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INFORMACIÓN
Titulo original: Nocturnal Animals
Año Producción: 2016
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 117 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 16 años
Género: Drama, Thriller
Director: Tom Ford
Guión: Tom Ford. Basado en la novela escrita por Austin Wright
Fotografía: Seamus McGarvey
Música: Abel Korzeniowski
FECHAS DE ESTRENO
España: 2 Diciembre 2016
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Universal Pictures


SINOPSIS

Una mujer, Susan, separada desde veinte años atrás recibe un manuscrito de quien fue su marido. Dicho manuscrito gira en torno a un hombre cuya familia se encuentra de vacaciones volviéndose violenta. Mientras Susan recuerda como fue su primer matrimonio...

INTÉRPRETES

JAKE GYLLENHAAL, AMY ADAMS, ISLA FISHER, ARMIE HAMMER, MICHAEL SHANNON, AARON TAYLOR-JOHNSON, LAURA LINNEY, KRISTIN BAUER VAN STRATEN, KARL GLUSMAN, ELLIE BAMBER, NEIL JACKSON, ROBERT ARAMAYO, AMANDA FIELDS, JACK WALLACE

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Festivales y premiosPREMIOS Y FESTIVALES

- Oscar 2017: Nominación Mejor actor secundario Michael Shannon
- Festival de Venecia 2016: Gran Premio del Jurado

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Informacion exclusivaINFORMACIÓN EXCLUSIVA

ACERCA DE LA PRODUCCIÓN...
   ANIMALES NOCTURNOS, la segunda película del director y guionista Tom Ford, después de la aclamada 'Un hombre soltero' (2009), explora los enormes cambios psicológicos y emocionales de hombres y mujeres que viven - o intentan vivir - con su propia verdad.
  ANIMALES NOCTURNOS es la historia de una mujer atrapada entre el pasado y el presente, a la vez que devora y es devorada por una historia en el presente. El cineasta, al adaptar a la gran pantalla la novela Tres noches, publicada en 1993 por el escritor Austin Wright, debió conseguir el mismo nivel de concentración en la palabra escrita y en la imagen en movimiento.
  "La escritura del guion es la parte que más me gusta de hacer cine", reconoce Tom Ford. "En la fase de escritura, la película es completamente mía, solo existe en mi cabeza y en su forma más perfecta. Para mí, lo primero es recoger imágenes que tengan que ver con los personajes y sus mundos. Busco imágenes de interiores, decorados, personas reales que comparten los mundos de los personajes que estoy creando. Solo entonces me siento a escribir e incorporo en el guion los detalles que encontré durante mi periodo de documentación fotográfica. Los personajes de ANIMALES NOCTURNOS se mueven en dos mundos, y estoy muy familiarizado con ambos. Crecí en Texas y en Nuevo México, por lo que me fue fácil escribir la parte de la historia que transcurre en la parte oeste de Texas, y desafortunadamente también conozco el ambiente algo enrarecido en el que habita Susan en Los Ángeles".
  "Visualizo cada sonido, cada imagen; escribo el guion casi toma a toma", sigue diciendo el realizador. "Cuando llega el momento de rodar, todos los detalles de lo que quiero filmar están muy claros en mi cabeza. Pero lo mejor de trabajar con buenos técnicos y magníficos actores es que, en muchas ocasiones, durante el rodaje ocurren cosas espontáneas que no había imaginado. Es lo que aporta riqueza y matices al producto final. Es importante mantenerse abierto a cualquier cambio durante un rodaje e intentar verlo todo como si fuese nuevo. A pesar de acabar siendo diferente de lo que imaginé cuando estaba solo en mi despacho, la sorpresa del momento y la interpretación hacen más compleja la película".
  Para plasmar en la pantalla un relato dentro de otro, además de la exploración del deseo, la ambición y la indulgencia, Tom Ford agudizó aún más sus dotes de guionista y realizador que en su ópera prima. La película Un hombre soltero transcurría en 1962, estaba basada en gran parte en flashbacks de años anteriores y se movía principalmente alrededor de un solo hombre. Sin embargo, ANIMALES NOCTURNOS trata de tres personajes, de sus odiseas y de cómo se van cerrando las formas de conectar entre sí.
  Al transformar la novela Tres noches en el guion de ANIMALES NOCTURNOS, el estilo de vida de la sociedad contemporánea le permitió a Tom Ford imaginar lo aislada y perdida que se encuentra Susan Morrow, la protagonista de la película. "El estilo no es mi objetivo cuando hago cine", dice el director. "El estilo sin sustancia es vacío, hueco. Pero sí cuido mucho el estilo de los personajes de la historia. Los decorados y el vestuario no solo sirven para dar pistas al público, sino para ayudar a los actores a meterse completamente en el papel. Es muy importante que el tono sea consistente; el estilo de filmación debe funcionar estilísticamente con la banda sonora y el diseño de sonido con el fin de formar un mundo cohesivo. Soy de la opinión de que una imagen vale más que mil palabras y de que el cine es realmente un medio visual. Creo que las películas deben ser silenciosas, que el idioma y las palabras solo deben usarse cuando sea necesario para impulsar la narración".
  "Pero me dicen que escribo escenas muy largas", añade Tom Ford. "No es algo consciente. Creo más bien que nace de mi deseo de formar conexiones entre los personajes. En la vida real, nada me gusta más que una buena conversación, por lo que sospecho que tiendo a crear escenas con bastante diálogos cortadas por otras donde los personajes hacen algo significativo sin hablar".
  La adaptación cinematográfica no fue fácil y acabó alejándose de la novela. "La novela Tres noches está muy bien escrita", explica el cineasta. "Es una historia genial. El concepto de una historia moral contada a través de una ficción, la novela dentro de la novela, es fresco y original. En cuanto la leí, pensé que podría ser una gran película. Pero no era un libro fácil de adaptar y me llevó cierto tiempo decidir cómo enfocarlo. Una novela y una película son muy diferentes, y una interpretación literal de un libro no suele funcionar en la pantalla. Me gusta apoderarme de los temas que me atraen de un libro para luego exagerarlos y explorarlos en la pantalla. En ese sentido, ANIMALES NOCTURNOS es fiel a la novela, aunque parte de los elementos de la historia son completamente míos y el telón de fondo es totalmente diferente".
  "La novela Tres noches es, en gran medida, un monólogo dentro de la cabeza de Susan, por lo que debí crear escenas de su vida que comunicaran los sentimientos que expresa mentalmente en el libro", explica Tom Ford. "Y hacerlo además de forma visual sin recurrir a una voz off que hubiera ocupado gran parte de la película. Asimismo, el tema base de la novela de Edward nunca se define claramente en el libro y sentí que debía exagerarlo para que quedara claro en la pantalla".
  "En cuanto a los aspectos prácticos, cambié de lugar en parte porque la novela fue escrita a principios de los noventa, antes de que los teléfonos móviles fueran tan habituales", explica. "El método que usa el delincuente, tal como está descrito en la novela, no funcionaría hoy en día si no hubiera situado la historia en una zona con muy poca o nula cobertura. Decidí escoger el oeste de Texas - la historia original transcurre en el noreste de Estados Unidos - porque no es difícil imaginar que allí puede que no haya cobertura. También es una zona con la que estoy familiarizado, y ya se sabe: 'Escribe de lo que conoces'".
  "En Tres noches, el personaje de Edward Sheffield dice que 'nadie escribe acerca de nada excepto de sí mismo'. Me pareció adecuado mantener esa frase en la película porque estoy profundamente de acuerdo con ella", sigue diciendo Tom Ford. "Todos vemos el mundo a través del filtro de nuestro yo. La novela Animales nocturnos, escrita por Edward, está plagada de detalles y emociones procedentes del pasado que compartió con Susan. Obviamente, inventé la gran mayoría, pero quería hacer hincapié en que Edward escribía una historia personal, la historia de su vida con Susan y su explicación de lo que ella le había hecho. Por ejemplo, en uno de los flashbacks, vemos a Susan leer un relato escrito por Edward, pero le aburre y él acaba profundamente herido por la reacción de su esposa. En la escena, ella está recostada en un sofá rojo. Es un detalle que se quedó grabado en la mente de Edward y cuando decide matar al personaje que representa a Susan en su novela, coloca el cuerpo en un sofá de terciopelo rojo. El asesino en la novela conduce un Pontiac GTO verde de los años setenta; el mismo coche aparece en otro flashback en el momento en que Susan deja a Edward. El libro de Edward está lleno de detalles de su vida juntos porque se han quedado grabados en su cabeza, del mismo modo que detalles de mi vida personal están incluidos en el guion".
  "Uno de los temas que más me interesó personalmente es la exploración de la masculinidad en nuestra cultura", reconoce el guionista y director. "Los personajes de Tony y Edward no son los típicos estereotipos masculinos que se espera en nuestra sociedad, pero ambos triunfan. Crecí en Texas, y de niño no era nada masculino, por lo que lo pasé muy mal. Simpatizo con los personajes de Tony y Edward, entiendo su perseverancia".
  El impulso de la narración, el relato dentro del relato, es apasionante. Parece haber sido diseñado para crear una experiencia cinematográfica envolvente. Todos los personajes de la historia sienten la necesidad de pasar página. Algunos ya han empezado a hacerlo antes de que los veamos por primera vez, otros lo hacen por necesidad perentoria.
  Aunque en ANIMALES NOCTURNOS hay tres protagonistas, solo dos actores encarnan los papeles. Se trata de actores conocidos que han demostrado con creces su capacidad interpretativa.
  Tom Ford escogió a Amy Adams, nominada por la Academia, "por su increíble don para comunicar emociones sin necesidad de hablar, le basta con la expresión y la mirada", dice el director. "Amy es una gran actriz. Hay algo en su mirada, algo honrado, auténtico. Quería que el público simpatizara con el personaje de Susan. No sería nada difícil odiar a Susan porque, ya lo dice ella en la película, 'lo tiene todo', y sin embargo no es feliz. Ha escogido un camino que no coincide con su verdadera naturaleza. En cierto sentido, es víctima de su educación y de lo que se espera de las mujeres en nuestra cultura".
  "Durante gran parte de la película, el personaje se limita a leer y a reaccionar en silencio a lo que lee", comenta Tom Ford. "Y aquí es donde veo sus enormes dotes interpretativas. Su actuación es tremendamente honesta. Accedió al dolor de Susan de forma que podemos empatizar con ella sin odiarla. Interpreta a Susan con gran sutilidad, de forma muy matizada. El papel de Susan es, en muchos aspectos, el más complicado, ya que no puede apoyarse en grandes gestos, demostraciones, ni siquiera en las palabras para comunicar lo que siente su personaje".
  Tal como demostró en películas como The Master y La gran estafa americana, la actriz sabe cómo añadir capas claras y oscuras a sus personajes sin impedir que el público se identifique con ellos. Según el director, "los sentimientos de Susan son complejos, aunque aparente tranquilidad y serenidad".
  "La edad que tengo actualmente me permite entender que llega un momento en la vida en el que uno empieza a reflexionar, a evaluar qué decisiones tomar y a pensar hacia dónde te llevarán estas decisiones", dice la actriz. "Entendí ese aspecto de Susan y también que se siente cansada de tanto artificio. No acaba de resolver el conflicto entre la persona que decidió ser y la persona que le hubiera gustado ser".
  "Me pareció la oportunidad perfecta para experimentar con este personaje", sigue diciendo. "En el plató, Tom deja que la cámara siga rodando, no corta las escenas. A veces puedes sentirte cohibida, pero hay que superarlo y seguir hasta encontrar algo maravilloso. A menudo, los directores gritan 'corten' cuando ven que un actor tiene dificultades, pero Tom sabía que era la forma de alcanzar momentos muy emotivos".
  A pesar de que nunca habían trabajado juntos, Tom Ford estaba convencido de que Jake Gyllenhaal, también nominado por la Academia de Hollywood, encajaría muy bien con la actriz. "Siendo realista, no fue fácil encontrar a dos actores conocidos y buenos que pudieran dar vida a dos personajes a los que vemos de jóvenes, a los veinte y pico años, y ya cumplidos los cuarenta. Jack y Amy son de los pocos actores capaces de hacerlo", dice Tom Ford. "Los pequeños cambios en sus gestos y en su forma de hablar en plena juventud y veinte años después son increíbles. Ambos lo consiguieron maravillosamente bien".
  El director también estaba seguro de que Jake Gyllenhaal lo daría todo en las dolorosas escenas del relato dentro del relato: "Quería a Jake en el papel de Edward/Tony porque siempre le he admirado por arriesgarse tanto en sus interpretaciones. Era un papel duro y muy exigente. Sabía que Jake estaría brillante y, desde luego, no me equivoqué".
  El actor reconoce que la lectura del guion le "conmovió profundamente". Comunicaba lo que significa, en muchos aspectos, tener el corazón roto. También describía cómo queremos ser vistos y cómo nos presentamos ante los demás. Entonces, siendo así, ¿quiénes somos realmente, cuál es nuestro verdadero yo? Tengo la sensación de que Tom no antepone la estética a la honradez, y de que el cine es un medio donde puede expresar su opinión".
  "Descubrí que Tom me daba muchísimo espacio y silencio, algo que necesitaba para ser vulnerable delante de la cámara", dice Jake Gyllenhaal. "Además, tiene un ojo extraordinario para los detalles".
  Los dos papeles secundarios, pero de crucial importancia, el teniente Bobby Andes y Ray Marcus, cada uno en un extremo de la ley, recayeron en Michael Shannon, nominado por la Academia, y en el actor británico Aaron Taylor-Johnson, respectivamente. El realizador los escogió por su versatilidad, una cualidad que les ha permitido encarnar personajes de periodos históricos y nacionalidades muy diferentes,  hasta el punto de llegar a desaparecer en el papel que asumen.
  Según Tom Ford, esa adaptabilidad era vital "para que los dos hombres cobraran vida. Efectivamente, los personajes solo existen en el manuscrito que lee Susan, pero debían hacerse con su imaginación y cautivar al espectador".
  Michael Shannon dice: "Me gustó la idea de interpretar a un personaje de novela. Me parece que Tony y Bobby son dos aspectos de Edward, el autor. Bobby es un personaje clásico, icónico incluso. Tenía muchas referencias de personajes como él y estoy seguro de que algunos de sus rasgos salieron de mi subconsciente. Está obsesionado con impartir justicia, lleva años tratando con malvados, ha visto muchas vidas afectadas negativamente por actos de gente mala, y por eso quiere ayudar a Tony a encontrar la fuerza para enfrentarse a los delincuentes".
  "Trabajar con Michael es un placer", añade Jake Gyllenhaal. "Era fascinante verle meterse en la piel de Bobby, especialmente porque la situación en la que se encuentra con Tony es realmente grave, pero Michael da un toque de humor y frescura a las escenas".
  Michael Shannon dice, con una sonrisa: "Mucha gente, al pensar en una película de Tom Ford, imagina a todo el mundo paseándose en esmoquin. Pero el aspecto es lo que menos preocupa a Bobby, solo le importa tener cigarrillos y una pistola".
  "Jake es un actor que no tiene miedo de nada, siempre está dispuesto a hacer otra toma. Me gustó porque me pasa un poco lo mismo", sigue diciendo. "Aaron ya llegaba por la mañana metido en la piel de su personaje. Entraba en la caravana de maquillaje dispuesto a soltar la brutal energía de Ray".
  "Cuando leí el guion, me pregunté seriamente si sería capaz de interpretar a ese personaje", reconoce Aaron Taylor-Johnson. "No sabía por dónde pillarle. Luego me reuní con Tom y me explicó cómo quería que se percibiera a Ray en la pantalla. Decidí confiar ciegamente en él y aceptar el reto. Empecé a ver documentales y leer libros sobre asesinos en serie de Estados Unidos. Nunca había hablado con acento tejano, pero Michael Buster, el asesor de lenguaje, me ayudó a poner un deje diferente al que suele oírse habitualmente".
  "Fue un rodaje muy duro y había momentos en que tocábamos sentimientos incontrolables", sigue diciendo. "Tom está como pez en el agua en un plató. No se le escapa un solo detalle, los peinados, los zapatos, las uñas, pero siempre se asegura de que la interpretación es lo que lleva la escena".

  El resto del reparto recayó en consumados intérpretes. A pesar de que algunos de ellos solo estuvieron en el plató un par de días, Tom Ford disfrutó trabajando con ellos. "Fue una suerte increíble contar con actores tan tremendos para los papeles secundarios. Me parece que Armie Hammer estuvo brillante y supo captar el personaje de Hutton Morrow con asombrosa precisión. Tanto Andrea Riseborough como Michael Sheen encarnaron a la moderna pareja formada por Alessia y Carlos exactamente como los había imaginado cuando escribía el Guion. Aunque aparecen en pocas escenas, consiguen hacernos ver exactamente quiénes son y crear una intimidad con el personaje de Susan que nos ayuda a entender el contexto del mundo de Susan y de su vida personal".
  "Pienso que la interpretación de Laura Linney es espléndida, y cuando veo a Amy y a Laura en la escena del restaurante, me parecen increíbles", sigue diciendo el realizador, hablando del reparto. "Y no digamos Isla Fisher en una notable actuación dramática que sorprenderá al público. Estamos acostumbrados a verla en papeles cómicos, pero su potencial dramático es tremendo. Karl Glusman, en el papel de Lou, interpreta de una forma tan matizada que da escalofríos. Como persona, no puede ser más diferente de su papel en la película, lo que a mi entender demuestra su calidad como actor. Ellie Bamber no solo es guapísima, sino una joven actriz con mucho futuro que encarnó a India con una conmovedora autenticidad. Su inocencia hace que el crimen sea aún más visceral. Rob Aramayo es otro actor con un brillante porvenir y creo que su encarnación de Turk es formidable".
  La diseñadora de vestuario Arianne Phillips dice: "Recuerdo que, en un momento dado, le dije a Tom que me gustaría hablar de la figuración en segundo plano para una escena. Y me contestó: 'Bueno, más bien en primer plano porque cualquiera que aparezca en una escena debe ser tratado con el mismo cuidado que un actor con diálogos'".
  Al situar a los personajes en lugares muy específicos, los decorados cobraron aún mayor importancia por las pistas que dan sobre la vida de los personajes. Las secuencias tejanas se rodaron en los alrededores de Mojave, California. Entre las localizaciones en Los Ángeles destacaremos Bel Air, Holmby Hills, Malibú, Pasadena y Beverly Hills. La emotiva escena invernal en una calle de Nueva York se recreó de forma sorprendente en el Wilshire Boulevard.
  En las secuencias contemporáneas de Los Ángeles, los interiores definen el mundo de Susan. El director trabajó con el diseñador Shane Valentino para recrear lo que había imaginado en el Guion. El diseñador, que ya había explorado mundos muy diferentes en películas como Beginners y Straight Outta Compton, comparte numerosas referencias culturales y visuales con Tom Ford. Este último dice: "Me hace gracia la forma en que Shane y yo conectamos. Una agencia me había pasado una lista de diseñadores de producción y decidí entrar en la web de cada uno. Caí en una página donde había varias imágenes promocionales mías e incluso una foto que yo había hecho. También me di cuenta de que la letra era casi idéntica a la que uso para la publicidad de la marca Tom Ford, y pensé: '¿Quién es este hombre? Tengo que conocerle'".
  "Llamé a Shane y quedé con él en mi despacho de Los Ángeles", sigue diciendo. "La conexión fue inmediata, casi podíamos comunicarnos sin hablar. Compartíamos las mismas referencias. Tenía la impresión de estar ante un amigo de toda la vida y no entendía por qué no nos habíamos conocido antes. Ha hecho un trabajo increíble en la película, tengo muchas ganas de volver a trabajar con él".
  El director de fotografía Seamus McGarvey se encargó de captar todos los vaivenes psicológicos y físicos de la historia. Acostumbrado a rodar películas épicas e intimistas, diseñó las tomas con Tom Ford, que estaba convencido de que Seamus McGarvey sabría intuitivamente cuándo mantener la intimidad o abrir una secuencia. "Nadie duda de que Seamus tiene un enorme talento", alaba el realizador. "Es rápido, sabe ver. Hace mucho que admiro su trabajo y creo sinceramente que es uno de los grandes directores de fotografía del momento. Tenemos amigos mutuos, pero no nos conocíamos. Nos vimos por primera vez en mi despacho de Londres y pasamos varias horas hablando. Nunca dudé de que debíamos trabajar juntos".
  "A Tom y a mí nos gusta el mismo estilo de fotografía y las mismas películas", dice Seamus McGarvey. "Dejó muy clara su visión en nuestra primera reunión. Empezamos enseguida a hablar del estilo fotográfico para cada una de las tres secciones de la película. Es un director muy preciso, lo que me permite concentrarme en cada fotograma".
  "Pensamos que el mundo de Susan era simétrico, recto, y que la cámara debía moverse como un observador incómodo", sigue diciendo. "En cuanto a la historia de Tony, debía ser mucho más visceral, más granulosa, y decidimos rodar en 35 mm para realzar esa parte y darle más fuerza. La sección de 1997 tiene otra tonalidad, se palpa la nostalgia en esos días de romance, los colores son más suaves".

  Tom Ford añade: "Además de tener mucho talento, Seamus es la persona más tranquila y amable que nunca he visto en un plató. Es profundamente respetuoso y se ganó el afecto y la confianza de todos los intérpretes. Es un honor que haya sido el director de fotografía de ANIMALES NOCTURNOS".
  "Ha sido mi cuarta película con Seamus", explica Taylor Aaron-Johnson. "Estoy decidido a seguirle, es encantador, un ser humano maravilloso, y sé que estoy en buenas manos con él. En este caso, la dinámica entre Tom y Seamus ha dado un resultado muy cinematográfico".
  Otros miembros clave del equipo técnico volvieron a colaborar con el director después de Un hombre soltero. La diseñadora de vestuario Arianne Phillips, el compositor Abel Korzeniowski y la montadora Joan Sobel se esforzaron para estar disponibles y trabajar en ANIMALES NOCTURNOS. "Esta película demuestra que se debe cuidar a las personas que te rodean y en las que confías", explica el director. "Para mí, es una regla de oro. Cuando se trabaja con gente talentosa con la que es un placer codearse cada día, ¿por qué no seguir haciéndolo una y otra vez? Espero sinceramente rodar muchas más películas con Joan, Arianne y Abel porque hacen su trabajo muy bien y son personas maravillosas".
  La diseñadora de vestuario Arianne Phillips fue nominada a un BAFTA por su trabajo en Un hombre soltero, y Tom Ford dice que "tiene un gusto impecable. A menudo le hago preguntas en el plató acerca de las interpretaciones, la posición de la cámara y muchas otras cosas que no tienen nada que ver con su profesión. No solo es una talentosa diseñadora de vestuario - en mi opinión, una de las mejores -, lo ve todo y no suele equivocarse. Su opinión no tiene precio".
  "No hay muchos directores que hablen el idioma del vestuario ni de las sutilezas de las telas y su significado", dice la diseñadora. "Es maravilloso hablar de esto con un director al que le interesa. Tom entiende perfectamente que hay una relación entre la forma en que vestimos y nuestra identidad".
  "Compartimos referencias visuales con Shane Valentino", sigue diciendo. "Hablamos mucho de cómo usaríamos el color para el personaje de Susan. En las escenas más graves en su casa, trabajamos sobre todo su silueta. Además, Tom había llenado el guión de detalles acerca del carácter del personaje".
  "No exagero si digo que jamás he llevado ropa tan bonita como en esta película", dice la actriz Amy Adams.

  El compositor Abel Korzeniowski fue nominado a un Globo de Oro por Un hombre soltero, además de ser el compositor de las tres temporadas de la serie "Penny Dreadful". El director dice: "Tanto a Abel como a mí nos gustan las partituras ricas, exuberantes, sensuales, al estilo de Bernard Herrmann, pero también compartimos una inclinación por el minimalismo de Philip Glass. Nuestros gustos musicales son idénticos, y Abel, mejor que cualquier otro compositor actual, sabe crear partituras tan atrevidas como dramáticas que captan las emociones a la perfección. No se debe menospreciar la importancia de la música en una película, ya que puede aumentar la tensión o la emoción en una escena, incluso puede llegar a transformarla. Abel es un genio de la composición".
  Después de reconocer en Un hombre soltero que su "mayor descubrimiento fue el montaje", Tom Ford ya sabía de antemano que ANIMALES NOCTURNOS solo podría cobrar forma con la ayuda de Joan Sobel: "Joan es mi mayor colaboradora y estoy totalmente de acuerdo en que una película se hace en la sala de montaje. Pasamos siete meses en una sala a oscuras, uno al lado del otro, montando la película. Joan es maravillosa".
  "Compartimos nuestro amor por el cine. A menudo acabamos hablando de películas que nos apasionan. Sin Joan, ANIMALES NOCTURNOS no habría llegado a la gran pantalla, y ya tengo ganas de pasarme otros siete meses con ella montando otra película".
  El cineasta cree que ANIMALES NOCTURNOS es un recorrido absorbente, lleno de suspense, así como un viaje interior, y espera que el espectador "esté dispuesto a identificarse con más de un personaje".

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