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Titulo original: Downton Abbey
Año Producción: 2019
Nacionalidad: Inglaterra
Duración: 122 Minutos
Calificación: Autorizada para todos los públicos
Género: Drama
Director: Michael Engler
Guión: Julian Fellowes
Fotografía: Ben Smithard
Música: John Lunn
FECHAS DE ESTRENO
España: 20 Septiembre 2019
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Universal Pictures


SINOPSIS

La familia Crawley y su carismático personal de servicio se preparan para el momento más crucial de sus vidas. Una visita del rey y la reina de Inglaterra desatará una situación de escándalo, romance e intriga que pondrá en peligro el futuro de Downton...

INTÉRPRETES

MICHELLE DOCKERY, MAGGIE SMITH, ELIZABETH McGOVERN, DAVID HAIG, TUPPENCE MIDDLETON, STEPHEN CAMPBELL MOORE, JOANNE FROGGATT, LAURA CARMICHAEL, HUGH BONNEVILLE, PENELOPE WILTON, ALLEN LEECH, SOPHIE McSHERA, ROBERT JAMES-COLLIER

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LA GÉNESIS DE DOWNTON ABBEY...
   Cuando Gareth Neame, (director general de Carnival Films y productor ejecutivo de Downton Abbey) comenzó a hablar con Julian Fellowes sobre desarrollar una nueva serie dramática para televisión, lo que tenía en mente era una adaptación de la aclamada novela de Julian, Esnobs. Las conversaciones pasaron rápidamente a un tema que Gareth llevaba un tiempo mascando y al que, por suerte, Julian también había estado dándole vueltas a algo en la misma línea.
  «Fue trabajando en una adaptación de la novela Esnobs de Julian cuando se me ocurrió que podríamos crear una serie ambientada en una casa de campo eduardiana», nos cuenta Neame. «En primer lugar, porque se trata de un enclave con un carácter inglés único y no había existido una serie así en muchos años y, en segundo lugar, Julian y yo pensamos que sería maravilloso revisitar ese territorio».
  «No se me ocurría nadie mejor que el propio Julian como guionista y, obviamente, Gosford Park había recibido una gran acogida. La película, además, había tenido un enorme impacto a la hora de definir el género de vida en la campiña inglesa», nos explica.
  «Pensé que si pudiéramos coger ese periodo histórico y meterlo en una serie para horarios de máxima audiencia, el resultado podría ser algo muy especial», continúa.
  Para Gareth, existen pocos proyectos televisivos genuinamente americanos, y solo unos cuantos genuinamente británicos, uno de los cuales es, sin duda, Downton Abbey.
  «Cuando leí el enfoque inicial de Julian, pensé que dominaba con absoluta seguridad aquel mundo y periodo histórico: la familia, la servidumbre y toda la ambientación dejaban claro que llevaba tiempo queriendo hacer algo así».
  Para Julian, Gosford Park llegó al corazón del público en todo el mundo, y se trataba de un periodo de la historia al que estaba encantado de volver.
  «Nunca había escrito una serie de televisión, y me pareció que el formato brindaba una tremenda libertad a la hora de desarrollar los personajes. Siempre me ha interesado el modo en el que vivían en esas casas llenas de personal de servicio, mucho antes de escribir Gosford Park. Me intriga que un grupo así de gente viva manteniendo esa estrecha proximidad con expectativas de la vida tan diferentes».
  En estas casas de campo, Julian habla de familias que viven en «un curioso universo junto a sirvientes que, en conjunto, llevan una vida muy distinta, pero siguiendo una jerarquía fuertemente arraigada como los señores de la casa, de modo que, dentro de ese mundo, el mayordomo es el rey y la ama de llaves es la reina, todos ellos con sus propios sueños y esperanzas».
  «Siempre me ha intrigado cómo lo sobrellevarían. ¿Conservarían algún retazo de sentido de la identidad? Espero que en Downton hayamos sabido crear un set equilibrado, porque tanto Gareth como yo queríamos que resultase reconocible, que el público pudiera sentirse identificado».
El periodo eduardiano no se suele retratar en series dramáticas de televisión, porque los dramaturgos y los guionistas prefieren representar el periodo de regencia de Jane Austen.
  «Es una época en la que nuestros padres, más posiblemente nuestros abuelos, pueden haber vivido, así que no resulta completamente ajeno», explica Gareth. «La era moderna comenzó a finales del siglo XIX, esto es algo que Julian y yo hemos hablado mucho. A finales de dicho siglo, llegó la electricidad y, gradualmente, los coches con motor, el teléfono, y la gente comenzó a desplazarse en el metro de Londres o el autobús para ir a trabajar todos los días, y entonces surgieron las hipotecas y las pensiones, y todos esos elementos con los que el público actual se puede identificar porque sabe reconocerlos».
  «Mi padre nació en 1912», añade Julian, «así que 1912, que es el año en el que arranca la serie, es un periodo del que mucha gente viva en la actualidad ha escuchado cosas a los miembros de su familia más inmediatos; aún es historia relativamente reciente».
  Fue crucial para el look y las sensaciones que la serie transmite que Gareth supiera aportar modernidad al diseño sin dejar de respetar el momento histórico en el que está ambientada.
  «Queríamos que la serie destilara un aura contemporánea sin perder los gloriosos elementos que hacían de esa era algo único. Creo que ayuda que se trate de un guion original que permite al público disfrutar de todas las florituras asociadas a las producciones de época».
  Julian también tenía ganas de mostrar cómo era vivir y trabajar al servicio de otra familia durante esa época, en especial para las mujeres, sobre todo para las jóvenes, para las que el servicio era la única opción.
  «Cuando el sistema económico cambió, la gente, y en especial las mujeres, comenzaron a tener a su disposición trabajos que les permitían tener tiempo libre, en vez de estar trabajando de sol a sol. Era una opción claramente mejor. Recordemos que, en esos años, vimos el alzamiento por los derechos de las mujeres, la organización del trabajo, la evolución del estatus de los trabajadores y un enorme aumento de la productividad en la región central de Inglaterra. En definitiva, el mundo moderno se abría camino y, de hecho, la Primera Guerra Mundial fue el evento que liberó toda aquella energía», explica Julian.
  La ambición de Downton Abbey se plasmó, no solo en el guion, sino también en el diseño, la ubicación, los valores de producción y, en último término, en el casting. Para Gareth, lo emocionante de ser productor es ver cómo todos los elementos van cobrando forma.
  «Disfruto mucho de todo el proceso de rodaje, del comienzo al fin», dice, «es un proceso que comporta muchos tipos de talentos y habilidades diferentes, y ver cómo todos ellos van encajando entre sí es enormemente gratificante; me refiero al proyecto en conjunto, que incluye trabajar codo con codo en el desarrollo y, en ese punto, todo se centra mucho en el guion; en determinado momento, la clave es el casting, las localizaciones, el vestuario, el maquillaje y peluquería, luego pasa a ser el montaje y, de pronto, lo más importante que tienes entre manos es la música y, finalmente, la publicidad. Disfruto verdaderamente de todos y cada uno de los aspectos de la producción», nos explica.
  «En último término, para mí, como productor, se trata de ver cómo el resultado final cobra forma. Creas algo valioso con una finalidad y capaz de entretener al público».
  Antes de que cualquiera de estos elementos pueda materializarse, conseguir incorporar al productor adecuado es vital para el éxito de cualquier producción.
  «Le pedí a Liz (Trubridge) que fuera la productora de la serie, no solo por su historial, sino principalmente porque, por su relación con Julian, sabía que trabajaría muy bien con nosotros. Ella ha sido una bendición y ha llevado todo a la perfección. Nigel Marchant es un productor excelente, con quien he disfrutado trabajando anteriormente. Contar con tan buen equipo in situ hace que todo sea mil veces más fácil».
  Para Gareth, el proceso de casting era crucial en Downton Abbey, pero lo que habitualmente es un proceso arduo y difícil, terminó siendo muy sencillo.
  «Fue un placer hacer el casting para esta serie, simplemente porque no nos costó dar con los actores que queríamos para cada papel, y tuvimos la suerte de que prácticamente todos a los que acudimos quisieron participar».
  Uno de los muchos y considerables logros de Julian con los guiones es crear numerosos personajes, presentarlos todos en el primer episodio y darles una trama.
  «Julian domina a la perfección a todos y cada uno de esos personajes y su recorrido personal, y eso les permite a los actores tener realmente algo a lo que aferrarse».
  «Los hábitos como espectadores del público de hoy en día son mucho más sofisticados que antaño, y la gente es capaz de manejar mucha información simultáneamente, seguramente como resultado del ritmo cada vez mayor de producciones como Chicago Hope o El ala oeste de la Casa Blanca», comenta Julian.
  Uno de los personajes más importantes del guion era la propia casa y, a pesar de visitar Highclere Castle al principio, Julian y el equipo de producción se pasaron seis meses visitando muchas propiedades distintas antes de, finalmente, volver a esta. Con sus cuatro kilómetros cuadrados de terreno, cuidado y esculpido por Capability Brown, la finca brindaba un telón de fondo perfecto para Downton Abbey.
  «Dar con la localización principal fue una aventura curiosa, porque, desde el primer día, Julian dijo que la casa que tenía en mente era Highclere. Cuando nos dieron luz verde para la serie, fui a visitar el lugar y echar un vistazo», recuerda Gareth.
  «Al principio, no nos pareció bien dar carpetazo al asunto sin explorar otras opciones, porque es un factor clave de la serie y, posiblemente, nuestro personaje más importante», añade. «Uno de los motivos por los que volvimos a Highclere fue que nuestro diseñador de producción (Donald Woods) nos recordó con toda la razón que la serie estaba ambientada en la Inglaterra eduardiana, y muchas producciones de época de los últimos años han tendido a desarrollarse en casas georgianas».
  «El aspecto gótico de Highclere le confería un toque muy distinto a otras producciones de época, y nos pareció acertado innovar en ese aspecto para que la serie destacase».
  La pasión de Julian por las grandes casas se traduce en un profundo conocimiento al respecto y, para él, la elección de Highclere Castle como localización para Downton Abbey fue sencilla. Sin embargo, con un reparto inusualmente extenso, los extras y un equipo técnico de más de 100 personas, era importante desde un punto de vista logístico que la casa fuera accesible.
  «Me encanta Highclere y ya quise que Gosford se desarrollase allí. Pero Bob Altman quería que la gente pudiera volver a casa a dormir, así que optamos por un lugar más cercano a Londres, Wrotham (otra casa increíble). Para mí, la arquitectura de Highclere es única y dice mucho de la maravillosa seguridad de los coetáneos de los últimos años de la era victoriana, y de la seguridad del imperio británico de aquel entonces», observa Julian.
  Highclere Castle es el hogar del conde y de la condesa de Carnavon y su familia y, sin duda, es uno de los castillos más bonitos de Inglaterra enclavados en una espectacular finca. Los antepasados de los Carnavon llevan viviendo en Highclere dese 1679.
  «El castillo cuenta con unos interiores maravillosos, especialmente la biblioteca, que es una estancia absolutamente fabulosa. Es la quintaesencia de una biblioteca inglesa, y el comedor es una joya», añade Fellowes.
  El plan siempre fue filmar todo en el propio Highclere. Sin embargo, con los años, las cocinas y los dormitorios de las grandes casas de campo han cambiado enormemente, así que fue necesario crear los aposentos de la servidumbre, la cocina y los dormitorios en un estudio.
  «La particularidad de rodar en estas grandes casas es que, si empezases de cero, no podrías crear algo así y, de hacerlo, tendrías que invertir todo tu presupuesto en una única estancia».

CÓMO SE HIZO LA PELÍCULA DE DOWNTON ABBEY Por Julian Fellowes...
  El regreso de Downton Abbey ha sido una experiencia extraordinaria y, en ocasiones, surrealista. Terminamos de filmar la última temporada en 2015, nos aseguramos de que todos los personajes se quedaran con su vida hecha, nos despedimos de todos ellos, celebramos la ocasión con una maravillosa fiesta de fin de rodaje en el Ivy Club y, así, pensaba yo, pusimos punto y final. Pero, al parecer, el público aún no estaba preparado para pasar página a los Crawley y sus sirvientes, y los rumores de una película empezaron a crecer y crecer, hasta que Gareth Neame y el resto del equipo no pudimos resistirnos más. Y así fue cómo nació la película.
  Para mí, el deseo de una película de una serie es una expresión de lo mucho que la gente echa de menos el programa y la propia casa, Downton Abbey, que era el personaje central de todo. Las exigencias de la casa fueron las que impulsaron una trama tras otra, y el amor de la familia por su hogar es lo que les hacía luchar por ella. Por eso, siempre supe desde el principio que volveríamos a Highclere.
  Una serie de largo recorrido es muy diferente a cualquier otro formato dramático, sin duda para el guionista, pero creo que para todos los involucrados. Es el único caso en el que puedes escribir (y dirigir) interpretaciones con las que ya estás familiarizado, e interpretadas por actores a los que conoces y que disfrutan de sus papeles. Con una obra de teatro o un musical, y con la mayor parte de las películas, uno escribe y (normalmente) acaba el guion antes de hacer el casting. Pero, con Downton, ya estaba viendo montajes de un episodio mientras escribía el cuarto de la primera temporada. Pude ir conociendo a esos personajes; pude ver lo que los actores hacían con ellos, y comenzaba a escribir realzando sus puntos fuertes, que son muchos en el caso de este maravilloso reparto. Sus interpretaciones fueron un factor más a la hora de dar forma a la narrativa y, tras seis años de ese proceso, como cabría esperar, te involucras muy a fondo con toda esa gente inventada, pero indiscutiblemente real. Siempre me preguntan cuál es mi personaje favorito, pero lo cierto es que todos lo eran. Eran mis hijos. Yo los creé y maduré junto a ellos en el mundo de Downton Abbey.
  He tenido mucho suerte en los años transcurridos desde el final de Downton, con musicales en el West End y en Broadway, dos películas en este año y dos series de televisión ahora en preproducción, así que no tengo motivo de queja, pero ni qué decir tiene que echo de menos esa seguridad que me confería el mundo de Downton. Es una forma de drama maravillosamente reposada. Puedes insinuar, sugerir y elegir el momento para iniciar una nueva historia, pero nadie tiene prisa ninguna. Es normal echarlo de menos y, en ese sentido, ha sido divertido volver a sus vidas ficticias. Pero escribir la película no fue lo mismo que había sido trabajar en la serie. En un episodio de televisión, normalmente das tramas importantes a cuatro o cinco personajes, y el resto se limitan simplemente a participar en ellas. A la semana siguiente, son otros cuatro o cinco los que adquieren protagonismo y el resto les hacen de comparsas. Pero, en una película, todos tienen que tener su historia y hay que resolverlas todas, y eso requiere bastante planificación. Decidimos que la visita real fuese el hilo conductor de todo. El rey Jorge V y la reina María irían de visita a Yorkshire y pasarían una noche en Downton, y las diferentes narrativas, algunas felices y otras no tanto, serían tangenciales a este evento principal. No es una fantasía muy peregrina, en términos de verosimilitud. Su hija mayor, la princesa María, princesa real desde 1932, llegó a vivir posteriormente en Harewood con su marido y, en la fecha representada en la película, estaba viviendo en Goldsborough Hall, así que Yorkshire no les pillaba muy a desmano a sus padres. Hacer la película nos brindó la oportunidad de gestionarlo todo a mayor escala de lo que hubiéramos podido hacer en televisión, y la pareja real (brillantemente interpretada por Simon Jones y Geraldine James) nos pusieron en bandeja la excusa perfecta para llenar la pantalla de pompa y boato. Además, pudimos explorar cómo nuestros viejos conocidos reaccionaban a semejante honor y la respuesta es que... no fue favorablemente en todos los casos. Pero tendréis que ver la película para descubrir las diferentes respuestas de todos ellos.
  Leíamos todos juntos el guion en Twickenham Studios, antes de comenzar el rodaje, y, de repente, allí estábamos, todas las caras que habían llenado mi vida durante diez años, sentados uno al lado del otro en un enorme cuadrado de mesas, con los guiones abiertos delante, preparados para volver a meterse en el pellejo de sus habituales personajes de Downton. Escribir guiones es un trabajo curioso. Te pasas muchísimo tiempo a solas, contemplando la pantalla del ordenador, esperando a que surjan ideas, y de pronto (o, al menos, parece de pronto), todo se vuelve real y toca explorar y hacer probaturas, y el equipo trabaja sin descanso para que todo esté listo, y tus palabras ya no son tuyas. Pertenecen a los actores y el director y, por último, al público. Pero siempre se hace raro el momento en el que escuchas a los actores leerlas, o interpretarlas, por primera vez. Y, de algún modo, ver al reparto, que se había dispersado tras despedirnos convenientemente hace tres años, hizo que resultara más extraño aún. Durante el rodaje, visitaba el set de Shepperton Studios donde, años atrás, mi vida había cambiado tras crear Gosford Park, y allí, me maravillaba ante la habilidad demostrada por todos y cada uno de los brillantes departamentos, y la facilidad con la que los actores habían retomado sus papeles. Y ahora es el momento de dar un paso atrás y dejar que el público conozca nuestro secreto. Espero que disfrutéis del producto acabado tanto como yo.

DECLARACIONES DEL PRODUCTOR GRAHAM NEAME...
ORIGEN DE LA IDEA PARA LA PELÍCULA:
  «Comenzamos nuestras conversaciones sobre una película de Downton en torno a la tercera o cuarta temporada de la serie. Creo que, en ese momento, no sabíamos exactamente cuántas temporadas acabaríamos haciendo, pero ya pensábamos que era una producción tan exitosa que irradiaba cierto aire cinematográfico. Pensamos que funcionaría y se trasladaría bien a la gran pantalla.
  Una vez plantada la semilla, las conversaciones tomaron aire alrededor de la quinta y sexta temporada. Decidimos que daríamos por concluida la serie tras las sexta temporada, que para muchos era demasiado pronto. La verdad es que podríamos haber hecho al menos otra más, pero queríamos dejarlo estando en todo lo alto. Transmitimos a los fans que la serie acabaría tras la sexta temporada, pero que esperábamos volver con una película... y eso endulzó un poco el golpe».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Teníamos en mente dejar de crear historias episódicas semana a semana y hacer algo más ajustado a la gran pantalla. La diferencia crucial es que, en una serie de televisión con veinte personajes, cada uno de ellos cuenta con un par de episodios en los que cobran más protagonismo y un par de ellos en los que están más en un segundo plano. El público ve siempre a todo el reparto y disfruta de las diferentes historias que van transcurriendo. Pero, en una película, solo dispones de dos horas, y esos veinte personajes tienen que tener su hueco. No hay muchas películas con tantos personajes, así que fue todo un desafío conseguir que el guion contase una historia en la que todos nuestros personajes pudieran participar.
  Todos han tenido una participación significativa en la historia. Mantener a tantos personajes en danza fue un verdadero reto en la fase de desarrollo del guion.
  Queríamos garantizar que todos los personajes se mantuviesen unidos. Dado que la serie lleva tres años sin emitirse, tenía claro que los fans querrían volver a aquel lugar llamado Downton Abbey por un motivo.
  El lugar es clave, y es muy importante regresar a ese lugar, aunque sea a una escala mayor y, esperemos, más majestuosa. Por eso regresamos a esa casa que la gente adora».

LA VISITA REAL:
  «Discutimos muchas ideas distintas para la película, y fue Julian quien tomó finalmente la decisión de escribir sobre la visita del rey y la reina a Downton. Nos pareció una trama sencilla y única en la que podían involucrarse todos los personajes. Sería un reconocimiento, un evento y un desafío para los personajes, y por eso respaldamos de inmediato la idea. La situación se plantea desde los primeros compases y comienza como una oportunidad emocionante, en especial para la servidumbre: conocer a la familia real y disfrutar del mayor honor de sus vidas. Pero luego queda claro que el servicio real tiene ideas distintas y que, aunque el rey y la reina vayan de visita, harán las cosas a su modo. El personal del Palacio de Buckingham pretenderá tomar el mando, lo que significa robarles su momento de gloria a los inolvidables sirvientes de Downton.
  Vemos que se sienten ninguneados al ver que son totalmente prescindibles y que apenas podrán ver a la familia real, y ni mucho menos servirla o cocinar para ella. Pero, gradualmente, veremos a nuestros héroes contraatacar y apañárselas para encontrar diversas distracciones para el servicio real y, de este modo, dar un paso al frente y retomar el control».

NUEVOS PERSONAJES:
  «Con nuestra premisa principal, la llegada del rey y de la reina, era inevitable que hacer un casting para esos papeles fuese un paso primordial. Vinculada a la trama del rey y la reina descubrimos una historia familiar que concierne a un personaje llamado Lady Bagshaw e interpretado por Imelda Staunton, una actriz que ya conocemos y que cuenta con nuestra admiración hace tiempo, y que en la vida real es la esposa de Jim Carter, que interpreta al Sr. Carson. Imelda está emparentada con los Crawley, pero ahora forma realmente parte de la familia de Downton. Simon Jones interpreta al rey y Geraldine James hace de la reina. En la servidumbre, David Haig nos ha regalado un fantástico cameo como mayordomo real. Es un actor con quien llevaba muchos, muchos años sin trabajar, pero que siempre he admirado y que me encanta.
  También tenemos una historia de amor para Tom Branson, que añadió una importante dimensión al guion y que ha dado como resultado una de mis escenas favoritas de toda la película».

¿QUÉ HA SIGNIFICADO HACER LA PELÍCULA?:
  «Cuando la serie terminó, comenté en numerosas ocasiones la posibilidad de hacer una película, y acabó siendo como un compromiso adquirido con los fans. En ese momento, no sabía si sería posible. Implicaba sincronizar más de 20 calendarios y tener un guion que a todos nos gustase, por no mencionar conseguir la financiación adecuada para hacerla posible. Eran tantos los obstáculos en el camino..., pero sentía que si no hacía despegar la película, les estaría fallando a los fans de algún modo, así que quería conseguirlo.
  Ha sido un gran viaje para todos y ha pasado más de una década desde que le propuse la premisa de la serie a Julian Fellowes. Estábamos en preproducción de la serie en 2009, y en 2019 estamos ante el estreno de la película, así que he trabajado cada día de mi vida durante esos diez años en Downton Abbey. Llegar a la fase de producción de la película y estrenarla es la guinda de un gran pastel».

DÍAS MEMORABLES EN EL SET:
  «No creo que la Royal Horse Artillery haya participado con anterioridad en una película. Sí que han aparecido a menudo en televisión, haciendo su rutina ceremonial diaria. En la película de DOWNTON ABBEY, interpretan una unidad de reserva histórica y, como la artillería y los uniformes que las tropas del rey llevan hoy en día son básicamente idénticos a lo que un regimiento de caballería voluntaria hubiera lucido en los años 20, aparecieron listos para el rodaje. Pudimos coger esa unidad de caballería moderna altamente entrenada y meterla directamente en la película, aunque hicieron falta muchas conversaciones y negociaciones para hacer coincidir nuestra agenda con la suya.
  Traer más de cien soldados con sus caballos a este pueblo supuso construir establos y un campamento para alojarlos, así que fue toda una hazaña logística, pero salió increíblemente bien. Tener a nuestro reparto con su maravilloso vestuario y a más de 80 soldados a caballo en uno de los días más bonitos del año fue una experiencia memorable».

ESCENAS MEMORABLES EN LA PELÍCULA:
  «Hay demasiadas para mencionarlas aquí: la escena de la sala de baile, el desfile, los momentos entre Maggie y Michelle... Pero una de las escenas más divertidas que recuerdo es cuando Molesley se pasa de la raya con el rey y la reina, cuando toda la situación lo desborda. Kevin Doyle, que interpreta a Molesley, es obviamente uno de nuestros grandes actores cómicos. No solo es excepcional con la comedia, sino un actor brillante en todos los aspectos, pero su vis cómica es asombrosa, y Molesley es un personaje fabuloso. Creo que da en el clavo en una escena en concreto en la que se deja en evidencia delante de la familia real. Es un momento inolvidable».

¿QUÉ TIENE DOWNTON PARA SEGUIR CAUTIVANDO AL PÚBLICO EN 2019?:
  «Siempre he pensado que el interés perenne reside en la casa en la campiña inglesa. Es un entorno único que representa la quintaesencia de lo británico, pero con la particularidad de que el concepto se puede exportar. Lo que hicimos con Downton fue coger ese mundo tan reconocible que es únicamente británico y combinar un género con muchos fans con guiones modernos y contemporáneos, casi propios de culebrones. Downton no era la adaptación de un libro, como sí lo han sido muchas de las producciones de este tipo. Era una obra original, contemporánea, de un guionista extraordinario e imaginativo que conoce a la perfección ese mundo, que se siente fascinado por él y que comprende su funcionamiento.
  Todos nosotros vivimos en familia y nos ajustamos a una jerarquía, sea en el seno de nuestras propias familias o en nuestros puestos de trabajo. Entendemos esa forma de funcionar y, aunque Downton es un mundo donde eso está muy intensificado, con normas estrictas y códigos de comportamiento, los seres humanos de cualquier parte del planeta respondemos a esos conceptos, comprendemos el modo en que se comportan y disfrutamos de ese entorno enrarecido en el que viven los personajes».

EL ÉXITO DE DOWNTON:
  «La idea de Downton llevaba mucho tiempo rondándome la cabeza, porque siempre he sentido que ese mundo es muy interesante. Cuando vi Gosford Park, me causó un enorme impacto. Julian Fellowes ganó el Oscar por su guion. La película se me quedó grabada. Después, al cabo de unos cuantos años, colaboré con Julian en una novela suya que finalmente no llegó a fructificar, pero no me quitaba de la cabeza la idea de hacer una serie ambientada en una casa de campo inglesa; era coger la idea de Gosford Park y darle una vuelta para convertirla en una producción en episodios.
  Creo que si no hubiera convencido a Julian de hacerlo, nunca se habría materializado. Imagino que habría renunciado a la idea y no habría hecho nada al respecto. Como todo en la vida, la clave es que las cosas cuadren en el momento preciso, y es una mezcla de buena y mala suerte. La buena suerte fue que propuse la idea en el momento adecuado y que Julian dijo que sí. Siempre he pensado que cualquier proyecto creativo implica la toma de mil decisiones, y si aciertas en la mitad de ellas, puede que el éxito te sonría. Si son menos de la mitad, puede que no. Cuando hicimos la primera temporada de Downton, todas y cada una de las decisiones que tomamos, desde los socios de emisión, ITV en Reino Unido, PBS en Estados Unidos, a la elección de los actores perfectos, pasando por guiones maravillosos, una dirección, un diseño y una banda sonora de lujo... Todas y cada una de esas decisiones, por algún motivo extraordinario, salieron a la perfección, y creo que eso es lo que hizo de Downton un éxito.
  Al público le llegó al corazón. El mundo de Downton encandiló a todos. Todos los presentimientos que yo había tenido resultaron ser ciertos. Y, por si fuera poco, Julian Fellowes creó unos personajes brillantemente trazados a los que dieron vida como nunca hubiéramos soñado los actores que elegimos para ello. Hemos creado un mundo al que el público quiere volver una y otra vez. Cuando había momentos tristes, el público los sentía también, y cuando dimos por concluida la serie al final de la sexta temporada, los fans se quedaron desolados, echándola de menos. Esos fans y ese público han mantenido viva la esperanza durante los últimos dos o tres años; no han renunciado a volver a Downton, y ahora es su oportunidad».

EXPECTATIVAS DEL PÚBLICO:
  «Quiero que la gente salga del cine habiendo recordado lo mucho que les gustaba la serie y por qué. Quiero que se queden con ganas de más. Es un regalo para los fans en particular. Es una película que creo que todos pueden disfrutar, pero, si eres un auténtico fan, te hace conectar de nuevo con ese lugar, el entorno, esa gente, esos personajes con nuevas historias, todo concentrado en una película de dos horas. Downton es un mundo con buenas y malas historias. Tiene sus tramas oscuras y otras más alegres, historias optimistas e historias negativas, pero, con mucho, lo que se acaba quedando es una sensación positiva. Me gustaría que la gente saliera del cine enriquecida, feliz y recordando su amor por Downton».


DECLARACIONES DE LA PRODUCTORA LIZ TRUBRIDGE...
LA IDEA PARA LA PELÍCULA:
  «La idea para la película fue algo que Julian, Gareth y yo ya hablamos mucho antes de comenzar el rodaje de la sexta temporada. No sabíamos si acabaría materializándose, pero cuanto más nos aproximábamos al final de la serie, más comenzamos a sentir que estaría bien hacer una película. Éramos muy conscientes de que no iba a ser sencillo volver a reunir a todos los integrantes del reparto, pero nos pareció que estaría bien tomarse un descanso y luego reagruparnos. Pensábamos que había posibilidades de lograrlo».

VOLVIENDO A CASA:
  «El equipo de Carnival era el encargado de acometer la difícil tarea de reunir a todos los miembros del reparto y del equipo técnico. Fue todo un desafío; nadie en su sano juicio intenta hacer una única película con tantos protagonistas, pero nuestra principal baza a favor fue que todos querían hacerlo. Leyeron el guion y se sumaron al proyecto, así que fue solo cuestión de sincronizar agendas, cosa que, para un reparto tan ocupado como el nuestro, es como hacer encaje de bolillos. Pero, de un modo u otro, los planetas se alinearon y la cosa salió adelante.
  La lectura del guion fue la primera vez en la que tuvimos reunidos a todos en un mismo espacio, y fue un momento muy especial. ¡Teníamos muchas ganas de reunirnos desde hacía tiempo, así que fue muy emotivo!».

LOCALIZACIONES:
  «Parte del placer de Downton Abbey es dónde se desarrolla, y la casa es el corazón del mundo que hemos creado. Highclere Castle es emblemático y, por supuesto, es un personaje por derecho propio, pero, para la película, queríamos encontrar un equilibrio entre lo que ya conocíamos y ofrecer también algo de mayor magnitud y un poco más especial.
  La ambientamos a finales de verano y comienzos del otoño, y tuvimos mucha suerte con el tiempo; nos hizo buenísimo para todas las escenas en exteriores. Fue como vivir con clima mediterráneo. Cada vez que salíamos, parecía que el sol lucía radiante, y eso nos permitió utilizar drones y un helicóptero.
  Conseguimos visitar montones de lugares preciosos, pero mi set favorito fue el de Harewood House. Es impactante. Es un lugar muy bonito y, desde la veranda, tiene unas vistas de las más asombrosas que he visto nunca.
  Es la casa de Lord Lascelles, y en nuestra historia aparecen tanto él como la princesa María. La historia deja traslucir que tuvieron un matrimonio difícil al principio, así que Julian quería dejar muy claro que, si usábamos a esos personajes, no iba a ser para representar algo que no fuera cierto. Escribió a Lord Harewood explicándole lo que queríamos hacer, diciéndole que sería una pequeña parte de la película, pero asegurándole que no sería despectivo en ningún caso. Le preguntó si podíamos ir a rodar a Harewood House. Lord Harewood contestó con una carta encantadora en la que decía que seríamos muy bienvenidos.
  La serie siempre se ha desarrollado en Yorkshire, pero no habíamos tenido la ocasión de mostrar la zona en la serie de televisión porque hace falta dedicarle mucho tiempo al rodaje para eso. Sin embargo, para la película, hemos logrado mostrar Yorkshire y sus maravillosos paisajes. La película también nos ha permitido mostrar el pueblo de Downton a mayor escala, cosa que tampoco habíamos podido hacer en la serie. Ahora, sin embargo, nos hemos tomado el tiempo necesario para explorar realmente la belleza de lo que filmábamos».

LA VISITA REAL:
  «La historia se centra en el efecto dominó de una visita real en la familia Crawley y su servidumbre. Los eventos clave de la película son los preparativos de la visita, la llegada, una comida, un desfile con el rey pasando revista a los Húsares de Yorkshire y una gran cena real. A continuación, se celebra un fastuoso baile en Harewood House. El protocolo dicta que los invitados de palacio traen consigo a un numeroso personal, lo que brinda la posibilidad de crear conflicto con el de Downton y generar situaciones divertidas».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «La perspectiva de llevar Downton a la gran pantalla era increíblemente emocionante y supone hacer realidad un sueño en el que llevamos trabajando desde el primer día. La serie se ha convertido prácticamente en parte de nuestro ADN, así que poder hacerlo evolucionar a este nivel es un enorme privilegio.
  El mayor desafío a la hora de convertir una serie en una película es la enorme responsabilidad que sentimos de cara a los fans. Lo hacemos por ellos y si, de paso, podemos ganarnos a unos cuantos más para engrosar sus filas, mejor que mejor, pero la razón de ser de todo esto son nuestros fans más fieles. Nuestra principal intención a lo largo de toda la producción ha sido que todo fuera lo mejor posible, no aceptable, sin más. El resultado debía ser todo lo bueno que pudiéramos conseguir.
  La serie de televisión siempre ha alcanzado los estándares estéticos más altos, pero llevarla a la gran pantalla nos brindaba la ocasión de ser más ambiciosos en términos de escala.
  Michael Engler es un director excepcional. Nunca pierde el entusiasmo y su energía es contagiosa. Es una auténtica fuerza de la naturaleza. Emana una seguridad calmada que le permite estar siempre dispuesto a colaborar, y esa es una forma de trabajar muy gratificante. Infunde un enorme respeto al reparto y el equipo técnico.
  Gran parte de nuestro equipo creativo ha trabajado en la serie de televisión: nuestra diseñadora de maquillaje, Anne “Nosh” Oldham, había diseñado para las primeras dos temporadas. Tanto ella como su equipo, rebosante de talento, se entregaron en cuerpo y alma a llevar este mundo a la gran pantalla. Anna Robbins, nuestra fabulosa diseñadora de vestuario, hizo un trabajo extraordinario creando tantísimos atuendos asombrosos. El nivel de detalle de cada una de esas prendas es espectacular y pudimos, en la gran pantalla, mostrarlas como merecían, porque son realmente majestuosas. El vestido que Lady Mary lleva en el baile es impresionantemente bonito.
  Donal Woods, nuestro fantástico diseñador de producción, ha trabajado con nosotros a lo largo de toda la serie. Teníamos guardados el set del piso de abajo de la casa y de algunos de los dormitorios de la serie, pero, después de varios años guardados, estaban un poco deteriorados, así que hubo que rehacer cosas y construir todo con un poco más de amplitud para permitirnos ángulos de cámara diferentes.
  Ben Smithard, nuestro maravilloso director de fotografía era nuevo en el equipo, pero tanto Michael Engler como yo ya habíamos trabajado con él. Su trabajo siempre me ha parecido admirable, pero no estaba preparada para el nivel que consigue en la película; es espectacular.
  Hubo muchos momentos en los que inspiraba hondo y pensaba: “Guau, lo estamos haciendo”. Tener la oportunidad de contar esta historia en el cine, volver a reunir a todos nuestros personajes y hacer realidad una versión maximizada de lo que hicimos durante seis años... ha sido fantástico.
  Uno de esos momentos fue el día que rodamos el desfile del rey. Nunca habíamos filmado nada parecido y, de hecho, ni nosotros ni nadie, porque era la primera vez que una producción cinematográfica muestra un escuadrón del rey. Es maravilloso que accedieran a trabajar con nosotros y, por suerte, encontramos un día en nuestro plan de rodaje que les encajaba a ellos también.
  Con el escuadrón al completo y seis cureñas, el equipo de producción tuvo que preparar el pueblo para recibirlos y montó un enorme campamento con trasteros, cambiadores, dormitorios y establos para todos los caballos. Fue un esfuerzo enorme».

ATRACTIVO UNIVERSAL:
  «El atractivo de Downton en 2019 es en parte inevitable, un regreso a lo que conocemos. También creo que contamos historias que apelan a un público universal. Tratan de lidiar con el amor, las dificultades, la vida familiar, la tristeza, el luto y el conflicto. También tiende a haber al menos un personaje con el que cada espectador se puede sentir identificado, o que le recuerda alguien, y es precisamente eso lo que hace que lo adoren o lo odien. Estos temas son tan universales que, hace poco, hablé con un grupo de estudiantes chinos y les pregunté qué les hacía identificarse con la serie, y me respondieron que las historias, porque son humanas, y que sentían conexión con los personajes».


DECLARACIONES DEL DIRECTOR MICHAEL ENGLER...
INCORPORACIÓN AL EQUIPO DE DOWNTON...
  «Conocí a Liz Trubridge cuando estaban preparando la quinta temporada, y estuvimos hablando de cómo era hacer televisión en el Reino Unido y los Estados Unidos, y de los diferentes proyectos en los que estábamos trabajando. Siempre he sido muy fan de Downton y me sé prácticamente de memoria cada episodio y frase. Liz se sintió estimulada por la posibilidad de contar con alguien con una perspectiva externa, ajena a la cultura británica, que pudiese aportar algo nuevo en ese momento de la serie. Me emocioné mucho con la idea, porque nunca había pensado ni remotamente que fuera posible. Comenzamos a hablarlo y conocí a Julian y Gareth, y conectamos de maravilla. Dirigí un episodio de la quinta temporada y me invitaron a hacer unos cuantos más en la última temporada.
  El reparto y el equipo técnico son una familia muy afianzada. Todo el mundo dice eso en este mundillo, que acabas sintiendo que formas una familia con tus compañeros, pero en este caso se trata de una especialmente bien avenida. Me pareció que existía muy poca distancia jerárquica entre los actores, los extras, el equipo técnico y los jefes de departamento. Todo el mundo trataba a los demás con una calidez y una generosidad asombrosa, y me quedé muy sorprendido. No porque no hubiera vivido nunca algo así, sino por la naturalidad con la que fluía todo después de cinco años. De hecho, me recibieron con ese mismo espíritu. Tenía dudas de si, siendo el único norteamericano en dirigir la serie, me encontraría algún tipo de resistencia a lo que yo pudiera aportar, pero lo cierto es que no hubo nada de eso, y todo encajó con una gran naturalidad».

VOLVIENDO A CASA:
  «Todo el mundo estaba tan contento de regresar que fue como una reunión de amigos de la universidad; reinaba un ambiente bromista y feliz, pero también muy profesional. Se respiraba alegría y la sensación de que formábamos parte de algo emblemático y único, históricamente hablando, cosa que no es muy común. Hay gente que nunca experimenta algo así. Independientemente del punto en el que estuviéramos profesionalmente, comenzamos a darnos cuenta del impacto que tenía Downton Abbey en el mundo. Creo que la gente disfrutó mucho de la idea de volver a trabajar juntos una vez más y ser parte de eso, y aprovecharlo como nunca».

APORTACIÓN DE NUEVAS IDEAS:
  «Respecto a lo que yo he aportado a la película, descubrí que no dar por hecho determinados detalles de la cultura, o de cómo funciona la sociedad o cómo la gente debe comportarse y sentir, a menudo da lugar a interesantes discusiones sobre las bases que apuntalan la sociedad. Creo que a muchos integrantes del reparto y del equipo técnico les gustó que, cuando yo no entendía algo cultural, acababa abriéndose un debate y una discusión al respecto».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Llevar la serie a la gran pantalla ha supuesto un crecimiento en escala, tanto cinematográficamente como en términos de historia. Queríamos que no solo los fans acérrimos pudieran disfrutar del resultado. Sin embargo, los fans incondicionales o quienes hayan visto ocasionalmente la serie tendrán a su disposición muchos detalles sobre los personajes y las relaciones que harán que sea una experiencia rica y gratificante.
La película tenía que ser un evento unificador que, independientemente de que cada personaje afrontara sus tramas individuales, hiciese que todo encajara».

NUEVOS PERSONAJES:
  «Imelda Staunton, Geraldine James, Simon Jones, Stephen Campbell-Moore, Tuppence Middleton y Kate Phillips son grandes intérpretes de la comunidad británica de actores y actrices. Fue fantástico el modo en que todos se mezclaron con total naturalidad. Se podía percibir que, cuando llegaron las nuevas incorporaciones a unirse al reparto principal, estaban muy emocionados de formar parte de este legado del cine».

EXPECTATIVAS DEL PÚBLICO:
  «Creo que los fans pueden esperar lo mejor de lo que siempre les ha gustado de Downton Abbey, que es romance, suspense, comedia, y volver a un mundo en el que todos tienen la oportunidad de definir su propio sentido del honor dentro del sistema. La historia, la belleza, el vestuario, las espectaculares localizaciones... Todo eso está ahí, y más grandioso que nunca. Parte de la experiencia también es revisitar todo lo que ya conocemos de la serie; las relaciones emocionales, los puntos cómicos, la relación de la familia con el personal de servicio... Julian lo ha entretejido todo con increíble maestría».

LOS MAYORES DESAFÍOS:
«Creo que el mayor desafío fue conseguir que todo el mundo se centrara para poder hacer la película en el plazo que teníamos. Muchos de los actores tenían que volar a Reino Unido, procedentes de la India, Nueva York y California y, en algunos casos, solo para un día o dos, así que fue un rompecabezas logístico conseguir que todo funcionase, pero al final salió bien».

EL ÉXITO DE DOWNTON ABBEY:
«Creo que son esos valores clásicos que representa la serie y que son de carácter universal lo que ha contribuido al éxito de la serie. La gente siente una nostalgia inherente y se da cuenta de que, históricamente, somos tan similares entre nosotros como lo éramos entonces. Creo que, en parte, es por lo mismo por lo que uno va a la National Gallery o a la National Portrait Gallery; la historia británica tiene un particular legado literario, visual y cultural que sigue haciendo que nos sintamos identificados, y conserva su belleza».


DECLARACIONES DE DONAL WOODS - DISEÑADOR DE PRODUCCIÓN...
EL COMIENZO DE DOWNTON:
  «Era 2009 y acababa de terminar Cranford para la BBC, que tuvo mucho éxito. Liz Trubridge (la productora) me llamó por teléfono para contarme que iba a hacer un drama de época para ITV sobre gente rica con servicio doméstico, pese a que el año anterior habíamos vivido la crisis mundial. Pensé: “¿Quién va a ver algo así?”. Pero el caso es que nos pusimos con ello y lo hicimos. Nunca se sabe lo que va a tener éxito o no contra todo pronóstico, y el caso es que se convirtió en un fenómeno en todo el mundo.
  El asunto más importante que hubo que tratar nada más empezar fue la casa, la gran protagonista de Downton Abbey. Probablemente investigamos unas cien casas online de toda Gran Bretaña, y visitamos más de cuarenta. La primera casa que visitamos fue Highclere. Tenía el tamaño perfecto, el paisaje de alrededor era perfecto y podía representar perfectamente estar en Yorkshire. Había muchos factores que debíamos tener en cuenta sobre la casa, pero cuando nos reunimos a finales de 2009 para decir qué casa nos había gustado más, todos dijimos unánimemente que Highclere, y el resto es historia».

NUEVAS LOCALIZACIONES:
  «Fuimos a Little Germany, en Bradford, que fue la zona que usamos para las calles de York, el exterior de la comisaría y el exterior de un club. Usamos Turden’s Club, que estaba en un almacén de Keighley. También volvimos al Beamish Museum, que es un lugar espléndido. La primera vez que fuimos fue para las ferias de automóviles, y esta vez también filmamos allí el negocio del Sr. Bakewell, así que creo que hemos recorrido el país de verdad en nuestra búsqueda para aportar variedad a la película. En una serie de televisión, normalmente no te puedes permitir viajar tanto para una o dos escenas, pero hemos tenido suerte con la película; nos hemos movido mucho para dar con las localizaciones perfectas».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
«Creo que debíamos ser fieles a los numerosos fans, así que reconstruimos Highclere y los sets del piso de abajo con mucho mimo y expandimos todo para permitir que las cámaras se moviesen con mayor libertad».

EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN:
«El mundo de Downton te mete muy de lleno en la época, de modo que el espectador es plenamente consciente de que estamos en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. El ámbito del diseño no explosionó verdaderamente hasta 1926, cuando apareció el concepto de Art Déco. Lo importante es ceñirnos sólidamente a la época, no pensar: “Oh, podríamos usar esta luz o esta otra porque queda bonita”. Se trata de ser honestos con esa época posterior a la Primera Guerra Mundial. Londres es un lugar magnífico para acceder a todo tipo de material de investigación, visitando desde el Post Office Museum al V&A (Museo de Victoria y Alberto). Siempre está Internet, claro, pero fue una suerte que en Londres existan museos tan maravillosos y que todos cooperasen con nosotros».

LAS EXPECTATIVAS DEL PÚBLICO:
«El público puede esperar una experiencia un tanto nostálgica, porque supone regresar a la serie en cierto sentido, pero espero que para la mayoría sea una experiencia más grandiosa, mejor, más llena de detalles y más expansiva en la gran pantalla. Ojalá que los fans incondicionales vayan a verla, pero que también acuda al cine público nuevo y todos puedan disfrutar del resultado al que tanta gente ha contribuido. Los actores, el vestuario, la música, el maquillaje, el sonido... todo. Espero que sea una de esas veces en las que el público sale del cine con una lagrimilla, en el buen sentido».

EL ÉXITO DE DOWNTON:
«Downton llegó a la televisión en un momento en el que había series estadounidenses fantásticas como Mad Men, Breaking Bad, Boardwalk Empire, Juego de Tronos... Todas ellas brillantes y muy exitosas. Creo que el público quería simplemente historias diferentes. Al final, si el guion no es bueno, nadie va a verlo, y creo que la forma de narrar que Julian ha aportado y la caracterización son lo que ha hecho posibles seis temporadas muy aclamadas y una nueva película. Entrelazar a tantos actores protagonistas y hacer que sus historias converjan, sin que ninguna de ellas pierda interés, es una absoluta genialidad».


DECLARACIONES DE ANNA ROBBINS - DISEÑADORA DE VESTUARIO...
DESARROLLO E INVESTIGACIÓN:
«Cuando me uní a Downton para la quinta temporada tuve que ponerme al día de la época en la que estaba la serie. Investigué muchísimo. Tienes que ser un experto en la época para la que vayas a diseñar. Fui a la Portrait Gallery, al V&A, analicé muchísimos diseños de los años 20 y comencé a comprar en ferias vintage para fijarme en el corte y la confección. Me metí de lleno. Investigar más nunca sobra, porque siempre descubres algo nuevo, o un pequeño detalle que acaba mostrándose en una prenda.
Después, comenzamos el proceso en el taller, donde empezamos a cortar patrones, fijarnos en detalles haciendo prendas de prueba. A continuación, había que probarlas. En paralelo, trabajamos con el guion: lo analizamos para saber de una forma práctica qué atuendos necesitamos y dónde. Para Downton, eso significa muchos y variados, porque la familia se cambia de ropa a menudo. Mi trabajo es asegurarme de que todos los atuendos funcionan con el resto en escena, que la escena en conjunto sea cohesiva, y que se ponga el énfasis correcto en los personajes adecuados: estar a la altura del precioso entorno donde, si todo va bien, la escena cobra sentido y el público percibe todo con naturalidad».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Una de mis preocupaciones cuando decidimos pasar de la serie a la película es que contaría con menos atuendos para contar una historia. En el transcurso de nueve episodios, dispongo de cientos de atuendos para transmitir una imagen y contar una historia, para poyar el arco narrativo de cada personaje. Pero en el cine tendría que dar en el clavo más sucintamente con el vestuario. Como contrapartida, disponía de más tiempo para crear escenas, estudiar los colores y asegurarme de que el vestuario funcionara con la decoración del set y con la propia localización. Podía realmente dividir el guion en las diferentes ambientaciones y centrarme en hacer que cada una de ellas funcionase de manera individual. También he diseñado muchas más cosas de cero, así que pude volver al verdadero origen de cada prenda, que es la tela con la que se hace. Teñíamos telas en vez de comprarlas directamente de un color que ya existiera, y eso me daba un mayor control sobre su aspecto.
  Mi otra preocupación es que los trajes y vestidos iban a verse a mucha mayor escala, literalmente. Normalmente utilizo muchas piezas vintage auténticas y diseño con ellas como base, sea restaurándolas, personalizándolas o usando esas telas para hacer algo nuevo. Las telas que emplease, los detalles y la fabricación iban a tener que superar la prueba de verse a pantalla gigante. El control de calidad a la hora de comprar fue mucho más exigente, y tuve que mostrarme más selectiva. Hay que conseguir que el atuendo sea efectivo de los pies a la cabeza y cause impacto, pero también poder perfeccionar un detalle y que no sobrecargue la escena».

DESAFÍO:
  «El mayor desafío fue la escala del trabajo. Se trata de un reparto muy numeroso e implica mucho vestuario, así que poder diseñar con la suficiente rapidez para mostrarlos y tenerlos listos fue una verdadera hazaña. Los mayores desafíos son de carácter más teórico: quería asegurarme de estar a un nivel aún mejor del mostrado hasta ahora, pese a haberme puesto el listón muy alto ya para la serie. Poder ir más allá y subir el nivel fue todo un reto. Conllevó una mayor dedicación a los pequeños detalles, y asegurarme de que todo lo que hacíamos era lo más auténtico posible».

HALLAZGO FAVORITO:
  «Estábamos en uno de mis lugares favoritos del mercado de Portobello y habían recibido una prenda recién adquirida que no me dejaban ni ver porque la dueña del puesto se las había prometido a otra persona. Me lo describió y casi lloro, de lo bonita que sonaba. Habló con el coleccionista y este accedió a que nos lo quedáramos nosotros, lo cual fue increíble. Aún estaba envuelta en su papel de cera original, con su etiqueta parisina. Abrimos el envoltorio por primera vez, porque era una prenda nueva... y era un precioso y delicado tul de seda, que empleamos en el vestido de Violet para el baile en Harewood House. Y también el encaje metálico dorado que usamos en el vestido de Violet para la cena real».

ATUENDO FAVORITO:
«Mi atuendo favorito es el vestido de Lady Mary en el baile. Comenzó como un vestido por la rodilla con un cuello muy diferente. Cuando lo encontré, supe que Mary debía lucirlo con un estilo atrevido y monocromático. El nivel de ornamentación es asombroso. Es francés y lleva cuentas bordadas en muselina, así que es bastante resistente. Modificamos el bajo de la falda y añadimos una pieza negra en el cuello que cuelga por toda la espalda. Sé perfectamente cómo luce las prendas Michelle, y sabía que en ella le conferiría un perfil increíble. Le daba un movimiento increíble cuando estaba bailando. Para una prenda de cien años de antigüedad, es todo un viaje hacer acabado así».


DECLARACIONES ANNE NOSH OLDHAM - DISEÑADORA DE PELUQUERÍA Y MAQUILLAJE...
DESAFÍOS DE INDIVIDUALIDAD:
  «Al principio, el principal desafío es que teníamos un núcleo de 18 actores que queríamos que proyectasen su propia individualidad y que tuvieran una personalidad propia. La intención era mantenernos ligeramente al margen de la época. Teníamos a Maggie y Penelope, cuyos personajes siguen firmemente arraigados en la era eduardiana. Con Cora sí que hicimos evolucionar un poco el look, y luego estaban las tres chicas, cada una con su personalidad, y eso solo respecto a la familia. Con la servidumbre, teníamos de nuevo muy claro que había que cuidar la individualidad, porque el código de vestimenta del trabajo es muy estricto, en este caso. Pretendíamos que, cuando los viéramos moviéndose por los pasillos, solo con vislumbrar la silueta supiéramos de qué persona se trataba, aunque no tuviese diálogo en esa escena. Es decir, que se pudiera reconocer las formas y las personalidades dentro de los grupos.
  En la película, algunos personajes son fieles a la historia, pero la intención con todos es que cada cual conservara algún grado de individualidad. Lady Bagshaw, el personaje al que interpreta Imelda Staunton está atravesando una determinada situación en su vida, y también tiene su historia como trasfondo, y todo eso queríamos reflejarlo en su aspecto. Cuando se sienta con Cora, Violet y la reina, todas ellas tienen un look diferente. Siempre es un reto, porque lo último que quieres es tener a dos personas sentadas la una al lado de la otra y pensar que tienen un aspecto parecido, así que toca trabajar duro para conseguir lo que buscas».

EL REGRESO A DOWNTON:
  «Fue muy emocionante para mí que me invitaran a volver. Cuando recibí esa llamada de teléfono, fue maravilloso. Era como volver a trabajar con viejos amigos. El reparto es fabuloso. Son gente verdaderamente adorable y con mucho talento. Fue fantástico volver a trabajar con Gareth y Liz. Desde mi punto de vista fue especialmente bonito, porque mi equipo y yo habíamos empezado en esto desde la primera temporada, pero como me fui y luego volví, ha transcurrido un tiempo. Conozco a la gente, adoro a los personajes, pero todos han cambiado desde que yo empecé a peinarlos y maquillarlos. Por eso, fue genial poder volver a poner en marcha la máquina, ponerme las pilas y conseguir looks de cine».

EL ESTILO DE 1927:
  «Al final de la sexta temporada, Lady Mary fue la primera en lucir una melena bob, y fue muy adelantada a su tiempo, así que hemos desarrollado su look totalmente. Queríamos que diera la nota, que fuese completamente a la moda. Luego sería el momento de que el resto siguiese su ejemplo. La siguiente fue Edith, así que empezamos por cambiarle el pelo y probarle looks más cortos. Anna (Joanne Froggatt), por ejemplo, copia el estilo de Mary, aunque con mucha más sencillez».

EL MAYOR DESAFÍO:
  «Tenemos que trabajar mucho con pelucas, y conllevan mucho mantenimiento. La reina luce un peinado enorme. El mayor desafío siempre es hacer que todo el mundo tenga un aspecto muy estiloso a la par que natural. No queremos que el público distinga una peluca o un bigote postizo. El objetivo es que todo se integre de manera que el aspecto sea real y natural».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Creo que todos hemos sido conscientes desde el principio de que esto es una película, no la serie. Queríamos que todo tuviese la familiaridad de Downton, pero a la vez perfeccionarlo mucho, porque todo se va a ver en pantalla grande».

MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN:
  «Siempre recurro a los cuadros para investigar. Internet es una maravilla, pero también tengo muchísimos libros en casa. Hubo que tener mucho cuidado para no pasarnos de la raya, porque bordeamos el look característico de los años 20, que es muy elaborado. Aunque estas chicas estén al tanto de la moda, no alternan. Son mujeres casadas, así que queríamos representarlas como de su tiempo, pero con la precaución de no hacer que parezca que van a salir de marcha. A veces pienso que, cuando creas un look de época, si vas demasiado lejos empieza a parecer una portada de revista, en vez de una representación de la realidad, así que lo que hacíamos es adentrarnos en ese territorio y luego recular un poco».

INSPIRACIÓN:
«Creo que la inspiración siempre es un cúmulo de cosas; para Lady Mary, a lo mejor proponía seis o siete versiones dentro del mismo look que quisiéramos crear. Luego ya dilucidábamos cuál iba a funcionar mejor. Nunca nos ceñimos férreamente a una única opción porque si no funciona, te quedas sin recursos. Por eso, optamos por un sentimiento y un look total general, y luego, poco a poco pero con paso firme, a base de pruebas y probaturas de pelucas, encontramos lo que funciona a la perfección. Lo idead es que la actriz o el actor esté conforme con su look, porque tiene que dar vida al personaje».


DECLARACIONES DE JOHN LUNN - COMPOSITOR:
EL TEMA PRINCIPAL:
  «La música inicial de Downton Abbey es una parte clave de su valor como marca, así ha sido desde el primer episodio de la serie de televisión. Oyes las primeras notas y te transporta inmediatamente a su mundo. Originalmente, al comienzo del primer episodio de la serie, no había sintonía: solo estaban el telegrama y el tren. Comenzaba con el tren, con unas notas de piano bastante simples, e inmediatamente pasábamos a una escena del tren en la campiña inglesa con el Sr. Bates mirando con cierta tristeza por la ventanilla. Aislé esas notas agudas de piano, que me encantaban, y las separé del resto».

VOLVIENDO A CASA:
  «La verdad es que fue más sencillo de lo que esperaba. Fue como volver a casa, con Gareth, Liz y Michael. Formamos un equipo fabuloso durante todos esos años, junto a Nigel, nuestro mezclador de sonido, que era también una pieza clave. Conocía los límites de todos los diálogos y los efectos de sonido, cosa que me resultaba muy tranquilizadora. Todos lo disfrutamos enormemente».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Las melodías iban a ser las mismas, pero volví a la casilla de salida para empezar de cero. Cambié ligeramente algunas cosas, porque, para cuando acabamos la sexta temporada, algunas de esas melodías llevaban intactas desde el principio del todo. Contábamos con una gran orquesta para la película, lo que supuso una ligera diferencia en cuanto al modo de componer, lo que podía hacer y lo que no. Para la serie de televisión empleamos una orquesta de unos 35 músicos, y la cifra se duplicó para la película. Es Downton igualmente, pero tenía que sonar más grandioso e imponente. Hay que llenar un espacio mucho mayor con el sonido.
  «Los primeros cinco minutos de la película son básicamente solo música, lo cual es un regalo maravilloso. Queríamos guardarnos el tema principal hasta el momento en que vemos realmente la casa, Downton Abbey. Es una forma fantástica de generar expectación. Es casi como un compendio de las melodías de Downton, quitando el tema principal, hasta que la casa se muestra en pantalla, a los tres minutos aproximadamente».

PERSONAJES:
  «Los personajes no tienen temas o melodías propios. La clave es más bien las relaciones que tienen con la gente a su alrededor. Por ejemplo, Branson ha tendido a acaparar más de los temas que, originalmente, yo había compuesto para él y Sybill. Curiosamente, el fantasma de Sybill tiene presencia en la película. Es como si aún siguiese allí. Luego están Mary y Matthew; cuando Matthew murió, se llevó muchas de mis melodías a la tumba, pero siempre consigue aparecer de algún modo. Algunas de esas melodías siguen asociadas a Mary, de un modo u otro, pero han cambiado para adaptarse a Mary y otro amante, por ejemplo. Es un prefacio musical y una armonía con los que asociamos los personajes y las relaciones».


DECLARACIONES DE ALASTAIR BRUCE - ASESOR HISTÓRICO...
ENFOQUE:
  «Como asesor histórico, siempre me preocupa que no me vayan a hacer caso, pero, desde el principio, me di cuenta enseguida de que, con Brian Percival, el primer director de la serie, y Liz Trubridge, la productora, se iba a respetar absolutamente mi asesoramiento. Poco a poco, los diferentes actores se dieron cuenta de que esta estructura de apoyo que yo brindaba era un elemento valioso. Colectivamente, hemos ayudado a transmitir una historia que ha resultado poderosamente efectiva para el público, por motivos que no podríamos determinar exactamente. Es muy difícil conocer todos los sutiles protocolos y las costumbres concretas del sistema de clases de la época que tratamos de recrear. Es algo en lo que pongo mucha atención, porque he estudiado la corte y su funcionamiento a lo largo de los siglos. Con Downton Abbey hemos dado vida a todo ese saber integrándolo en la transmisión de la historia. Espero que la precisión histórica y los detalles hayan ayudado al subconsciente colectivo a meterse en la historia, y vivir con legitimidad un viaje a un tiempo extraño y diferente».

DESAFÍOS:
  «Muchos de los desafíos que he afrontado tienen que ver con la postura general de la gente, porque hoy en día la gente tiende a llevar los hombros hacia delante y la cabeza inclinada hacia abajo. Estamos cambiando de forma como seres humanos. Si ves una película de la época, verás a la gente mucho más erguida. En parte, porque la ropa te obligaba a adoptar esa postura. Ahora mucha gente hace lo que yo llamo agarre de entrepierna, poniendo las manos delante de sus partes nobles. Eso solo se puede conseguir echando los hombros hacia delante. Con los hombros en su posición correcta, no llegas a esa parte del cuerpo. Yo siempre tengo en cuenta esos elementos. También es un reto el modo en que la gente se trata mutuamente. Actualmente, existe un deseo de expresar las emociones físicamente. En aquellos tiempos, sin embargo, la gente nunca se tocaba, claro. Yo siempre destaco que uno de los motivos por el que la gente no se tocaba es porque no existían los antibióticos. En cierto modo, es una de las razones por las que ahora nos sentimos capaces de interactuar. Representando adecuadamente esos aspectos de la vida, ayudas a la gente a meterse en una era totalmente distinta a la nuestra».

EL MOMENTO DE MAYOR ORGULLO:
  «A lo largo de la serie de televisión, he disfrutado mucho del hecho de que, si les hablas a los actores de una época, ves que les encanta darle vida y emplear las herramientas que les ofreces. El momento del que estoy particularmente orgulloso es de cuando recreamos la presentación en la corte de Lady Rose. Lady Grantham la acompañaba, y pudimos disfrutar de esas maravillosas reverencias. Dimos vida a todos los elementos que investigué en Windsor Castle, incluida la música que sonaba. Era el primer evento de este tipo que tenía lugar desde la Primera Guerra Mundial, así que estaba documentado. Recuerdo esperar en los archivos de Windsor y escuchar el chirrido de las ruedas del carrito entrando en la sala donde yo estaba investigando un volumen terriblemente polvoriento. Contenía pormenorizadamente todos los detalles de quién se presentaba, cómo se hizo, qué música se tocó y qué comida se sirvió. Volcar todo eso a los elementos de desarrollo de esta increíble serie y ver cómo cobraba vida fue enormemente gratificante. Además, tuve la suerte de interpretar a Lord Chamberlain, que es quien va diciendo los nombres. Lo disfruté mucho».

ESTRUCTURA DE CLASE:
  «Todo el mundo sin excepción, desde el conde, Lord Grantham, en la cúspide, hasta la ayudante de cocina más inexperta, tiene su lugar. Forman parte de un marco social de la campiña, en el que la mansión ocupa el lugar central en kilómetros de tierras bien trabajadas y gestionadas. Las familias que trabajan en la propiedad son absolutamente leales a su señor, porque saben que él se responsabiliza de su bienestar. Les paga y cuida de sus viviendas. Se asegura de que no tengan goteras. Es casi imposible cobrar conciencia real de lo tremendamente efectiva que era esa estructura social. Los más privilegiados asumían la responsabilidad, y los que ocupaban la parte baja de la pirámide disfrutaban de beneficios y protección. Todos ellos expresaban lealtad en un sentido o en otro, porque si la lealtad no va de arriba abajo, no se puede esperar que vaya de abajo arriba».

DECLARACIONES DE HUGH BONNEVILLE...
RETOMANDO EL PAPEL DE ROBERT CRAWLEY:
«El aspecto más emocionante de regresar a este mundo, sencillamente, es volver a estar con la misma gente con la que he compartido seis felices temporadas. En cuanto a la historia de Robert, es el “papá” de la casa. En el pasado, lo vimos tratando de llevar a sus hijas por lo que él consideraba el buen camino, afrontar catástrofes financieras (¡algunas provocadas por él mismo!), lidiar con varias tramas tanto en el seno de su familia como entre el personal de servicio..., pero hay que decir que, cuando arranca la película, está en un momento de tranquilidad, sin que sirva de precedente.No ha habido demasiados cambios desde que dejamos la serie. Hemos avanzado en el tiempo, vemos que los nietos de Robert son más mayores, pero las cosas están más o menos como las dejamos. El mundo no ha sufrido un cambio radical, cosa que está muy bien para alguien conservador como Robert.
Echo la vista atrás a la primera temporada, en la que leía acerca del hundimiento del Titanic en el periódico. Por aquel entonces, tenía tres hijas. También tenía un posible yerno en el horizonte. Ha habido muchos cambios respecto a la narrativa familiar. Nuestros personajes son más mayores y, con suerte, más sabios, pero su naturaleza humana sigue siendo la misma y ese es, en esencia, el mensaje de la película».

LA VISITA REAL:
  «Una familia como los Crawley quiere hacer que parezca pan comido, pero lo cierto es que conlleva muchísimo esfuerzo. Mientras que, en la parte noble de la casa, todo parece en calma, con sus cristalerías, sus modales refinados y sus conversaciones relajadas, el verdadero drama se vive en el piso de abajo. La agitación del personal causada por la llegada del séquito real es lo que genera la tensión dramática. Cuando dos bandos van a la guerra, solo uno puede ganar. El orgullo es el núcleo del conflicto: el honor de Downton y de toda la comunidad está en juego. En una de mis escenas favoritas aparece un comerciante local orgulloso a más no poder por ponerse al servicio de la visita real».

VOLVIENDO A CASA:
  «Llevar el mundo de Downton a la gran pantalla parecía la evolución lógica. Recuerdo que, cuando estábamos en Washington D. C. promocionando la sexta temporada, Allen Leech (que interpreta a Tom Branson) y yo nos asomamos a mirar a una proyección que se había organizado y a la que habían acudido más de 1500 personas. Normalmente, esas proyecciones son mucho más reducidas, así que escuchar a 1500 personas reírse a carcajada limpia y, al momento, quedarse en completo silencio, resultaba realmente sobrecogedor. Ambos lo dijimos: Downton podía funcionar perfectamente en el cine.
  Hemos sido muy conscientes del enorme impacto que la serie ha tenido en el público de todo el mundo, especialmente en familias. Hemos recibido montones de cartas y mensajes de gente diciéndonos que la serie reunía a toda la familia una vez a la semana, o que organizaban maratones en casa para ver los DVD. Por eso, sabemos que hay ganas de esta película, y creo que será una gran experiencia, para esos pequeños grupos o familias, unirse como una gran familia y ver DOWNTON ABBEY en el cine».

ATRACTIVO DEL CONDE DE GRANTHAM:
  «Puede que Lord Grantham sea el cabeza de familia de una importante casa de la aristocracia, pero, en esencia, no es más que un padre que trata de mantener unida a su familia, intentando llevar por el buen camino a quienes trabajan a su lado y hacer que toda su propiedad avance. Creo que por eso la serie ha tenido repercusión: porque la gente se siente identificada con las dinámicas familiares, aunque tengan lugar en un entorno tan fastuoso».

EXPECTACIÓN POR LA PELÍCULA:
  «Soy muy consciente de la expectación que despierta la película; los fans de la serie han demostrado una enorme lealtad e involucración en los personajes. Es emocionante compartir este siguiente capítulo con nuestro público en todo el mundo».

IMPACTO VISUAL DE LA PELÍCULA:
  «Ben Smithard, nuestro director de fotografía, ha puesto el listón aún más alto en términos de imagen, y nuestra diseñadora de vestuario, Anna Robbins, ha vuelto a hacer su magia. La increíble belleza de la producción y el nivel de detalle de lo que se va a ver en la gran pantalla, en contraste con la imagen en televisión o en el portátil, ¿o puede que incluso el reloj?, va a ser maravilloso. La película irradia una exuberancia, un estilo cinematográfico, que seguro que cautivará y fascinará a nuestro público».

EL VESTUARIO:
  «Los hombres seguimos teniendo que llevar cuellos tiesos como cuchillas siempre que nos ponemos de tiros largos. ¿Cómo podían disfrutar de una velada agradable y relajada con lo que parece una pieza de acero encima del pecho? No tengo ni la menor idea, pero ha sido divertido volver a esas telas y esos trajes. Son prendas imponentes y maravillosas, por no hablar del mimo con el que están confeccionadas».


DECLARACIONES DE LAURA CARMICHAEL...
RETOMANDO EL PAPEL DE LADY EDITH:
  «Cuando le serie acabó, vimos a Edith casada con Bertie. Era su final feliz de cuento de hadas, y retomamos desde ahí su historia desde ese punto. Está viviendo en Brancaster con Bertie, que ahora es Marqués de Hexham, que es un título superelevado en la escala aristocrática. Son una pareja muy bien avenida y están disfrutando de estar juntos.
  A lo largo de la película, vemos las preocupaciones de la vida de Edith, sus responsabilidades como marquesa. Cuando a Bertie le proponen que se vaya con el príncipe a un tour de largo recorrido, despierta en Edith un torbellino de sentimientos respecto a cómo quiere que sea su vida y la falta de control que tienes cuando eres responsable de tu comunidad. Es un momento interesante para ellos, para su relación, y descubrimos que Edith se siente un poco contrariada y echando de menos su antigua vida en el periódico.

VOLVIENDO A CASA:
  «Creo que lo más emocionante de volver a Downton ha sido volver a juntar al reparto y al equipo técnico. Ha sido como una gran reunión y, en muchos sentidos, es como si nunca nos hubiéramos marchado, pero también hemos tenido tiempo para reflexionar y estar cada uno por nuestra cuenta, de modo que volver es un auténtico regalo. Mientras rodábamos la película, era como si estuviésemos de fiesta, en cierto modo. Además, nos reímos mucho juntos, y volver a retomar todos estos personajes ha sido un placer, tanto de interpretar como de ver. Me ha encantado ver otra vez a todo el mundo».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Pensaba que me iba a sentir nerviosa por la presión de pensar en la gran pantalla, pero lo cierto es que conocemos muy bien a nuestros personajes; ha sido maravilloso comprobar que era como regresar a un personaje y una familia que conozco y adoro. En el plano técnico, se ha subido el listón para todo y el resultado es alucinante. Han echado el resto, y lo cierto es que el resultado es totalmente de cine.
Parte de la serie siempre ha sido su estilo; movimientos de cámara muy suaves en los planos de la familia y movimiento frenético abajo y en la cocina. Así se ha hecho siempre, pero ver cómo lo han mejorado todo para el cine es verdaderamente mágico. Las localizaciones son asombrosas y el vestuario es impactante. Invertir toda esa energía para hacerlo todo perfecto ha sido muy emocionante».

QUÉ SIGNIFICA DOWNTON PARA TI:
  «Algo que me enorgullece mucho de la serie es que puedes perfectamente sentarte a verla con tu madre y con tu abuela, o con tus hijos. Es para toda la familia, así que cuando se me acerca una familia al completo como fans, es muy especial. No es una serie solo para un grupo de edad, o para hombres o mujeres; todo el mundo puede sentarse y verla, y eso me encanta».


DECLARACIONES DE JIM CARTER...
RETOMANDO EL PAPEL DEL SR. CARSON:
  «Al final de la serie de televisión, Carson había dejado su puesto. ¡Le temblaba el pulso por una afección médica que, si no recuerdo mal, se llamaba temblor esencial! Al comienzo de la película, por tanto, está ya jubilado. Se dedica a la jardinería para entretenerse, así que, cuando le piden que vuelva a la casa, está más que encantado. Lady Mary, que es su ojo derecho, le pide que regrese a echar una mano, porque la familia real va a ir de visita a Downton y la casa se ha sumido en un estado de caos. Cómo no, Carson acude inmediatamente al rescate».

POR QUÉ EL PÚBLICO ADORA DOWNTON ABBEY:
  El motivo por el que Downton gusta a tanta gente es una cuestión que nos han planteado mucho desde que comenzamos. Hay un millón de respuestas. La clave es el romance, la gente que se enamora, los deseos de que surja el amor. No es una visión realista del pasado, sino un enfoque romántico de la Inglaterra de entonces, con castillos preciosos, ropa maravillosa..., todo presentado impecablemente. No hay ni un ápice de cinismo, no hay violencia con armas y no ofrece imágenes impactantes con cochazos y efectos especiales. Son historias sencillas, sin más, sobre gente que trata de salir adelante, y creo que eso es lo que ha cautivado al público».

RELACIONES ENTRE PERSONAJES:
  «Una de las cosas que a la gente le ha gustado de Downton Abbey es que han visto a la familia Crawley y a la servidumbre trabajar como un equipo, en armonía. La servidumbre estaba ahí para crear una vida perfecta para esos nobles, que, tal y como se muestra con claridad en la serie, lo apreciaban enormemente. Apoyan mucho a la gente a su servicio. En la película hay mucha menos interacción entre arriba y abajo».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «La diferencia clave entre hacer la película y la serie de televisión es que la primera solo nos llevó nueve semanas, mientras que cada temporada de la serie nos costaba seis meses. Hemos asumido mucho más trabajo en localizaciones en general, aunque los actores de la servidumbre hemos estado sobre todo en Highclere Castle y en Sepperton Studios».


DECLARACIONES DE RAQUEL CASSIDY...
RETOMANDO EL PAPEL DE LA SRTA. BAXTER:
«Cuando la serie terminó, la Srta. Baxter era una más de la familia de abajo y sentía mucho más que simpatía por el Sr. Molesley. En la película la encontramos igual; lo suyo es un romance lento».

LA VISITA REAL:
«La película comienza con lo que iba a ser un día normal, hasta que una carta llega a la casa. Andy, el lacayo, ve por el sello real que es de los monarcas y se la lleva inmediatamente al Sr. Barrow, que enseguida se la lleva arriba a Lord Grantham. Entonces todo se vuelve patas arriba porque los reyes van a pernoctar en Downton. La historia gira en torno a todo lo que ocurre antes y durante su visita».

VOLVIENDO A CASA:
  «Fue increíblemente emotivo escuchar a todos leyendo el guion porque todos nos sentimos responsables de la serie. Todos hemos vuelto con un deseo auténtico de hacer la película, y fue divertidísimo».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
«Rodar una película es mucho más corto que una serie de televisión, esa es la principal diferencia entre las dos. Aparte de eso, todo es bastante similar. Hay más localizaciones, pero no todos vamos a ellas y los decorados son bastante similares, aunque algo más grandes para permitir más ángulos de cámara».

VESTUARIO:
  «No me encantan las prendas de la Srta. Baxter, pero el vestuario era increíblemente cómodo y, siendo costurera, sé que Anna lo ha diseñado con ese detalle en mente: la Srta. Baxter se sentiría orgullosa de sus habilidades y seguramente habría adornado sus propios vestidos negros. Aunque veo los vestidos que llevan las mujeres de arriba y, sí, preferiría llevar esos».

LAS EXPECTATIVAS DEL PÚBLICO:
  «Si el público ama el mundo de Downton, esto va a ser la crème de la crème. Va a ser delicioso. Todo lo que quieras, dos horas de Downton en pantalla grande».


DECLARACIONES DE MATTHEW GOODE...
RETOMANDO EL PAPEL DE HENRY TALBOT:
  «Cuando en la película vemos a Henry, acaba de volver de trabajar en los Estados Unidos para estar presente en la fiesta real. Creo que es un personaje bastante moderno que, aunque no proviene de la aristocracia, sí ha nacido en una familia bastante acomodada. Sin duda, creo que en diez o quince años, habrá relajado un poco el código de cómo viven. Es un tipo amable que ama a su mujer y a sus hijos, y captamos que quiere pasar más tiempo con los críos, algo que no necesariamente hacían los hombres de aquella época. Era algo bastante moderno cuidar de tus propios hijos, en lugar de dejarlos con la niñera.
  También es piloto de carreras, lo cual es un oficio y/o hobby moderno. No sé si todos podemos identificarnos con un piloto de coches, pero sí que hemos tenido ese momento en el que pisamos el pedal y pensamos “Me gusta esta nueva tecnología”».

VOLVIENDO A CASA:
  «Fue agradable ver a todo el mundo otra vez; regresar fue una alegría. Siempre es frenético cuando todo el reparto se reúne; hay muchas risas. Me incorporé a la serie muy tarde así que me siempre me siento como un impostor, pero por suerte conocía a un par de personas, cosa que siempre ayuda».

EL VESTUARIO:
  «Esta es la primera vez en mi carrera que he tenido que ponerme medias y, déjame que diga una cosa, están bien. Mis hijas en el colegio las tienen que llevar la mayor parte del tiempo, así que está bien. No son lo más cómodo del mundo, pero no están mal. No me quejo. También llevé algunos trajes fantásticos de tres piezas y, como monto en coche, un montón de cazadoras».

QUÉ SIGNIFICA PARA TI EL ÉXITO DE DOWNTON:
  «Es la culminación del incansable y duro trabajo de cientos de personas a lo largo de años, así que es realmente genial. Podría decirse que los actores somos los del piso de arriba y el equipo técnico, los del piso de abajo porque el equipo, aunque nadie sabe nada de ellos y están ocultos, hacen muchísimo. Creo que la película pone la guinda a uno de los dramas televisivos más exitosos de los últimos tiempos. Espero que los fans la disfruten muchísimo».


DECLARACIONES DE ELIZABETH MCGOVERN...
DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Siento como si el propósito de la película fuera ofrecer una mirada nostálgica a todos estos personajes que los fans han querido tanto a lo largo de los años, y dar al público lo que creemos que disfrutarán. Creo que eso es lo que básicamente intentamos hacer con la película.
Contamos con más tiempo para rodar escenas, lo cual fue un lujo. Había más tiempo para iluminar las escenas, lo que ha dado como resultado hermosos planos».

VOLVIENDO A CASA:
  «Lo más singular de volver para rodar la película ha sido la facilidad para recuperar nuestras relaciones, con un extra de diversión y disfrute. Teníamos la sensación de estar disfrutando por habernos juntado de nuevo y poder hablar de los recuerdos y volver a interpretar los mismos papeles que encarnamos a lo largo de los años. Todavía me emociono al conducir por el camino a Highclere y experimentar, una vez más, esa vista y la forma en la que la casa está situada. Es como un lienzo de colores que siempre cambian, ya que según avanza la estación, nunca tienes delante el mismo paisaje. Nunca deja de sorprenderme».

NUEVOS PERSONAJES:
  «Downton Abbey fue siempre el tipo de serie que incorporaba nuevos personajes con cada nueva trama y temporada. Eso, naturalmente, supone sangre nueva, y en nuestro caso era muy divertido. Me emociona que se unan a nosotros para la película intérpretes estupendos como Imelda Staunton, David Haig y Geraldine James; ha sido divertidísimo».

VESTUARIO Y PELUQUERÍA:
  «Cora no está tan a la última como sus hijas. No lleva una melena bob ni el peinado de Edith, que posiblemente es el más avanzado. El suyo es un look moderno, con un peinado que casi parece de los años 30. Mary tiene un aspecto bastante innovador y liberal, mientras que Cora se mantiene en un punto medio. Todavía lleva un peinado alto clásico y no se ha cortado tanto el pelo, pero su primera frase es: “Si algo sé de visitas reales es que no pararemos de cambiarnos la ropa”. Ella no decepciona a su público. Siempre lleva un vestido diferente. Anna Robbins, la diseñadora de vestuario, nunca me decepciona. Cada vestido parecía mejor que el anterior. Todos eran fantásticos».

QUÉ SIGNIFICA PARA TI EL ÉXITO DE DOWNTON:
  «Lo que más disfruté del éxito de la serie fue que me dio la oportunidad de poder iniciar proyectos propios que no había podido hacer antes. Uno de ellos estuvo basado en un libro, que desarrollé con Julian Fellowes como guionista, y conseguimos financiar y hacer la película».


DECLARACIONES DE PENELOPE WILTON...
RETOMANDO EL PAPEL DE ISOBEL MERTON:
  «Cuando empecé a interpretar a Isobel al comienzo de Downton, ella era la viuda del primo de Lord Grantham y su hijo Matthew era quien heredaría Downton cuando Lord Grantham muriera. Sin embargo, Matthew murió tristemente en un trágico accidente de tráfico, así que Isobel es la abuela del siguiente heredero de Downton. También conoció a Lord Merton y se casó con él, así que ahora es Lady Merton.
Isobel es quien siempre hace las preguntas incómodas. A veces acapara más de lo que puede gestionar, y se enfada con Violet con bastante rapidez. Al final de la última temporada, Isobel y Violet celebraban juntas la boda de Edith, que se casaba con Bertie. Era un final feliz, y aquí estamos poco tiempo después».

VOLVIENDO A CASA:
  «Quedé absolutamente encantada cuando recibí el guion, después de haber hablado de la película durante un tiempo. No creo que ninguno de nosotros creyera que fuera posible reunir a todo el mundo, ya que somos tantísima gente. Reunir a todo el mundo a la vez ha sido un logro, y más tres años después, pero lo hemos conseguido».

VESTUARIO:
  «Mis vestidos son maravillosos. Ha sido una bendición contar con una diseñadora de vestuario magnífica, Anna Robbins y su equipo. Todo el vestuario es auténtico. Si observas al detalle los trajes masculinos, por no hablar de los vestidos femeninos, te das cuenta lo elegante que era la gente en los años 20. Es maravilloso trabajar con Anna».

DIFERENCIAS ENTRE TELEVISIÓN Y CINE:
  «Para la película, mucha más gente se unió al reparto habitual porque la historia lo requería. Contamos con mucho más tiempo para hacer la película porque la televisión, por su propia naturaleza, suponía que el tiempo fuera más limitado y tuviéramos que trabajar muy rápido, lo cual siempre es difícil para todo el mundo. En ese sentido, hacer la película fue mucho más fácil. También es más exigente porque va a ser para una pantalla mucho más grande.
  Otra diferencia es que tuvimos secuencias mucho más grandes que las que hacíamos en televisión. Julian ha mantenido la trama en lo que a los personajes se refiere, y Downton sigue siendo Downton, pues esta mansión es, en realidad, como un personaje más».

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