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DOWNTON ABBEY UNA NUEVA ERA
INFORMACIÓN
Titulo original: Downton Abbey 2
Año Producción: 2021
Nacionalidad: Inglaterra
Duración: 125 Minutos
Calificación: Autorizada para todos los públicos
Género: Drama, Romance
Director: Simon Curtis
Guión: Julian Fellowes
Fotografía: Andrew Dunn
Música: John Lunn
FECHA DE ESTRENO
España: 29 Abril 2022
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Universal Pictures


SINOPSIS

Es 1928 y tanto la familia como el servicio de Downton Abbey van a asistir a la boda de Tom Branson con la Srta. Lucy Smith, hija de Lady Maud Bagshaw. Al verse más delicada de salud, Violet se ha mudado a Downton para estar más cerca de la familia. Lord Grantham comparte la noticia de que el abogado de la familia visitará Downton a petición de la condesa viuda y que toda la familia debería estar presente. Violet ha heredado una villa al sur de Francia que, a su vez, ella quiere dejarle a la hija de Lady Sybil y Branson, Sybbie, en su testamento. Una decisión que a Tom Branson le cuesta asumir de buen grado. Con el interrogante pendiente de por qué el difunto Marqués de Montmirail le ha dejado una herencia tan generosa a la condesa viuda, Lord Grantham recibe una interesante llamada telefónica...

INTÉRPRETES

DOMINIC WEST, LOAURA HADDOCK, MAGGIE SMITH, IMELDA STAUNTON, MICHELLE DOCKERY, HUGH DANCY, LAURA CARMICHAEL, HUGH BONNEVILLE, PENELOPE WILTON, JIM CARTER, NATHALIE BAYE, JONATHAN COY

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   Downton Abbey (2019)

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LA GÉNESIS DE DOWNTON ABBEY...
  Cuando Gareth Neame, (director general de Carnival Films y productor de Downton Abbey) comenzó a hablar con Julian Fellowes sobre desarrollar una nueva serie dramática para televisión, lo que tenía en mente era una adaptación de la aclamada novela de Julian, Esnobs. Las conversaciones pasaron rápidamente a un tema que Gareth llevaba un tiempo mascando y, por suerte, Julian también había estado dándole vueltas a algo en la misma línea.
  «Fue trabajando en una adaptación de la novela Esnobs de Julian cuando se me ocurrió que podríamos crear una serie ambientada en una casa de campo eduardiana», nos cuenta Neame. «En primer lugar, porque se trata de un enclave con un carácter inglés único y no había existido una serie así en muchos años y, en segundo lugar, Julian y yo pensamos que sería maravilloso revisitar ese territorio».
  «No se me ocurría nadie mejor que el propio Julian como guionista y, obviamente, Gosford Park había recibido una gran acogida. La película, además, había tenido un enorme impacto a la hora de definir el género de vida en la campiña inglesa», nos explica.
«Pensé que si pudiéramos coger ese periodo histórico y meterlo en una serie en horarios de máxima audiencia, el resultado podría ser algo muy especial», continúa.
  Para Gareth, existen pocos proyectos televisivos genuinamente americanos, y solo unos cuantos genuinamente británicos, uno de los cuales es, sin duda, Downton Abbey.
  «Cuando leí el enfoque inicial de Julian, pensé que dominaba con absoluta seguridad aquel mundo y periodo histórico: la familia, la servidumbre y toda la ambientación dejaban claro que llevaba tiempo queriendo hacer algo así».
  Para Julian, Gosford Park llegó al corazón del público en todo el mundo, y se trataba de un periodo de la historia al que estaba encantado de volver.
«Nunca antes había escrito una serie de televisión, y me pareció que el formato brindaba una tremenda libertad a la hora de desarrollar los personajes. Siempre me ha interesado el modo en el que vivían en esas casas llenas de servidumbre, mucho antes de escribir Gosford Park. Me intriga que un grupo así de gente viva manteniendo esa estrecha proximidad con expectativas de la vida tan diferentes».
  En estas casas de campo, Julian habla de familias que viven en «un curioso universo junto a sirvientes que, en conjunto, llevan una vida muy distinta, pero siguiendo una jerarquía fuertemente arraigada como los señores de la casa, de modo que, dentro de ese mundo, el mayordomo es el rey y la ama de llaves es la reina, todos ellos con sus propios sueños y esperanzas».
  «Siempre me ha intrigado cómo lo sobrellevarían. ¿Conservarían algún retazo de sentido de la identidad? Espero que en Downton hayamos sabido crear un set equilibrado, porque tanto Gareth como yo queríamos que resultase reconocible, que el público pudiera sentirse identificado».
  El periodo eduardiano no se suele retratar en series dramáticas de televisión, porque los dramaturgos y los guionistas prefieren representar el periodo de regencia de Jane Austen.
  «Es una época en la que nuestros padres, más posiblemente nuestros abuelos, pueden haber vivido, así que no resulta completamente ajena», explica Gareth. «La era moderna comenzó a finales del siglo XIX, esto es algo que Julian y yo hemos hablado mucho. A finales de dicho siglo, llegó la electricidad y, gradualmente, los coches con motor, el teléfono, y la gente comenzó a desplazarse en el metro de Londres o el autobús para ir a trabajar todos los días, y entonces surgieron las hipotecas y las pensiones, y todos esos elementos con los que el público actual se puede identificar porque sabe reconocerlos».
  «Mi padre nació en 1912», añade Julian, «así que 1912, que es el año en el que arranca la serie, es un periodo del que mucha gente viva en la actualidad ha escuchado cosas a los miembros de su familia más inmediatos; aún es historia relativamente reciente».
  Fue crucial para el look y las sensaciones que la serie transmite que Gareth supiera aportar modernidad al diseño sin dejar de respetar el momento histórico en el que está ambientada.
  «Queríamos que la serie destilara un aura contemporánea sin perder los gloriosos elementos que hacían de esa era algo único. Creo que ayuda que se trate de un guion original que permite al público disfrutar de todas las florituras asociadas a las producciones de época».
  Julian también tenía ganas de mostrar cómo era vivir y trabajar al servicio de otra familia durante esa época, en especial para las mujeres, y sobre todo para las jóvenes, para las que el servicio era la única opción.
  «Cuando el sistema económico cambió, la gente, y en especial las mujeres, comenzaron a tener a su disposición trabajos que les permitían tener tiempo libre, en vez de estar trabajando de sol a sol. Era una opción claramente mejor. Recordemos que, en esos años, vimos el alzamiento por los derechos de las mujeres, la organización del trabajo, la evolución del estatus de los trabajadores y un enorme aumento de la productividad en la región central de Inglaterra. En definitiva, el mundo moderno se abría camino y, de hecho, la Primera Guerra Mundial fue el evento que liberó toda aquella energía», explica Julian.
  La ambición de Downton Abbey se plasmó, no solo en el guion, sino también en el diseño, la localización, los valores de producción y, en último término, en el casting. Para Gareth, lo emocionante de ser productor es ver cómo todos los elementos van cobrando forma.
  «Disfruto mucho de todo el proceso de rodaje, del comienzo al fin», dice. «Es un proceso que comporta muchos tipos de talentos y habilidades diferentes, y ver cómo todos ellos van encajando entre sí es enormemente gratificante; me refiero al proyecto en conjunto, que incluye trabajar codo con codo en el desarrollo y, en ese punto, todo se centra mucho en el guion; en determinado momento, la clave es el casting, las localizaciones, el vestuario, el maquillaje y peluquería, luego pasa a ser el montaje y, de pronto, lo más importante que tienes entre manos es la música y, finalmente, la publicidad. Disfruto verdaderamente de todos y cada uno de los aspectos de la producción», nos explica.
  «En último término, para mí, como productor, se trata de ver cómo el resultado final cobra forma. Creas algo valioso con una finalidad y capaz de entretener al público».
  Antes de que cualquiera de estos elementos pueda materializarse, conseguir incorporar al productor adecuado es vital para el éxito de cualquier producción.
  «Le pedí a Liz (Trubridge) que fuera la productora de la serie, no solo por su historial, sino principalmente porque, por su relación con Julian, sabía que trabajaría muy bien con nosotros. Ella ha sido una bendición y ha llevado todo a la perfección. Nigel Marchant es un productor excelente, con quien he disfrutado trabajando anteriormente. Contar con tan buen equipo in situ hace que todo sea mil veces más fácil».
  Para Gareth, el proceso de casting era crucial en Downton Abbey, pero lo que habitualmente es un proceso arduo y difícil, terminó siendo muy sencillo.
«Fue un placer hacer el casting para esta serie, simplemente porque no nos costó dar con los actores que queríamos para cada papel, y tuvimos la suerte de que prácticamente todos a los que acudimos quisieron participar».
  Uno de los muchos y considerables logros de Julian con los guiones es crear numerosos personajes, presentarlos todos en el primer episodio y darles una trama.
  «Julian domina a la perfección a todos y cada uno de esos personajes y su recorrido personal, y eso les permite a los actores tener realmente algo a lo que aferrarse».
  «Los hábitos como espectadores del público de hoy en día son mucho más sofisticados que antaño, y la gente es capaz de manejar mucha información simultáneamente, seguramente como resultado del ritmo cada vez mayor de producciones como Chicago Hope o El ala oeste de la Casa Blanca», comenta Julian.
  Uno de los personajes más importantes del guion era la propia casa y, a pesar de visitar Highclere Castle al principio, Julian y el equipo de producción se pasaron seis meses visitando muchas propiedades distintas antes de, finalmente, volver a esta. Con sus cuatro kilómetros cuadrados de terreno, cuidado y esculpido por Capability Brown, la finca brindaba un telón de fondo perfecto para Downton Abbey.
  «Dar con la localización principal fue una aventura curiosa, porque, desde el primer día, Julian dijo que la casa que tenía en mente era Highclere. Cuando nos dieron luz verde para la serie, fui a visitar el lugar y echar un vistazo», recuerda Gareth.
  «Al principio, no nos pareció bien dar carpetazo al asunto sin explorar otras opciones, porque es un factor clave de la serie y, posiblemente, nuestro personaje más importante», añade. «Uno de los motivos por los que volvimos a Highclere fue que nuestro diseñador de producción (Donal Woods) nos recordó con toda la razón que la serie estaba ambientada en la Inglaterra eduardiana, y muchas producciones de época de los últimos años han tendido a desarrollarse en casas georgianas».
  «El aspecto victoriano de Highclere les confería un toque muy distinto a otras producciones de época, y nos pareció acertado innovar en ese aspecto para que la serie destacase».
  La pasión de Julian por las grandes casas se traduce en un profundo conocimiento al respecto y, para él, la elección de Highclere Castle como localización para Downton Abbey fue sencilla. Sin embargo, con un reparto inusualmente extenso, los extras y un equipo técnico de más de 100 personas, era importante desde un punto de vista logístico que la casa fuera accesible.
  «Me encanta Highclere y ya quise que Gosford se desarrollase allí. Pero Bob Altman quería que la gente pudiera volver a casa a dormir, así que optamos por un lugar más cercano a Londres, Wrotham (otra casa increíble). Para mí, la arquitectura de Highclere es única y dice mucho de la maravillosa seguridad de los coetáneos de los últimos años de la era victoriana y de la seguridad del imperio británico de aquel entonces», observa Julian.
  Highclere Castle es el hogar del conde y de la condesa de Carnarvon y su familia y, sin duda, es uno de los castillos más bonitos de Inglaterra enclavados en una espectacular finca. Los antepasados de los Carnarvon llevan viviendo en Highclere desde 1679.
  «El castillo cuenta con unos interiores maravillosos, especialmente la biblioteca, que es una estancia absolutamente fabulosa. Es la quintaesencia de una biblioteca inglesa, y el comedor es una joya», añade Fellowes.
  El plan siempre fue filmar todos los salones de aparato y las salas públicas en el propio Highclere. Sin embargo, con los años, las cocinas y los dormitorios de las grandes casas de campo han cambiado enormemente, así que fue necesario crear los aposentos de la servidumbre, la cocina y los dormitorios en un estudio.
  «La particularidad de rodar en estas grandes casas es que, si empezases de cero, no podrías crear algo así y, de hacerlo, tendrías que invertir todo tu presupuesto en una única estancia».

ENTREVISTA AL GUIONISTA JULIAN FELLOWES...
¿Dónde se encuentran los personajes de Downton al comienzo de esta nueva película?...
Al final de la primera película, estaba claro que Mary ya se iba a hacer con las riendas de Downton y ese es un tema al que damos continuidad en esta segunda película. Una de las labores en estos asuntos hereditarios es aceptar precisamente eso, que es un negocio hereditario y que llega un momento en el que ya no eres tan útil y en el que es hora de dar paso a la siguiente generación. El matrimonio de Edith con Bertie va viento en popa y ahora es madre de un niño, pero de un modo bastante moderno; regentar Brancaster y la maternidad no es suficiente para ella. Necesita algo que estimule su cerebro y algo fuera de la unidad familiar. En los años 20 y durante la Primera Guerra Mundial, las mujeres se pusieron a trabajar en diferentes áreas laborales y eso despertó en ellas el deseo de trabajar. El cometido de Cora y Robert en la primera película era recibir al Rey y la Reina, algo de lo que salieron muy airosos. En esta película, ambos afrontan un viaje emotivamente más difícil. Esta vez, quería dar a los personajes más que hacer y estoy bastante satisfecho con cómo ha salido todo.

¿Qué ha aportado Simon Curtis a la película?...
Gareth y yo comenzamos a idear Downton hace unos 12 años y Simon ha sido parte de la estructura interna de la serie desde entonces, al igual que todos los compañeros y compañeras del núcleo duro del equipo y del reparto, entre los que cuento a mi esposa. Simon domina mucho la narrativa, una cualidad que siempre es muy útil, pero, con Downton, es algo esencial por la naturaleza multinarrativa de los guiones. Algunas de las historias son prominentes y se desarrollan a lo largo de la película, mientras que otras son bastante cortas y se cuentan en solo tres escenas. Sin embargo, todas las historias se entremezclan y hay muchas escenas que nos muestran más de una historia. Por eso, cuando leemos los guiones todos juntos al comienzo de la producción, siempre les digo a los actores que deben responsabilizarse de su propia historia.

¿Cómo comienza a estructurar una película como Downton, que cuenta con tantas voces múltiples?...
Mi primer golpe de suerte fue que nada menos que Robert Altman me pidiera escribir un guion para una película, y de ahí nació precisamente Gosford Park. Sospechaba que Altman se sentía fuera de su zona de confort haciendo una película sobre el sistema de clases británico, así que se me ocurrió que el único modo de salvar ese escollo era escribir un guion totalmente para Altman, que fuera fácil reconocer su estructura cada vez que pasara una página. La manera de conseguirlo era, en ese momento, ir al videoclub y sacar todas las películas de Altman que pudiera encontrar. Las vi a lo largo de tres o cuatro días y diseñé la película, a pesar de la ambientación, de modo que Altman reconociera su propio territorio. Como resultado, descubrí que me gustaba esa forma de narrativa y que iba mucho conmigo. A partir de entonces, dejé atrás las narrativas lineares y rectas, que eran lo que había hecho principalmente hasta el momento, en favor de esta forma multiarco y multinarrativa, que lo cierto es que ha calado hondo en mí. Esa estructura definía toda la serie de Downton en su primer concepto, pero implica que tienes que contar con directores a los que les interesen las narrativas y las entiendan, que pillen los gags y sigan su desarrollo. A Simon eso se le da de lujo.

¿Cuándo está escribiendo, cómo de consciente es del equilibrio entre drama y humor?...
La clase de comedia que a mí me gusta es muy real, y en nuestro día a día todos conocemos a gente que es más graciosa que otra. Esa gente tiene el don de que se le ocurren frases que son graciosas, pero sin sacarte de lo que está pasando alrededor, así que, en ese sentido, puedes regresar a la verdad de la situación narrativa sin ninguna dificultad. Ese nivel de comedia va a las mil maravillas con una saga familiar como la de Downton y, por supuesto, para ello necesitas que ciertos miembros del reparto tengan talento con las intervenciones cómicas. Tuve mucha suerte con Maggie Smith, porque había trabajado con ella en varias ocasiones y el personaje que escribí que ella interpretó en Gosford Park era muy similar al de Violet Grantham en Downton. Maggie tiene muchos talentos y uno de ellos es que puede ser muy divertida en determinado momento y a los dos minutos hacerte llorar, y es capaz de cambiar de marcha sin convertirse en otra persona. Siempre se mantiene muy fiel al personaje.

¿Cuáles son las principales diferencias entre escribir para una serie de televisión y para películas?...
La principal diferencia entre ambas cosas es que cuando escribes una serie para televisión, después de la primera temporada, escribes para interpretaciones que ya existen. Escribes amoldándote a los actores. Por ejemplo, Lesley Nicol es una actriz muy divertida, pero al comienzo de todo esto la verdad es que yo no la conocía. La había visto en Oriente es oriente, en la que lo hace extraordinariamente, pero cuanto más me iba dando cuenta de lo graciosa que era, más escribía para realzar precisamente su vis cómica. También vas aprendiendo a qué actores se les dan bien las escenas emotivas, y yo les doy deliberadamente material con el que sé que van a brillar porque así estás mejorando el proyecto. Soy parte de una raza en peligro de extinción que cree que una de las labores de la industria del entretenimiento es entretener. Yo quiero que la gente vea Downton y la disfrute. Quero que todos vayan a ver esta película, pasen un buen rato, rían, lloren, y que luego salgan a cenar y vuelvan a casa sintiendo que han pasado una tarde estupenda. Ese es mi objetivo, y si la gente pregunta si es suficiente con entretener, la respuesta es sí. También espero que, de vez en cuando, podamos hacer pensar a los espectadores en la disparidad de trasfondos en una sociedad igualitaria, o que reflexionen sobre las dificultades de ser homosexual en una época en la que seguía siendo ilegal. Tocamos esa clase de temas, pero esa no es la principal finalidad de la película. La finalidad de la película es brindarle al público una gran velada.

ENTREVISTA AL PRODUCTOR GARETH NEAME...
¿Qué está pasando en las vidas de la familia Crawley y las del servicio?...
Tenemos varias tramas que discurren de manera simultánea a lo largo de la película y una de ellas trata de que varios miembros de la familia Crawley viajan a Francia. La otra trama principal es que Hollywood llega a Downton Abbey en forma de película muda. DOWNTON ABBEY: UNA NUEVA ERA arranca, sin embargo, con la boda de Tom Branson y Lucy Smith, y como Tom y Lucy pertenecen a un mundo que podríamos situar entre el de la familia y el de la servidumbre, es apropiado que asistan tanto unos como otros a la ceremonia.

¿Puede describir las circunstancias que llevan a la familia a Francia y cómo se combina esa trama con la del rodaje de la película muda?...
Violet recibe una carta informándola de que es beneficiaria de una generosa herencia: una maravillosa villa al sur de Francia. Es de un viejo conocido, alguien de hace décadas en su pasado. Ella, a su vez, ha decidido legársela a su bisnieta Sybbie, la hija de Tom Branson y Lady Sybil. El resto de sus bisnietos tienen herencia propia, pero la pequeña Sybbie no tiene nada que heredar y Violet quiere ocuparse de ella. Como es natural, la herencia despierta la curiosidad del resto de la familia, que quiere desvelar la historia de fondo y el misterio de por qué ha recibido un regalo tan extravagante de alguien de quien nunca nadie había oído hablar. Reciben una invitación de los actuales propietarios de la villa para visitarla y, por eso, Robert, Cora y algunos miembros de la familia ponen rumbo a Francia para ver la propiedad y escapar del ajetreo y el caos de la película muda que se va a rodar en Downton.

¿Cómo reacciona Robert a la noticia de que Downton Abbey va a convertirse en el set de una película?...
Robert cree que la idea de rodar una película muda en Downton es absolutamente grotesca y no quiere estar presente mientras toda esa gente del mundo del cine invade su hogar. Mary, a petición de Violet, lo lleva a ver el estado de los desvanes y el resto de la familia le convence de que necesita verdaderamente el dinero que la película le proporcionará para poder arreglar el tejado y otras cosas. Para Robert, es la mejor excusa del mundo para alejarse de todo el equipo cinematográfico q ir a la Riviera. Sabe que no debe interponerse en este modo tan sencillo de hacer dinero, así que deja a Mary a cargo de cineastas y actores.

¿Qué impacto tiene la película en la casa, Lady Mary y la servidumbre?...
  Están las típicas cosillas que no salen según lo previsto y que hacen que la familia y la servidumbre acabe involucrándose en el rodaje de la película. En cierto momento, como todo esto está ambientado en los años 20, se dan cuenta durante la producción de la película de que precisamente el cine mudo está pasándose de moda y de que las nuevas tendencias les obligan a incorporar voces. Es precisamente a Lady Mary a quien se le ocurre que la película sea sonora. Desarrollando estas dos tramas principales nos encontramos con todos los personajes tan queridos por el público, cada cual con su propia trama y todo ello cargado con el nivel habitual de drama, romance y comedia.

¿Qué significó sacar a la familia de Downton para la segunda película?...
Yo siempre había querido llevar a los Crawley a Europa y a la Riviera en particular porque es una zona de Europa a que las clases altas inglesas hubieran viajado. Nunca habíamos visto a la familia aventurarse más allá de los límites del país. En la serie de televisión, tuvimos un viaje a las tierras altas de Escocia, unos cuantos viajes a Northumberland y el hogar de la familia de Bertie Pelham en Brancaster y hubo un episodio en el que Lady Rose era presentada en la corte del Palacio de Buckinham para la London Season, la temporada de eventos sociales de Londres. La aristocracia inglesa influyó mucho en la génesis de la Riviera como destino exclusivo y muchos viajaban desde el norte de Europa para huir de los crudos inviernos. Sin embargo, no fue hasta finales de los años 20 y principios de los 30 cuando comenzaron a viajar allí durante los meses de verano. La popularizaron norteamericanos de renombre como F. Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway. La fabulosa villa y los preciosos jardines que encontramos en Toulon representaban absolutamente la Riviera que yo tenía en mente cuando hablamos por primera vez de la idea para la historia.

¿Cómo surgió la idea de que Hollywood acudiera a Downton?...
La película está ambientada en 1928 y era justo entonces cuando se estaba haciendo la transición del cine mudo al cine sonoro. Chantaje, la película de Alfred Hitchcock, estaba en fase de producción en 1928 y, por una extraordinaria coincidencia personal, mi difunto abuelo Ronald Neame (1911-2010) fue ayudante de cámara en ella, así que yo sé prácticamente de primera mano lo que ocurrió en aquel set. Chantaje comenzó la producción del modo acostumbrado como película muda. Entonces se estrenó El cantor de jazz y, por primera vez, el público podía ir al cine a ver actores cantando y escuchar sus voces. Eso revolucionó casi de la noche a la mañana las películas y el cine mudo, que, como solo llevaba existiendo unas pocas décadas, era una forma de arte relativamente novedosa.
Ronald Neame se labró una destacada carrera como director de fotografía, productor, guionista y director, y por ejemplo dirigió a Maggie Smith en Los mejores años de Miss Brodie, por la que la actriz consiguió su primer Oscar. Recuerdo a mi padre contarme cómo fue cuando llegaron los responsables de sonido, y cómo las cámaras se vieron repentinamente sujetas a restricciones porque hacían mucho ruido. Las cámaras había que aislarlas en cabinas insonorizadas para que los micrófonos no captaran el ruido que emitían, lo que, a su vez, limitaba cuánto se podía mover la cámara. Los técnicos de sonido se convirtieron de repente en los profesionales más importantes del set. Empleamos ese detalle en la historia con nuestro vanidoso técnico de sonido interpretado por Alex Macqueen.

¿Qué desafíos afrontó el equipo de la película para dar vida al guion con las restricciones existentes para viajar y la pandemia mundial?...
En el verano de 2020, andábamos trabajando con borradores del guion y recuerdo pensar que para cuando nos pusiéramos a rodar, un año después, todo habría vuelto a la normalidad. Sin embargo, la segunda ola llegó en el invierno de 2020/21 y moverse por Europa se hizo muy difícil. Hasta que no tuvimos al equipo técnico y al reparto en suelo francés por mediación de dos vuelos en junio de 2021, no acabé de creerme que lo conseguiríamos. No sabíamos si lograríamos nuestro objetivo, así que tuvimos simplemente que ponernos a ello y cruzar los dedos mientras intentábamos preparar una versión alternativa de la película en la que trataríamos de rodar las escenas francesas en Inglaterra. El día que volaron el equipo técnico y los actores estuve rastreando el progreso de ambos vuelos en una aplicación del móvil para asegurarme de que aterrizaban sanos y salvos en Francia, de la aprensión que me había despertado todo el asunto.

Simon Curtis ha formado parte de la familia de Downton mucho tiempo; ¿por qué ha sido ahora el elegido para dirigir la segunda película?...
Conozco a Simon desde hace 20 años, pero llevábamos mucho tiempo sin trabajar juntos. Ha sido uno de los grandes valedores de Downton y fue una de las primeras personas en ver el primer episodio de la serie de televisión. Desde entonces, ha apoyado plenamente la serie y acompañado a Elizabeth McGovern (Cora Grantham) a muchas de las giras de promoción por Reino Unido y Estados Unidos. Verdaderamente, lleva mucho tiempo formando parte de la familia de Downton. Quería que el director fuera alguien realmente implicado en Downton y que conociese al dedillo los personajes, y Simon cumplía a la perfección ambos requisitos.

Tras el éxito mundial de la primera película, ¿qué hizo para asegurarse de que la segunda estuviera a un nivel incluso superior?...
Esta vez no sentía tanta presión como con la primera película. Ya habíamos demostrado que Downton Abbey podía estar a la altura de la gran pantalla con la primera película, y la serie de televisión era enormemente conocida por la calidad de sus producciones, el diseño de sets, el diseño de vestuario, peluquería y maquillaje y esos enormes sets que tantas pasiones han levantado entre los fans de todo el mundo. Estoy muy contento porque surgieron ideas magníficas y novedosas para esta película que esperamos que cautiven a nuestros fans. Siempre estamos haciendo algo nuevo, sin diluir lo que sabemos que adora nuestro público, que es volver a encontrarse con todos esos personajes a los que tanto cariño tienen.

¿Qué estaba buscando para los actores invitados?...
Los tres actores británicos que se incorporan al universo de Downton estuvieron a un nivel colosal. Dominic West es una gran estrella y es maravillosa la labor que ha hecho con su personaje. Y lo mismo ocurre con Hugh Dancy en el papel de Jack Barber, el director cinematográfico, y Laura Haddock, la protagonista de la película muda; se mostraron absolutamente cautivadores en sus papeles. Creo que todos han disfrutado mucho de la experiencia. En Francia, nuestros actores invitados fueron Nathalie Baye y Jonathan Zaccaï, que son muy conocidos en Francia. Ni qué decir tiene que vivimos en una era global en la que ya vemos a actores de todo el mundo en nuestras pantallas. Nathalie no había visto Downton Abbey, pero, con el fin de prepararse para el papel, consiguió verse las seis temporadas y la película, una hazaña nada desdeñable.

¿Qué tienen los guiones de Julian que siguen conquistando al público?...
Estos personajes están ya perfectamente establecidos y es una combinación de los personajes que Julian creó originalmente hace más de 13 años y cómo estos actores les han hecho cobrar vida. Julian dijo en la sesión de lectura del primer episodio que los actores eran los custodios de sus personajes, y es cierto. Sabe redactar como nadie y es capaz de escribir grandes momentos cómicos y, acto seguido, romperte el corazón, y viceversa. Es un gran observador del comportamiento humano. Está claro que, además, los personajes los llevan actores de primera que tienen la habilidad de pasar de la comedia a un tono trágico.

¿Qué le gustaría que el público sacase de esta película?...
Espero que les suba el ánimo a los espectadores y que la vean como algo con lo que son capaces de conectar.
Espero que sea un auténtico tónico para la gente, después de los últimos dos años que hemos pasado y, quizá, si se estrena en el momento adecuado, incluso animará al público a volver a las salas.


ENTREVISTA A LA PRODUCTORA LIZ TRUBRIDGE...
¿Puede contarnos a grandes rasgos el argumento de la película?...

Nos reunimos con el reparto de Downton en 1928, nueve meses después del final de la primera película. Violet hizo un poco de Celestina en la primera película y ahora la segunda arranca con la boda de Lucy Smith y Tom Branson, totalmente enamorados. Daisy y Andy también se han casado y ahora viven en la granja del Sr. Mason. Sin embargo, vemos muy desde el principio que no es un lugar precisamente espacioso, y Sr. Mason resulta ser mucho más quisquilloso de lo que ambos se imaginaban, lo cual es todo un desafío para la joven pareja. En la casa, Violet deja caer una noticia que es una auténtica bomba: le cuenta a la familia que ha heredado una villa en Francia, que ella, a su vez, le va a dejar a Sybbie, dado que los hijos de Mary tendrán buena herencia, y que los hijos que Lucy y Tom puedan tener contarán con Brompton House. Los hijos de Edith y Bertie tampoco tendrán de qué preocuparse, de modo que solo queda Sybbie, la hija de la pobre Sybil, a quien no le corresponde nada en herencia, y eso es algo que hay que enmendar. Por supuesto, la pregunta en boca de todos es por qué la condesa viuda ha recibido una villa en Francia.
Junto con esa trama, tenemos otra adicional: un rodaje cinematográfico en Downton. Un director, Jack Barber, llama a la casa y les comunica que quiere rodar su próxima película en Downton. Asistió a la casa a un evento benéfico y, como 1928 fue un año en el que el cine mudo ya se aventuraba fuera de los estudios para rodar en localizaciones, pensó que Downton sería un gran telón de fondo para su película.

¿Cómo surgió la trama de la película dentro de la película?...

El abuelo de Gareth Neame, el difunto director de cine Ronald Neame, había trabajado como joven ayudante de cámara en la película muda de Alfred Hitchcock Chantaje, que nos sirvió de inspiración para esta parte de la trama. Teníamos que pensar algo que fuera distinto a lo de la primera película y era difícil superar la visita real, así que esto resultó una idea maravillosa que contrastaba mucho con lo anterior. Era la época en la que las películas mudas estaban pasando de moda y dando paso a la nueva tendencia, el cine sonoro. Fue un punto de inflexión significativo en la industria, porque muchas estrellas del cine mudo no fueron capaces de hacer esa transición de la interpretación muda a la sonora, y todo aquello acarreó consecuencias trágicas.

¿Hubo algún momento en el que surgieran dudas respecto a cómo encajar el equipo de cine de época en las estancias de Highclere junto con el personal cinematográfico moderno?...
Hubo un día concreto en el que estábamos en el comedor preguntándonos cómo demonios íbamos a meter a nuestro equipo, el de la película dentro de la película, sus actores y los nuestros más todo el equipamiento, porque era una auténtica barbaridad. La cámara de los años 20 estaba metida en una enorme caja tipo cabina de teléfono y había que meter un actor y una cámara, así que íbamos muy justos en lo que a espacio se refiere, pero al final conseguimos apañarnos.

¿Qué hizo destacar a Simon Curtis como la elección perfecta para dirigir la segunda película?...

Dirigir Downton es una hazaña titánica para cualquier que venga de nuevas, porque hablamos de un mundo muy establecido y hay muchos conocimientos que absorber para enfrentarse a ello. La curva de aprendizaje sería un precipicio totalmente vertical para cualquier director que quisiera sumarse de primeras. Tanto Gareth como yo habíamos trabajado ya con Simon y, por supuesto, al ser el marido de Elizabeth McGovern, ha sido parte de nuestro mundo en los últimos 12 años. Se mostró interesado y, en cuanto leyó el guion, dijo que sí y nos pareció la persona perfecta. Además, había trabajado con muchos miembros del reparto con anterioridad y todos estaban encantados con su incorporación al equipo. Cuando tienes un gran director apreciado por todos es un gran plus. Mima mucho el universo de Downton y es un director muy colaborador.

¿Qué buscaban usted y la directora de casting Jill Trevellick en las estrellas invitadas?...

A finales de los años 20, la mayor parte de las películas mudas era norteamericanas, pero un puñado de actores británicos se habían infiltrado en Hollywood, habían triunfado en el género y se habían forjado todo un nombre. Surgió el nombre de Dominic West y a todos nos pareció que sería maravilloso para interpretar al protagonista de la película muda. Tuvimos suerte de poder contar con él porque, por esas fechas, tenía que empezar con The Crown, pero luego hubo un cambio de fechas y fue una alegría inmensa que quedase disponible. Era perfecto para el papel. Para el director, Jack Barber, nos inspiramos en fotografías y teníamos un personaje muy bohemio en mente. Lo maravilloso de estos personajes nuevos es que contrastaban enormemente con nuestra familia y los integrantes de la servidumbre. Eran gente que no vivía de acuerdo a los protocolos de Downton en absoluto, de modo que Jack es como un soplo de aire fresco en la propiedad. Cuando el nombre de Hugh Dancy se puso sobre la mesa, nos pareció perfecto para este personaje y, por suerte, le encantó el papel y quiso interpretarlo. Para Myrna nos llevó un tiempo dar con la actriz ideal, pero finalmente encontramos a Laura Haddock. Somos conscientes de que nadie podría haber interpretado el personaje como ella y, por si fuera poco, disfrutó muchísimo haciéndolo. Luego, para el reparto francés, encontramos a dos actores de renombre y muy experimentados, Nathalie Baye y Jonathan Zaccaï, que fueron una gran incorporación a esta gran familia.

¿Cómo consiguieron dar con una localización francesa tan impresionante durante la pandemia?...

Nuestro jefe de localizaciones, nuestro diseñador de producción y yo pudimos viajar a Francia entre los dos confinamientos y conocimos a nuestro productor de línea, que nos mostró varias villas del sur de Francia. Como ocurrió con Highclere Castle, la primera villa que vimos fue la que acabamos quedándonos, y la verdad es que era impresionante. Tenía vistas al Mediterráneo y unos jardines preciosos, además de su propia playa privada. Contaba con mucho espacio y vistas para cenas en el exterior, situaciones en las que raramente vemos a los Crawley.

¿Qué significa para usted personalmente, tras haber trabajado con este reparto y este equipo técnico durante los últimos 12 años, hacer despegar esta segunda película y volver a reunir a la familia de Downton?...

Significa mucho para mí llevar esta segunda película a la gran pantalla y cada vez que lo pienso me emociono. Ha sido un viaje increíble. Gareth y yo formamos un gran equipo y me encanta trabajar con él. Mimamos mucho este universo y nos preocupamos de todos los detalles para ofrecerles lo mejor a los fans, que nos han sido fieles durante tantos años. Espero que les guste.

¿Qué tienen los guiones de Julian para encandilar así al público?...

Su gran talento es que es capaz de escribir para 20 personajes y dar a cada uno de ellos su dosis de acción. Tiene el increíble cometido de brindarle a cada uno de ellos algo que hacer que aporte a la narrativa general de la película y, al mismo tiempo, añade suficientes papeles invitados atractivos para atraer a los actores del calibre que queremos. No es una habilidad que subestime, precisamente.

¿Qué cree que se llevará el público de esta película?...

La clave de Downton es que es una película «feel-good» y que no pretende ser otra cosa. Espero realmente que el público nos acompañe en este viaje de nuestros personajes fuera de su entorno habitual y descubran mundos diferentes. Habrá la habitual combinación de comedia y enredos que siempre tenemos en el universo de Downton. Me gustaría que fuera todo un tónico revitalizante para familias de todas las generaciones y que la gente se sienta a gusto regresando al cine para pasar unas horas felices en mutua compañía.


ENTREVISTA AL DIRECTOR SIMON CURTIS...
¿Cómo surgió lo de involucrarse como director de la película?...

He tenido el privilegio de trabajar con muchos integrantes del equipo técnico y del reparto en la última década. Gareth Neame y yo habíamos formado equipo en Twenty Thousand Streets Under the Sky, y Liz Trubrige y yo habíamos trabajado juntos en A Short Stay in Switzerland, la película que hice con Julie Walters. Creo que el hecho de conocer a fondo la serie y todos los personajes sumado a haber seguido el fenómeno muy de cerca desde el primer episodio fueron factores que jugaron en mi favor.

¿Qué es lo que más que le gusta de la serie y la primera película?...
Leí el guion del primer episodio muy al principio y me dejó absolutamente entusiasmado. Luego, al verlo, me pareció extraordinario; vi todos los episodios de la serie de televisión y me encantó. Admiro muchísimo a los actores y a Julian Fellowes. Julian es un auténtico genio brindando a cada cual una historia llena de esos momentos reveladores de humor y emoción que caracterizan la serie, como Chekhov hacía en sus historias. Ha sido muy gratificante trabajar eso cada vez que preparábamos una escena; dar con el punto emotivo de cada una de ellas. Creo que Downton Abbey conecta con el público porque es un momento específico en el tiempo que es universal, porque trata a todo el mundo con respeto. Independientemente de su edad, su clase o su papel, Julian confiere a todos humanidad y una determinada dignidad.

Conociendo la serie tan bien como usted, ¿el guion de esta película le sorprendió?...
Me pareció un guion muy satisfactorio que aportaba una resolución a muchas de las historias de un modo muy gratificante, incluso más que la primera película. Es un guion que da a todos los personajes clave tramas fabulosas con las que trabajar. Tocamos la historia de la industria cinematográfica en Reino Unido con la trama del rodaje en Downton y un viaje al sur de Francia. Llegados a ese punto, me tenían ganado, porque son dos de los temas que me apasionan. Siempre quise hacer una película sobre cómo se hacían antes la película y el sur de Francia es una zona que ocupa un lugar especial en mi corazón.

¿Dónde deja la primera película a los personajes y dónde los encontramos al principio de esta segunda entrega?...

Al final de la última película nos quedamos con la sensación de que Tom y Lucy iban a casarse, y nueve meses después aquí estamos, en la boda de Tom y Lucy. Violet, que como ya sabemos estaba enferma, se ha mudado a Downton Abbey para estar más cerca de la familia. Cuando todo el mundo vuelve a Downton para la boda, la condesa viuda les recibe con una auténtica bomba de noticia. Violet ha recibido una carta que revela, sin previo aviso, que ha recibido en herencia una preciosa villa en el sur de Francia, y así arranca un misterio que implica viajar a la zona para desvelar la historia real tras el inesperado regalo.

¿Cuál es el trasfondo de la trama de la película dentro de la película?...
Un director de cine, Jack Barber, interpretado por Hugh Dancy, hace una llamada a Downton Abbey para solicitar el uso de la casa como localización para su próxima película. Lo interesante es el paralelismo con la famosa historia de Hitchcock y el rodaje de Chantaje, una película que estaba rodando en los años 20 y que iba a ser muda justo cuando surgió el cine sonoro. Hitchcock tuvo que replantearse todo sobre la marcha y convertirla en una película sonora, y eso es lo que ocurre aquí con la película de Barber en Downton. Inevitablemente, nuestros personajes acaban implicados en la creación de esa película y en su transformación de película muda a sonora, con la hilaridad y las consecuencias que todo ello conlleva para todos.

¿Cómo reacciona la familia y el personal ante la llegada de estas estrellas de cine a Downton Abbey?...
Como cabe imaginar, reaccionan con una mezcla de horror por parte de los más tradicionales, como Robert y Carson, y absoluta emoción por parte de los miembros más jóvenes de la casa; Daisy, por ejemplo, no cabe en sí de gozo ante la perspectiva de conocer en persona a estrellas de cine.

Habiendo trabajado ya con muchos de los actores en el pasado, ¿cómo ha sido dirigir a un grupo tan extenso?...

He tenido suerte con algunos de los trabajos que he hecho para televisión, como David Copperfield y Cranford, que me han brindado experiencia trabajando con un amplio reparto. Lo que intimida de dirigir en Downton (y estoy seguro de que todos los anteriores directores lo han sentido) es que no hay ni una escena sencilla en este universo. Puede haber hasta cuatro miniescenas dentro de una más amplia y cuatro núcleos de conversaciones, y todo ello hay que cubrirlo desde diferentes ángulos, cosa que lleva su tiempo. En esta película, contábamos con el reparto habitual de actores, y luego sumamos a los nuevos integrantes del reparto y del equipo técnico de la película dentro de la película, todo ello más nuestro propio equipo técnico, lo que suponía tener más de 50 configuraciones para una escena de cena concreta que rodamos a lo largo de tres días. Fue todo un alivio cuando acabamos esa escena.

¿Qué aportó al cóctel la asesora experta en historia del cine Laraine Porter?...

Laraine fue una enorme ayuda solo por el mero hecho de enseñarnos cómo fue ese momento específico de la historia en el que, por primera vez, era posible hablar en las películas. También nos informó de detalles importantes, como que la cámara tenía que estar en una caja insonorizada porque hacía demasiado ruido. Yo desconocía muchos elementos, y detalles como que había siempre un pianista tocando para los actores de cine mudo, para ayudarlos a meterse en cada escena.

¿Pudo ayudar de algún modo a Hugh Dancy con su papel de director, Jack Barber?...

Yo empatizaba totalmente con la agonía de Jack Barber, interpretado por Hugh Dancy, un director que está lidiando con sus tiempos y con los actores, así que canalicé gran parte de mi energía en ayudarlo a encontrar ese personaje. Y luego también contamos con Alex Macqueen, de quien soy un gran admirador, interpretando al arrogante técnico de sonido que quiere dirigir el set a su modo.

¿Qué buscaba en las estrellas invitadas que interpretan a Jack Barber, Myrna Dalgelish y Guy Dexter en Reino Unido, y Nathalie Baye y Jonathan Zaccaï en Francia?...

Llevaba mucho tiempo siendo admirador de Hugh Dancy y Dominic West, así que me emocionó mucho que se unieran al proyecto. Laura Haddock fue una gran incorporación al reparto e interpreta de maravilla el papel de la actriz que entra en pánico ante la llegada del sonido al cine. Luego, en Francia, el brillante actor belga Jonathan Zaccaï se nos unió junto con Nathalie Baye, que es una de las grandes actrices francesas. Siempre me ha encantado lo que hace y estaba entusiasmado con la idea de trabajar con ella. Durante la primera semana de cuarentena en Francia, lo organicé todo para que el equipo técnico viera su película La noche americana, que es una auténtica declaración de amor a rodar en el sur de Francia, y fue una experiencia muy significativa.

¿Cómo describiría a este grupo de actores y en lo que se han convertido con el paso de los años?...

Es una familia de actores dando vida a una familia de personajes, y muchas de las escenas de la película tienen una historia de 12 años en su génesis, sobre todo en lo relativo a nacimientos, matrimonios y muertes, que han sucedido tanto en la vida real como en pantalla. Los actores son plenamente conscientes de lo que pasa en la vida personal de cada cual, los momentos buenos y malos, la llegada de miembros nuevos a la familia y la pérdida de otros, y esa perspectiva y conocimiento emocional fue increíblemente potente y valioso para muchas de las escenas de la película.

¿Cómo de significativo fue sacar Downton de Inglaterra por primera vez?...

Fue complicado tanto en términos de historia como de producción, porque, debido a la pandemia, no sabíamos si íbamos a poder viajar a Francia hasta unas cuantas semanas antes del viaje en sí. El estudio, como es natural, nos pidió que tuviéramos preparado un plan alternativo y que preparásemos localizaciones en Reino Unido para hacerlas pasar por Francia, por si al final no era posible viajar. Yo no había puesto un pie en la localización hasta que fuimos allí a rodar. Sí que había visto vídeos de la maravillosa casa, así que yo me esforcé todo lo posible para que pudiéramos ir. Fue una experiencia muy especial para todos nosotros estar allí, sobre todo después del confinamiento y el final de la primera película.

¿Cuál era su visión para la película?...

La respuesta fácil es que las tramas independientes y a la vez entrelazadas nos brindaban la oportunidad de rodar cada escena con cierto giro, lo cual ha resultado bastante liberador. Cuando la compañía cinematográfica se planta en Downton, las reglas y convenciones habituales se emborronan un poco y eso, a su vez, me ayudó a propagar ese desorden a todo lo demás. Dirigir cualquier película es una enorme responsabilidad, y esta es una gran película con un gran público aguardando verla, pero también quería que Elizabeth estuviera orgullosa de mí.

Como director, ¿cómo intentan usted y los productores, Liz y Gareth, junto a Julian, hacer de Downton una experiencia para la gran pantalla en términos de valores de producción y escala?...
Los valores de producción siempre han sido muy altos para la serie, pero, obviamente, en el caso de una película, dispones de más tiempo. El viaje a Francia en sí mismo le da una dimensión mayor al conjunto y hace que brinde otras sensaciones, lo que se traduce en que podíamos ser ambiciosos con las escenas y las secuencias, y el resultado es realmente una experiencia muy cinematográfica. Como me ocurre con todos nuestros colaboradores, me pareció muy emocionante contar con Andrew Dunn como director de fotografía. Llevo mucho tiempo siendo admirador de su trabajo y, por supuesto, tiene en su haber Gosford Park, que es la «película madrina» de Downton Abbey. Fue todo un honor que se sumara a nuestro equipo e hizo un trabajo espectacular. Además, he trabajado con el diseñador de producción Donal Woods y su equipo cinco o seis veces y fue maravilloso volver a formar equipo con él. En cuanto al diseño de vestuario y al diseño de peluquería y maquillaje, estaba tan convencido de que Anna Mary (Scott Robbins) y Nosh (Anne Oldham) sabían lo que se hacían que les dejé toda la libertad del mundo; los trajes y vestidos son fabulosos y me encanta cómo han quedado los peinados y maquillajes. Ellas salvaguardaron los componentes clave del aspecto visual de la película.

¿Qué opina del atractivo imperecedero de Downton Abbey para el público de todo el mundo?...
Julian es un auténtico maestro confiriendo a cada cual su dosis de dignidad y humanidad, sean jóvenes o más mayores, e independientemente de su trabajo o clase social, y creo que el público de todo el mundo responde muy bien a eso. La pinche de cocina y la señora de la casa son igual de importantes en el cóctel de la historia, y eso es un ejemplo de una sociedad en la que todos trabajamos en equipo. No es que todo fuera estupendo en 1928 para quienes vivieron esa época, pero había ciertas cosas y elementos de aquella vida que se antojan envidiables ahora, cuando la gente de verdad trabajaba unida. Ahora que estamos saliendo de la pandemia y tras unos años especialmente difíciles para tanta gente de todo el mundo, espero que esta película se estrene en un momento en el que nos haga sentir a todos entretenidos y en compañía de rostros conocidos, algo tan necesario actualmente. Espero además que sea un regalo para el mundo, una montaña rusa de emociones y diversión, que es justo lo que necesitamos.


ENTREVISTA AL DISEÑADOR DE PRODUCCIÓN DONAL WOODS...
¿Cómo afrontó la labor de elevar el guion de esta segunda película después del esplendor de la primera, con la familia real visitando Downton? ¿Sintió más presión que la vez anterior?...

En la segunda película, Julian incorporó una preciosa villa en el guion en el sur de Francia, así que eso supuso una enorme inspiración para mi labor. Cuando andábamos buscando la villa, vimos cinco en total y yo opinaba que tenía que ser diferente de todas las demás casas que hubiéramos visto en la serie o en la película. En otras palabras, tenía que ser la antítesis total de Downton Abbey. Cuando di con Villa Rocabella cerca de Toulon, en Francia, a todo el mundo le encantó. Tenía que desprender un aire muy mediterráneo y que fuese muy abierta y veraniega, con todo lo que uno asociaría al sur de Francia.

¿Cuál era su visión general para la villa francesa?...

Queríamos que la villa francesa fuese colorida, llamativa y que emanase una sensación relajada. En Downton, normalmente tenemos muchos sirvientes y personal de servicio en general y, en Francia, la servidumbre tenía que ser más bien invisible, que apenas se viese a alguien de vez en cuando. Hay unas cuantas escenas desternillantes con el Sr. Carson que trae un poco del carácter de un mayordomo del norte de Inglaterra a esta gente más relajada de Francia y que seguro que hacen reír mucho a los espectadores. La villa en general desprende un aire relajado, con mucha luz, sol y mar, rodeada de vegetación suntuosa e infinita y de la belleza de las flores y las plantas del Mediterráneo. Además, la luz en el Mediterráneo tiene algo especial, algo que es único y muy diferente de lo que aporta la luz en los demás lugares del mundo. De algún modo, es algo muy mágico.

¿Puede describir las localizaciones adicionales y los sets que tuvo que diseñar?...

Obviamente, contamos con nuestra principal localización de Highclere Castle como Downton Abbey, que no cambia, y con todos los sets de las salas de abajo que teníamos ya en Ealing Studios. Sin embargo, nuestra primera escena es la boda de Tom Branson con Lucy Smith y eso tiene lugar en la casa familiar de Lady Bagshaw. Esa localización fue realmente difícil de encontrar, porque tenía que ser una casa de menor tamaño, pero que también emanase su propia identidad. Además, tenía que haber una iglesia al lado, y eso lo complicó todo, pero descubrimos una casa preciosa en Suffolk, Belchamp Hall, cerca de Sudbury, que funcionó a las mil maravillas.

Highclere Castle ya es un lugar emblemático conocido en el mundo entero como el hogar de Downton Abbey; ¿qué buscaba para las principales localizaciones de la segunda película?...

Las tres localizaciones principales de la segunda película tenían que contrastar entre sí, y creo que eso es algo que conseguimos con bastante éxito. Cada una de ellas destila su propia personalidad y eso fue clave a la hora de crear las capas del diseño. Quería darles a todas su propia paleta de colores, su propio estilo y su propia atmósfera. En el sur de Francia no había cuadros con marco dorado ni montones de muebles. Llenamos las estancias con unas cuantas piezas de «arte moderno» de los años 20, pero, principalmente, las paredes estaban desnudas y había muchos menos muebles porque era una residencia vacacional para los Montmirail. La aristocracia inglesa tendría montones de retratos familiares en su casa, pero los franceses eran un poco más modernos y estaban más adelantados por aquel entonces. La casa de los Bagshaw se usó como telón de fondo para la celebración nupcial y, de nuevo, quería que desprendiese un aura totalmente distinta a la austera majestad de Downton Abbey, así que, cuando dimos como Belchamp Hall, eso fue exactamente lo que hicimos. Es una casa de campo de estilo Reina Ana, con preciosos ladrillos rojos que llevan en pie desde el siglo XVII; contrasta a la perfección con Downton Abbey y la villa francesa en lo que a estilo, tamaño
y grandeza respecta.

Downton siempre lleva aparejado grandes sets y esta película no es una excepción; ¿puede describir lo que quería crear en las escenas nupciales con las que arranca la película?...
La película comienza con la boda de Tom y Lucy en una pequeña iglesia cerca de la propiedad del hogar familiar de los Bagshaw, que encontramos en Belchamp Hall, Suffolk. Necesitábamos tener una iglesia que estuviera cerca de la recepción nupcial por lo práctico que resultaba para rodar, entre otros motivos. A lo largo de la serie de televisión, la iglesia a la que acude la familia en la serie siempre es la misma y está situada en el pueblo de Bampton, Oxfordshire. Sin embargo, la boda de Lucy tenía que celebrarse en otro lugar. Queríamos que esta iglesia fuese menos formal que la de Downton Abbey, porque Tom y Lucy no son ni enteramente aristocracia ni enteramente mera clase trabajadora; no encajaban por completo en ninguno de los dos territorios. Colocamos una carpa en los jardines y había invitados revoloteando alrededor. La paleta de colores de la boda está basada en la primera escena de El padrino, quitando la violencia. Me refiero al sol, los tonos melocotón, las carpas y muchos invitados interactuando entre sí de un modo divertido y relajado. La suya es una boda mucho más relajada y, en cierto modo, más moderna.

¿Las bodas informales era típicas en la época?...

Investigamos un poco y descubrimos una boda bastante aristocrática en la que los invitados fueron en traje de baño y se bañaron en una piscina, así que tampoco era lo más raro del mundo celebrar bodas informales. Sin embargo, teníamos que encontrar un buen equilibrio con nuestra familia aristocrática, sus invitados y la servidumbre.

Habiendo trabajado ya con Simon Curtis varias veces, ¿existe ya un entendimiento mutuo?...

Simon y yo hemos trabajado juntos en Cranford, Mi semana con Marilyn y The Student Prince, así que ya nos entendemos muy fácilmente, lo cual genera un proceso increíblemente colaborativo. No solemos tener una idea formal rígida o un plan al que tengamos que ceñirnos; normalmente se nos ocurre una idea, que luego vamos ampliando orgánicamente involucrando el diseño de vestuario y el de maquillaje y peluquería. Es un proceso que permite a la gente pensar siguiendo un cierto sentido que funcione para todos.

Describa la trama que se desarrolla en Downton Abbey y qué desafíos afrontó buscando equipamiento de rodaje original de los años 20...

La compañía cinematográfica British Lion era muy prolífica en lo suyo por aquella época rodando películas mudas y luego cine sonoro. Uno de los primeros retos fue conseguir permiso para usar el nombre de la marca «British Lion», pero, una vez que logramos ese permiso, pudimos fichar a expertos en ese material cinematográfico original. La cámara en sí era muy ruidosa, pero no importaba porque, por aquel entonces, las películas eran mudas, así el ruido de fondo no era problema. Sin embargo, cuando llegó el cine sonoro, hubo que meter la cámara en una caja con un operador para limitar el sonido, lo cual resultaba muy restrictivo, porque la cámara no se podía mover. Como resultado, muchas de las primeras películas sonoras eran bastante estáticas, porque la cámara no podía alejarse ni seguir, y el sonido era bastante rudimentario porque solo se contaba con un micrófono.

¿Tiene algún set favorito en Downton?...

De todos los sets, a lo largo de los años y contando las dos películas, creo que los que más me enorgullecen son la cocina de la Sra. Patmore y la sala común de la servidumbre, porque se han convertido en lugares emblemáticos y nunca nos imaginamos que la serie tendría el éxito mundial que ha llegado a alcanzar.

¿Cuál es el mayor desafío que han afrontado preparando una película durante la pandemia?...

Normalmente, yo visitaría cada localización cinco o seis veces. Con la villa francesa, solo la vi una vez junto con el productor y el jefe de localizaciones, y el propio director no la vio hasta que llegamos a Francia para rodar allí, lo cual es algo inédito. Normalmente, cuando encuentras una localización, luego vuelves con el director, más adelante con un grupo creativo más numeroso, luego con tu equipo y, finalmente, con los de reconocimiento técnico. No podíamos hacer nada de eso durante la pandemia, así que todo el proceso fue en modo reconcentrado. Hubo que cruzar los dedos y esperar que a todo el mundo le gustase.


ENTREVISTA A LA DISEÑADORA DE VESTUARIO ANNA MARY SCOTT ROBBINS...
Es 1928. ¿Cuál era su visión para la segunda película?...

Lo que yo quería realmente para la segunda película era conseguir que el diseño de vestuario progresara hacia el final de la década y fijarme en la moda de los años 30 que ya estaba emergiendo, así como en las tendencias que pronto dominarían el mundo de la moda. Además, el guion de Julian nos permitía adentrarnos en mundos totalmente diferentes que no habíamos explorado anteriormente en Downton; el equipo técnico de una película, una producción muda y la Riviera Francesa. El reparto y el equipo técnico de la película muda contrastaban con la familia Crawley y también hemos tenido a estrellas invitadas fabulosas para vestir. La película dentro de la película está ambientada en 1875, lo que implica de nuevo un look totalmente distinto y glorioso.

La película comienza con un enorme set nupcial para la boda de Tom y Lucy. ¿Qué se propuso crear para el vestido de Lucy?...

Quería que el vestido de boda de Lucy fuera moderno para la época, y que transmitiese una imagen novedosa y desenfadada; que se viese que podía recogerse la falda y bailar de verdad en la celebración. Y, claro, tenía que ser bonito, pero también dejar entrever un espíritu divertido. Me encantó la idea de crear un cuerpo de satén de color marfil con la espalda escotada, cintura baja y mangas de gasa largas con capas de seda almidonada que saliesen formando faldas asimétricas con cola, a la vanguardia de la moda para 1928. Aplicamos una celosía de hilo de plata vintage bordada en el raso y encontré un velo de tul de seda que era una réplica bordada a mano de un original de los años 20. Para complementar el look, una tiara de diamantes y perlas y un precioso broche de lazo de diamantes que lucía justo por debajo de las clavículas, ambas piezas originales y proporcionadas por Bentley Skinner. Me imaginaba a Lady Bagshaw legando joyas familiares a Lucy para su gran día.
Para la recepción, nos deshicimos de la cola y el velo y cambiamos la tiara por un preciosísimo tocado Juliet con diamantes, una prenda típica de los años 20, que le caía por la frente, enmarcando el rostro para conseguir ese look tan característico de novia de los años 20. El gran desafío durante el rodaje fue el tiempo, porque llovió a intervalos durante los tres días que rodamos la boda. Mi equipo hizo milagros manteniendo el vestido nupcial y los zapatos marfil de raso lo más limpios y secos posible, de modo que Lucy siempre estuviera perfecta. Tuvimos unas cuatro pruebas del vestido con Tuppence, lo que fue todo un lujo respecto a lo rápido que trabajamos en Downton, pero esencial para algo tan especial que iba a ser parte de nuestro universo. Me encanta diseñar las escenas nupciales, porque es como un cuadro en el que vas componiendo la escena con cada personaje en mente y fijándote en todos los colores y las texturas para el servicio y la familia, de modo que todo se una y cree una preciosa paleta de colores primaverales y veraniegos.

Tuvo la oportunidad de diseñar la película dentro de la película. ¿Podría describir en más detalles los diferentes aspectos que implicó ese proceso de diseño y los elementos del vestuario en la película muda?...
Un director de cine quiere usar Downton Abbey como localización para su película y les hace una oferta a Lord Grantham y Lady Mary. Se trata de una película muda, pero era justo la época en la que el cine mudo se estaba convirtiendo en algo del pasado y el cine sonoro estaba adquiriendo relevancia. Es una película ambientada en 1875, lo cual nos brindaba la increíble oportunidad de fijarnos en películas y obras de teatro que se hacían en los años 20, pero ambientadas en otra era. Nos fijamos en La importancia de llamarse Ernesto, que reflejaba nuestras fechas a la perfección. Tampoco perdimos de vista películas como Lo que el viento se llevó, que se hizo en 1939, e incluso My Fair Lady (Mi bella dama), que es ya de los 60; ambos, pese a las fechas, eran relevantes para ver qué elementos se hacían presentes en la época histórica de los sets con el fin de intentar capturar ese precioso efecto híbrido.
Lo que queríamos crear era un pastiche estilo años 20 de la moda de 1875, combinando siluetas, formas y tendencias de la década de 1870 con telas de la década de 1920, combinaciones de colores y adornos como cuentas, lentejuelas, bordados y flores de seda. Usamos telas de los años 20 combinadas con sedas del siglo XIX. En 1875, el polisón estaba en todo su apogeo, pero aumentamos las proporciones un poco para que pareciese una versión de los años 20 de ese look, complementando los vestidos con guantes de seda y una mezcla de joyas del siglo XIX y XX. Fue muy divertido diseñar el vestuario, y toda esa labor unida a la increíble labor de Nosh con pelucas de peinados asombrosos y maquillajes, le confirió a la película un aspecto de rodada en los años 20, pero ambientada en otro periodo.
También me fijé en cómo se comporta el color en las películas en blanco y negro, porque ciertos colores del espectro muestran un comportamiento muy diferente. Fotografiamos conjuntos en entornos coloridos y monocromáticos para tener una buena referencia de qué aspecto tendría todo en cámara.

La productora de Downton Liz Trubridge asegura que fue idea de usted ambientar la película muda en otra era; ¿cómo surgió?...

A lo largo de los años, hemos visto evolucionar a un gran estrato de la sociedad con el cambio de los tiempos a medida, que la serie ha progresado y con la evolución de la película. La familia de Downton y los invitados que han visitado la casa han lucido todo tipo de ropa elegante. Esto me pareció una oportunidad increíble de hacer algo de verdad diferente y visualmente impactante. Reforzando la idea, en el fondo de mi mente había un guiño al periodo en el que Violet hubiera sido una recién casada, cuando conoció por primera vez a Montmirail; era joven y llevaría corsés o polisones como mujer joven que era en la segunda mitad del siglo anterior. Me encantó el vínculo entre ambas tramas cuando Julian sugirió el año 1875 específicamente. Se trata de crear pequeños paralelismos y sumergirse en un periodo de la historia relevante para la película, pero también suntuoso, dramático y precioso visualmente hablando. Nos brindó un enorme contraste entre Myrna con su ropa de estrella de cinematográfica y su look para el rodaje. Es muy diferente a todo lo que hemos hecho hasta ahora, pero, al mismo tiempo, nos remonta al comienzo de la serie, con un modo más formal y estructurado de vestir y aquello que tanto conquistó al público en la primera temporada de Downton.
Lo que también fue maravilloso y muy divertido fue vestir a nuestros personajes del piso de abajo con sus mejores galas, cosa que nunca habíamos hecho, pese a tener muchas ganas; exploramos colores, telas y adornos. Poder vestir a Baxter en seda de color crema y con joyas exquisitas para su gran escena fue perfecto. ¡Lesley Nicol decía que siempre había querido llevar una tiara y, una vez que supimos que su personaje iba a hacer las veces de actriz secundaria, fue un auténtico placer concederle ese deseo y sumergirnos en un mundo de diamantes con la Sra. Patmore!

¿De qué otras formas le gusta resaltar o acentuar los trajes que complementan las tramas?...
En cada escena hay un elemento central, y yo suelo empezar con un personaje principal y luego diseño en torno a él o ella para crear un punto focal y crear complementos o contrastes con los otros personajes en función de lo que requiera la escena. Por ejemplo, el conjunto de madre de la novia que luce Maud fue diseñado para complementar a Imelda Staunton y también para destacar en este día especial. Todos los demás diseños giraban en torno a ese azul. O, por ejemplo, el atuendo de la llegada de Myrna lo diseñamos para tener el máximo impacto en términos de color y silueta. Uno de los looks de noche de Myrna también se diseñó para crear drama del modo en que ella lo hace, y contrasta directamente con Lady Mary. También quería una perspectiva del color ligeramente distinta por los nuevos escenarios dentro de la película y encontrar un contraste entre Downton y la Riviera, según el guion va pasando de uno a otro lugar. Sabía que podía usar el color para resaltar los diferentes mundos y ayudar a transportar al público. El ADN de mi diseño para este periodo es usar piezas originales siempre que es posible, porque creo que así se confiere autenticidad y se resalta el impacto visual de la ropa, a menudo mostrando obras de artesanía que no podrían reproducirse en la actualidad. La película fue una oportunidad más de conseguir algunas de las prendas vintage más bonitas del mundo, así como telas, adornos y accesorios.

¿Cómo ha evolucionado el vestuario de los hombres desde la primera película?...
La ropa para hombre ha sufrido pequeños cambios, pero significativos. Las tendencias para hombre evolucionaron más lentamente que la moda de mujer. Sin embargo, esta película brindaba ciertas oportunidades interesantes de mostrar lo que estaba pasando en la sociedad. Introdujimos las prendas de punto y la idea del traje de dos piezas con varios personajes de la familia, lo que llevó a conseguir un aire más relajado. Vestimos a Jack Barber con un jersey de punto, pantalón y chaleco, prescindiendo de las chaquetas de traje. Barber desprende un aire relajado de seguridad en sí mismo que equilibra la informalidad de su vestuario de trabajo, a menudo desgastado y con mangas remangadas. De hecho, muchos de los artistas de reparto de la película lucen una eclética variedad de prendas de punto y trajes de dos piezas que emana un aire distinto a los clásicos trajes de tres piezas que usamos en nuestros caballeros aristócratas. Bertie incluso lleva una camiseta de punto cuando juega al tenis, cosa que me encanta, un look directamente sacado de las páginas de una revista.
También quería explorar la idea del traje cruzado, que iba ganando popularidad y que también funcionaba muy bien en Francia, porque aporta un look algo más desenfadado y más fresco, prescindiendo del chaleco. Hicimos trajes a medida para Robert, Branson y Bertie, y vestimos a Branson con un dos piezas cruzado muy actual y novedoso de una preciosa tela de lino pálida. Para Montmirail, iba con su carácter y contrastaba estupendamente con Robert. El look de vestir de Bertie es cruzado y queda increíblemente elegante. A menudo, los trajes de hombre se diseñan para crear puntos de diferencia entre los personajes, pero también para dar unidad a las escenas complementando los vestidos de las mujeres, y ese fue el caso especialmente con el vestuario francés. Yo quería replicar un traje de lino perfecto vintage en un tono crema cálido que le iba muy bien a Hugh Bonneville, pero no le quedaba del todo bien, así que encargamos hacer uno a su medida y nos pasamos meses buscando el tejido correcto con el peso correcto para teñirlo una y otra vez hasta dar con el tono correcto. Le quedaba increíble a Hugh y, a su vez, el traje de Robert funcionaba a la perfección con todos los atuendos de Cora.

¿Fue muy emocionante diseñar el vestuario de los personajes que viajaban a Francia?...

Diseñar para Francia nos brindó una nueva dirección maravillosa y apasionante a la que dirigir los atuendos, tanto para los ellos como para ellas. Francia suponía una especie de relax para la familia y yo quería reflejar eso, sobre todo para los más jóvenes, de un modo que fuera en sincronía con las tendencias en boga de la Riviera. Ir a veranear al sur de Francia se había puesto de moda recientemente entre la aristocracia y, por eso, la moda había empezado a reflejar ese hecho con cortes, colores, telas y siluetas de un carácter más relajado. Los colores crema más pálidos de los trajes para hombre iban de maravilla con los tonos más llamativos y los estampados más atrevidos de los atuendos femeninos. También pudimos mostrar ropa deportiva para Edith, Bertie, Lucy y Branson cuando juegan al tenis, y cuando Branson y Lucy van a la piscina, cosa que fue muy divertido de hacer.

¿Cómo abordó el proceso de crear los looks para ellas de Francia?...
Para cada personaje, tiendo a crear una paleta de colores única, pero que complementa a la del resto de personajes junto con los sets y el diseño de producción. En Downton tenemos tonos más ricos, colores más oscuros y opulenta madera oscura. Emana elegancia, pero también un estilo tradicional y muy inglés. Con la paleta francesa, quería alejarme de lo que los personajes se pondrían normalmente, así que me fijé en pigmentos más pálidos y chillones, en estampados más marcados y combinaciones de preciosos colores de sorbete: rosas, azules, verdes y amarillos, todo ello, a menudo, con un sabor bastante napolitano y en armonía con la fabulosa decoración de la villa francesa y el brillante y saturado sol del Mediterráneo. Trabajé con atuendos originales y modelos a medida usando telas vintage o materiales contemporáneos cuidadosamente seleccionados. Me encantó comprar para elaborar un vestuario vacacional de la familia, tan alegre y novedoso. Conseguí piezas originales muy especiales que lucen en las escenas en Francia. Por ejemplo, un vestido de gasa floral amarillo con chaqueta a juego para Lucy, una chaqueta bordada china muy llamativa y un vestido de día de algodón azul Wedgewood con cuentas blancas para Cora. Para Edith encontré un pijama de seda increíble con estampado en crema y menta, y que venía con zapatillas a juego y una pequeña bolsa; ¡todo un hallazgo!

¿Cómo contrasta el look de Lady Mary con las vibraciones de la moda de la Riviera Francesa?...
Lady Mary siempre es estilosa, elegante y adelantada a su tiempo en lo que a moda respecta. A menudo, de hecho, llama la atención. Hemos visto opciones muy atrevidas para ella, sobre todo cuando Mary necesitaba demostrar fuerza, aunque fuera en apariencia. Esta vez, tanto Michelle (Dockery) como yo queríamos darle a Lady Mary una imagen más suave. En la última película, reflejamos la fuerza de Mary y, en esta, queríamos reflejar su lado más suave y una cierta vulnerabilidad. Abordé el asunto principalmente a través del color y el tono, pero también a través de las texturas de las telas. Pese a todo, buscamos líneas alongadas y limpias, bloques de color y estampados gráficos, nada demasiado bonito o recargado. Sigue siendo una mujer profesional, la guardiana de la finca y del futuro de Downton Abbey, así que todo lo que lleva tiene que emanar autoridad y mucha personalidad.
Diseñé sus atuendos usando los colores principales de Lady Mary: azules marinos y rojos profundos, monocromos y metálicos. Pero luego añadí un poco de verdes sabia, rojos leonados, rosas oscurecidos y delicados tonos neutros. Lady Mary tiene más de veinte días de historia y eso significa muchos modelitos con los que usar color y explorar las tendencias que nos conducen hacia el final de la década, como bajos más largos combinados con talles más ajustados. Downton siempre ha explorado el hecho de que el talle fue bajando y luego desapareció, y los bajos comenzaron a subir y alcanzaron su punto más corto en 1927. A partir de ahí, empezaron de nuevo a bajar hasta la notable longitud del look de los años 30, que va de la mano con volver a mostrar las formas femeninas; atuendos de día con talle marcado, modelitos de noche con corte al bies, etc. Hemos pasado del corsé al talle que va cayendo, creando ese look recto y linear hasta casi completar el ciclo volviendo a marcar la cintura. Mientras Edith se atreve con unos pantalones en la Riviera, Mary se mantiene a la vanguardia de la moda en Downton con elegantes vestidos con cinturón en el taller.

¿Cuáles han sido los desafíos de intentar diseñar y crear atuendos durante los dos últimos años y qué impacto ha tenido la pandemia mundial en el modo en el que usted y su equipo hacen su trabajo?...

Todos hemos tenido que adaptarnos y hacer nuestro trabajo de un modo muy distinto debido a la pandemia. Antes, yo solía comprar en ferias y mercadillos vintage y compraba telas en persona, y, debido a la situación, hemos tenido que cambiar el modo de conseguir material vintage y hacer compras. He comprado bastante por Internet, en Etsy e Instagram, sobre todo, y he mantenido contacto con muchos de los comerciantes vintage con los que vengo trabajando desde hace años.
El trabajo ha sido muy distinto en muchos aspectos. Cuando no puedes comprar en persona y lo haces todo online, no ves cómo se mueve la tela y cómo cambian los colores con la luz, o incluso la calidad de la tela y su estado, cosa importante en una película como Downton, porque todo tiene que ser de muy buena calidad para la gran pantalla. El Brexit también supuso tiempos de espera tremendos para recibir mercancía, además de costes añadidos.
Fue muy difícil, pero la consecuencia positiva de esta nueva forma de trabajar ha sido que tuve que ampliar mis recursos y acabé comprando en muchos sitios del mundo, lo que se tradujo en que he descubierto recursos que nunca había explotado y he conocido digitalmente a coleccionistas maravillosos. Como resultado, he descubierto muchas gemas valiosísimas con las que nunca me habría topado de no haberme visto en esta situación.
Por ejemplo, uno de los vestidos de noche con abalorios de Cora en la Riviera, que mi equipo apodó el «tutti-frutti» por la multitud de cuentas de colores, para mí encarnaba totalmente el espíritu de la zona, con rosas, azules y amarillos sobre gasa de color verde mar. Lo vi en Instagram y contacté con la vendedora, que estaba en Nueva York y vendía piezas de su increíble colección personal. Trabajé con ella para varias piezas de la película.

¿La familia viste de un modo especial para viajar a otro país?...
Cuando la familia pone rumbo a Francia, todos cuentan con ropa de viaje adecuada para la aventura que les aguarda. El viaje tiene lugar en el transcurso de dos días, de modo que los ataviamos con trajes más ligeros para su llegada a la villa al sur de Francia. Se nos presentó la oportunidad de vestir a Robert con su chaqueta de los Guardias Granaderos y pantalones de franela. Nunca habíamos visto a Robert con nada que no fuera un traje completo, y yo, personalmente, estaba esperando la oportunidad perfecta. Es superelegante y derrocha carácter inglés. Lleva un blazer azul medianoche con botones de bronce de regimiento, corbata de los Guardias Granaderos y pantalones de franela de color gris oscuro para emprender el viaje desde Downton, y un beige pálido para su llegada a Francia. Lo bonito es que, en su encuentro con el marqués de Montmirail, tenemos a un conde inequívocamente inglés con un marqués inequívocamente francés.

¿Qué efecto quería conseguir con los atuendos de Myrna Dalgleish?...

Con la actriz protagonista de la película muda, Lady Myrna Dalgleish, queríamos causar un máximo impacto y que ese nivel de impacto se mantuviera durante todo el metraje. Nos fijamos en estrellas de Hollywood como Greta Garbo, Louise Brookes y Clara Bow. Myrna es el no va más del lujo del gusto refinado, encarna el glamour mientras que Mary encarna la clase. Queríamos usar una determinada paleta de colores para Myrna que fuese muy diferente a la de Lady Mary y el resto de la familia, y conseguimos que eso funcionara con el pelo rubio platino que Nosh diseñó para ella. Nos fijamos en los tonos gélidos que la separan del resto de integrantes de Downton. El atuendo con el que llega es un vestido asimétrico frío de color eau-de-nil con un impresionante abrigo de terciopelo y piel vintage, todo ello conjuntado con zapatos plateados originales de los años 20. La forma exagerada está diseñada para resaltar su carácter atrevido. Todo en Myrna es atrevido e incluso ligeramente descarado, hasta la joyería que lleva. Cuando la vemos junto a personajes como Cora, Edith y Mary, su belleza contrasta mucho. Eso es lo que queríamos conseguir. Myrna es impactante, pero no es cálida. Como Myrna se suaviza un poco hacia el final, utilizamos colores más suaves para ello y la vestimos con un conjunto melocotón en el momento en el que baja a la cocina para ver al servicio.

¿Tiene una pieza favorita de las que haya diseñado para un personaje concreto este año, o hay demasiadas maravillas para decantarse por una?...
Es una pregunta muy difícil de contestar, pero siempre hay piezas concretas de cada uno de los personajes que me gustan especialmente. El look de Robert del Real Escuadrón de Yates para su salida en el yate de los Montmirail. ¡Me encanta! El vestido que lleva Cora en la soirée francesa. Es una escena significativa para Elizabeth y quería que pudiera ponerse algo muy especial. Tengo la enorme suerte de poder trabajar con la legendaria casa de textiles Fortuny y les encargué que me estamparan una tela de terciopelo para este vestido de noche. El estampado es uno de los diseños originales de Mariano Fortuny. Mary lleva piezas originales increíbles, como un impresionante vestido de noche Patou con mucha pedrería. Pero mi look favorito es o una blusa con lazo al cuello de manga larga con un chaleco con cuentas muy original, que era la versión actualizada de otro suyo, o el vestido verde pálido con filigrana de color crema en la pechera que lleva en la película, con el que dejamos una seductora pista de adónde se dirige la moda cuando enfilamos los años 30. Los looks de Edith de pernera ancha son una auténtica pasada y fue un sueño hecho realidad diseñarlos y crearlos. El vestido de boda de Lucy; me apasionan todos y cada uno de sus elementos, desde la tiara al velo, pasando por la cola y los zapatos a medida de raso color plata.


ENTREVISTA A LA DISEÑADORA DE MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA ANNE ‘NOSH’ OLDHAM...
¿Ha habido algún cambio significativo en la peluquería y el maquillaje de los personajes habituales desde la última película?...

Solo hemos saltado nueve meses en el tiempo, así que los peinados no habían variado demasiado en ese intervalo. De todos modos, queríamos mostrar que algo sí que habíamos avanzado, así que hicimos muchos retoques; en lugar de grandes cambios, nos limitamos a implementar modificaciones sutiles a los estilos de Lady Mary y Cora. Lady Mary pasa de una melena bob muy marcada a una más suave con raya a un lado y un poquito más larga. En cuanto a Cora, mantuvimos la longitud de su pelo, pero cambiamos el equilibrio: en esta ocasión cae más por la parte de atrás.

¿Qué cambios introdujo en el maquillaje femenino?...
Cambié un poco la forma de las cejas femeninas y definí más los labios, introduciendo algo de color. Nada demasiado dramático; más bien una actualización de sus looks. Con el servicio de la casa, como la Sra. Patmore y la Sra. Hughes, no tendría mucho sentido cambiarles el maquillaje. Sí que le pusimos a la Srta. Baxter un nuevo peinado en forma de una preciosa melena bob que le llega hasta la nuca y que supone un cambio significativo de look para ella.

¿Ha podido hacer algo diferente con los hombres del reparto?...
Pudimos divertirnos un poco con nuestros actores masculinos invitados, Hugh Dancy, Dominic West y Alex Macqueen, y a mí se me ocurrió añadir bigotes finos, que nos conquistaron a todos. Dominic y Alex lucían unos bigotillos muy graciosos, mientras que el de Alex llevaba las puntas hacia arriba. Como actor de Hollywood, es absolutamente pertinente que Guy Dexter llevara ese bigote, que se llamaba el «Ronald Coleman», y fuera a la última moda. Alex es, además, un actor con un brillante sentido de la comedia, así que ese bigote tan cómico fue un hallazgo perfecto para él.

¿Cuánta colaboración conlleva crear looks individualizados?...
Trabajamos mano a mano con la productora, la diseñadora de vestuario y los propios actores porque todos ellos tienen su propia opinión de cada personaje. Pero lo mejor es que el actor salga del tráiler de maquillaje sintiéndose feliz y cómodo con lo que hemos creado. El vello facial cobra más protagonismo este año que en anteriores ocasiones de Downton. Nos lo pasamos en grande creando el look de 1875 a través de la lente del equipo de maquillaje de una película de los años 20, lo que dio como resultado montones de bigotes finos y patillas, además de ojos con maquillaje ahumado a lo Valentino para Guy Dexter. A Dominic West, por ejemplo, le encantaba encarnar a un rompecorazones hollywoodiense, y el look le iba de maravilla.

¿Fue divertido encargarse del maquillaje del servicio para darles el look de 1845?...
Disfrutamos muchísimo. Lesley Nicol quería que le pusiéramos de todo, desde máscara a tiara y la verdad es que el resultado era muy glamuroso. Fue muy emocionante dejarles ser los protagonistas. Desde el principio del todo, Anna Robbins (diseñadora de vestuario) y yo queríamos que el look destacase por sí mismo y marcara un dramático contraste con el look de los años 20 de los actores que no interpretan a miembros de la servidumbre. Fue genial que tanto a los productores como a Julian les conquistase la idea.

¿Quién se sometió a la transformación más dramática?...
Todos estaban increíbles con sus mejores galas, pero, para mí, la transformación más radical fue la de la Sra. Patmore, que normalmente va con delantal y cofia de cocinera, con los rizos siempre asomando por algún lado. Lleva con esa imagen 12 años e, incluso cuando sale, suele ir vestida de un modo parecido y con sombrero.
No recuerdo cuántos tocados, sombreros y postizos se puso, pero fueron todos los que mi colega Elaine fue capaz de ponerle encima. Lo dimos todo.

¿Puede describirnos el look que creó para Myrna Dalgleish?...
Quería que Myrna fuera ligeramente ajeno a todo en Downton Abbey y tenía que contrastar con el look de Lady Mary, Lady Cora y Lady Edith. Queríamos que, aunque llegara a Downton, no encajara necesariamente. Tenía que ser superglamurosa, porque, después de todo, era una de las estrellas más bellas y celebradas del cine mudo de la época. En mi cabeza, tenía la imagen de Jean Harlow con su pelo rubio decolorado. El resto de la gente en Downton es natural y real, pero Myrna tenía que irradiar una imagen ligeramente irreal y de otro mundo. Lady Mary es una gran belleza aristocrática de su época, pero natural, y como tenían muchas escenas juntas, queríamos realmente que Myrna fuera lo contrario a Lady Mary, pero también una belleza en su propio estilo.

¿Qué clase de looks creó para Francia?...
Crear los looks franceses fue divertido también y me empleé a fondo para suavizar un poco a todos; por ejemplo, Lucy Branson emanaba un aire relajado, una energía propia de estar de vacaciones. Llevaba el pelo más suelto y el maquillaje algo más suave. También les dimos un cierto color porque, por aquel entonces, se estaba poniendo de moda que para los jóvenes lucir un bronceado. La familia en Francia irradia un aire realmente relajado y, aunque van a allí con una finalidad, se los ve más distendidos en lo que a vestuario, peluquería y maquillaje respecta.

¿Por qué cree que Downton Abbey conecta tanto con el público? ¿Por qué despierta tantas pasiones?...
Creo que gran parte del amor por Downton Abbey tiene que ver con la nostalgia de un tiempo pasado, sumado a que los personajes se han ganado realmente al público a lo largo de la serie. Los fans los tienen muy interiorizados y adoran por igual a los miembros de la familia y al servicio. Ahora que ya han pasado a la gran pantalla, el público ya conoce a los personajes, de modo que pueden concentrarse en lo que ocurre en el momento.


ENTREVISTA A LA SAMANTHA BOND...
¿Cómo encaja Lady Rosamund en la historia de esta película?...

Vemos por primera vez a Lady Rosamund y, en realidad, a todos los miembros de la familia y el servicio, en la boda de Tom y Lucy. Quedó precioso, pero lo que no ve el público es que tuvimos un tiempo malísimo aquel día, y que es un milagro que al final pudiéramos grabar algo. Entonces, tras la boda, la familia recibe una petición de un director de cine que quiere usar Downton Abbey como localización para su próxima película. Al mismo tiempo, la condesa viuda recibe una carta informándola de que ha heredado una maravillosa villa al sur de Francia que despierta todo tipo de interrogantes.

¿Hubiera sido inusual rodar una película en una casa de campo como Downton?...
En ese momento de los años 20, las películas se rodaban principalmente en estudios, y los cineastas apenas habían empezado a mirar más allá en busca de localizaciones externas. También hubiera sido poco corriente que una familia como la nuestra considerase permitir que una compañía cinematográfica se apoderase de su casa. Yo no dejaría que rodasen en mi casa, pero Downton tiene un problema de goteras y ya decidieron abrir las puertas al público durante la serie de televisión, para horror de Carson.

¿Cómo ha sido volver a Downton Abbey?...
Personalmente, me he sentido enormemente privilegiada de poder trabajar, porque ha sido muy duro estar lejos de los nuestros durante la pandemia. Cuando ya nos juntamos, con mascarilla y distancia social, fue una maravilla poder volver a ver a todo el mundo. Han sido tiempos muy duros para todos nuestros amigos en las artes y el teatro, así que me he sentido inmensamente agradecida de poder trabajar en documentales y en esta película.


ENTREVISTA A HUGH BONNEVILLE...
¿Puede empezar contándonos a grandes rasgos la historia de esta segunda película y cuánto tiempo ha transcurrido desde el final de la primera?...

Estamos en 1928, varios meses después del final de la primera película. Comienza con la boda de Tom y Lucy, a quienes vimos por última vez bailando en la terraza a la luz de la luna. Pronto nos enteramos de que una compañía cinematográfica quiere usar Downton como localización para una película muda, lo que por supuesto a Robert le parece alarmante. En segundo lugar, Violet ha heredado misteriosamente una preciosa villa al sur de Francia de un viejo conocido con quien no había hablado y a quien no había visto en décadas.

¿Cómo se deja convencer Robert para permitir que rueden en Downton?...

La compañía cinematográfica British Lion pone sobre la mesa una oferta económica que a Edith y Mary les parece tan apabullante como irresistible. A Robert le parece una idea espantosa, pero Mary lo convence de que lo reconsidere mostrándole el estado de los desvanes, donde cubos de agua recogen la lluvia de las goteras que hay en el tejado. Robert tiene que admitir que, aunque sigue siendo Lord Grantham, en realidad es Mary quien dirige la casa y que ella es quien debería hacer lo que crea conveniente para la situación. Como de costumbre, las mujeres son quienes de verdad llevan las riendas en Downton.

¿Cómo afronta el momento de ver su casa invadida por cineastas y actores?...

Violet ha decidido dejar en herencia la villa francesa a Sybbie, su única bisnieta que, de otro modo, apenas se beneficiará de su posición en la familia. La familia francesa, anteriores propietarios de la villa, han invitado a los Crawley al sur de Francia para ver la propiedad. La invitación coincide precisamente con la llegada del equipo cinematográfico a Downton, así que Robert, Cora, Tom, Lucy, Edith y Bertie zarpan rumbo a la Costa Azul, dejando a Mary a cargo de todo el tema del rodaje.

¿Cómo fue llevar a los personajes de Downton más allá de sus tierras hasta la mismísima Francia?...

Ya habíamos viajado a Inveraray Castle, en Escocia, para un especial de Navidad, y a Alnwick Castle en un par de ocasiones, pero esta era la primera vez que los Crawley se aventuraban al extranjero. Esta parte de la historia es un festival visual. Edith aprovecha la oportunidad para revisitar su vena periodística y escribe sobre la nueva moda de viajar al sur de Francia en verano, y no solo en los meses de invierno. Tradicionalmente, las villas de la Cote d’Azur habían sido retiros invernales porque se consideraban lugares demasiado calurosos en los meses de verano. Gente como F. Scott Fitzgerald y estrellas de cine de la era comenzaron a poner de moda veranear en esos destinos. El principal motivo de visita de la familia, de todos modos, es conocer a los Montmirail, que se quedaron tan sorprendidos como Violet al descubrir que una de sus propiedades pasaba a manos de una desconocida. Tanto los Crawley como los Montmirail tienen ganas de desvelar el misterio tras la amistad entre la condesa viuda y el difundo marqués y por qué decidió dejarle esta villa a Violet en su testamento.

¿Veremos a Robert y a la familia relajarse un poco más en Francia? ¿Cómo se refleja eso en el vestuario y la trama?...

Robert cambia sus trajes de cachemira y lana por pantalones de franela y blazer para viajar. Luego, ya para lidiar con el calor del sur de Francia, trajes de lino más frescos y ligeros. El Sr. Carson, cómo no, sigue vistiendo formalmente con su recio abrigo de mayordomo y, claro, sufre las consecuencias. Edith, Lucy, Cora y Maud comienzan a vestir con prendas maravillosamente ligeras y coloridas que estarían fuera de lugar en Downton. El vestuario es exquisito. Si te fijas en las fotografías de aquel entonces, hay algo increíblemente glamuroso en el estilo y las modas emergentes de mediados de los años 20. Robert comienza a relajarse y a adoptar ese estilo, luciendo por ejemplo una gorra de marinero, blazer y pantalón de franela cuando Cora y él dan una vuelta en lancha motora, entregándose a la diversión en la Riviera, territorio de los ricos y famosos. También vemos a los miembros más jóvenes de la familia jugando al tenis, bañándose en el mar o relajándose junto a una piscina, cosa que nunca veríamos en Downton.

¿Cómo ha sido volver al mundo familiar de Downton Abbey después de estos últimos años tan extraordinarios?...

Ha sido muy distinto a la primera película y, aunque fue fácil volver a meternos en los personajes, se respiraba un ambiente de alivio por volver al trabajo. Siempre hemos agradecido mucho que la serie y la primera película contaran con tantos millones de fans en todo el mundo y ninguno de nosotros lo da por hecho. El mundo se ha enfrentado a una situación extraordinaria durante los dos últimos años y ha habido varios momentos en los que hacer la película se antojaba imposible. Siento una profunda gratitud por haber podido volver al trabajo y nos sentimos muy afortunados de que este proyecto sea tan querido por tanta gente. He agradecido incluso más que en otras ocasiones el regreso porque ha significado mucho para nosotros y sé que también significará mucho para el público. Gareth (Neame) nos dijo que DOWNTON ABBEY: UNA NUEVA ERA es el tónico que nuestros fans estaban esperando. Downton siempre ha sido una vía de escape y revisitar ahora ese mundo significará muchísimo para millones de personas, saliendo como estamos de la pandemia. Es un mundo que reconforta y reafirma. Por más crisis que afronte la familia y la gente que trabaja en la finca, suele resolverse todo con optimismo. Eso es algo que siempre ha sido la marca distintiva de Julian. Como he dicho en numerosas ocasiones, Julian siempre escribe desde el punto de vista de que la gente intenta ser buena. Cuando hacen cosas malas, el mundo en el que tratan de navegar es uno en el que prevalece la compasión y la tolerancia. Después de todo por lo que el mundo ha pasado, creo que a todos nos viene muy bien una buena dosis de tolerancia y compasión. No se trata de reinventar la rueda; la película es una celebración de todo lo que al público le lleva 12 años encantado de Downton, además de un homenaje a todos los personajes a los que tanto quieren. Es un regalo para la vista.

¿Cómo ha sido volver a trabajar con el director Simon Curtis?...

Cuando Gareth me llamó por teléfono para decirme que esperaba que Simon Curtis dirigiese la película, la verdad es que no se me ocurría un candidato mejor. He trabajado con Simon en el pasado y, aparte del hecho de que está casado con mi mujer en pantalla, Elizabeth, con quien por cierto me he casado en dos ocasiones anteriormente en pantalla, tenía claro desde siempre que no solo es un gran director, sino también un gran líder en el set: paciente, entusiasta y alentador. Tiene una energía que irradia diversión y siente una gran pasión por los personajes, los actores y la narración de historias. Tener a alguien que procede del teatro, dirige el Royal Court Theatre y que lleva tantos años siendo productor y director para la BBC es muy reconfortante. Su energía tanto con el equipo técnico como con el reparto es una maravilla. Quería que todo el mundo pasara un buen rato e hizo lo indecible para asegurarse de que todo el mundo estuviera contento. Invirtió mucho mimo y prestó atención a todos, fuera cual fuera su cometido, lo cual es muy de agradecer en un director. Y suma a eso el hecho de que está casado con Elizabeth, lleva siendo parte de la familia de Downton desde el principio, conoce todos los entresijos de la serie, conoce y adora a los personajes como el que más y entiende perfectamente la dinámica de lo que hace que la serie funcione. Además, ha sido capaz de aportar su propio toque personal sin perturbar lo que ya había. Por encima de todo eso, Simon ha sabido apreciar que era un evento especial para nosotros y para los fans de Downton, y saber que lo cuida tanto como nosotros hizo que la experiencia fuese aún más especial. Es un alma generosa y un director inteligente.


ENTREVISTA A LAURA CARMICHAEL...
¿En qué momento de su vida encontramos a Lady Edith al comienzo de esta segunda película?...

Todo arranca nueve meses después de la primera película, y Edith ha tenido a su bebé, Peter. Nos reencontramos con ella, junto con el resto de la familia y sirvientes, en la boda de Tom y Lucy. De vuelta a Downton Abbey, Hollywood llega en forma de una película muda, cosa que a Edith le divierte mucho. También se emociona mucho con la oportunidad de viajar a Francia con sus padres para resolver el misterio de la villa que su abuela ha heredado, circunstancia que despierta su interés para escribir un artículo sobre la nueva moda de la aristocracia británica de pasar las vacaciones de verano en el sur de Francia. Para Edith, ser la mujer de un aristócrata no es suficiente, y tiene muchas ganas de regresar al mundo de su revista. Al estar los dos juntos en Francia, el espectador tendrá la oportunidad de ver lo mucho que Bertie apoya el trabajo y las ambiciones de su mujer.

¿Qué lleva a la familia al sur de Francia y qué descubren al llegar allí?...

La abuela recibe una propiedad en el sur de Francia, una hermosa villa en la Riviera. Un antiguo conocido se la ha legado de forma inesperada. Ella, por su parte, quiere entregársela a Sybbie en su testamento para que su bisnieta tenga un patrimonio propio. En esa época el sur de Francia no estaba de moda como destino vacacional, pero gente como F. Scott Fitzgerald y Coco Chanel empezaron a mantener los hoteles abiertos en los meses de verano, y de pronto pasar las vacaciones allí se convirtió en lo más. Edith y Bertie se unen al viaje para conocer a los actuales dueños. Edith tiene en mente combinar la visita con un poco de trabajo: quiere escribir un artículo sobre la Riviera. Además, también se le da bien manejar una cámara. Tom y Lucy, y de hecho toda la familia, tienen curiosidad por saber por qué el difunto marqués decidió legar la propiedad a Violet, y ella asegura que tampoco sabe la razón.

¿Cómo ha conseguido Anna Robbins subir el listón del vestuario para esta película?...
Los vestidos son siempre elegantísimos, y Edith siempre ha sido un poquito más moderna, quizá porque siempre ha tenido una mentalidad más avanzada. Anna diseñó para mí para el sur de Francia son probablemente mis favoritos de todos los que he llevado en la serie y la primera película. Son increíbles. Anna sugirió para Edith un look de pijamas de seda, acertadísimo para las vacaciones y muy adecuado para el clima de allí. Estuve muy cómoda con esos diseños y con los pantalones palazzo blancos de cintura alta, que fue muy divertido llevar. También llevé un peinado más suelto, totalmente en línea con la atmósfera vacacional de Francia, y también pude ponerme algunos pañuelos para la cabeza de lo más divertidos.

¿Cómo fue trabajar con Simon Curtis después de conocerlo durante tanto tiempo como parte de la familia de Downton?...
Simon comprende Downton de una forma que no muchos directores que vinieran de fuera conseguirían. Es muy sensible, un auténtico director de actores, y todos estuvimos muy agradecidos por ello. Simon lleva mucho tiempo siendo parte del viaje de Downton y nos ha acompañado durante toda la experiencia, así que fue maravilloso tener a alguien con todo ese conocimiento para guiarnos a través de esta película.

¿Cómo ha enriquecido Julian la primera película con esta secuela?...
Lo curioso de la película es que cuentas con una cantidad limitada de tiempo para revisitar a estos personajes, por lo que el mundo de los Crawley y el servicio te llega con una energía diferente. Siento que, dentro de la historia, el mundo del cine es aún más emocionante que el de la familia porque se aparta mucho de la norma de Downton. Es genial ver a esos personajes nuevos sacudir la rutina de la familia y los sirvientes, y exponer lo disparatado que es el mundo aristocrático. Por supuesto, la película tiene un montón de las cosas que los espectadores adoran de Downton, de sus personajes favoritos y de la casa. Espero que suponga un auténtico regalo para el público, cosa que merecen después de la terrible época que todos hemos pasado.

ENTREVISTA A JIM CARTER...
¿Cómo encaja el Sr. Carson en la historia de DOWNTON ABBEY: UNA NUEVA ERA?...

Carson sigue jubilado, cuidando felizmente de su huerto. Y con mucho éxito, a juzgar por lo que el departamento de atrezo me entregaba. Carson cultiva unas zanahorias extremadamente limpias y algunos apios que parecen recién sacados de una frutería. De pronto trasciende que se va a rodar una película en Downton, y eso es algo que Carson no aprueba para nada. Todavía recuerda con horror cuando el público pudo entrar al castillo. Que ahora una compañía productora, con actores y todo, entre en la casa le parece un absoluto espanto.

Entonces, ¿abandona su retiro?...

No lo abandona oficialmente porque ya no trabaja en la casa, pero le han pedido que ayude a su señor con el viaje al sur de Francia, cosa que tanto a Carson como a Lord Grantham les resulta igual de desconcertante. Pero es la forma de quitarle de en medio. Elsie (la Sra. Hughes) y Lady Mary saben que no haría otra cosa que entorpecer el rodaje.

El viaje de Carson al sur de Francia no está exento de incomodidades. ¿Qué cosas debe padecer?...

Rodamos el cruce del canal de la Mancha en el yate real Britannia en Edimburgo, y gracias a Dios que no estuvimos en movimiento porque, igual que Carson, no soy un buen marinero y, de haber navegado, no me habría hecho falta interpretar nada. Hay una escena en la que la Srta. Baxter decide que una buena taza de sopa de pollo ayudará a Carson con sus mareos, pero el resultado es fatal, aunque afortunadamente no literalmente. Después llegan a la pintoresca villa, un lugar fantástico frente al Mediterráneo, con unos jardines deslumbrantes y una vista maravillosa del centelleante mar azul, algo bastante fascinante de ver hoy en día, no digamos ya en 1928. En aquella época debió de ser absolutamente chocante y exótico.

¿Cómo lidia Carson con las costumbres francesas y, en especial, el calor?...

No lo hace de ninguna manera. Carson lleva a Inglaterra consigo allá donde va, e incluso viaja con su curiosa botella de cerámica de agua caliente. Es inglés, muy formal y no va a adaptarse a las costumbres o la voluntad de otros porque sabe que él tiene razón. Es inglés, así que debe de estar en lo cierto. Y allí permanece de pie, asándose en su atuendo formal en las escenas de cena en el exterior, en la terraza. Y créanme, en esas escenas no hizo falta actuar nada porque hacía muchísimo calor. Igual que Carson, aguanté ahí estoicamente, sudando.

Descríbanos la escena que tiene con su mujer en la vida real, Imelda Staunton, que interpreta a Maud Bagshaw...
Carson está caminando por un caluroso paseo marítimo en el sur de Francia cuando ve una sombrerería. Está desesperado por un sombrero más ligero y fresco que su bombín, y Lady Bagshaw aparece y le ayuda traduciendo. Fue una escenita divertida, corta pero muy emocionante. Es la primera escena que hemos tenido juntos en las dos películas, excepto cuando una vez le coloqué una silla para que se sentara.

¿Cuál es la situación que pilla a todos por sorpresa cuando regresan a Downton?...
Cuando volvemos a la casa, hay una pequeña crisis con la película porque de pronto se han quedado sin actores de reparto para una escena. Así que presionan a los sirvientes para participar en la película. Fiel a sí mismo, Carson se niega a vestir los elaborados trajes de la década de 1870, aunque acepta cambiarse la pajarita, eso sí. Todo lo demás es su propia ropa. Y nada de patillas o mostachos ridículos. Así que la servidumbre tendrá la oportunidad de sentarse a la mesa que durante tantos años han servido. Al final, Carson cede un poco porque le dicen que va a interpretar a un Lord, por lo que se siente halagado y, al final, se mete en el papel y lo disfruta.


ENTREVISTA A RAQUEL CASSIDY...
¿Qué ha pasado desde la última vez que vimos a la Srta. Baxter?...

Descubrimos que, desde la última película, Daisy se ha casado con Andy, y todos estamos presentes en la increíble boda de Tom Branson y Lucy Smith, un enlace que se apuntaba al final de la primera película. Es un comienzo muy alegre y bonito. Baxter también tiene el corazón henchido de amor, e ideas de boda en la cabeza, pero cierta persona aún no ha hecho la pregunta que debe hacer, por lo que Baxter sigue soltera. Puede que siga así para siempre, quién sabe. De vuelta a Downton, un director de cine aparece con una petición: quiere rodar su próxima película en la casa. Lord Grantham se muestra contrario a la idea, hasta que la condesa viuda le sugiere a Mary que lleve a su padre a ver el estado del tejado y las reparaciones que la casa necesita con urgencia. Me encanta ese sentido práctico de que el espectáculo debe continuar, es decir, que la casa debe continuar en pie y que debemos hacer lo necesario para mantenerla.

¿Cómo reaccionan los sirvientes al saber que se va a rodar una película en Downton?...
Cada uno tiene su opinión y, excepto el Sr. Carson, todo el mundo está emocionado con la idea, especialmente Daisy y Anna. El Sr. Molesley también está que no cabe en sí de gozo por la llegada de los cineastas, y veremos cómo se desarrolla eso a lo largo de la película de forma divertida y adorable.

¿Qué ocurre para que Baxter deba ir a Francia con la familia?...
De forma imprevista llega una carta para la condesa viuda que le informa de que ha heredado una increíble villa en el sur de Francia. Hasta ese momento, nadie había oído hablar de la familia dueña de la villa. Lo que genera todo tipo de preguntas. Baxter, junto con los señores Bates y Carson, son los sirvientes que viajarán a Francia con la familia para investigar el asunto. Baxter tiene alma de aventurera, y está encantadísima de ir a Francia. Eso sí, duda si dejar al Sr. Molesley solo, y creo que en parte es porque le preocupa que meta la pata en mitad del rodaje y provoque el caos, y que ella no esté allí para protegerlo. Por otro lado, a ella le encantaría compartir con él la experiencia de Francia, así que reza en silencio para que él no se ponga en evidencia mientras ella está ausente.

¿Qué piensa realmente Baxter del Sr. Molesley?...
Sabe que es un hombre enormemente comprensivo, sensible e inteligente, pero tan inocente que a veces no puede evitar meterse en toda clase de líos. Ya vimos en la primera película cómo defendió a los sirvientes de Downton cuando el Rey y la Reina fueron de visita, y eso es porque tiene un profundo sentido de la justicia.

¿Qué sienten los compañeros de Baxter acerca del viaje a Francia?...
Para el Sr. Bates y Baxter viajar a Francia es una aventura emocionante, como un viaje a la Luna, que es lo que nuestro asesor histórico Alastair Bruce nos sugirió como comparación. Para el Sr. Carson es algo más aterrador, probablemente. En realidad, Carson no sabe por qué le han llevado al viaje, y es para evitar que interfiera en el rodaje que está teniendo lugar en la casa. La Sra. Hughes y Lady Mary lo quieren mantener lejos, y por eso Lord Grantham acepta llevárselo. Para los personajes habría sido un viaje extraordinario. Fue maravilloso rodar la partida de la comitiva en el yate real Britannia, que está atracado en Edimburgo. Para mí eso fue lo más sobresaliente, ser la primera película que se rueda en ese yate, y poder ver todas esas bonitas fotografías íntimas de la familia real durante sus vacaciones fue una experiencia maravillosa.


ENTREVISTA A BRENDAN COYLE...
¿Cómo ha evolucionado la relación entre Anna y el Sr. Bates?...

La relación de cortejo entre Bates y Anna se desarrolló durante un largo periodo de tiempo, y creo que los espectadores apreciaron ese desarrollo lento de la trama durante las dos primeras temporadas de la serie. Fue un proceso lento, pero romántico y a la vieja usanza. Había mucho respeto y calidez entre ellos. Creo que los fans les gustó, y ahora se puede ver en esta película cómo sigue desarrollándose. Se trata de capturar momentos, y eso es lo que tratamos de hacer en la serie y las películas. Nuestras tramas nos llevan por caminos diferentes y, en esta película, Anna y Bates están separados la mayor parte del metraje. Él viaja a Francia con Lord Grantham mientras Anna permanece en Downton para sumergirse entre el glamour de las estrellas de cine que están trabajando en la casa. Coqueteamos con que ella podría quedarse encandilada con una de esas estrellas del celuloide, pero nos reímos de ello. Son una pareja muy sólida y lo vemos desde el principio, en las primeras escenas de la boda con el pequeño Johnnie Bates.

¿Podría describirnos esa escena, por favor?...
La película comienza con una maravillosa escena nupcial que tiene lugar en una preciosa propiedad en Suffolk. La escena está hermosamente diseñada, con un vestuario espléndido y una iglesia al final del jardín, donde la ceremonia tuvo lugar. Tuvimos un ambiente buenísimo, pese al mal tiempo que hacía. Fue encantador estar otra vez con todo el mundo rodando en exteriores y sintonizar unos con otros, como siempre pasa que nos reunimos. Fue genial volver y trabajar con nuestro nuevo director, Simon Curtis, que, como marido de Elizabeth, es parte de la familia Downton. Fue un encantador y alentador comienzo para la película.

¿Puede describirnos la trama que lleva a Bates al sur de Francia?...
La condesa viuda recibe una carta informándole de que ha heredado una villa en el sur de Francia, de parte de un viejo conocido. Como forma de escapar a la invasión de Downton del equipo cinematográfico, Lord Grantham y otros miembros de la familia viajan para ver la villa y tratar de resolver el misterio de por qué la condesa viuda ha recibido una herencia tan generosa. Como su ayuda de cámara, Bates suele viajar con Lord Grantham, lo que le viene genial para practicar su francés y explorar la zona con la Srta. Baxter y el Sr. Carson. El viaje a Francia es tan relajado para Lord Grantham que apenas necesita los servicios de Bates, y hay algunos momentos muy divertidos con el Sr. Carson tratando de adaptarse al idioma y la cultura. Hay muchos momentos de alta comedia entre nosotros. No hablo francés, pero vi un montón de televisión en francés mientras estuve allí. Además, durante parte de la historia se unieron a nosotros dos actores encantadores, uno belga y la otra francesa: Jonathan Zaccaï y Nathalie Baye.

¿Cómo fue volver a trabajar después del confinamiento?...
Al principio estuve confinado en Chicago, que cerró dos semanas antes que Londres, y fue una experiencia extraña. Después volví a Norfolk, e hice cosas como lecturas vía Zoom de obras de teatro, o para los BAFTA. La gente fue increíblemente creativa e ingeniosa, y se hicieron cosas fantásticas en mitad de la pandemia. Sin embargo, al llegar el invierno parecía que nunca iba a acabar, con una ola otras otra, y fue duro para todo el mundo. Es en momentos así cuando valoras lo que tienes. Poder volver a algo familiar como Downton y trabajar con gente con la que te encanta trabajar es una de esas bendiciones que valoro.


ENTREVISTA A MICHELLE DOCKERY...
¿Qué tal está Lady Mary al comienzo de la película y qué novedades ha habido desde la última vez que la vimos?...

Estamos en 1928, nueve meses después de la última película, y todo sigue bastante igual para Mary. Sigue a cargo de la casa y disfruta de ello; ha sido la evolución a lo largo de los últimos diez años de alguien que no se veía en ese papel de responsable de la casa, y ahora lo es. Cuando miro atrás veo que ha sido una transformación interesante porque de primeras ella nunca quiso esa responsabilidad, pero ahora la disfruta mucho.

¿Cómo va su matrimonio, y qué le depara a Mary el futuro inmediato?...
Henry está fuera con sus carreras de coches que, como ya sabemos por la serie y la primera película, son su devoción, así que ahí aludimos a que Mary se siente un poco vulnerable cuando él no está. Entonces un productor de cine llama a Downton preguntando si puede usar la casa como localización. Lord Grantham lo desestima, pero la respuesta de Mary, siempre tan pragmática, es: «veamos qué nos ofrece». Ella siempre está buscando formas de sufragar los costes de la casa y arreglar el tejado, así que Edith y Mary se reúnen con el director, interpretado por el encantador Hugh Dancy, que les hace una muy buena oferta. Mary se convierte entonces en la capitana de ese barco que es la casa, y se asegura de que todo marcha como debe entre bastidores cuando el equipo de cineastas llega a Downton.

¿Cómo convence Mary a su padre de que permitir el rodaje es lo correcto?...

Mary lo lleva a ver el estado en el que está el tejado en los dormitorios del ático, donde Albert está colocando cubos para recoger el agua de lluvia de las goteras. En realidad, es Violet quien sugiere a Mary que le muestre a su padre el estado del ático, y convencerle así de que el rodaje pagará ese y otros arreglos que la casa necesita. Es así como Mary siempre busca formas de mantener la casa a flote. Se percibe que ella y Violet son un equipo. También te quedas con la impresión de que Mary confía muchas cosas a Violet; no es algo que necesariamente se vea, pero hay un diálogo no verbal entre ellas. Como en ese momento en el que Violet dice: «Mary, ¿llevas a tu padre a ver el ático?». Robert acepta y le dice a Mary que ahora es ella la que está a cargo y que debería seguir con ello, cosa que hace.

¿Qué alteraciones para la casa y los sirvientes supone la llegada a Downton de los cineastas?...
Por supuesto, van a alterar la marcha normal de la casa tanto a la familia como al servicio, pero creo que Mary está entusiasmada con todo. Aunque se muestra fría, creo que en su interior está de lo más emocionada. Habría sido increíble para todos ver a esas estrellas del cine mudo en persona. Myrna Dalgleish y Guy Dexter son muy famosos en ese momento, y de pronto aparecen en mitad de su casa y su mundo, que es bastante extraordinario de por sí. Muchas de las normas de la casa saltan por los aires porque ya no hay razón para seguirlas, como por ejemplo el horario de cuándo come la familia. Myrna entra en la casa como un tornado, dictando cuándo quiere comer, y Mary trata de gestionar eso e informarla de que allí se come cuando la cocina está lista, y no antes. Normalmente paso mucho tiempo trabajando junto a Laura, Elizabeth y Hugh con todas las escenas familiares que tenemos. Y aunque hay unas cuantas de ese tipo en esta segunda película, gran parte de la historia de Mary tiene lugar con los personajes nuevos. Se nota que esta vez es diferente. Lo divertido de esta película es que la casa está casi patas arriba por encontrarse repleta de equipamiento técnico, reflejo de lo que ocurre en la vida real. Tenemos, en la ficción, los equipos antiguos para filmar a los actores de cine mudo, junto con nuestro propio equipo técnico real y todo lo que conlleva. Hubo momentos en los que no cabía un alfiler.

¿Con quién pasa más tiempo Mary en la película?...
Mary interactúa sobre todo con el director de cine mudo, Jack Barber, interpretado por Hugh Dancy. Barber es un director extremadamente carismático y atractivo que a Mary le cae muy bien y le gusta. Juntos tienen una trama interesante en la que la película que Jack está realizando se enfrenta a problemas de financiación porque los filmes mudos ya no hacen dinero, y la industria está moviéndose en favor del cine sonoro. Jack propone a Mary ir al cine a ver una de las películas de Myrna, y resulta que la sala está completamente vacía, mientras que el cine de al lado está proyectando una película hablada y la cola de gente da la vuelta a la manzana.

¿Ha habido en esta ocasión grandes cambios en el vestuario de Mary?...
Como siempre, los vestidos en Downton son magníficos, y Anna Robbins, la diseñadora de vestuario, se ha vuelto a superar. Adoro pasar por el proceso creativo con Anna, desde la primera prueba de vestuario hasta que empezamos a rodar, porque siempre encuentra piezas increíbles. Normalmente viaja a París o a otros lugares para encontrar diferentes prendas, pero durante la pandemia no pudo hacerlo, así que la mayoría de las cosas tuvo que comprarlas online. Pero creo que incluso en estas circunstancias se ha superado a sí misma. Tengo una pieza original de Missoni que me encantó llevar, y hay un vestido original de Jean Patou (un diseñador parisino), junto con un hermoso traje Fortuny que es un guiño a la década de los 30, aunque estemos en 1928. Algunos de los trajes son de silueta un poco más larga porque Mary siempre está un paso por delante en lo relativo a la moda. También lleva un nuevo peinado. Según la hacemos avanzar, el corte bob ha desaparecido, y su pelo ahora es mucho más suave y elegante. Y es todo mío, así que estuvo bien no tener que llevar una peluca. Me ha encantado este periodo histórico y es mi favorito hasta ahora. Probablemente diga esto cada vez que hablo de ello... Pero es verdad. Es un periodo precioso con muchos más colores para Mary, como azules y rosas. Mi vestido de noche favorito fue el Patou, y mi vestido de día favorito es uno de color verde que incluye un guiño para Violet, con un panel frontal que Anna diseñó especialmente para ese propósito.

¿Cómo fue poder volver a trabajar después de la época que hemos pasado?...
Me siento extremadamente afortunada no solo de haber podido volver a trabajar durante la pandemia, que es un privilegio, sino también de haber trabajado en la serie desde el comienzo, por lo que estoy aún más agradecida de poder regresar a lugares como Highclere para trabajar. Es otro motivo de agradecimiento a lo que hacemos porque ha sido una época terriblemente difícil para la gente. Trabajar en una obra como Downton, con un entorno tan hermoso, estar con un equipo tan encantador que es como una familia, y poder volver y trabajar con tus amigos es... una maravilla. Regresar a algo que conoces tan bien, entrar de nuevo en su ritmo y trabajar con gente a la que quieres es el mayor privilegio. Aunque todo sea diferente debido a los protocolos antiCOVID, es muy bonito volver a sentir todo esto. Es un gran logro reunir a todo el mundo de nuevo, ha sido mágico y somos muy afortunados.


ENTREVISTA A KEVIN DOYLE...
¿Qué tal está el Sr. Molesley cuando volvemos a Downton Abbey?...

Molesley es ahora un maestro de escuela, pero en la primera película pudo hacer hueco para volver a la casa y ayudar como lacayo cuando el Rey y la Reina van de visita. Ahora que Hollywood ha llegado a Downton, él parece igual de fascinado por el negocio del cine, y le vemos mucho merodeando entre las cámaras. De hecho, estoy preocupado por el futuro de sus alumnos porque está siendo un profesor muy descuidado. ¡O quizá estén de vacaciones escolares!

Molesley ha vivido muchos cambios a lo largo de la historia de Downton Abbey, ¿verdad?...
Menuda trayectoria ha tenido... De hecho, no estoy seguro de que haya en Downton otro personaje con un recorrido tan ajetreado. Comenzó en la primera temporada como mayordomo de Matthew e Isobel Crawley, quienes nunca habían tenido sirvientes, algo que a Matthew le incomodaba especialmente. Después, Molesley se convirtió en el ayuda de cámara de Matthew, y cuando Matthew se casó con Lady Mary, se mudó a Downton Abbey con su señor. Cuando Matthew murió, se vio sin trabajo y sin futuro en Downton. En esa época no había seguridad social ni prestación por desempleo, así que pasó una época dura en la que tuvieron que ayudarle sus amigos, los sirvientes e incluso la condesa viuda, que le dio algo de dinero. Con el tiempo regresó a Downton como lacayo, y después ayudó a Daisy a formarse, antes de conseguir un trabajo como maestro de escuela. Ahí es donde sigue ahora, y está muy feliz enseñando, pero debe poner en orden su vida personal.

¿Cómo se ve envuelto en el rodaje de la película?...
Julian suele darnos agradables sorpresas con los cambios que prepara para nuestros personajes; en la primera película, por ejemplo, descubrimos que Molesley era un devoto monárquico. Ahora, en la segunda película, se revela que es muy cinéfilo. Y como es un autodidacta, podemos imaginar que está fascinado por toda esta tecnología y la narrativa del cine. Es un fenómeno relativamente nuevo y, con la llegada de las películas sonoras, una oportunidad que Molesley no quiere perderse.

¿Cuál es la naturaleza de la relación entre Molesley y la Srta. Baxter? Está claro que sienten algo el uno por el otro. ..
La suya es una relación que avanza muy lentamente, y uno capta que ambos se han sentido heridos en el pasado, y que han perdido oportunidades. Son muy cautos y respetuosos el uno con el otro, pero también se tienen mucho aprecio. Lo que pasa es que no quieren exponerse a que les hagan daño de nuevo, y se toman las cosas con mucha calma. No están muy seguros de qué siente el otro, aunque esto se aclaró un poco al final de la primera película, cuando creo que Baxter se mostró más abierta en sugerir un futuro juntos.

¿Qué efecto tiene en la casa la llegada de la producción cinematográfica?...
Es un poco como la llegada de la familia real en la primera película: provoca el caos. Todo se pone patas arriba y la casa empieza a funcionar de forma diferente porque ahora hay unos invitados que no necesariamente valoran el duro trabajo de los sirvientes. Anna y Daisy pasan malos ratos con la protagonista de la película, y Lady Mary se queda sola cuidando de la casa. Y entre la servidumbre es todo un caos organizado mientras todos intentan sobrellevar esta nueva experiencia.

¿Qué circunstancias lleva a Molesley a involucrarse más en el rodaje de la película?...
El estudio llama a Jack Barber para decirle que van a cancelar la película, y entre él y Lady Mary trazan un plan para convertir la película, que era muda, en hablada, y ahí es donde entra Molesley. Él aporta su granito de arena en el rodaje escribiendo los diálogos de las escenas, lo que le lleva a idear escenas completas que sirven de ayuda al director y, al final, a la película.


ENTREVISTA A MICHAEL FOX...
¿En qué punto retomamos la historia de Downton Abbey en la segunda película?...

Por fin Andy y Daisy se han casado y viven con el Sr. Mason. Estamos en 1928, así que ha pasado poco tiempo desde la primera película. Va a llegar una producción cinematográfica a Downton, lo que supone una novedad en la historia de la casa; es un evento independiente que funciona muy bien, un poco como la visita del Rey y la Reina funcionó en la primera película. Es decir, Hollywood viene al pueblo.

¿Cómo llevan Daisy y Andy, una pareja de recién casados, la convivencia con el Sr. Mason?...
Es casi como si Julian hubiera escrito una historia subyacente entre líneas que nunca se expresa abiertamente. Si eres una pareja de recién casados no quieres vivir con una tercera persona, que además es el suegro de Daisy, de su primer y breve matrimonio. Dicho esto, el Sr. Mason fue una figura casi paternal para Andy en la serie, y han estado muy unidos. Sin embargo, incluso con las personas más cercanas pasa que a veces solo quieres estar a solas con tu mujer y comenzar vuestra vida juntos, y compartir ese espacio con otra persona no funciona.

¿Cómo se desarrolla esto en la trama de Andy y Daisy?...
Hay un par de momentos en los que el Sr. Mason interrumpe algunos momentos de intimidad entre la pareja, por lo que Andy y Daisy deciden arreglar la vida amorosa del Sr. Mason. Andy es el ayudante de Daisy en su plan, ya que cree que el Sr. Mason y la Sra. Patmore podrían ser muy felices juntos.

¿Cómo le afecta a Andy la llegada del negocio del cine a Downton?...
Todo el mundo está como loco por la llegada de las estrellas de cine a Downton, especialmente Daisy. Sin embargo, Andy trata de mantener la calma y parece no estar demasiado interesado en todo ello. Para él, todo eso implica cargar con montones de maletas, lo que significa más trabajo. Con todo, le cuesta no dejarse contagiar por todo ese glamour. Desde luego, es algo que no tiene precedentes para ningún miembro de la casa.

Con la llegada del equipo de cineastas a la casa, ¿quiénes son los nuevos intérpretes que se suman al elenco de Downton Abbey?...
Dominic West se une a nosotros como Guy Dexter, la gran estrella del cine mudo de la época, y Laura Haddock lo acompaña como Myrna Dalgleish. Y Hugh Dancy interpreta a Jack Barber, el director de la película. También tenemos a un sonidista llamado Sr. Stubbins interpretado por el brillante Alex Macqueen. Cuando su cara apareció en la primera lectura de guion que tuvimos por Zoom me puse muy contento. Jill Trevellick (la directora de casting) hace siempre una cosa brillante, que es traer unas estrellas invitadas increíbles. Para mí fue muy emocionante que Alex Macqueen se uniera porque he visto muchos de sus trabajos. Hace una comedia realmente interesante. Así que tenemos todos estos personajes que trabajan en una película dentro de una película.

Visto lo que todo el mundo ha tenido que pasar durante la pandemia, ¿cómo se sintió al poder volver a trabajar en esta película?...
Tuve la suerte de trabajar en varios encargos de doblaje, pero si hablamos de interpretación, este fue el primer proyecto desde que comenzó la pandemia, y ha sido un regalo. Me di cuenta realmente de lo afortunados que éramos al saber, en mitad del confinamiento, que íbamos a volver a la actividad para trabajar en este proyecto. Saber que iba a tener trabajo en el futuro inmediato, cosa que muchísima gente no tenía, fue un privilegio absoluto. Saber que Gareth, Liz, Carnival, Focus y Universal Pictures querían que el proyecto funcionara fue extraordinario, algo muy especial. También creo que esta película familiar es importante en muchos aspectos, un título con el que volver a las salas de cine y que conectará con muchísima gente. Esta película trata de una familia y sus sirvientes, y espero que los espectadores conecten con ella por muchas razones, entre ellas, porque durante mucho tiempo tuvimos que estar distanciados de nuestros seres queridos. En muchos aspectos se trata de una entretenida vía de escape, llena de positividad, con un potentísimo reparto. Todos hemos cambiado con esta pandemia, y en lo personal estoy realmente agradecido de poder volver a estar con la gente y trabajar de nuevo con mis compañeros.


ENTREVISTA A JOANNE FROGGATT...
¿Cuál es la situación de Anna al comienzo de la segunda película?...

Nos unimos a Anna, al Sr. Bates y al pequeño Johnnie con el resto de la familia y sirvientes de Downton en la boda del Sr. Branson y la Srta. Lucy Smith, la hija de Maud Bagshaw. Así nos ponemos al día de cómo está todo el mundo, familia y sirvientes, después de nueve meses. Al final de la primera película supimos que la salud de la condesa viuda estaba empeorando, por lo que se muda a Downton Abbey para estar más cerca de la familia. Entonces llega una gran noticia desde Francia, lo que significa que la familia y algunos de los sirvientes viajan a la Riviera, que esconde un misterio acerca del pasado de la condesa viuda. Ah, y Hollywood llega a Downton con el rodaje de una película muda, circunstancia que provoca un frenesí de emociones entre la servidumbre.

¿Puede describirnos la situación del rodaje de Hollywood y el efecto que la llegada de los cineastas tiene en Anna en particular?...
Lady Mary recibe la oferta de un director de cine para usar Downton como localización, que supone una suma de dinero muy tentadora. Después de un poco de debate, acceden a permitir el rodaje en la casa, lo que emociona mucho a Anna porque es una apasionada del cine. Tiene muchas ganas de que las estrellas lleguen, y tanto ella como Daisy están superemocionadas con la llegada de Myrna Dalgleish, ya que es la personificación del glamour de Hollywood, incluso si resulta que no procede de Hollywood realmente, como descubriremos que es el caso.

¿Está esa gran estrella de Hollywood a la altura de sus expectativas?...
A Myrna las cosas le van muy bien porque Daisy y Anna saben que viene de orígenes humildes, como ellas. Su padre tenía un puesto en el mercado de Borough; ella era una niña del barrio del East End de Londres. Que haya conseguido tanto éxito hace que Anna y Daisy la tengan en gran estima. Myrna es un ejemplo para ellas porque para las mujeres de la época era muy difícil sobresalir en cualquier ámbito laboral, o simplemente tener una carrera profesional. No había muchas oportunidades para las mujeres. Imaginen su decepción cuando ven que Myrna se comporta de forma despectiva y arrogante. Actúa como una diva y es irrespetuosa con las personas de su alrededor, cosa que no les sienta nada bien a Anna y Daisy. Sin embargo, los acontecimientos darán un giro y veremos a Anna y Daisy yendo al rescate con una charla sincera.

En esta película no vemos mucho tiempo juntos a Anna y el Sr. Bates. ¿A qué se debe?...
El Sr. Bates se marcha al sur de Francia con Lord Grantham, el Sr. Carson, la Sra. Baxter y el resto de la expedición. La familia va a investigar la villa que un viejo amigo de la condesa viuda le ha regalado. Se trata de una hermosa villa en la Riviera, que la condesa va a entregar a Sybbie en herencia. Se trata de un bonito gesto, aunque sorprendente, que enciende las ideas socialistas de Branson y provoca que se cuestione si es algo justo.

¿Puede describirnos las circunstancias que llevan a los sirvientes a participar como extras en la película? ¿Cómo fue el rodaje de esas escenas?...
El director recibe una llamada del estudio anunciando que paralizan la financiación de la película, por lo que decide mandar a casa a todos los figurantes. Cuando se retoma la producción, resulta que no hay extras, así que es el momento de que los sirvientes den un paso adelante para echar una mano. Fue muy divertido vestirse con trajes de 1875 y llevar maquillaje, joyas y tiaras. Hay que pensar que se trata de una película de época hecha en 1920, que es muy diferente a hacer una película de época hoy en día. Los vestidos eran muy exagerados y ostentosos, lo que resultó divertidísimo. Nos pusimos enormes pelucas acorde con esos aparatosos vestidos, y tuvimos la oportunidad de sentarnos a la mesa del comedor principal, lo que supone un cambio de enorme magnitud para unos sirvientes.

¿Cómo fue la vuelta al trabajo tras lo peor de la pandemia?...
No trabajé durante el primer confinamiento, pero tuve suerte de poder hacerlo durante el segundo, en una miniserie. En el tercer confinamiento estuve haciendo trabajos de doblaje y audiolibros desde casa, e inmediatamente después llegó Downton. Me sentí muy afortunada por poder trabajar durante la mayor parte de esa época, y soy consciente de que no fue así para muchos de mis compañeros y amigos en la industria.


ENTREVISTA A HARRY HADEN PATON...
¿En qué situación encontramos a Bertie al comienzo de la película?...

Bertie y Edith tienen un nuevo bebé, Peter, que se ha quedado en casa con la niñera mientras Edith y Bertie visitan Downton Abbey. Bertie está mucho más asentado y cuenta con un gestor de fincas que cuida de Brancaster, que es mucho mayor que Downton.

¿Cuál es la trama de Bertie en la película?...
Bertie viaja a Francia con Edith y la familia para tratar de esclarecer el misterio de la herencia que Violet ha recibido. Edith ha decidido volver a trabajar, y la familia se dirige al sur de Francia en una época en la que se está poniendo de moda ir allí durante las vacaciones de verano. Así que ella, armada con su cámara, va a escribir un artículo para su revista sobre la Riviera. Veremos a Bertie y a Edith mucho más relajados de lo que los hemos visto nunca, jugando al tenis y pasando tiempo juntos.

La primera película fue un éxito sobresaliente, ¿cómo enriquecerá esta secuela a su predecesora?...
Esta nueva película está llena de los elementos que los fans de Downton Abbey adoran, y a ese conjunto añade el glamour y el encanto de Hollywood y la Riviera francesa. ¿Qué puede haber mejor? Además, habrá un montón de emocionantes sorpresas sobre la marcha.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con dos de los intérpretes más destacados de Francia?...
Fue genial trabajar con Nathalie Baye; me encantó su trabajo en Call My Agent!, que fue un gran éxito en todas partes. A Jonathan Zaccaï lo conozco por su trabajo en Oficina de infiltrados, que es una serie brillante. Estudié francés, así que pude practicar el idioma con el equipo francés, que además fueron muy hospitalarios


ENTREVISTA A ROBERT JAMES COLLIER...
¿Cómo encontramos a los Crawley y sus sirvientes al reencontrarnos con ellos en esta segunda película? ¿Cómo encaja Barrow en esta nueva era de Downton Abbey?...

Esta película arranca no mucho después de cuando terminó la anterior, unos nueve meses después. Todo el mundo continúa en Downton y las cosas transcurren con normalidad. Entonces la familia recibe una llamada pidiendo usar Downton como localización para una película, y mientras que los miembros más jóvenes de la familia, como Lady Mary, están dispuestos a ello, Lord Grantham cree que es una malísima idea. Thomas es ahora el mayordomo, tras haber sobrevivido a la visita de la familia real en la primera película, y las cosas le van muy bien. Obviamente, entre la servidumbre hay mucha expectación por la llegada de los cineastas a Downton, pero Barrow no quiere que los trabajadores se emocionen demasiado, y trata de llevar las riendas y ser profesional. Se muestra indiferente por todo ese asunto hasta que el protagonista de la película, Guy Dexter, llega a la casa.

¿Qué tiene Guy Dexter que despierta el interés de Barrow?...
El glamour de los cineastas resulta ser bastante embriagante para todos los sirvientes, incluido Barrow. Están el director, el Sr. Barber; la protagonista, Myrna Dalgleish, y el protagonista, Guy Dexter. Son gente que solo hemos visto en la gran pantalla, y Thomas entabla una amistad con Guy Dexter que parece surgir de la nada. Dexter es un hombre muy cercano y divertido, amistoso y abierto, y Barrow se siente atraído por él.

¿Cuánto interactúa con los actores invitados?...
Dominic West interpreta a la estrella de la gran pantalla Guy Dexter, el protagonista de la película que se va a rodar, y que inicia una amistad con Thomas. Luego tenemos a Laura Haddock, que interpreta a Myrna Dalgleish, la protagonista, y a Hugh Dancy, que encarna a Jack Barber, el director de la película. Barrow se queda en Downton cuando la familia se va a Francia, así que casi todas sus interacciones son con estos tres actores invitados; fue muy divertido. Siempre es genial que actores nuevos se sumen al reparto porque aportan una energía nueva al set y aseguran que no nos durmamos en los laureles, sobre todo al interpretar frente a actores tan buenos como Dominic West.

La primera película fue un éxito sobresaliente, ¿cómo cree que esta secuela va a tratar de estar a su altura?...
Creo que esta segunda película trae de vuelta todo lo que al público le encanta de Downton Abbey, a sus personajes favoritos a los que ha cogido cariño, las localizaciones espectaculares, el magnífico vestuario, la emoción, las relaciones, el desamor, el misterio y las risas. La gente adora Downton por su sencillez. Evoca una época donde el mundo era un lugar más sencillo. Creo que es más de lo mismo porque la fórmula funciona muy bien. No va a abrir nuevos caminos en el cine, pero no tiene que hacerlo. Ofrece escapismo, algo que la gente necesita ahora más que nunca.

¿Qué tienen los guiones de Julian que siguen cautivando a los espectadores?...
En Downton Abbey, Julian hace lo que mejor sabe hacer. Le da a cada personaje algo a lo que hincar el diente. Todo el mundo tiene algo entre manos. Además, no contento con tener dos tramas paralelas, crea una película dentro de la película para darle más vida a todo, con los retos que eso supone para nuestro equipo, por tener un set dentro de un set, pero me quito el sombrero porque han conseguido llevarlo a cabo con éxito.


ENTREVISTA A ALLEN LEECH...
¿Qué ha sido de Tom Branson desde el final de la primera película?...

Estamos en 1928, nueve meses después de ese encantador momento al final de la primera película, cuando Tom y Lucy bailaban en un balcón. Era bastante simbólico, ya que ambos pertenecen en parte a este mundo, y en parte no. En ese sentido, los dos han estado en esa especie de entreplanta, a medio camino entre el mundo aristocrático y la vida de sirviente. Cuando la película empieza resulta obvio que su relación ha seguido siendo buena porque se están casando. Creo que es una buena señal de los siempre cambiantes tiempos de Downton Abbey, que evoluciona continuamente, que Branson haya encontrado de nuevo el amor, y con alguien que es su igual en todos los aspectos. Y celebran esta enorme y fantástica boda donde los espectadores pueden ver a todos sus personajes favoritos.

Descríbanos, por favor, las escenas de la boda. ¿Dónde se filmaron?...
Rodamos la boda en una hermosa propiedad en un lugar llamado Sudbury, que es ahora el hogar y la finca de Branson. En esta propiedad había una iglesia, cosa que aparentemente era normal en la época, de forma que te casabas en tu propia iglesia, algo de lo más práctico. Rodamos a lo largo de tres días, y fue fantástico tener esa sensación de felicidad y alegría auténticas para arrancar la película. Julian siempre escribe estas grandes secuencias de forma tan brillante, que todo el mundo tiene su pequeña escena dentro de la fiesta nupcial. También están todos los sirvientes, porque para Branson no habría sido correcto casarse sin ellos. Él empezó con ellos, y me gusta mucho ese detalle.

¿Cómo ha evolucionado la carrera de Branson?...
Ahora está casado, tiene que dirigir su propiedad y ya no trabaja en Downton. Aunque no lo vemos trabajando en su propiedad en esta película, entendemos que ha seguido dando pasos en su vida sin dejar de ser parte de la familia Crawley.

¿Cómo encaja Branson en la trama general de la película?...
Mientras Tom y Lucy están de luna de miel, llega una carta para Violet en la que se descubre que un antiguo conocido le ha legado una maravillosa villa en el sur de Francia. Y ella decide dejar la villa en herencia a su bisnieta Sybbie, es decir, mi hija. Tal como ella lo ve, el resto de bisnietos van a estar muy bien protegidos y heredarán sus propios terrenos, excepto Sybbie, por lo que la condesa viuda quiere asegurarse de que tendrá algo para sí. Todo este asunto de la villa es una sorpresa para Violet, la familia y especialmente para Tom, que siente un gran desasosiego, porque va contra sus ideas y sus principios que a su hija le estén pasando todas estas cosas maravillosas solo por haber nacido en la familia adecuada.

¿No es eso una contradicción para Branson, ya que su vida cambió para siempre cuando se casó con Lady Sybil y terminó aceptando todo lo que Downton ofrece?...
Él no ve la villa francesa como un equivalente a Downton o su finca porque estas son propiedades que hay que trabajar, que aportan valor, dan empleo y sustento a los trabajadores. Para él, la villa es un capricho en el sur de Francia al que vas solo para estar de fiesta. Eso no encaja con lo que siente, con sus ideas socialistas. Branson es alguien que siempre ha querido ser práctico y, siguiendo esa lógica, ve Downton como un lugar que crea empleo. Cuando empezaron a construir pequeñas casas de campo y a alquilarlas se dio cuenta de que no iban a ser tan sostenibles como cultivar la tierra. Él quiere ver que la tierra y la casa beneficien a otras personas, y por eso le cuesta imaginar cómo va a conseguir eso con la villa de Francia. Lucy, por su parte, tiene buenas ideas y aporta la voz de la razón cuando a veces Branson se obceca en sus ideas.

¿Cómo convence Lucy a Tom de que la casa en Francia puede serles de utilidad?...
El razonamiento de Lucy es que siempre habrá maneras de hacer que sea aprovechable, y que ya da empleo a los trabajadores franceses que cuidan de ella. Lucy siempre tiene en cuenta lo que Lady Sybil habría querido para su hija, y no tiene reparos en hablar de ella con Sybbie y Tom. Creo que, al final, es la sugerencia de Lucy de que Lady Sybil habría querido que su hija heredara la villa lo que hace que Tom acepte la idea.

¿Qué dice este gesto de la relación que han mantenido Branson y Violet a lo largo de los años?...
Creo que es muestra de lo mucho que han avanzado desde los comienzos de Downton, y que ambos han hecho concesiones en sus puntos de vista para acercarse al otro. Branson siempre se mantuvo fiel a sus ideas, igual que Violet, más que nadie, por eso creo que sienten un profundo respeto mutuo. En el guion él dice literalmente lo agradecido que está a ella, y subraya que ha sido una gran amiga a lo largo de los años; esta película destaca claramente que son amigos de verdad.

A lo largo de los años hemos visto los más felices y también trágicos momentos de los Crawley. ¿Qué se siente al ser parte de esta querida familia dentro y fuera de la pantalla?...
Cuando cumplí 40 años, Simon Curtis organizó una pequeña cena (manteniendo la distancia social) en Sudbury, donde estábamos rodando las escenas de la boda, y dijo lo extraordinario que es que nos consideremos una familia, y lo encantador que resulta que nos hayamos convertido en una verdadera familia fuera de la película, al tiempo que ahora tenemos nuestras propias familias. Era un pensamiento maravilloso. Después de la mala época que hemos pasado, especialmente el aislamiento que hemos vivido, siento que volver a Downton es como volver a casa.

¿Qué ofrece esta película a los espectadores?...
Creo que les dará exactamente lo que les gusta, ya que quieren ver a estos personajes una y otra y otra vez. Quieren verlos seguir adaptándose y desarrollándose, progresando en sus vidas, en una época de muchos cambios para la familia y los sirvientes. La película también toca la fibra sensible y mostrará cosas que probablemente no quieras ver, junto con cosas que sí quieres ver, pero todos esos momentos son parte de la vida. Creo que eso es algo que Julian siempre consigue, un equilibrio junto entre cómo era el mundo entonces y cómo será siempre.


ENTREVISTA A PHYLLIS LOGAN...

¿En qué momento se encuentra la Sra. Hughes al comienzo de la película?...
Ha pasado un poco de tiempo desde la primera película, esta comienza con la emocionante boda entre el Sr. Branson y Lucy Bagshaw. El Sr. Branson ha encontrado el amor de nuevo con la encantadora Lucy tras haber perdido a su adorada Lady Sybil durante la serie. Todo el reparto está presente el día de su boda para presenciar ese amor mutuo.

¿Dónde tuvo lugar la boda?...
Rodamos la boda en Suffolk, en una localización fantástica en la que también rodé hace 30 años, cuando interpreté a Lady Jane Felsham en Lovejoy. Fue una sorpresa muy emocionante ver la casa de nuevo porque pasé mucho tiempo allí. Lo maravilloso de esta localización es que hay una iglesia casi al final del jardín, lo que la convertía en el lugar perfecto para la boda de Tom y Lucy. Contamos con unas carpas enormes en el jardín para los invitados.

¿Cómo van las cosas de vuelta en Downton Abbey?...
En Downton, Lady Mary recibe una llamada de teléfono de un productor de cine. En torno a esa época, la industria del cine estaba evolucionando y las películas mudas estaban dando paso a las sonoras. Y en lugar de rodarse en estudios, cada vez más directores buscaban trasladar los rodajes a localizaciones naturales, algo que era una gran novedad. El director de la película, el Sr. Barber, le pregunta a la familia Crawley si puede alquilar la casa como localización. De primeras, a Lord Grantham le parece una idea pésima. Pero Lady Mary lo lleva a ver las goteras del tejado y enseguida cambia de opinión al descubrir lo mucho que Barber ofrece por permitir el rodaje.

¿Cómo va la relación entre el Sr. Carson y la Sra. Hughes?...
Vemos al Sr. Carson de vuelta en la casa, pero no queremos que se involucre en la película porque la entorpecerá. A Lady Mary se le ocurre que será mucho mejor que Carson acompañe a Lord Grantham a Francia. Yo convenzo al Sr. Carson de que Lord Grantham lo necesita, ya que ni el Sr. Bates ni la Srta. Baxter tienen la autoridad para representar a la familia en Francia, y que se necesita a alguien de la estatura y dignidad de Carson para hacerse cargo. Él se quedaría horrorizado si viera lo que ocurre mientras en Downton Abbey.

¿Cómo enriquecerá esta secuela la experiencia de la primera película?...
A todos nos gustan los finales felices, y Downton siempre nos regala todo el espectro de emociones humanas gracias a las historias de Julian. La película también nos regala el glamour del sur de Francia, que nunca hemos visto en Downton y que hará las delicias de los fans. Esta película tiene algo que ofrecer para todos.


ENTREVISTA A ELIZABETH McGOVERN...
¿Qué novedades hay respecto a Cora en este momento de Downton Abbey?...

La película arranca con la boda de Tom Branson y Lucy Smith. Tom ha sido parte de la familia desde que Lady Sybil, la hija pequeña de Cora muriera en la tercera temporada de la serie. Creo que Cora está emocionada por Tom y quiere mucho a la pareja. Está muy contenta por ellos.

Y ¿qué sucede de vuelta en Downton Abbey?...
Una llamada de teléfono le brinda la oportunidad a la familia de ganar dinero, cuando un director de cine llamado Jack Barber quiere rodar en la casa. Cora siempre está dispuesta a pasárselo bien y acepta la idea como una aventura más. Lord Grantham, por el contrario, es mucho más cauto y se muestra en contra, ya que un rodaje en la casa le saca de su zona de confort.

¿Cómo cambia Lord Grantham de opinión?...
Violet y Mary están muy involucradas en los aspectos prácticos del mantenimiento de la casa y el dinero, y Cora se hace a un lado para dejar que Mary lleve la batuta. Cora no siente la necesidad de controlar las cosas, y cuando se abre el debate sobre el rodaje de la película, es Violet quien sugiere a Mary que lleve a su padre a ver el estado en el que se encuentra el ático. Y eso es lo que resuelve la cuestión.

¿Cuáles son las circunstancias que llevan a la familia a viajar a Francia?...
Descubrimos que Violet ha heredado algo sorprendente e inesperado: una villa en el sur de Francia. Ella, por su parte, quiere dejársela a su bisnieta Sybbie, pero nadie entiende cómo puede ser la beneficiaria de un regalo tan extraordinario. La familia anteriormente dueña de la villa invita a los Crawley a ver el lugar con sus propios ojos. En la época estaba de moda ir de vacaciones al sur de Francia durante el invierno, pero no en verano, hasta que a finales de los años 20 algunos estadounidenses como Francis Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway empezaron a ir y se convirtió en un atractivo destino vacacional.

¿Es esta película muy diferente de la primera?...
En cierta forma resulta diferente a lo que creo que los espectadores esperan de Downton Abbey, especialmente por las tramas del rodaje y del viaje a Francia. Todo cambia con la luz de Francia, y es una delicia ver a nuestros personajes bajo un árbol tropical y frente al Mediterráneo, tomando el sol y con las parejas más jóvenes jugando al tenis. Todo sigue siendo muy glamuroso, pero en una localización diferente y en un ambiente más relajado.

El vestuario de Downton Abbey siempre es espectacular. ¿Qué relación mantiene usted con Anna Robbins, la diseñadora de vestuario?...
Anna es una diseñadora de vestuario increíblemente colaborativa, y tiene de inusual que piensa en todo el arco dramático de tu personaje: no solo piensa en los trajes, sino que tiene la visión completa de toda la película. Me ayuda a hacer mi trabajo porque el vestuario de empodera. Es realmente una de las mejores diseñadoras con la que he trabajado.

¿Ha cambiado el look de Cora significativamente entre la última película y esta?...
Solo han pasado nueve meses, así que no ha habido un cambio significativo en el estilo o la longitud de los vestidos de Cora. Los miembros más jóvenes del reparto sí que van más a la moda: Lady Edith lleva pantalones palazzo y pañuelos en la cabeza, y los hombres van con magníficos trajes de lino y chaquetas más informales. Mi estilo para el sur de Francia es quizás un poco más ligero, con peinados no tan recargados.

Suele ser un reto realizar la secuela de un gran éxito. ¿Cómo cree que continuará esta película el éxito de la anterior?...
Esta película tiene tanto encanto... Que se vaya a rodar una película muda en Downton Abbey y esos resplandecientes personajes de Hollywood se sumen a nuestro mundo ha resultado ser una idea deliciosa. Es como la invasión del mundo moderno, y creo que es emocionante ver eso en manos de estos actores invitados, que encarnan tan bien a sus personajes. Aunque la familia se vaya a Francia, hay muchísimo de todo lo que el público ama de Downton Abbey: mucho humor y todas las excentricidades de tanto los miembros de la familia como de la servidumbre. Estoy muy emocionada por todo ello.

¿Tiene Cora alguna otra trama más personal en la película?...
Cora, como siempre, se adapta a las circunstancias, pero, además de ser dulce y buena como siempre, en su mundo está pasando algo más. Aprecio mucho tener una trama propia que apuntale las tramas principales, y eso es algo que Julian hace excepcionalmente bien. Consigue que haya cosas cocinándose todo el tiempo, lo que hace que todo sea más interesante tanto para los actores como para los espectadores. Con Downton siempre ha habido, a lo largo de la serie y en la primera película, una sensación de que los comienzos y los finales se van intercalando. Emociona mucho pensar en toda la felicidad que la serie ha obsequiado a la gente, y que nosotros, como actores y también algunos técnicos, hayamos estado juntos durante tanto tiempo. Los guiones de Julian ahondan en eso, y resuenan con esos comienzos y finales que se entrecruzan todo el tiempo y que aportan tanta riqueza y profundidad.

¿Cómo ha sido trabajar con su marido, el director Simon Curtis?...
En realidad, ha sido un auténtico privilegio trabajar de nuevo con Simon. Llevábamos mucho tiempo sin trabajar, y me había olvidado de cómo era colaborar profesionalmente. Fue increíble ver lo mucho que ha madurado y ha ganado en confianza. Es un gran director, y para mí, la parte más importante de la experiencia ha sido ver cómo hacía que todo el mundo se sintiera feliz, confortable y a gusto en el set. Eso me ha hecho sentirme muy orgullosa de él.


ENTREVISTA A SOPHIE MCSHERA...
¿Cuáles son las circunstancias personales de Daisy al comienzo de la segunda película?...

Daisy y Andy están felizmente casados. Tras el ligero coqueteo que tuvo con el fontanero en la primera película, no sabíamos si la pareja iba a salir adelante, pero se han casado entre una película y otra.

¿Dónde viven ahora?...
Están viviendo con el Sr. Mason (el anterior suegro de Daisy), en su granja, lo que supone un conflicto para la pareja en la película. La convivencia entre ellos es cada vez más difícil. Cuando leí el guion me pregunté cómo iba a funcionar, ya que Paul Copley es un encanto y todos queremos al Sr. Mason tanto que no me imaginaba cómo podría ser molesto vivir con él, pero Paul lo ha hecho genial. Puedes ver que sí que podría pasar. Ninguno se comporta mal, pero al vivir juntos, pues se pisan continuamente. Como pareja de recién casados, Daisy y Andy quieren disfrutar de su intimidad, de hacer su vida a su gusto, y el Sr. Mason no para de decir cosas como «No hagáis esto, no hagáis aquello», cosa que les pone de los nervios, aunque no puedan enfadarse con él porque les ha hecho el favor de ofrecerles un hogar.

¿Qué planean Daisy y Andy para solucionar esta situación?...
A Daisy se le ocurre un plan: intentar revivir la chispa de atracción que el Sr. Mason tuvo por la Sra. Patmore, y animarlos a estar juntos. Como actores, estamos obsesionados con la Sra. Patmore y el Sr. Mason, y nosotros mismos hemos creado todo un trasfondo para ellos, y es difícil recordar lo que realmente se vio en pantalla. Creo que algo había entre ellos sin que nunca se dijera nada. Así que ahora Daisy va a intentar inmiscuirse para que surja algo. Tiene la esperanza de que sus esfuerzos den fruto, además, sería bonito que, después de todo, la Sra. Patmore tuviera pareja. Técnicamente la casa es de Daisy, ya que el Sr. Mason dijo que se la dejaría en herencia, pero él no tiene otro lugar donde ir.

Aparte de lo que ocurre en la vida personal de Daisy, ¿qué sucede en Downton Abbey que también le afecta?...
Daisy sigue trabajando en la cocina junto a la Sra. Patmore. Pero todo se pone patas arriba con la llegada de unas estrellas de cine famosas, y Daisy se vuelve loca por ello. Al contrario de lo que pasó en la primera película, en la que a Daisy le daba igual la visita del Rey y la Reina a Downton, en esta ocasión está que no cabe en sí de la emoción por la presencia de Myrna Dalgleish en la casa, así que siempre que puede deja lo que está haciendo en la cocina y sale disparada escaleras arriba para estar lo más cerca posible de su ídolo.

¿Por qué está Daisy tan fascinada con las estrellas de cine?...
Está tan deslumbrada y emocionada porque esta gente mágica del cine, que ella solo ha visto en la gran pantalla, va a estar delante de sus ojos, en su lugar de trabajo. Se emociona muchísimo con Guy Dexter. Es el galán de la época. Daisy tiene a Andy siempre alerta, ¿verdad? Cuando no es el fontanero, es Guy Dexter... Pero son una pareja bien avenida.

¿Cómo surge que los trabajadores del servicio tengan que hacer de figurantes en la película?...
Cuando los actores secundarios de la película se marchan porque el director no consigue reunir el dinero para pagarles, los empleados de Downton dan un paso adelante y aprovechan la ocasión. Estamos en la época en la que el cine mudo estaba dando paso al sonoro, y cuando los secundarios se marchan, alguien sugiere que sean los miembros del servicio de Downton quienes los sustituyan. Es lo más emocionante que nos ha pasado a la mayoría de nosotros. Fue muy divertido que, como intérpretes que interpretan a sirvientes, estos hicieran de actores. Estábamos tan emocionados como nuestros personajes. Fue sorprendente ver a Joanne, Phyllis y Lesley con vestidos formales y tiaras. Yo me puse un vestido enorme y alocado, y llevaba un peinado que parecía un merengue. Fue muy raro sentarme en la silla de maquillaje y que me transformaran en alguien que no es Daisy, aunque sí que seguía siéndolo, ya me entiende. Estoy acostumbrada a no llevar maquillaje, y Nosh (nuestra diseñadora de maquillaje) quería algo que fuera lo contrario a Daisy y llevé un montón de maquillaje para que hubiera un gran contraste con su aspecto habitual. Normalmente ninguna de nosotros lleva lápiz de labios y sombra de ojos, y tuvimos que ponernos corsé. Fue un recordatorio de lo horrible que es llevar corsé.

La primera película fue un éxito extraordinario. ¿Cómo cree que esta segunda la enriquecerá?...
Creo que a la gente que le gustó la primera película, le gustará aún más la segunda. Tiene todo lo que los fans adoran de Downton, y además tiene este alocado elemento foráneo que llega, cambia todo y hace que todos los personajes reaccionen de una forma que nunca habían hecho. Tenemos el glamour, la emoción y la belleza del cine en nuestro mundo, un mundo que a los espectadores les encanta ver, y a nosotros interpretar.


ENTREVISTA A TUPPENCE MIDDLETON...
¿En qué momento empieza la segunda película respecto a la primera?...

Al final de la primera película vemos a Tom y Lucy bailando en la terraza, fuera de la fiesta, y sentimos que están juntos, o por lo menos que van en la buena dirección. Al comienzo de la segunda película nos reencontramos con ellos en su boda; son una joven pareja muy feliz. Ambos tienen orígenes humildes, y creo que se comprenden mutuamente de una forma que quizá el resto de la sociedad que los rodea no hace. Eso los ha unido más, y ahora están pensando en cómo encajar en un contexto de aún más alto nivel adquisitivo, y cómo eso encaja en este mundo nuevo y progresista.

¿Cómo es el vestido de novia de Lucy?...
Anna Robbins, la diseñadora de vestuario, creó un vestido magnífico, con cuentas y adornos en la parte superior, pero muy sencillo y acanalado en la parte inferior, lo que resultaba bastante moderno. En la ceremonia llevé un velo con una tiara preciosa, y luego, en la recepción, un tocado de circonitas muy chulo.

¿Puede describirnos la boda en sí?...
Fueron unos días de producción muy atareados; rodamos en una hermosa propiedad en Suffolk que tenía su propia iglesia al final del jardín. Fue un día muy ajetreado para los departamentos de peluquería, maquillaje y vestuario porque todo el reparto, tanto los protagonistas como los secundarios, estaba allí reunido. Había muchísimo que hacer, y además hizo mal tiempo, así que fue todo un reto. Tuvimos viento, lluvia y granizo a lo largo de la semana, aunque el sol consiguió asomar un poco para las tomas realmente importantes. Sentí lo muy estresante que es organizar
una boda.

¿Cómo fue formar parte del grupo que viaja a Francia?...
La trama francesa de la película trae una energía ligeramente nueva a Downton; el calor de Francia, la nueva localización y que las dos parejas jóvenes se unan al grupo significa que hay un ambiente más relajado en esa parte de la película. Anna diseñó unas encantadoras paletas de colores pastel para el vestuario, que era impresionante; y la luz del Mediterráneo siempre es mágica, por lo que el resultado es deslumbrante. Los hombres están como un pincel con esos hermosos trajes de lino, un look muy diferente a los que se suelen llevar en Downton Abbey.

¿Qué lleva a Lucy a Francia?...
Sybbie, la hijastra de Lucy va a heredar una magnífica villa en el sur de Francia, regalo de la condesa viuda. Esa villa se la han legado a Violet quien, a su vez, quiere entregársela a Sybbie. Creo que para Tom es muy importante que Sybbie se sienta incluida en la familia, especialmente tras su boda con Lucy. Por otro lado, esa herencia, aceptar un regalo de esa magnitud sin haberlo merecido, va en contra de los principios de Tom, que tanto tiempo ha cultivado y defendido. Teniendo en cuenta esto, viajar a Francia es importante para ambos para determinar si es lo correcto para Sybbie.

¿Cómo ayuda Lucy a su marido a tomar la decisión adecuada?...
Cuando él duda de su lugar en el mundo, Lucy es como su ángel de la guarda. Le recuerda que es genial conservar tus principios, pero cuando en la vida llegan golpes de buena suerte, lo mejor es usar ese privilegio para ayudar a los demás. Eso ayuda a Tom a darse cuenta de que está en una posición en la que puede ayudar a otros como él. Ella le mantiene con los pies en la tierra; él siente que ella le entiende de verdad. Ella comprende sus dudas y le ayuda a sacar lo mejor de sí.

¿Fue divertido volver a trabajar, especialmente tras estos dos últimos años?...
Terminé de rodar Mank en marzo de 2020 y llegó el confinamiento, así que fue maravilloso volver a trabajar, especialmente con Downton porque todos estábamos deseando que regresara. Imelda y yo éramos las novatas en la primera película, pero Imelda ya estaba familiarizada con todos los miembros del reparto a través de Jim. Yo, sin embargo, no conocía a nadie. Ha sido un placer regresar a todos estos personajes, ha sido como un abrazo de vuelta al trabajo.

¿Cómo ha evolucionado Lucy en su estilo y posición social?...
Era importante mostrar el viaje de Lucy desde ser una dama de compañía a, de pronto, convertirse a través de un matrimonio en la señora de su propia casa; es una posición en la que tanto ella como Tom han de sentirse cómodos. Ninguno de los dos quiere empezar a vestirse como si fueran lo más de la alta sociedad, pero es verdad que su nueva posición en la sociedad exige mantener cierto aspecto. En cuanto a su apariencia física, Lucy ha cambiado de forma sutil, ya no lleva tanta ropa de trabajo y puede elegir lo que lleva, por lo que se va viendo un poco más su estilo personal en su vestimenta. Todavía es joven, y en Francia la vemos llevar vestidos vaporosos de colores pastel, lo que refleja su felicidad y su nueva vida como una joven recién casada. Los vestidos están hechos con cuidado, son delicados y frágiles, pero son duraderos por la calidad de su fabricación. Anna Robbins ha planificado todo de forma sutil e ingeniosa, y creo que los vestidos son todos una maravilla. Ella es muy buena encontrando los pequeños toques, como los pañuelos de seda para la cabeza, que de pronto completan un look. Sientes que realmente estás en 1928. Me siento muy afortunada por haber trabajado con ella.


ENTREVISTA A LESLEY NICOL...
¿En qué punto encontramos a la Sra. Patmore en DOWNTON ABBEY: UNA NUEVA ERA?...

La vida de Beryl continúa sin novedades hasta que un director de cine pregunta si puede rodar su próxima película en Downton Abbey. Al principio la familia no está segura, pero los miembros más jóvenes se dan cuenta de que vendrá muy bien el dinero que la producción va a pagar por usar la casa, así que a partir de ahí todo se revoluciona un poco.

¿Qué siente la Sra. Patmore al respecto?...
La Sra. Patmore cree que la casa se va a llenar de extraños, lo que supondrá más trabajo para ella y Daisy, por no hablar de las idas y venidas a todas horas, tanto de día como de noche. Cree que este asunto solo va a causar caos y no le hace ninguna gracia.

¿Cómo evoluciona la historia de la Sra. Patmore en esta película?...
Algunos sirvientes se van a Francia con la familia, dejando la casa un poco huérfana de trabajadores para hacerse cargo de la gente del cine, Lady Mary y la condesa viuda, que se ha mudado a Downton con Denker, su dama de compañía. La familia vuelve a la casa en mitad del rodaje, lo que da lugar a grandes momentos cómicos. Este año la Sra. Patmore no tiene que encargarse de una gran cena, como pasó en la película anterior, cuando cocinó para el Rey y la Reina de Inglaterra. Ella continúa con su pequeño negocio del bed & breakfast y, como siempre, está en medio del alborozo en la sala común de los sirvientes.

¿Veremos algún cambio en la vida sentimental de la Sra. Patmore?...
Ella parece estar siempre a punto de empezar un romance con el Sr. Mason (¿o debería decir estar en su compañía?), pero luego esa posibilidad se desvanece. Llevan años admirándose mutuamente, pero lo que resulta encantador en esta película es que vemos cómo su amistad evoluciona un poco más. Daisy y Andy han empezado a vivir en la granja con el Sr. Mason y la joven pareja siente que son multitud. Obviamente él los quiere mucho, pero es todo un poco raro, ya que Daisy estuvo casada previamente con su hijo (aunque por poco tiempo), así que es todo un poco complicado, y Andy no está muy seguro de cuál es su lugar en esa casa. Daisy, siendo como es, urde un plan para juntar al Sr. Mason y a la Sra. Patmore, pero no puedo desvelar qué pasa al final. Como todos sabemos, el amor avanza a paso de tortuga en 1928.

¿Cómo termina la Sra. Patmore actuando en la película?...
El Sr. Barber ha mandado a casa a todos los actores secundarios porque la financiación de la película se ha venido abajo ante el empuje en la industria de las películas sonoras. De alguna forma él y Lady Mary han conseguido mantener a flote la película, pero se necesitan actores para esos papeles secundarios, y ahí es donde intervenimos. Todos estamos en la sala común de los sirvientes y él baja a pedirnos ayuda. Daisy está como loca y no puede creer que vaya a salir en la gran pantalla. Es una mezcla de emoción, miedo e hilaridad al mismo tiempo, y tenemos que vestirnos con ropa de 1875.

¿Fue divertido ponerse ropa, pelucas y maquillaje de 1875?...
En primer lugar, todos los vestidos eran absolutamente maravillosos y estábamos todos muy emocionados en las pruebas de vestuario. Para el departamento de vestuario también fue una absoluta gozada, pusieron nombres a todos los vestidos. El mío era Trufa de champán por su color, y yo estaba como una niña en una tienda de caramelos. Recuerdo decir muy al principio que quería llevar una tiara, y me consiguieron una.
También quería tirabuzones en el pelo, y también me peinaron así. En papel parecía una locura, pero la realidad es que fue divertidísimo. Estuvo genial ver al Sr. Mason vestido de caballero, y al Sr. Carson de lord. También pudimos sentarnos a la gran mesa del comedor, algo que el servicio nunca había hecho, y bajar por la escalera principal, cosa que la Sra. Patmore tampoco habría hecho nunca. Se me hacía raro llevar maquillaje y una peluca, la verdad, y tener que interpretar cómo mi personaje interpreta un papel. También fue raro el momento en el que los sirvientes, interpretando sus papeles secundarios, tienen que reaccionar ante las dos estrellas de cine.

¿Con qué disfrutará el público de esta película?...
Espero de verdad que los espectadores se sientan con la confianza de volver a los cines después de esta época horrible que hemos pasado. En esta película hay muchísimo de todo lo que la gente adora de Downton, con todos sus personajes favoritos, la comedia y las alegrías y las tristezas que hacen que Downton resulte tan cercano. Además, es una película preciosa. Tiene un vestuario, un maquillaje, unos decoradores y unas localizaciones espectaculares que harán feliz a la gente.


ENTREVISTA A DOUGLAS REITH...
¿Qué hace que los guiones de Julian sean tan cautivadores?...

Igual que los buenos compositores escriben para los instrumentos y saben bien cómo estos funcionan, Julian lo hace para los personajes de Downton. Nunca me trabo o me cuesta aprenderme mis diálogos, muestra de la facilidad y naturalidad con la que les da voz a los personajes.

¿Qué opina Lord Merton sobre el rodaje de la película en Downton?...
Quiero pensar que Merton es un caballero con visión de futuro y no un carca. Así, creo que daría la bienvenida a Downton al séptimo arte. Vería como algo especialmente maravilloso que todos los sirvientes se sentaran con sus mejores galas a la mesa del comedor principal, donde normalmente se sientan los Crawley.

¿Cómo ha progresado la relación entre Lord Merton e Isobel desde la última vez que los vimos?...
Siguen muy felices con esa maravillosa relación que están teniendo en la tercera edad. A Isobel siempre se la ha visto como una pariente pobre de la familia Crawley, pero, tras su matrimonio con Lord Merton, forma parte de la aristocracia.

¿Qué puede esperar el público de esta segunda película que sea ligeramente diferente a la primera?...
Creo que en esta secuela hay algo para todo el mundo. Es escapismo de la mejor calidad. No hay nada radicalmente diferente a la primera película porque no creo que al público le gustara eso. Lo que les gusta de la serie y las películas es la familiaridad, los personajes a los que adoran, las historias de la familia y el servicio. La película muestra a los espectadores lo que ocurre en las vidas de la familia Crawley y sus sirvientes, y está repleta de las emociones que hacen de Downton Abbey la adorada franquicia que es ahora. Además, habrá muchas risas sobre la marcha. Es algo que da consuelo, y a lo que muchas veces han tildado de culebrón pijo. Creo que es mucho más que eso. Es como una novela muy buena que te atrapa.


ENTREVISTA A IMELDA STAUNTON...
¿Qué novedades ha habido desde la última vez que vimos a Lady Bagshaw en la primera película?...

Lucy, la hija de Maud Bagshaw, tiene una relación con Tom Branson, y la película arranca con su boda, que es una maravilla. Maud está muy feliz al ver que su hija entra en esa familia, y lo vemos en esas escenas iniciales.

¿Qué significa para Maud que Lucy forme parte de la alta sociedad?...
Aunque Maud tiene el título de Lady, su hija Lucy no lo tiene, igual que tampoco el Sr. Branson tiene el título de Lord. Ahora van a heredar la casa y la finca de Maud, lo que les dejará en buena posición económica de por vida. Esto supone la materialización de algo que Maud le dijo a Violet en la primera película, pero en ese momento Lucy era la criada de Maud; nadie sabía que era su hija. Pero ya nada de eso importa porque están casados, y Maud se mudará a la casa que la condesa viuda tiene en la finca. Entonces surge la trama que apunta a que Lucy, junto a Tom, serán los custodios de otra propiedad en Francia.

¿Qué opina de que esta película tenga dos tramas que avanzan en paralelo? ...
Creo que lo extraordinario de esta película es que contiene dos tramas hermosamente cinematográficas. Y creo también que la idea de hacer una película de otra época dentro de la película es un recurso maravilloso.

¿Qué lleva a que Maud viaje a Francia con la familia?...
Alguien ha dejado en herencia a Violet una maravillosa propiedad en el sur de Francia, y resulta que Sybbie, la nieta de Maud será quien la herede. Los actuales dueños de la casa invitan a la familia y a Lucy y Tom. Branson viene de haber sido un sirviente y ahora es el padre de una niña que va a ser la dueña de esta espectacular y enorme propiedad en el sur de Francia. Como sabemos, Branson es un hombre de principios y no cree que las cosas le deban llegar a uno si no ha trabajado por ellas, por lo que va a hacer falta convencerle.

¿Fue divertido pasar tiempo con Jim Carter, su marido, mientras rodaban en Francia?...
Fue muy bonito tener con Jim una escena, que además es muy encantadora. También estuvo muy bien ir de viaje de trabajo con él, en lugar de que se fuera solo uno de los dos. Fue un auténtico regalo, y no pude creerlo cuando tuvimos que estar una semana de cuarentena juntos, que fue como unas minivacaciones. Pasé gran parte del tiempo trabajando en la habitación del hotel, pero al final del día podía darme un baño.


ENTREVISTA A CHARLIE WATSON...

¿Quién es Albert y cuál es su papel en Downton Abbey?...
Comencé como figurante en la quinta temporada de la serie, interpretando a un mozo del servicio, que es como el rango más bajo posible entre la servidumbre. A partir de ahí trabajé hasta regresar para la sexta temporada.

¿Cómo ha terminado involucrado en las dos películas?...
Liz (Trubridge), la productora, se puso en contacto conmigo y me pidió estar en la primera película. Julian me dio unas pocas líneas de diálogo y pude ser lacayo temporalmente y servir a la familia real cuando se alojaron en Downton. Ahora estamos en 1928 y Albert ya ha ascendido a lacayo. Está muy emocionado por la llegada del equipo de cineastas, y el director Jack Barber lo elige para sujetar y mostrar la claqueta. ¡Es un pequeño trabajo que tiene al margen mientras la familia está fuera!

Eso no es a lo único que se dedica mientras la familia está ausente, ¿verdad?...
Él está encaprichado desde niño de la actriz Myrna Dalgleish, y no se detendrá ante nada por estar cerca de ella. Está realmente enamorado de ella y no puede ni hablar cuando está en su presencia. Siempre busca una oportunidad para hablar con ella, pero cuando se presenta el momento, no dice nada. No deja de esforzarse para que ella le preste atención. Habrá que estar atentos hasta el final porque quizá Albert consiga tener su momento de gloria. Si mi mamá no llora, me enfadaré.


ENTREVISTA A PENELOPE WILTON...

Descríbanos qué Downton Abbey nos encontramos en este regreso...
Temporalmente estamos nueve meses después del final de la primera película y, como siempre pasa con este tipo de propiedades, las finanzas de Downton están un poco ajustadas. Isobel sigue disfrutando de su vida de casada con Lord Merton, y pasa mucho tiempo visitando a la condesa viuda. La familia ha crecido con el bebé de Lady Edith y Bertie, y todos esperan con ganas la boda de Branson y Lucy, la hija de Lady Bagshaw. Sin embargo, mantener este tipo de casas cuesta mucho dinero en reparaciones, y la familia está desesperada por conseguir que las propiedades den más dinero.

¿Cómo termina llegando un equipo de cineastas a Downton?...
Jack Barber, un director de cine, aparece en la casa y le pide a Lady Mary y a Lord Grantham si puede usarla como localización para su película. Por aquella época filmar en localizaciones reales era una novedad, ya que en Inglaterra las películas mudas se solían rodar en estudios. Así que era algo inusual utilizar un lugar real para rodar una película. Algunos están en contra de esta idea y otros a favor. Isobel es una persona sensata y pragmática, así que se muestra a favor de rodar en la casa. La película transcurre en 1875, así que encuentra emocionante ver todos esos vestidos y actores en Downton. Violet también se muestra pragmática con este asunto porque sabe que la casa necesita arreglos, y permitiendo que se use como lugar de rodaje, a pesar de lo raro que pueda resultar, será posible pagar un nuevo techo, algo que cuesta una fortuna. Al final Lord Grantham se deja convencer porque de todas formas va a estar en Francia durante el rodaje.

¿Cómo es ahora la relación entre Isobel y la condesa viuda? ¿Han alcanzado un punto de mutuo respeto y amistad?...
Cuando Isobel llegó por primera vez a Downton, la despreciaban en ambas partes de la casa. Los sirvientes creían que no tenía el abolengo suficiente para unirse a la familia, y la familia pensaba que tampoco era de interés como madre de Matthew, a quien también despreciaron. Por supuesto, las cosas cambiaron y Matthew se casó con Mary, pero luego llegó la terrible tragedia para Isobel de perder a su hijo en un accidente de coche. La relación de Isobel con la condesa viuda siempre ha sido espinosa porque ella viene de otro estrato social, de una clase media-alta, y no iba a dejarse mandar por gente que se cree con el derecho de hacerlo. Isobel llevó el mundo real a su mundo. No es que el mundo de la aristocracia no fuera real, lo era para ellos, pero así era la vida en 1912, y ahora estamos en 1928. La vida en la casa fue cambiando, así como la relación de Isobel con Lady Grantham fue a mejor y esta última empezó a reconocer la valía de Isobel. Lady Grantham tiene una personalidad muy fuerte, pero es honesta, y creo que aprecia la honestidad de Isobel, que siempre le ha dicho las cosas que no quería oír. Por su parte, Lady Grantham también le ha dicho a Isobel cosas que no quería oír. Al principio había cierta rivalidad entre las dos, pero al final ambas se dan buena compañía mutua. Disfrutan de sus réplicas y contrarréplicas. También se han ayudado a lo largo de los muchos sucesos que han vivido, grandes tragedias como la pérdida de un hijo o una nieta, así que se entienden muy bien.

¿Qué tiene Downton Abbey que hace que los espectadores conecten tanto?...
Creo que hay cierta dosis de escapismo porque muestra un estilo de vida completamente diferente al actual. Dicho esto, creo que los espectadores conectan con los problemas y las vivencias de las personas, ya que hay bodas, funerales, nacimientos, guerra, política, depresión, tristeza, alegría..., todo lo que conforma la condición humana. El público quiere saber qué les ocurre a estos personajes y cómo se enfrentan a esas cuestiones. Son los ingredientes de las buenas historias.
La película es una gozada, y creo que Julian la ha escrito para que la gente pase muy buen rato.


ENTREVISTA A NATHALIE BAYE...
¿Cuál es el lugar de Madame de Montmirail en la trama de DOWNTON ABBEY: UNA NUEVA ERA?...

Madame de Montmirail es la acaudalada viuda del marqués de Montmirail, y su hijo es el actual dueño de numerosas propiedades en Francia, incluida la hermosa villa de la Riviera. Su difunto marido decidió legar la villa a alguien de su pasado, la condesa viuda de Grantham, y a Madame de Montmirail esta decisión no le hace ninguna gracia. De hecho, está muy disgustada, mientras que a su hijo le parece bien.

¿Tensa eso la relación con su hijo?...
Ella cree que la villa debería seguir en poder de la familia, pero su hijo opina que los deseos de su padre deben cumplirse, lo que genera problemas entre ellos. Ella no entiende por qué su hijo no quiere impugnar el testamento de su padre.

¿Disfrutó conociendo a los miembros del reparto y rodando en el sur de Francia?...
Fue una experiencia maravillosa, y agradezco mucho al director Simon Curtis y a todos los intérpretes que me acogieran tan bien, porque puede resultar raro unirse a una película como esta, donde todos los actores llevan trabajando juntos muchos, muchos años. Todos fueron cordiales, cálidos y amables.


ENTREVISTA A HUGH DANCY...
¿Puede describirnos a Jack Barber, su personaje?...

Jack Barber es un director de cine que al principio de la película va a Downton a preguntarle a los Crawley si puede rodar su película en su casa, a cambio de una importante suma de dinero.

¿Qué reacción provoca su proposición?...
La reacción de la familia es tibia pero abierta porque les ofrezco una buena cantidad de dinero, y eso siempre es tentador porque estas grandes propiedades consumen muchísimo dinero en mantenimiento. Tras pensarlo mucho, Lady Mary convence a Lord Grantham de que necesitan el dinero de la película para arreglar el tejado, así que asunto arreglado.

¿Qué tipo de película va a rodar Barber?...
La película transcurre en 1875 y trata de un jugador que se enamora de la hija de un conde, y cree que ella puede salvarle de sí mismo. Esta es la segunda película de Barber, por lo que no es un cineasta experimentado. Aunque es relativamente nuevo en la industria del cine, su protagonista, Guy Dexter, es muy conocido, y la protagonista femenina, Myrna Dalgleish, es famosa en todo el mundo por su belleza. De lo que Barber no se da cuenta es que están a las puertas de un enorme cambio en la industria del cine.

Hay algo que amenaza la financiación de la película. ¿De qué se trata?...
Es 1928, y el negocio del cine mudo está a punto de derrumbarse con la llegada del cine sonoro. Jack está en mitad de la producción de su film cuando el cine sonoro llega al Reino Unido, y su éxito hace que las películas mudas parezcan un lastre. Esta parte de la trama está basada en una historia personal de nuestro productor Gareth Neame, cuyo abuelo trabajó en la película de Hitchcock Chantaje, que tuvo que adaptarse y abrazar el sonido, convirtiéndose en una película hablada en mitad del rodaje. Existen tomas que muestran las dos versiones de la película, y las partes que reescribieron para incorporar el sonido. Eso se convirtió de pronto en una oportunidad para aquellos que podían pensar rápido, como el Sr. Molesley.

¿Investigó usted ese periodo histórico del cine?...

El equipo de producción organizó una presentación con una experta, Laraine Porter, que nos dio una charla fascinante sobre el cine británico de los años 20. Tenían un nivel artístico impresionante. Cuando hablamos de cine mudo tendemos a pensar en hombres maquilladísimos y sobreactuaciones tremendas. Pero he visto unas cuantas de estas películas, y los actores trabajaban muy duro para comunicar muchas cosas diferentes. A veces hacían gestos más físicos, pero la suya era una labor muy hermosa, bastante sosegada y sorprendentemente sutil. Sabían lo que hacían y conocían muy bien el medio en el que estaban trabajando. Laraine nos explicó que la gente que hacía cine mudo pensaba que las películas sonoras serían una moda, que pasaría y que todos volverían a hacer películas mudas.

¿Qué noticias recibe Jack que traen nefastas consecuencias para la película?...
Jack recibe una llamada de sus jefes del estudio informándole de que van a cortar el grifo de la producción, y que se acabó. No es la primera ni la última vez que pasa eso en la industria cinematográfica. Así que Jack les cuenta a todos que están sin trabajo y les manda para casa.

¿Cómo le dan la vuelta a la situación?...
Lady Mary y Jack discuten la posibilidad de convertir la película en hablada, y entre los dos se dan cuenta de que pueden conseguirlo. Que pueden transformar la película y nadie puede impedírselo.

Nadie en Downton Abbey había conocido a alguien como Jack, menos aún a gente como Guy o Myrna. ¿Qué tipo de hombre es Jack Barber?...
Creo que es muy divertido que nadie de Downton se haya cruzado jamás con personajes como Jack. Esta gente no pertenece para nada al mundo aristocrático y están como en un terreno intermedio. No solo en términos de clase, también en lo que hacen y en su forma de comportarse. Son artistas, y creo que a Jack no le impresionan ni le importan demasiado la grandeza de Downton y todos sus protocolos. Él solo quiere darles el dinero y que se aparten de su camino para así poder rodar la película. Hasta que forja su alianza con Lady Mary, tenerlos a su alrededor es más bien una molestia para él.

¿Cómo fue la experiencia de unirse al reparto de esta exitosa franquicia y visitar el castillo de Highclere por primera vez?...
Me sentí muy bien acogido por todos los compañeros del reparto, y fue maravilloso ver lo contentos que estaban de poder reunirse de nuevo. No siempre es así, pero con estos actores sí era el caso. Al recorrer el camino hasta el castillo de Highclere por primera vez me quedé impresionado; había cientos de corderos por los campos, y entonces vi esa enorme e impresionante residencia. Mi momento favorito de ir al trabajo todos los días a Highclere era hacer ese camino y ver aparecer ante mis ojos esa mansión.


ENTREVISTA A LAURA HADDOCK...
¿Quién es Myrna Dalgleish y cuáles son las circunstancias que la llevan a Downton Abbey?..

Myrna Dalgleish es una de las más exitosas estrellas del cine mudo de la época, y ha venido al Reino Unido a rodar un filme en Downton. Pero a mitad de rodaje, el estudio que produce la película cancela el proyecto porque ven que el resto de compañías productoras están empezando a rodar películas sonoras y que son todo un fenómeno. El cine sonoro está causando tanta expectación en la industria que amenaza con marginar e incluso acabar con las películas mudas.

¿Qué significa esto para Myrna?...
Aunque Myrna es una gran estrella del cine, estas noticias sacuden su confianza, y empieza a dudar de su futuro. Lo que pocos de sus fans saben es que Myrna nació en el barrio londinense del East End, en un entorno muy humilde, y que no es tan dura como los personajes que interpreta.

¿Cómo reaccionan la familia y los sirvientes a la llegada de las estrellas de cine a Downton?...
Myrna es una gran estrella de cine, y por eso muchas de las mujeres del servicio, especialmente ellas, la admiran. Han leído sobre ella en las revistas y han visto sus películas, y debido a esa fama es muy emocionante para ellas poder conocerla en persona, que se hospede en la casa y viva junto a ellas. Es entonces cuando descubren cómo es realmente, y se sorprenden bastante.

¿Cómo fue unirse a esta gran familia cuyos miembros se conocen tan bien?...
Soy fan de la franquicia, y verme sentada a la mesa del comedor principal frente a Maggie Smith fue una maravilla. Un día, durante un ensayo, me descubrí mirando directamente a Maggie durante una toma y guiñándole un ojo tras una frase. Después pensé que me había tomado demasiadas libertades. Ella es increíble y transmite una presencia impresionante. Me sentí muy bien acogida por todo el mundo en el set, y el rodaje fue muy divertido y relajado. Fue un trabajo realmente maravilloso, y más tras la pandemia.

¿Fue divertido trabajar con los departamentos de maquillaje, peluquería y vestuario para crear el look de Myrna?...
Nos lo pasamos muy bien reuniendo todos los elementos de Myrna. Ella es una rubia platino con uñas y labios rojos, un tipo de mujer nunca vista en Downton; esa era la imagen que los diseñadores tenían para ella. Era una imagen muy específica a la que aquellas estrellas de cine debían ajustarse. Teníamos muy claro que sería una rubia oxigenada, y que iba a ser muy diferente al resto de mujeres de Downton. Su ropa iba a ser mucho más glamurosa y colorida que la de las damas de la casa, que visten siempre con colores apagados con mucha clase, mientras que Myrna se envuelve en pieles y terciopelos con colores mucho más vivos. Esas pieles y esos vestidos brillantes y atrevidos le dan seguridad.


ENTREVISTA A ALEX MACQUEEN...
¿Quién es el Sr. Stubbins y qué hace en Downton Abbey?...

El Sr. Stubbins es un ingeniero de sonido de la BBC, y viene de Londres para unirse al equipo de rodaje que está grabando una película «muda» en Downton Abbey. Y es especialmente pomposo, vanidoso y quisquilloso. Como el sonido es un medio nuevo para la industria del cine, Stubbins disfruta de mucho estatus y poder, cosa de la que abusa considerablemente.

¿Nos puede contar su trama?...
En el guion hay dos tramas principales. Una transcurre en el sur de Francia con la mayor parte de los miembros de la familia, y la otra tiene lugar en Downton. Allí se va a rodar una película, y la mansión es su principal localización. Pero es una película muda. Durante el rodaje, el director se da cuenta de que las películas sonoras están tomando la delantera, y que tiene que ponerse al día.

¿Cómo fue la experiencia de unirse a un reparto de actores que llevan doce años trabajando juntos?...
Me quedé encantado cuando mi agente me llamó para decirme que me habían ofrecido un papel en la nueva película. Para ser sincero, me esperaba que todo iba a ser serio, austero y con mucha presión. Pero nada más lejos de la realidad. Todo el mundo ha sido muy acogedor y es uno de los trabajos más felices de mi carrera, lo digo con total sinceridad. Desde los equipos de vestuario y maquillaje, que tuvieron muchísima amabilidad, sensibilidad y tranquilidad, hasta el primer ayudante de dirección, que era muy calmado y equilibrado, y eso marcaba el tono para todo el equipo.

¿Cómo se sintió al llegar al castillo de Highclere por primera vez?...
Fue muy emocionante avanzar por el camino y ver la casa. Dominic West y yo estuvimos de acuerdo en que es uno de los lugares más hermosos en los que nunca hemos trabajado. Caminar entre ovejas y corderos hasta llegar a ese hermoso edificio de color caramelo... es glorioso. Solo había visto el castillo en imágenes, y se ha convertido en un icono, así que fue muy emocionante.

¿Le impresionó el nivel de detalle del diseño de los decorados y el atrezo de la película?...
Mi personaje iba acompañado de mucho atrezo, y en ese sentido el detallismo puesto en ello es fantástico. Incluso se molestaron en tener papel de cartas con el sello de Downton sobre escritorios que estaban de fondo en una escena; espero que alguien con ojo avizor consiga comprobarlo.


ENTREVISTA A DOMINIC WEST...
¿Cuál es el papel de Guy Dexter en la trama de esta segunda película?...

Guy Dexter es un famoso actor de cine mudo, un británico en Hollywood. Ha vuelto al Reino Unido con su igualmente famosa compañera de reparto Myrna Dalgleish para rodar una película. Veo a Guy como una especie de David Niven, a quien adoro. Como Niven, es todo un caballero y un tipo absolutamente feliz, al contrario que otros británicos estirados. Lleva un tiempo viviendo en Hollywood, es una estrella consolidada y obviamente ha tenido mucho éxito en el negocio del cine. Sin embargo, la producción descarrilla cuando en mitad del rodaje se produce la llegada del cine sonoro.

¿Qué reacción despiertan Guy y Myrna en Downton, tanto entre la familia como entre el servicio?...
Los sirvientes están mucho más felices de vernos que la familia, hay mucha emoción en el piso inferior de la casa. Algunos de los miembros más veteranos de la familia están menos contentos, por lo que se marchan a Francia a explorar la otra trama de la película, dejándonos a cargo de Lady Mary. Como lleva mucho tiempo viviendo en los Estados Unidos, Guy no se deja atrapar por toda la pompa de la alta sociedad británica, y eso le permite establecer una verdadera conexión con uno de los sirvientes, algo que puede o no cambiarles la vida a ambos.  

Al vivir en los EE.UU., ¿cómo refleja el vestuario de Guy la cambiante década de 1920?...

Los años 20 fueron una época espléndida para la moda masculina y femenina. He podido llevar un montón de preciosos trajes cruzados con telas suaves y maravillosas muy fáciles de llevar, y pantalones de pinzas y cintura alta con lujosos jerséis de color crema y beis. También tuve a mi disposición una fantástica colección de zapatos y sombreros. Todos los atuendos eran impresionantes.

¿Cómo cambia su vestuario y aspecto para la película de 1875?...
Para la película que rodamos en Downton tengo unas patillas bastante feas pegadas a la cara, típicas de la época, junto a una gran cantidad de maquillaje, algo habitual en el cine mudo de aquellos años. Los actores llevaban mucha base de maquillaje para que la piel pareciera más pálida de lo que era en realidad, y también maquillaje en las cejas y pestañas. Si lo ves en blanco y negro, así era como en los años 20 hacían una película situada en 1875. Por suerte, Guy tiene un bigote válido para las dos épocas.

¿Encontró útil la charla sobre cine mudo que se organizó para los actores?...
Fue interesantísimo descubrir lo buenos que eran los actores de aquellas películas mudas. Oí una expresión -la «subestimación del pasado»- que transmite la idea de que siempre creemos que hoy hacemos las cosas mucho mejor de como las hacían antes. Hemos asumido que los actores de películas mudas actuaban como en un melodrama victoriano. Sin embargo, tras haber visto unas cuantas películas con nuestra experta en Historia del cine (Laraine Porter), me di cuenta de que el cine mudo era una forma de arte muy, muy elevada que se cortó de cuajo en su cenit con la invención de las películas sonoras.

¿Se sintió intimidado ante la idea de unirse a la familia de Downton Abbey, que llevan trabajando juntos doce años?...
Estaba muy emocionado con ello y, para ser sincero, siempre es estupendo unirse a un reparto en el que todos se conocen tan bien y llevan tanto tiempo trabajando juntos. No preví, sin embargo, que me iba a poner tan nervioso en mi primer día. Rodábamos una gran escena y no me salían las palabras; estábamos todos reunidos en la casa, que resulta bastante intimidante. Son un grupo de actores realmente impresionante, y al venir de fuera te sientes como un novato. No es que me hicieran sentir así. Fueron muy acogedores conmigo.

¿Estaba Maggie Smith en esa escena?...
No estaba, por suerte, pero más adelante en el rodaje tuve una escena con ella, y fue uno de los mejores días de mi vida como actor. Llevaba mucho tiempo admirándola -no, adorándola-, y fue todo un regalo sentarme a su lado en la mesa. Tuvimos un pequeño diálogo sencillamente glorioso.

¿Cómo fue ver el castillo de Highclere por primera vez?...
Nunca lo había visitado, y fue un poco como ver Brideshead o el castillo de Disney por primera vez. Es casi como si solo existiera en tu imaginación y, de pronto, está en la vida real. Tiene un perfil extraordinario, con sus torreones y su torre central. Me pasé mi primera mañana con la boca abierta. Realmente es un lugar maravilloso para ir a trabajar.

¿Cómo enriquece esta secuela a la primera película? ¿Con qué disfrutarán los espectadores?...
La primera película fue muy astuta al explotar una rica veta, la de las diferentes opiniones que los miembros de la familia y algunos sirvientes tenían respecto a la familia real; además, estaba llena de intriga y drama. Esta vez Julian ha hecho algo completamente diferente y muy inteligente también. Involucrar a Downton en el origen del cine sonoro de forma totalmente creíble no solo aporta el glamour de la Inglaterra de la posguerra -que es una parte muy importante del disfrute de esta franquicia-, además incorpora a Hollywood al cóctel, cosa muy astuta porque hace que todo sea más rico y glamuroso de lo que ya era.

Si tuviera que elegir a su personaje favorito, ¿cuál sería?...
Creo que la que más me gusta es la Sra. Patmore. Pasé una noche divertidísima con Lesley arreglando el mundo... Fue una noche fantástica. Adoro a Lesley. Es una mujer maravillosa y me encanta su personaje.


ENTREVISTA A JONATHAN ZACCAÏ...
¿Quién es el marqués de Montmirail y qué papel juega en la película?...

Montmirail es el actual dueño de la villa francesa que su difunto padre ha legado a Violet, la condesa viuda de Grantham. Ha invitado a Lord Grantham y su familia a visitar la villa y conocer a su madre la marquesa, interpretada por Nathalie Baye. Él tiene su propia teoría de por qué su padre le ha dejado la villa a la condesa viuda; con suerte, todo se aclarará según avance la trama.

¿Estaba usted familiarizado con Downton Abbey antes de unirse a la producción?...
Sí, por supuesto. Es un gran éxito en Francia y en todo el mundo. No rodé en el castillo de Highclere, pero tuve que viajar a Inglaterra para pruebas de cámara y vestuario, y pude visitar el castillo y verlo con mis propios ojos. Llegar a él directamente desde París fue impresionante. Es una mansión preciosa e impresionante, y fue una experiencia maravillosa conocer a los actores que encarnan a todos estos asombrosos personajes que han hecho de la serie un éxito tan grande. Me encantan todos los personajes, pero me gustan especialmente el Sr. Bates y Lord Grantham. Soy fan desde el primer día.

¿Se sintió intimidado al unirse a un reparto de actores que llevan doce años trabajando juntos?...
Todos fueron muy generosos y acogedores. Un auténtico encanto. Fue maravilloso pasar tiempo con ellos. Lamentablemente no pude conocer a Maggie, ya que no estaba en el set el día que visité Highclere. Es una hermosa actriz. También pasamos unos días fabulosos en Francia con el equipo artístico y técnico que viajó allí. Fue muy divertido.

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