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NOTAS DE LA DIRECTORA...
Esta historia es, primero, una reflexión personal sobre la alteridad, sobre la forma en la que vemos a los otros y los límites que imponemos a nuestra empatía. Sin lugar a dudas, está también inspirada por mi encuentro con niños y niñas del Pacífico colombiano. Uno de los lugares más afectados por el conflicto armado y al mismo tiempo uno de los más biodiversos del planeta. Allí, las ballenas jorobadas se encuentran con el jaguar de la selva del Darién y un crisol de culturas comparten territorio. Este tipo de contrastes son los que caracterizan a Colombia: el luto y la exuberante belleza conviven a diario. Así que supongo que esta película es una especie de homenaje para los niños y las niñas de mi país y de Latinoamérica. Sus infancias, enmarcadas en difíciles contextos sociales, rara vez ocupan nuestros relatos, así que es un ofrecimiento con la esperanza de que se vean reflejados en los personajes y reconozcan su propia belleza.
Asesoradas por el colectivo “Renacer y Memoria” nuestra heroína pretenden ser una representación sensible y concienzuda, que dé cuenta de la génesis del proyecto y las raíces diversas que caracterizan a nuestra sociedad. Sobre todas las cosas, MU-KI-RA es una fábula universal sobre empatía y diversidad para un mundo crecientemente dividido. La película elige ser una celebración de la vida, inspirarse en nuestro maravilloso planeta y en nuestra conexión con lo que nos rodea. Elige celebrar las diferencias... Para que un día también lo hagamos nosotros. La paleta de colores de MU-KI-RA es brillante e intensa con el propósito de insistir en la diversidad y la celebración como ejes centrales; sin embargo, hay una división de dos mundos: el pueblo y los humanos están envueltos por el rojo y el naranja, mientras que la jungla, misteriosa y mágica, está llena de verdes, azules y violetas. La estética del pueblo habla de la división a través de una fractura visual, tanto en color como perspectiva, creando la sensación casi de ver un vidrio roto. A su vez, en la jungla las formas encajan unas en otras, haciendo que cada elemento abrace al siguiente. La visión artística de este proyecto está fundamentada en la búsqueda de una estética y voz propias, así que hay un compromiso con tomar decisiones de estilo claras, que refuercen la narrativa y creen un universo contundente para la historia. El trabajo de Brecht Evens es quizás uno de los mayores referentes visuales. Por otro lado, también se inspira de algunos elementos culturales de las tradiciones de lo largo y ancho del país, como telares y artesanías de las regiones del Pacífico y el Caribe.