas, creó un guardarropa propio de alguien sofisticado y de mundo.
  Dicho esto, era importante tanto para la diseñadora como para la actriz que el personaje no se convirtiera en una caricatura. “Cate quería que estuviera basado en la realidad”, dice Stewart. “Hubo que estudiar y buscar distintos colores y tejidos: tweeds, sedas y estampados. Otro reto fue tener en cuenta también la decoración: el increíble diseño de producción de Jon. Tuvimos que asegurarnos de encajar bien con los fondos, de modo que los morados utilizados allí no se mataran con los empleados en la ropa”.
  Stewart colaboró en detalle con Blanchett para la creación de su vestuario y accesorios. “No sabemos exactamente donde nació Florence”, reflexiona la diseñadora. “Sabemos que vivió en Paris, pero tenía cierta influencia de Europa del Este. Así que usamos algo de cristal checoslovaco, y buena parte de su joyería tiene oro y plata mezclado con gemas realizadas con ese cristal. También ayudó a hacer juego con su paraguas. Cuando empezamos a hacer las ilustraciones, tenía unas amatistas y trabajé con Brad Einhorn, el jefe de atrezo, para conseguir una imagen unificada”.
  Para transformarse en Florence, Blanchett tuvo que ponerse una peluca gris, vestirse de morado de arriba abajo y adoptar una actitud rígida. Roth se maravilla de la capacidad camaleónica de la actriz: “No creo que haya habido otro actor como Cate desde Peter Sellers, que se transforma por completo en otra persona, resulta irreconocible. Sencillamente cambia su voz y su físico”.
  Para transformar a Black en Jonathan, Stewart empezó con una referencia de diseño que pudiera combinar la faceta de músico y la de mago del actor. “Para la imagen de Jonathan, tomé a Modigliani como referencia visual para enseñarle a Eli. Viste con chaleco y pantalones de tiro alto. Se trata de un aspecto que habría sido común a finales de 1890 o principios de siglo. Hay también referencias de que la Sra. Zimmerman sea muy alta y claramente definida, mientras que Jonathan es más bien descuidado, desgreñado y redondo”.
  En las conversaciones que mantuvieron Stewart y Black, comentaron que no querían que su ropa no pareciera un disfraz, sino más bien algo que una persona real pudiera llevar. La diseñadora puso especial atención en una prenda concreta: “Una chaqueta que lleva, que es la que solían usar los maquinistas de ferrocarril en los años 20. En la actualidad, cualquier artista o músico podría llevar una prenda retro similar, combinándola con otras; no parece moda actual, pero sí algo propio de una persona determinada”.
  Stewart se esforzó por crear una imagen reservada para el personaje de Lewis, interpretado por Vaccaro. Recuerda que: “Mientras me documentaba, encontré una imagen que parecía a un poco como un joven Truman Capote, con gafas, un pañuelo en el bolsillo de la chaqueta y una camisa abotonada hasta arriba, con pajarita. Recuerdo que en el guion se decía que Lewis recordaba al actor Bob Newhart. Es un poco precoz”.
  “Cuando le oyes hablar, te das cuenta de que es un hombrecito. Tiene un vocabulario avanzado y una capacidad aparentemente interminable para aprender magia rápidamente. Es inteligente y curioso, muy adulto en comparación con Jonathan. Le importa su aspecto y encuentra una forma de expresar su propia magia. En la película, lleva un jersey retro de los años 40, que se convierte en su jersey mágico, y además usa una funda de tostador como si fuera su gorro mágico”.
  Vaccaro agradeció poder aportar su opinión sobre el diseño: “Lewis lleva pajarita, camisa, chaqueta blazer y jersey en cada una de las escenas salvo cuando está en la cama”, afirma. “Tiene unos zapatos muy chulos y pantalones de pana. También se abrocha las mangas, cosa que yo normalmente no hago. Lo que suelo hacer es arremangarme, pero supongo que aquello era 1954 y ahora estamos en 2018, así que hay una gran diferencia de tiempo”.
  A la hora de buscar una historia previa de Isaac que ayudara a definir el vestuario de MacLachlan, Marlene se inspiró en otro querido autor. Explica: “Encontré una referencia de HP Lovecraft y le enseñé a Eli su aspecto. Era un famoso escritor de historias de terror, que se encontraba en la cúspide de su carrera en los años 20. Propuse una imagen para él en la que llevaba un traje de chaqueta sobrio con una chaqueta de tres botones, camisa de cuello alto y corbata oscura, que habría sido apropiado para esa época”.
  Es una imagen sobria, algo siniestra y al mismo tiempo es un perfil diferente al de todos los demás personajes. Teniendo en cuenta la interacción de los espectadores con el personaje, la diseñadora comenta: “Cuando vemos a este personaje, nos sentimos tal vez un poco confusos. Ya sabemos que tiene algo un poco misterioso y oscuro. Conforme avanzamos en la historia y se va desarrollando, nos enteramos de que ha tenido un pasado atormentado. De hecho, era todo un individuo humanitario durante la Segunda Guerra Mundial”.
  Para la malvada Selena, Stewart quería usar una paleta única de colores para diferenciar a la villana. “Como la Sra. Zimmerman vive en un mundo místico muy morado, violeta y lavanda, quería que Selena fuera lo contrario. Así que pensé: ‘Vayamos al extremo opuesto del espectro de color, usaremos el verde oscuro”.

EL REPARTO DE LA AVENTURA...
  Para el papel de Jonathan Barnavelt, era importante para Roth y sus productores encontrar a alguien que inicialmente fuera ese pariente con el que diera miedo vivir... pero que después se convirtiera en ese tío divertido con el que vivir una aventura. “Jack condensa todo eso”, opina Roth. “Me cuesta pensar en nadie más que él para este papel. Lo había visto actuar en directo con Tenacious D. He visto todas sus películas. Piensas en Jack y no puedes evitar reírte, tiene mucha personalidad, mucho encanto y es muy gracioso. Pero además tiene un gran corazón. En sus películas como ‘Escuela de rock’ o ‘Bernie’, es un actor dramático increíble. Tiene mucho humor, mucha vida y resulta entrañable. Es un sueño hecho realidad verle crear este personaje”.
  Black siempre se ha visto en el fondo como un niño y, al igual que sus colaboradores en este proyecto, valora el hecho de que el guion de Kripke conservara el espíritu de Bellairs. Pese a tratar temas oscuros de pérdida y tragedia, la historia brinda lecciones de vida, emoción y pura alegría. “Esta es una película que disfrutarán niños de todas las edades”, opina Black, “pero queremos darles emociones. Y a veces hay que ser un poco oscuro para dárselas”. Les gusta especialmente el secreto que hay en el fondo de la historia: “Viven en una casa que tiene un reloj viviente del apocalipsis y tienen que desactivar dicho reloj para salvar el mundo”.
  Uno de los temas centrales de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED es el de respetar la individualidad de cada uno. En la película, Jonathan toca ciertas notas en su saxofón, y eso liberará su magia, que es particular para él. De igual modo, la magia rota de Florence Zimmerman es particular para ella, mientras Lewis aprende el poder que hay oculto en las palabras. Black revela que precisamente ese elemento es una de sus cosas favoritas de la historia: “Ahondar en nuestra propia rareza particular es la clave para encontrar la magia personal de cada uno. Dejemos aflorar nuestra individualidad”.
  Contar en el reparto con la ganadora de dos Óscar Cate Blanchett para el papel de Florence Zimmerman, una de las brujas más poderosas de la Tierra, fue un gran logro para el equipo responsable del proyecto. Conocida sobre todo por sus trabajos dramáticos, Blanchett también ha sorprendido a los espectadores con sus dotes para la comedia con tintes negros en películas como “Thor: Ragnarok”. Roth comenta: “Cuando preguntas: ‘¿quién es la mejor actriz del mundo?’, la gente responde: ‘Cate Blanchett, Meryl Streep, Judi Dench’. Y ya está. Estoy entusiasmado, porque no he visto nunca a Cate en un papel como este. Creo que se lo ha pasado bien en papeles clásicos como la malvada madrastra de ‘Cenicienta’. Es reflexiva, cuidadosa y meticulosa, y además estaba encantada de encarnar a este personaje increíble”.
  La intérprete valora la estética ecléctica de Roth y confiesa que el director fue una de las razones principales por las que decidió incorporarse a este proyecto. “Lo que me encanta de Eli es que no abordó la historia desde una única perspectiva”, opina Blanchett, “Tiene gustos increíblemente electrizantes y me pareció que no rehuía el peligro y la emoción. Pero también fue capaz de dotar a la película de mucho sentimiento”.
  Blanchett está de acuerdo con sus colaboradores cuando habla sobre lo mucho que aprecia los temas y el humor de LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED, ya que son relevantes para toda la familia, “Se trata de una película familiar, en el mejor de los sentidos”, aporta. “Es verdaderamente terrorífica. Es un privilegio sentarte como padre con tu hijo, agarrarle la mano y decirle: ‘Vamos a montar juntos en esta montaña rusa’. Siempre me siento decepcionada cuando voy a ver una película para niños y siento que las bromas van destinadas a mí y no a ellos. Esta película es sofisticada, oscura, desgarradora, divertidísima, una sorprendente travesía y fiel a la novela”.
  Mientras los espectadores van descubriendo poco a poco por qué la magia de la Sra. Zimmerman está “obstruida”, cuando Lewis la conoce, lo único que sabe es que ella ha perdido de algún modo sus dotes mágicas. Blanchett habla sobre el momento en que se encuentra su personaje cuando la conocemos: “Está animando a Lewis y a Jonathan a que asuman sus responsabilidades y acepten quienes son realmente. No obstante, ella también necesita que ellos la animen para poder hacer eso mismo. Lo bonito de esta película es que ni uno solo de los protagonistas puede afrontar ese problema por sí mismo. Se necesitan mutuamente para hacerlo”.
  Black estaba por supuesto encantado de contar con Blanchett en el reparto, y está muy agradecido del tiempo que pasaron juntos durante el rodaje. “La idea de trabajar con Cate era emocionante e intimidante”, indica Jack. “Le conté a todo el mundo que estaba trabajando en una película de Cate Blanchett. Creo que ella es el mejor actor del mundo. ‘Blue Jasmine’ es una de las mejores interpretaciones de todos los tiempos”.
  La química entre Black y Blanchett resulta sorprendentemente traviesa, y los actores se lo pasaron bomba intercambiando las puyas que les había escrito Kripke. El director comenta que verlos le recordaba a escenas de sus comedias clásicas favoritas: “Cuando los vi, pensé: ‘Esto es como Tracy y Hepburn. Es como si estuviéramos haciendo una de esas comedias disparatadas de Howard Hawks. Esto es “Luna nueva”’. Hay momentos en los que Jack y Cate están metiéndose uno con otro, en los que pensaba: ‘Estamos haciendo una película de Preston Sturges o Howard Hawks’”.
  “A Jonathan y Florence los conecta desde hace mucho tiempo su pasión por la magia”, agrega Blanchett, “pero también un respeto mutuo. Discuten por tonterías y se pelean como George y Martha en ‘¿Quién teme a Virginia Woolf?’. Pero sienten un profundo amor por el otro y entienden las flaquezas de cada uno, así como el dolor que han sufrido ambos. Por mucho que riñan, entre ellos hay un enorme cariño”.
  Para el papel del indomable Lewis Barnavelt, el equipo responsable del proyecto removió cielo y tierra en busca de un chico capaz de mezclar humor y dramatismo. Para Roth, una de las inspiraciones para este personaje vino de una de sus películas favoritas de Amblin: “E.T., el extraterrestre”. “Recuerdo una entrevista en la que Steven Spielberg hablaba sobre Henry Thomas, cuando llegó a hacer su audición y al final consiguió hacerle llorar”, aporta el director.
  Roth sabía que no se decidiría por alguien para interpretar a Lewis hasta que un joven actor le hiciera sentir lo mismo. “Spielberg supo que sería el perfecto Elliot y nosotros queríamos encontrar a un chico así para interpretar a Lewis. Queríamos encontrar a alguien que tuviera la sensibilidad, que fuera vulnerable, divertido y un marginado al que pudieras animar, apoyar y querer”. Encontraron todo eso en el joven actor Owen Vaccaro, que se había labrado una reputación gracias a las películas “Padres por desigual” y “Feliz día de la madre”. “Owen llegó a la audición y supimos que era el chico. Él es Lewis y su interpretación está llena de fuerza dramática. Es divertido y tiene un sentido natural del ritmo increíble”.
  Blanchett quedó igualmente impresionada con la habilidad y el porte de Owen. “Tiene los pies en la tierra y es muy práctico”, lo elogia. “Nunca he conocido a un chaval, o incluso a otro actor, con tan extraordinaria ética profesional”.
  Black se muestra de acuerdo con su compañera. El intérprete ha trabajado con actores infantiles en muchas de sus películas y admite que se quedó impresionado por la profundidad de la interpretación de Vaccaro. “Parecía demasiado para que un chico de 10 años pudiera con ello, pero Eli estaba empeñado con Owen”, señala Black. “Y me di cuenta de que tenía razón. Esas escenas cobraron vida gracias a su inocencia y su magia juvenil. La historia es realmente su historia”.
  Vaccaro recuerda un día concreto en que dio en el clavo sobre cómo interpretar al brillante Lewis y ese fue precisamente el día de su audición. Cuenta que: “Una de las frases de Lewis es: ‘Me gustan las palabras nuevas. Creo que son pulcras’. No sabía lo que significaba esa palabra así que, durante la prueba, Eli me dio una lista de palabras para que las leyera y memorizara. Nunca me las llegaron a preguntar, pero eran palabras como cosmológico, meteorológico y pulcro”. Después de una pausa, prosigue: “Sí, se me olvidaron”.
  Una de sus escenas favoritas durante el rodaje fue cuando Lewis conoce al tío Jonathan. El joven comenta: “Creo que mi parte preferida de esa escena era, sobre todo, que había berenjenas por todas partes. Me gustan las berenjenas porque son blandas, pero es que además habían decorado todos los escaparates de las tiendas para que pareciera que estábamos en los años 50, lo que resultó chulísimo y el autobús fue muy divertido. Cuando Lewis llega a New Zebedee, se siente muy desconcertado con todo. Recuerdo que, cuando entramos en la casa, tenía que actuar como si estuviera confuso con respecto a los relojes. [Lewis] cree que el tío Jonathan es bastante raro, por lo que se comporta de forma extraña con él”.
  Vaccaro admite haber estado impresionado durante todo el rodaje, sobre todo por la cantidad de relojes. “Había un montón de relojes de cuco por todas partes, que eran mis favoritos”, asegura. “Creo que muchos de los relojes los aportó Cham’s Clock Shop [N. del t.: Famosa tienda de relojes con la colección de relojes más grande del mundo] y eran geniales. Es una casa extraña y mágica. ¡La silla de La-Z-Boy [N. del t.: Fabricante de muebles] se mueve! Si has visto ‘La bella y la bestia’, viene a ser así”.
  Ninguna película de Amblin que se precie estaría completa sin un malvadísimo villano, y el aclamado actor Kyle MacLachlan aceptó interpretar al mago Isaac Izard, recién regresado de la tumba. Blanchett se asombró con la transformación de MacLachlan. “Estaba absolutamente irreconocible… Sumamente siniestro y espeluznante, pero de una forma deliciosa”, comenta riendo la actriz.
  Roth siente un gran respeto por el legendario director que llevó inicialmente a MacLachlan a nuestros hogares durante la época de “Twin Peaks”. “David Lynch entendió el increíble registro que tiene Kyle y lo inteligente que es”, afirma. “Te crees perfectamente que es un genio del mal que se encerró en una casa y construyó un reloj del juicio final. Quería a alguien que tuviera humor y corazón, pero que también pudiera dar mucho miedo. Después de ‘Twin Peaks’, me dijo Kyle: ‘He estado leyendo guiones, pero ninguno me ha atrapado salvo este’. Y yo le respondí: ‘Vamos a crear este icónico papel para ti’”.
  Black concuerda con Blanchett y Roth, y agrega que lo que lo hacía aún más aterrador era ver cómo se metía en la piel del personaje sin apenas esfuerzo. “Nunca lo había visto antes así, como el villano principal. Su interpretación surge de la calma y la relajación; es escalofriante.
  En el papel de la igualmente maléfica esposa de Isaac, Selena Izard, se encuentra Renée Elise Goldsberry, la actriz de múltiples talentos ganadora de un Tony y un Grammy, que se encarga de aportar una sensibilidad deliciosamente malvada a la gran pantalla. “Estoy entusiasmado de poder contar con Renée, de ‘Hamilton’ y ‘The Immortal Life of Henrietta Lacks’, para interpretar a Selena Izard”, afirma Roth.
  Lo único que puede evitar el regreso de los Izard es un grupo de tres inadaptados… que deberán combinar su magia para salvar el mundo. Goldsberry nos guía por la parte de la historia en la que participa su personaje: “Todo comienza con la llegada de ese joven tan especial. Aparece justo a tiempo para inclinar la balanza en esta épica batalla entre bien y el mal”.
  La actriz agradeció tener ocasión de interpretar a un personaje tan complejo... una bruja dispuesta a hacer lo que haga falta por amor. “Los 50 fueron unos años encantadores para la buena música y la moda... pero complicados para las mujeres de color. Creo que por eso ha elegido Selena el cambio de forma como su tipo de magia. Eso le proporciona un acceso del que no las mujeres de color no disponían. Selena se puede convertir en quien ella necesite para conseguir lo que quiere”.
  Black, que es admirador de la actriz desde hace tiempo, resume los sentimientos de sus compañeros de reparto cuando comenta lo cautivadora que resulta Goldsberry en sus interpretaciones: “Fui con mi hijo a Broadway a ver ‘School of Rock’ y ‘Hamilton’. Renée en concreto estuvo deslumbrante; me dejó atónito. Tiene una voz de ángel, es impactante. Cuando me enteré de que iba a estar en la película, me quedé entusiasmado”. A Black también le encanta la dualidad que ofrece con su elección de personajes. “En ‘Hamilton’ es una brillante y maravillosa fuerza de la naturaleza... pero en esta película es pura maldad”.
  El reparto se completa con la actriz Lorenza Izzo, que interpreta a la madre de Lewis en secuencias de flashback, así como con dos amigos de Lewis del colegio, que no pueden ser más diferentes. Vanessa Anne Williams interpreta a Rose, compañera también impopular de Lewis —que lo acepta tal como es— mientras que Sunny Suljic da vida a Tarby, el chico popular del colegio a quien Lewis está tan desesperado por impresionar... que está dispuesto a despertar sin querer a los muertos para conseguirlo.
  Izzo comenta, en referencia a la fuerza de esta historia: “Hay tres grandes temas en el material que lo hacen profundo y cercano. La familia es una cuestión muy importante, tanto en el libro como en la película. Existe también el tema de la pérdida que, por desgracia, lo cierto es que es más común de lo que nos gustaría. Y en tercer lugar está el poder de la magia. Hay un motivo por el que estas historias contienen estos elementos. Cuando mezclas familia, pérdida y magia, son tres bonitos temas que hacen que dotan a una historia de gran riqueza y la hacen interesante. Desde luego hacen que yo quiera verla”.

  Una vez terminado el rodaje, Roth considera que ha cumplido su misión de hacer una película de Amblin propiamente dicha. “Se trata de una película de miedo verdaderamente terrorífica, pero para los más pequeños y sus familias”, concluye. “Tendrán sus sustos, sus emociones y sus risas, pero algo en ellos les hará pensar: ‘Estoy deseando ver lo siguiente’”. Espera con impaciencia a que los fans puedan ver esta aventura mágica y divertida, que ha sido una labor hecha con verdadero amor por su parte: “Una casa encantada, un psicópata armado con un hacha con la que golpea las paredes, un niño pequeño buscando a su alrededor con una linterna y autómatas escalofriantes. No quería que acabara nunca”.

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