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DANDO LA NOTA 3
INFORMACIÓN
Titulo original: Pitch Perfect 3
Año Producción: 2017
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 93 Minutos 
Calificación: No recomendada para menores de 12 años
Género:  Comedia, Música
Director: Trish Sie
Guión: Kay Cannon
Fotografía: Matthew Clark
Música: Christopher Lennertz
FECHAS DE ESTRENO
España: 29 Diciembre 2017
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Universal Pictures


SINOPSIS

Tras vencer en el Campeonato del mundo, las Bellas se han graduado y se han dividido, descubriendo lo dura que puede ser la vida en el exterior. Ahora tienen la oportunidad de volver a reunirse en una gira del ejército en el extranjero...

INTÉRPRETES

ANNA KENDRICK, HAILEE STEINFELD, ELIZABETH BANKS, REBEL WILSON, BRITTANY SNOW, ALEXIS KNAPP, RUBY ROSE, ANNA CAMP, JOHN LITHGOW, MATT LANTER, KELLEY JAKLE, HANA MAE LEE, SHELLEY REGNER, ESTER DEAN, JUAN GASPARD

INFORMACIÓN DE INTERÉS

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ÚLTIMA LLAMADA A AS BELLAS...
  El asombroso éxito en taquilla de las dos primeras películas de la saga Dando la nota enseguida dio pie, como es natural, a pensar en poner en marcha una tercera entrega. Los productores de la saga, Paul Brooks de Gold Circle y Max Handelman y Elizabeth Banks de Brownstone Productions, estaban seguros de poder contar una historia más, pero también tenían claro que debían ser pacientes y hacerlo bien.
  “Nos esforzamos mucho en crear una historia orgánica para la segunda entrega, y queríamos tomarnos nuestro tiempo y pensar bien cuál sería el siguiente paso natural y creíble para las Bellas. Nos llevó lo nuestro, pero lo hemos logrado”, explica Brooks. “Las Bellas han acabado la universidad, tratando de averiguar qué quieren hacer con su vida y, como les ocurre a muchos otros jóvenes de veintitantos..., entran en crisis”.
  Para Banks, este capítulo cierra el círculo. Junto con sus compañeros de producción, ha desarrollado la saga desde su inicio, e incluso se puso tras la cámara para dirigir Dando la nota - Aún más alto. Además, interpreta el papel de la fanática del canto a capella Gail, quien, junto con John, el otro comentarista, no abandona a las Bellas en ningún momento. Para la cineasta, es importante hacer evolucionar la saga hacia una nueva dirección. “Esta película no solo cuenta con más números de canto y baile que las dos anteriores, sino que es una trepidante aventura de acción”, afirma Banks. “Nos emocionaba mucho la idea de convertir literalmente a las Bellas en heroínas de acción, especialmente a Amy la Gorda”.
  “DANDO LA NOTA 3 nos muestra a las Bellas plantando cara al enorme e inhóspito mundo que las rodea”, añade Handelman. “Decidimos subir el listón. Queríamos que los fans recibieran lo que más les gusta: canciones, bailes y risas, pero también ver a las chicas protagonizando situaciones nuevas, apasionantes y divertidas. Esta es una película con mucha más acción; el inicio de la película ya anuncia enseguida que las cosas son muy diferentes. Los personajes han cumplido años y cada cual está embarcada en su propio viaje. No va a decepcionar al público”.
  Al timón de DANDO LA NOTA 3 está la directora Trish Sie, conocida por sus coreografías en los videoclips nominados a los Grammy de OK Go, aclamados por la crítica, y la explosiva Step Up All In. Entusiasmada con la idea de unirse al equipo, Sie nos revela: “Soy fan de las películas de Dando la nota desde que vi la primera en cines. Es una de esas películas que me provocó cierta rabia existencial porque hubiera deseado participar en ella... y pensé que nunca tendría la oportunidad”.
  Como compañera en la Universidad de Pennsylvania, Sie conectó con Banks y Handelman desde el primer encuentro. “Cuando me enteré de que buscaban director para DANDO LA NOTA 3, casi no podía creérmelo”, comparte con nosotros. “En la Universidad no nos conocimos, aunque Liz, Max y yo fuimos a la facultad al mismo tiempo. Imaginaba que tendríamos cosas en común, y así ha sido. Enseguida hicimos buenas migas”.
  “Trish comenzó trabajando con OK Go, que ha presentado algunos de los videoclips más espectaculares de los últimos años”, comenta Banks. “Conoce el mundo de la coreografía y aporta esa energía que queremos encontrar en cualquier película de Dando la nota. Además, capta totalmente con nuestro ridículo sentido del humor. Por eso, después de reunirnos varias veces, tuve claro que Trish era la elección perfecta. Y nos lanzamos a ello”.
  Otro factor importante era que Sie conectara con los principales integrantes del reparto. Anna Kendrick, la actriz nominada al Oscar y a los Premios Tony, ha sido el alma de la saga Dando la nota desde el principio, y los fans han seguido el viaje de Beca desde su extraño primer año universitario hasta alcanzar la cúspide de su brillante carrera musical. Kendrick confiesa que estaba emocionada con la idea de tener a Sie como compañera en este capítulo de la saga: “Estamos obsesionados con Trish; es una colaboradora increíble que escucha y que quiere oír nuestras opiniones. “Además, tiene mucho oído musical y es una experta en coreografías. Confiábamos totalmente en que lo hiciese bien”.
  La actriz también valora el trabajo de equipo invertido en dar vida a la historia creada en primer término por Kay Cannon, que también ha escrito las primeras dos películas y que comparte el crédito del guion con Mike White en DANDO LA NOTA 3. “El humor siempre ha sido lo que ha hecho destacar nuestras películas, y todos hemos trabajado juntos para hacer la mejor versión de este último guion”, nos cuenta Kendrick.
  La propia Amy la Gorda, Rebel Wilson, que ha visto cobrar estatus de estrella al personaje que ella creó, muestra su aprecio por todo lo que la directora ha aportado al set. “Trish nos transmitía un rollo muy divertido y especial, tanto dentro como fuera del set. Adoro su energía. Es una mujer de armas tomar, positiva y motivadora, y nos lo hemos pasado increíblemente bien trabajando con ella”.
  Banks demuestra una pasión absoluta por este capítulo de la saga, uno de los hitos de su deslumbrante carrera de los que está más orgullosa. “Es muy emocionante para nosotros contar con una directora y un reparto íntegramente femenino, así como promover historias divertidas e interesantes para mujeres”, nos cuenta. “No hay suficientes películas que opten por ello. Nos gusta mucho el mensaje que transmitimos a las jóvenes sobre el trabajo en equipo, la amistad y a lo que pueden aspirar en sus propias vidas. Trish vino a todas las reuniones con una energía contagiosa, además de rebosante de pasión y con un currículum muy afín a lo que necesitábamos. Sentimos que habíamos dado con alguien extraordinario para encargarse de nuestra película; resultó ser la candidata perfecta. Es sin duda la guinda del pastel”.

REUNIDAS SOBRE EL ESCENARIO: LAS BELLAS CONTRAATACAN...
  Todas las Bellas, a excepción de Emily, se han graduado en Barden y cada una ha seguido su camino. “Comienzan a darse cuenta de que la vida universitaria cantando a cappella no puede mantenerse indefinidamente”, explica Sie. “Es una actividad que las chicas compartían en su burbuja de estudiantes. Nuestro reto era hacerlas madurar de un modo que pareciera realista. Era importante sacar a nuestras chicas del aislado mundo del campus universitario y enfrentarles al de verdad”.
  La directora nos pone al día sobre el nuevo punto de partida de las Bellas: “Beca ha seguido adelante con su carrera como productora musical. Está trabajando en una discográfica, que la tiene produciendo un montón de temas hip-hop bastante mediocres. Amy la Gorda quiere triunfar en Broadway con su propio espectáculo individual, así que monta en Times Square su numerito callejero aderezado con interrupciones de espectadores molestos y vendedores callejeros de perritos calientes”. 
  Wilson valora positivamente que el público vaya a conocer tan a fondo a Amy la Gorda en este capítulo. Siempre enigmática, el personaje desvela más de sí a las otras Bellas de lo que nunca imaginaron. “En esta película se da a conocer mucho de Amy la Gorda, y eso es fabuloso”, añade Wilson. “Al comienzo de la película, está intentando meter cabeza en Broadway. Ha creado un pequeño espectáculo llamado Amy la Gorda Winehouse, que es un show individual alucinante y gracioso que hace en la calle. Mientras tanto, alguien misterioso intenta contactar con ella a menudo”. 
  Chloe, por su parte, está intentando meterse en la facultad de Veterinaria, pero echa de menos su vida universitaria, cuando todo era más sencillo. “Chloe siente debilidad por los animales, pero también por las Bellas, así que es incapaz de olvidarse, sin más”, explica Snow. “Vive cerca de Beca y Amy la Gorda, y pretende, poco a poco, pasarse al mundo de la veterinaria”. 
  “Me parece surrealista volver a formar parte de las Bellas, pero me encanta”, añade la actriz. “Tenemos mucha suerte de volver a trabajar en esto. Algunas de mis mejores amistades las he hecho en las primeras dos películas, y, durante la producción de la tercera, muchas veces miraba alrededor y pensaba: 'Me pagan por estar con gente con la que quedaría igualmente’. Eso es genial”. 
  “Vuelvo a formar equipo con las chicas en DANDO LA NOTA 3, y es aca-alucinante”, bromea Camp. “Aubrey era sin lugar a dudas la más acomplejada y la que sentía más nervios al cantar delante de todo el mundo, y transmitía toda esa rigidez al resto de las Bellas. En el transcurso de estas películas, se ha abierto a sus amigas y se ha y relajado mucho. Ahora, dirige su propio negocio. En esta entrega, regresa para aprovechar la última oportunidad de cantar con las Bellas y las embarca en una gira de la USO, que, además, para ella es un modo de localizar a su padre”.
  Descubriremos que Cynthia Rose, interpretada por la incontenible Ester Dean, está en la academia de pilotos, pero a punto de que la echen porque no hace más que suspender. “Al principio, se nos ve viviendo nuestra vida y tratando de encontrar nuestro propio camino, como cualquiera que acabe de terminar la universidad”, dice Dean. 
  “Como Cynthia Rose intenta superar los estudios de la academia de pilotos, me llevaron al Delta Flight Museum de Atlanta y me pidieron que estampara el simulador 20 veces”, prosigue la intérprete. “Pero se podían haber ahorrado las indicaciones… porque no hice más que estamparme, de todos modos. Definitivamente, no es una profesión pensada para mí”.
  Encarnando a Emily por segunda vez en la saga, la nominada al Oscar Hailee Steinfeld, que ha cosechado un éxito tras otro en la escena cinematográfica y musical desde su deslumbrante salto a la gran pantalla hace varios años, recuerda: “Me pasé todo el rodaje de la segunda película tan solo asimilando que formaba parte de aquello. Era tan fan de la primera que participar en Dando la nota - Aún más alto me pareció la bomba. Y luego cuando me enteré de que la tercera iba a llevarse a cabo, fue lo mejor del mundo”. 
  Esta fascinante intérprete y músico aclamada por la crítica se mostró realmente entusiasmada por volver al estudio. “Nos presentamos en el aca-campamento y nos pusimos a trabajar desde el minuto uno, como si no hubiera pasado el tiempo. Es una pasada, porque basta con meterte en un ensayo de baile o una sesión de grabación para volver a sentirte totalmente en la onda”. 
  La actriz Chrissie Fit, que apareció en varias escenas de Dando la nota - Aún más alto como la estudiante de intercambio Flo, se suma a la emoción de Steinfeld ante el regreso. “Al principio, vemos a las Bellas haciendo cada una su vida, intentando abrirse camino en el mundo tras la universidad. Cuando volvemos a ver a Flo, lleva su propio puesto ambulante de zumos y tiene grandes planes para el futuro”.
  Hace pocos años que Flo entró a formar parte de las Bellas. Sin embargo, Fit admite que los momentos que los personajes pasaron con el grupo de Emily fueron agridulces. “Ver a las nuevas Bellas fue genial porque son intérpretes alucinantes y con mucho talento”, comparte Fit. “Para nuestros personajes fue un poco deprimente, porque nos recordaba a nuestros días de gloria, cuando podíamos cantar y divertirnos juntas. Eso es lo que nos motiva a lanzarnos a la aventura con la USO”.
  Hana Mae Lee también regresa al elenco como Lilly, siempre tan cautivadoramente extraña. “Se dedica a algo que nadie es capaz de descifrar. Cose en un sótano y saca hilos del pelo de un tipo para sus prendas. En fin, esas cosas raras y espeluznantes propias de Lilly”, nos cuenta entre risas Sie. “Stacie, por su parte, trabaja de entrenadora personal, pero los chicos siguen siendo su punto débil. Duda de si está o no embarazada, cosa que podría apartarla de la gira”.
  El reparto no estaría completo sin todas las Bellas, especialmente el inseparable dúo. “Descubrimos que Ashley y Jessica se dedican a lo que mejor se les da”, añade la directora. “Todas las chicas tratan de abrirse hueco en el mundo, pero deciden reunirse para el regreso de las Bellas, y no son capaces de renunciar al deseo de volver a actuar juntas”. 
  Por último, no podríamos hablar de una película de Dando la nota sin John y Gail. “De nuevo, desarrollan un proyecto propio a lo largo de la historia”, señala Sie. “John y Liz son un espectáculo en sí mismos. Puedes ponerles la cámara delante y quedarte embobada, mirando. A veces, hasta se me olvida indicar cuándo acaba la escena. Al final, me acaban diciendo: ‘Oye, ¿queda mucho para que cortes?’, mientras los demás estamos partidos de la risa”. 
  “Banks y John son dos de mis personas favoritas”, elogia Snow. “Es una maravilla volverlos a ver haciendo el gamberro e improvisando. Siempre que están en el set, lo bordan”.

BIENVENIDOS A LA FAMILIA: LAS NUEVAS ESTRELLAS DEL REPARTO...
  La familia de Dando la nota acumula una cantidad inmensa de talento. Un recién llegado al grupo particularmente especial es el actor John Lithgow, laureado con incontables galardones, que interpreta a Fergus, el sospechoso padre de Amy la Gorda.
  Handelman, productor, nos pone un poco en contexto: “Amy la Gorda huyó de su padre, un gánster de Australia, hace siete años, y se matriculó en la Universidad Barden para escapar de él. No es buena gente, así que Amy trata de reinventarse como Amy la Gorda, aunque su auténtico nombre es Patricia. Ahora que ha salido de Estados Unidos, su padre ha conseguido localizarla y quiere hacer las paces con ella. Al principio, parece algo positivo para Amy, pero acabaremos descubriendo que tiene otros motivos”.
  “Si queremos avanzar en la vida de nuestras heroínas, también toca afrontar el pasado y resolver algunos de sus problemas. Además, siempre me ha intrigado el hecho de que no sabemos nada sobre Amy la Gorda”, comparte Sie. “Hemos conocido al padre de Beca. Hemos escuchado a Aubrey hablar de su padre, pero no sabemos quién es Amy la Gorda ni por qué se fue de Tasmania para acabar en Barden.
  “En vez de un admirador inquietante, nos pareció gracioso que el hombre que estuviera persiguiéndola fuera su padre”, prosigue Sie. “Tiene que lidiar con el hecho de que escapó de ese tío hace años, pero que ha conseguido finalmente dar con ella. Uno de los grandes placeres de esta película era conocer a John Lithgow y trabajar con él, porque es un auténtico encanto. Es un ser humano amable y generoso, un profesional intachable. Tiene un gran sentido del humor, y siempre está dispuesto a involucrarse a fondo con nosotras”.
  Wilson nos da una pista sobre qué esperar de Fergus: “En la película nos enteramos de que su padre ha conseguido localizarla. No tenía permitido entrar a Estados Unidos porque había cometido algún delito, pero cuando las chicas van a Europa, consigue localizar a Amy la Gorda y verse con ella por primera vez en siete años”.
  En lo que a su compañero de reparto respecta, la intérprete comparte los elogios de la directora. “Todo lo bueno que diga de él es poco”, confiesa entusiasmada Wilson. “Para empezar, cuando me dijeron que mi padre iba a ser John Lithgow, pensé: ‘Ha hecho de todo: pelis, televisión, Broadway... Yo misma crecí viéndolo por la tele’. Fue increíble disfrutar de él en el papel de mi padre, y ver cómo aprendía a dominar el acento australiano en tres días”.
  Tras el tiempo que pasó con Lithgow durante la producción de El contable, Kendrick estaba emocionada con que sus compañeras de reparto fueran a trabajar también con él. “Cuando me contaron que John iba a participar en la película, recuerdo que me puse contentísima de saber que iban a poder conocerlo. Cada conversación con John es enriquecedora, y le gusta tanto la música y el baile que es el público perfecto para actuar”.
  Cuando le preguntamos por su hija en la gran pantalla, Lithgow se deshace en halagos. “Rebel es lo mejor del mundo. Es superdivertida de forma natural, totalmente auténtica y con un corazón de oro. Amy la Gorda me parece un personaje muy original: Rebel parece poner todo de su parte para caerle mal a todo el mundo..., pero solo consigue que la adores más. Su técnica es impresionante, y en la película cantamos y bailamos. Cantar y bailar junto a ella es lo más divertido que puedas imaginarte”.
  Otro de los recién incorporados al grupo es Chicago, interpretado por Matt Lanter. Amigos de hace tiempo fuera de la pantalla, Snow y Lanter tenían muchas ganas de compartir un proyecto cinematográfico. “En esta película, Chloe conoce a alguien especial. Se llama Chicago, y lo encarna el increíble Matt Lanter, a quien adoro totalmente”, dice Snow. “Mantienen un fugaz flirteo durante la gira de la USO”.
  Por último, Guy Burnett interpreta al fichaje amoroso de Beca: Theo, un ejecutivo del mundo musical que es uno de los pilares del equipo de DJ Khaled. Tiene la habilidad de descubrir a gente con don para la música. Durante la batalla a capella de apertura, consigue, entre armonías, escuchar de verdad a Beca.

BATALLA A CAPELLA CON LOS RIVALES...
  Si hay algo de lo que las Bellas no pueden prescindir son los rivales musicales. “Todas las Bellas hemos vuelto para embarcarnos en una gira de la USO, una auténtica pasada”, dice Wilson. “Al principio, pensábamos que no habría competencia, pero... ¡cómo no! Resulta que sí: hay un grupo buenísimo que por supuesto nos encanta”. 
  “Las Bellas se lanzan de cabeza a la gira y descubren que todos los que usan instrumentos son, pese a todo, mejores que nosotras a cappella”, señala Kendrick. “En el universo de Dando la nota, todo el mundo puede cantar a cappella”. Reflexiona un instante. “Es como cuando en las películas de Jackie Chan todo el mundo sabe artes marciales”.
  Pero, pese a todo, las Bellas siempre muestran su mejor cara cuando no son las favoritas. “Queríamos que la gira de la USO incluyera esas actuaciones. Es como ocurriría en la vida real, porque la USO cubre muchos tipos de espectáculo”, explica Banks. “Es una especie de espectáculo de variedades, así que pensamos en otros grupos con los que nos pareciese divertido interactuar”. 
  El hecho de que no se enfrenten exclusivamente a rivales a capella supone en principio una enorme desventaja para las Bellas. “Esta vez, la competencia es muy dura”, subraya Boyer. “Los grupos cuentan con instrumentos que se afinan automáticamente y sistemas de sonido atronadores. Hay baterías y bajos muy contundentes que tocan dos octavos por debajo de lo que puede alcanzar una voz femenina. Son músicos que llevan tocando y saliendo de gira toda la vida, mientras que las Bellas acaban de salir de la universidad”.
  Pero claro, nunca hay que menospreciar el potencial de las Bellas. Wilson nos pone al día de la competencia en esta gira: “Hay un grupo nuevo llamado Evermoist, liderado por la australiana Ruby Rose. Todas sus integrantes son muy sexys. Luego está Saddle Up, que es un grupo country en la vida real, o sea, que para ellos fue un paseíllo. Se dedican a dar caña a la guitarra y cantar temas country. Y tenemos a DJ Dragon Nuts y DJ Looney, que también lo dan todo en esta gira”. 
  Sie se extiende un poco hablando de la feroz competencia que mantienen las chicas con Evermoist, el rival más duro de pelar de las Bellas hasta la fecha. Nos cuenta: “Son chicas arrogantes, engreídas, guapísimas, y con un talento enorme, que tocan en una banda femenina. Quería músicos de verdad que fueran auténticas virtuosas en lo suyo. Tenemos a Venzella Joy Williams, que va de gira con Beyoncé como su batería; Andy Allo, protegida del mismísimo Prince, además de una asombrosa guitarrista, cantante y compositora; y Hannah Fairlight, que es una absoluta estrella del rock: cantante, compositora y multiinstrumentalista. Y claro, Ruby Rose, una especie de diosa al frente del grupo que canta y toca la guitarra; alta, guapa y segura de sí misma. ¿Cómo competir con semejante poderío femenino?”. 
  “Me encantan las dos primeras películas; soy fan total de Anna, Rebel y Liz”, nos cuenta Rose, que nos desvela cómo consiguió el papel: “Me reuní con Liz, pero no teníamos en mente ningún proyecto para colaborar. De repente, se me quedó mirando y me preguntó si cantaba bien. Le dije que desde el coro de la iglesia no había cantado en plan serio, pero que me gustaba. Me preguntó si sabía tocar la guitarra, y le contesté que había recibido un par de clases cuando tenía 16-17 años, pero que no se me daba muy allá. Me soltó: ‘Nos veremos pronto, pero vamos a trabajar juntas’. Una semana más tarde, me llamó y me dijo que tenía que participar en DANDO LA NOTA 3”. 
  Rose se incorporó a la saga para dar vida a Calamidad, la cantante principal y guitarrista rítmica de su grupo. Nos habla de sus compañeras en la formación musical: ‘Están Serenidad, Piedad y Caridad. La canción que tocamos en la película es obra de compositores con mucho talento; la verdad es que es pegadiza”, nos dice. “Es un tema pop/rock sobre un desengaño amoroso, e interpretarla delante de mucha gente fue una experiencia muy divertida. Para cuando tuvimos las tomas necesarias, todos lo coreaban con nosotras”. 
  Sobre trabajar con la directora de la película, declara entusiasmada: “Trish es fabulosa. Es una de esas personas que te hace sentirte apoyada en el set. Está abierta a una gran dosis de colaboración, y quiere conocer tus aportaciones, chistes e ideas. Si sentía que Calamidad no haría algo, o que sería más plausible que reaccionara de otro modo, Trish era toda oídos. Estaba constantemente adaptándose, según nos veía evolucionar como grupo... y era testigo de las relaciones que surgían”. 
  Una vez resuelto el "grupo enemigo" de nuestras heroínas, los productores trabajaron codo a codo con Sie con el objetivo encontrar un número country único para la gira. El casting de Saddle Up supuso buscar un grupo real, y era crucial que contara con artistas diferentes que supieran tocar instrumentos interesantes. “El grupo real es Whiskey Shivers, y Trish, que conocía a algunos de los integrantes, fue quien nos lo trajo”, desvela Banks. 
  “Los chicos de Whiskey Shivers tienen un talento increíble, además de ser superdulces y divertidos”, añade Rose. “Cuando teníamos tiempo libre, intentaba aprender a tocar la percusión. Tenían un kit muy particular: una maleta con una tabla de lavar y cosas hechas artesanalmente. Pillaban la base y aprendían cosas de Hannah. Era una labor de colaboración divertida con músicos de talento, gente que además se prestó a actuar de forma supernatural”. 
  “Hay otros tres grupos en la gira de la USO, aparte de DJ Khaled y las Bellas”, explica Sie. “Tenemos a Saddle Up, que es un grupo country. Pensaron que estaba medio loca, alucinando o borracha cuando les pedí que se unieran a nosotros. Van descalzos casi todo el tiempo y se mueven de un lado a otro en su furgoneta. Tocan una maleta a modo de bombo y son gente muy sencilla y bondadosa”. 
  “Luego tenemos a Young Sparrow y a DJ Dragon Nuts”, prosigue. “Los interpretan otros músicos en la vida real, Trinidad James y DJ Looney. Me parto de risa con ellos. Nos reunimos en Atlanta, aunque viven en Los Ángeles. Trinidad es un rapero bastante serio, y no estaba segura de si se iba a prestar a hacer el ganso. Le dije que a lo mejor tenía que cantar temas de Blondie o Beyoncé, y que DJ Looney iba a hacer sonidos de cuervo y a comer trozos de papel con Lilly. Me sorprendió lo dispuestos que se mostraron a subirse al carro”. 
  Trinidad James y DJ Looney encajaron a la perfección en el reparto. Las largas sesiones de rodaje nocturnas que acababan en recogidas al amanecer se convirtieron en momentos creativos agotadores. Para Wilson, eso era la esencia de la magia. “La música está más presente en esta película porque no solo tenemos cosas a cappella, sino temas cantados con acompañamiento de instrumentos. Eso eleva mucho los decibelios en algunos números, una experiencia chula y muy diferente para todos nosotros”, asegura. 
  Con el talento absolutamente desbordante de todos los participantes, la batalla clave tomó forma de manera natural. “El motor de todo era la idea de que cuando los músicos comparten tiempo, eso es lo que hacen”, dice Banks. “Se relajan, tocan y cantan. Conocen diferentes géneros y todas las canciones famosas. Cuando llegó el momento de construir esa batalla, confiábamos en que, al ser auténticos músicos, estarían a la altura... Y lo cierto es que así fue”. 
  Durante la producción, era habitual ver que se había montado en el set una sesión espontánea de improvisación entre las Bellas y los integrantes de los otros equipos, entre toma y toma. “Esta es la tercera batalla, y siempre son muy divertidas de rodar porque todo el mundo está junto”, añade Camp. “En esta no hay normas, a diferencia de ocasiones anteriores. Esta se parece más a una sesión de improvisación. En este caso, se utilizan algunos instrumentos, cosa que a las Bellas no les hace mucha gracia”. 
  “En cuanto a los ganadores, depende de a quién le preguntes. Las de Evermoist creen que ganan ellas”, añade Rose. “Las Bellas piensan que estamos descalificadas porque nos unimos a otro grupo y utilizamos instrumentos. Personalmente, opino que en estas batallas no hay perdedores; todos los que participan son alucinantes”.

PREPARANDO A LAS BELLAS: LOS ENSAYOS...
  Tanto para los veteranos de Dando la nota como para los recién incorporados al reparto y al equipo técnico, los aca-ensayos demostraron ser una experiencia inolvidable. Sie nos presenta a los pilares de su equipo: “AJ [Aakomon “AJ’ Jones”] se encarga de la coreografía con su gente. Binkie hace el papel de su ayudante. Luego están Deke Sharon y Ed Boyer, que se ocupan de todos los arreglos a capella. También tenemos a Alana Da Fonseca, que produce los temas. Es un gran grupo colaborativo de músicos, técnicos y expertos en baile. Se hace muchísimo en muy poco tiempo, y los horarios son duros”.
  Como ya coreografió las dos primeras entregas de la saga, los productores se mostraron entusiasmados con que Jones accediera a orquestar todas las actuaciones de DANDO LA NOTA 3 junto a Kyndra “BIinkie” Reevey. “'¡Cinco, seis, siete, ocho!”, gritaba Jones a lo largo de las intensas tres semanas de ensayos. En cuanto tuvieron que ponerse en marcha, las Bellas supieron exactamente lo que hacer, metiéndose de inmediato en los habituales calentamientos, y las largas jornadas diurnas y nocturnas.
  “La familia vuelve a reunirse”, apunta Wilson. “Cuando nos presentamos allí, vimos a Deke y a Ed en el estudio, y a Alana (con quien llevo años trabajando), Julia y Julianne [las supervisoras musicales Michels y Jordan]. A mí me encantaban también los ensayos de baile, porque eran superdivertidos. Binkie y AJ siempre piensan pasos y movimientos geniales. Gracias a ellos, estamos constantemente ampliando nuestro repertorio. Recuerdo el primer día de ensayos; fue maravilloso volver a juntarnos todas las chicas para hacer lo que mejor se nos da”.
  Por muy curtidas que estuvieran las Bellas como intérpretes, tuvieron que emplearse a fondo para meterse de nuevo en harina. Camp explica cómo le costó mentalizarse: “Cuando llegamos a los ensayos y empezamos a aprender los pasos de baile, tuve que parar un instante. Seguro que hasta puse cara de pánico. ¡Hacía tanto tiempo que no recibía una clase de baile...!”. Nos cuenta, riéndose: “Pero en cuanto respiramos un poco y nos relajamos, nuestros fabulosos coreógrafos, AJ y Binkie, nos recordaron que confían mucho en nosotras. Las actuaciones que grabamos fueron asombrosas, me encantaron. La mitad de las veces me daba hasta pena que se acabasen, de lo bien que me lo pasaba rodándolas”.
  Los compañeros de ensayos de las Bellas se muestran totalmente de acuerdo con esa valoración del equipo de música y baile: “Deke, Ed y AJ son la columna vertebral de toda la película. Estar con ellos es una experiencia fabulosa; confío mucho en los tres”, afirma con entusiasmo Kendrick.
  Lo que hace especial el trabajo de Dando la nota es que todo el mundo aporta un talento único. Para algunas de las Bellas con menos experiencia en música y baile, era crucial contar con instructores consagrados para facilitar el proceso. “No tengo especial facilidad para cantar a capella”, admite Snow. “Además, tampoco me he criado cantando profesionalmente. Total, que, cuando me meto en la cabina no soy como Ester y Hailee, que deslumbran a cualquiera. Necesito sentirme segura y cómoda, y este equipo consigue provocar ese efecto”.
  “Deke y Ed son verdaderos genios musicales, y tienen mucho trabajo que hacer en un tiempo muy reducido”, añade Camp. “Son detallistas y apasionados, y saben exactamente cuándo debe intervenir cada personaje para potenciar el resultado musical. Es una relación perfecta”.
  Tras emprender otra aventura, las chicas bromean sobre el hecho de que toca ponerse en forma. “La coreografía y la música son más complicadas y mejores que nunca”, confiesa Kelley Jakle, que vuelve a la saga en el papel de la discreta pero efectiva Jessica.
  El productor y arreglista vocal Sharon explica que el momento en que las Bellas salen al escenario frente a cientos de personas es cuando comienza el trabajo de verdad. “Las Bellas grabaron todas sus propias voces, pero en el set es fácil abrumarse con la emoción del público, por no mencionar todas las nuevas coreografías y las cámaras volando de un lado a otro. Tenían que acordarse de sincronizar perfectamente el movimiento de labios con sus propias voces y mantener el micrófono cerca, como hacen los cantantes”.
  “Esta vez, la mayor parte de la música guarda más relación con la escena y con lo que está pasando en la historia personal de las bellas, en vez de ser temas relacionados con lo militar”, nos cuenta Boyer, el otro brillante arreglista vocal de la película.
  Las Bellas se sintieron seguras con el apoyo de sus profesores. “Al principio, nos entregan una cantidad de música y coreografías que parece de auténtica locura”, comparte Kendrick. “Pero luego Deke, Ed y AJ nos dicen: ‘Todo va a salir bien, veréis como lo conseguimos’. Y ya lo percibes como posible, porque el departamento de música y coreografía es nuestro paracaídas”.
  Para su intrincada coreografía, Jones se esforzó en subrayar el contraste entre las nuevas Bellas y las licenciadas. “Queríamos adoptar un enfoque ligeramente más maduro”, especifica. “Había que tener en cuenta que contábamos con varias Bellas nuevas que debían actuar y percibirse como claramente distintas a las clásicas. En vez de ponerlas a hacer piruetas, bromas o movimientos ultraespeciales, queríamos que la coreografía de las Bellas de siempre tuviera un aire más clásico y pulido”.
  Jones explica cómo fue trabajar con Sie: “Trish es una persona supercolaboradora. Intercambiábamos ideas y hablábamos de cada número antes de que yo me metiera en faena con las chicas, o me dejaba hacer lo que me pareciera y luego me pasaba notas. Me decía cosas como: ‘Necesito un instante con estos dos personajes para este compás. ¿Puedes añadir un compás aquí?’. Eso nos permitía trabajar en equipo para realizar todos los ajustes necesarios”.
  Cuando llegó el momento de coreografiar a Lithgow, Jones se quedó impresionado: “Lo mandamos a que se cambiase y apareció con zapatos de jazz, pantalones de jazz y una camiseta. John lleva la música y la interpretación en la sangre: siempre está listo para darlo todo, y lo cierto es que clavó los pasos. Pensábamos que tendríamos que ir poco a poco, pero estaba preparado. Cuando lo juntamos con Rebel, fue mágico”.
  Lithgow disfrutó mucho de las semanas de ensayo previo. “A AJ se le da de lujo poner a bailar a los actores. Tiene mucho carácter e inspira una gran confianza”, comenta elogioso el actor. “Me sentí orgulloso de mí mismo. En mis tiempos, trabajé en el ballet de Nueva York y participé en el musical de Broadway Dirty Rotten Scoundrels. Antes de eso, en Sweet Smell of Success, gané un Tony, nada menos”.
  El aclamado intérprete disfrutó haciendo de malo, y se alegró de haber guardado su ropa de baile. “Todavía doy las gracias por haber conservado mi cinturón de baile y los pantalones y zapatos de jazz. Llevaba años sin tocarlos, pero me los traje a Atlanta. ¡Y así salí a bailar con AJ y Binkie! Como no los había tocado en 12 años, los zapatos se deshicieron por completo. Por suerte, me encontraron unas deportivas rojas de mi talla, así que estaban más preparados que yo”.

ENTRETENIENDO AL MUNDO...
  Uno de los objetivos de la producción era alejarse de actuaciones en lugares típicos. Banks nos comenta: “¿Cómo podíamos conseguir que esta película se percibiese como diferente a lo que habíamos hecho antes? El año pasado tuve la suerte de ir a una gira de la USO con el Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos. Visité Afganistán, Bahréin, Yibuti, África..., y pensamos que podría ser una experiencia muy buena y significativa también para las Bellas. Además, éramos conscientes de que eso cambiaría drásticamente el telón de fondo de todas las actuaciones”.
  Tras quedarse descorazonadas con la actuación de las nuevas Bellas, nuestras heroínas están decididas a buscar el modo de reunir al grupo de nuevo. “Aubrey conoce la gira de la USO a través de su padre, que es un alto cargo militar”, explica Camp. “Le viene la idea cuando las Bellas deciden que quieren volver a cantar juntas por última vez. Queda poco para la gira de la USO, y se le ocurre que sería una gran oportunidad para unirlas y actuar una vez más”.
  DJ Khaled resalta que la gira de la USO representa una presencia inesperada de la cultura popular americana en la saga Dando la nota, algo que al equipo siempre le motiva mucho. Para los productores y Sie era importante aportar artistas que fuesen relevantes para el público y algo inesperados. “DJ Khaled es una persona tremendamente divertida, original y diferente, un poco fuera del marco de Dando la nota”, elogia Brooks.
  La directora valoró mucho que la superestrella global estuviese dispuesta a todo. “Se entrega completamente a todo lo que hace”, dice Sie. “Se planta en la escena y dice literalmente: ‘Vamos allá. Estoy listo’. Hace cualquier cosa que le pidas, por excesiva que parezca. Se deja dirigir bien e improvisa como un auténtico monstruo. Y, por si fuera poco, es súper divertido”.
  “Cuando nos invitan a la gira de la USO, pensamos que vamos a cantar por diversión, pero enseguida nos damos cuenta de que es una competición”, revela Fit. “Al final de la gira, DJ Khaled elegirá a un grupo para que actúe en directo en la televisión nacional. Ni qué decir tiene que, en cuanto las Bellas oímos la palabra 'competición', nos emocionamos y queremos ser las ganadoras”.
  “Creo que hay que aprovechar las oportunidades de expandir horizontes cuando se presentan, y qué mejor oportunidad que la de participar en la tercera parte de esta saga”, dice Khaled. “Mi personaje anda buscando a un artista revelación, pero, al mismo tiempo, también actúa. No hay palabras para explicarlo. Tienes que verlo porque la energía es increíble; son momentos alucinantes.
  El equipo estaba maravillado de poder trabajar para algunos de sus héroes. “Hemos tenido la suerte de colaborar con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la Guardia Nacional y la organización de la USO”, explica Sie. “Hemos filmado en las bases militares de Clay National Guard y Fort McPherson, y todo el mundo se ha desvivido por convertirlo en una experiencia agradable. He aprendido mucho de cómo la USO apoya a nuestras tropas y hace que sea más fácil para los soldados estar lejos de casa. Todos sentimos también una enorme gratitud hacia las fuerzas militares por hacer de Estados Unidos un país libre. Poder vislumbrar cuál es su labor y lo que significa ha sido muy conmovedor”.

LAS VENGADORAS: ACCIÓN Y ESCENAS PELIGROSAS...
  Si algo caracteriza a DANDO LA NOTA 3, es romper con todas las normas. “Teníamos la broma de que las Bellas de Barden eran nuestras heroínas Vengadoras”, nos cuenta entre risas Banks. “Por eso, nos emocionaba ponerlas en situaciones de verdadero peligro; sacarlas de la universidad y de su burbuja”.
  La productora es la primera en admitir que le impresionó la valentía de su equipo, especialmente la de Wilson. “En la última película, Rebel trabajó con el Cirque de Soleil, se envolvió en sedas y se dejó colgar con un arnés a una altura de 10 metros sobre el escenario”, dijo Banks. “Se ha mostrado muy valiente y dispuesta. Se metió en un traje especial y se dejó atacar por perros porque sabía que resultaría divertido, y quedó genial. Esa es la actitud de Rebel, tan propia en realidad de Amy la Gorda. Amy la Gorda transmite la sensación de atreverse con todo, y así es como Rebel está demostrando ser”.
  “Rebel se convierte en una estrella de acción en la película, cosa que le pega muchísimo. Es muy física. Fuerte, atlética y superdivertida”, prosigue Sie. “No es que sea temeraria, es que supera sus miedos. Hacemos que se estampe contra un tragaluz y que pegue una paliza a cuatro personas distintas. Hay una pelea en una cocina que es una auténtica locura en la que se utilizan salchichas a modo de nunchakos, y wasabi para cegar a los rivales. Salta de un yate y hasta tiene una escena completa en la que 'dispara' con extintores como si fuesen fusiles automáticos”.
  “Cuidadito, Tom Cruise, que voy”, dice Wilson al embarcarse en su primera comedia de acción. “Nunca había tenido ninguna escena de lucha en una película, y de repente ahora tengo dos buenas peleas, más alguna que otra gamberrada más. Es una pasada. Soy muy fan de la acción. Siempre he sentido que tenía potencial para repartir cera, y ahora puedo demostrar mis dotes. Me he hecho algún que otro moratón, pero todo sea por la diversión”.
  Ese desparpajo fue a costa de ciertos nervios. “Lo que más miedo me dio fue saltar de ese barco, porque era una caída de más de seis metros. Me dan miedo las alturas, pero al menos en esta ocasión tenía a Anna Kendrick dándome la mano en el momento del salto. Fue una suerte contar con ella porque creí que me daba un ataque al corazón al realizar esa escena peligrosa en concreto”, añade la intérprete.
  Durante el rodaje en el Marietta Air Museum, rodeadas de aviones históricos como un ejemplar de las Fuerzas Aéreas en el que han volado personajes de la talla de John F. Kennedy, Wilson y el resto de las Bellas participaron en un montaje militar... con baile y escenas peligrosas. “Aparte de las peleas y lo de saltar de un yate que explota, rodamos una escena con perros en la que me presenté voluntaria para que me atacaran. Y fue precisamente el día de mi cumpleaños, lo que hizo todo aún más especial”, relata riéndose Wilson.
  Una de las escenas de la película estaba vagamente basada en hechos reales, tal y como nos explica Banks: “La suite del ático está inspirada en una situación real en la suite de una estrella del rock. El tipo tenía su propio coctelero y quería sacar miel de una colmena que había en la azotea del edificio en el que nos alojábamos. Me pareció una extravagancia increíblemente divertida. Si alguien me dice que una cosa así no podría pasar, pienso decirle: ‘Te equivocas. ¡Podría pasar perfectamente!’”.
  Cuando las Bellas pinchan en la batalla, su siguiente prioridad es convencer a DJ Khaled de que tienen mucho más que ofrecer de lo que él cree. Cuando consiguen llegar a su ático, se cuelan en la fiesta. Y mientras están esperando a que aparezca, las chicas consiguen desencadenar un dominó de catástrofes desastrosas.
  “Beca descubre el equipo de producción de DJ Khaled y se pone a crear loops vocales despreocupadamente”, nos cuenta Sie para describirnos la situación de caos. “Mientras tanto, a Aubrey se le cae una vela sobre una cortina, lo que provoca que Emily salga despedida hacia atrás chocándose con Ashley y Jessica, que a su vez se estampan contra una mesa de café. Vuelcan un sofá y empujan a Chloe contra Flo, que vuelca una batidora llena de zumo de remolacha, que le cae encima a Lilly. Y como guinda, las Bellas se topan con una colmena que se cae al suelo. Es una auténtica locura de escena. Intentamos grabar todo lo posible en una sola toma con steady-cam, y fue divertidísimo”.
  Tras la cortina en llamas y el zumo de remolacha real pringándolo todo, Sie revela: “Tuvimos que probar todo tipo de zumos para ver cuál no escocía en los ojos. La pobre Hana Mae tenía que quedarse en un rincón como Carrie durante horas, con la cara llena de zumo de remolacha”.
  Mezclar secuencias de a capella y acción puede ser complicado, y el equipo sabía que tenía que elegir música que resultara adecuada. Para filmar una de las escenas de lucha, Boyer recurrió a la mismísima Britney. “Lo primero que oímos en la película es el tema Toxic, y se nos ocurrió porque era la primera secuencia de acción que hacíamos”, dice. “Necesitábamos algo que sonase vagamente a James Bond, pero sin dejar de ser pop y un poco excesivo. Toxic era la canción perfecta”.

RECREANDO EUROPA: ATLANTA EJERCE DE ANFITRIONA...
  Como las Bellas se apuntan a participar en la gira USO tour, viajan por todo el Mediterráneo para apoyar a las tropas. Comienzan en España para luego dirigirse a Grecia, Portugal, Alemania, Kosovo, Creta e Italia. Durante esta increíble aventura, conocen a otros grupos contra las que compiten, además de lidiar con ejecutivos musicales.
  El reto a la hora de hacer parecer que todo transcurría en Europa es que en realidad la producción tuvo lugar en Atlanta. Sie nos cuenta entre risas: “Georgia en invierno y el soleado Mediterráneo no tienen mucho que ver. Toby Corbett, nuestro diseñador de producción, hizo un trabajo fantástico. Fue necesario realizar un gran esfuerzo creativo”.
  “Tenían que pasar por localizaciones del sur de Francia, España, Sicilia, Italia...”, recuerda Corbett, que regresa a la familia de Dando la nota. “Todo transcurre en bases militares, así que pudimos emplear muy buenas ubicaciones locales: Fort McPherson es una vieja base militar que utilizamos, y también Clay National Guard”.
  En los rodajes nocturnos en Clay, las Bellas y los cineastas podían subirse a unos cuantos aviones entre toma y toma. “El Departamento de Defensa apoyó mucho el guion y nos proporcionó un montón de aviones como telón de fondo en las pistas”, añade Corbett.
  “Tuvimos que dejarlo todo en manos de nuestros diseñadores de producción”, afirma elogioso Handelman. “El equipo hizo un trabajo increíble posibilitándonos hacer tantas cosas en Atlanta, y eso dice mucho de la comunidad cinematográfica que tuvimos a nuestra disposición. La gente se ha dejado el pellejo en este proyecto, y estamos totalmente encantados con el resultado”.
  Crear paisajes de Francia, España e Italia en Atlanta no fue tarea fácil. “Nuestra labor es crear realidades resaltadas, y Trish se implicó mucho para garantizar que hubiera una gran presencia de colores vibrantes en la película. Yo también soy muy colorista; hay una sinfonía de colores que da vida a la historia, y ella es muy sensible a eso. Quiso transmitir esa mentalidad al diseño, y también me brindó mucha libertad para que hiciese lo que yo quisiera”, dice Corbett.
  Una de las localizaciones prácticas empleadas fue el Fox Theater, que hizo las veces de casino en Cádiz, España, donde Amy la Gorda reconecta con Fergus. “El Fox Theater es un precioso cine antiguo de Atlanta que refleja el diseño de los últimos años 20, con un montón de elementos exóticos estilo Morris, que también evocan influencias de España”, señala el diseñador. “Empleando muchos letreros, nos deshicimos de las capas y resaltamos los elementos propios del casino”.
  Otro set creado en una localización práctica fue un espacio muy emblemático de Niza. “Para el mercado de flores de Niza, donde secuestran a las chicas, encontramos un espacio enorme en un barrio llamado Glenwood, que tiene una pequeña plaza. Conseguí llevar allí puestos y toldos y unas 10 000 flores”, comparte Corbett. “Le brindamos el color y la textura del mercado de Niza”.
  Aprovechando el espacio de los Atlanta Metro Studios, se llevó a cabo una labor de artesanía impresionante para crear sets fuera de localización. “El yate que creamos, por ejemplo, está enteramente tallado a mano en gomaespuma, y acabado con pintura lacada”, nos cuenta Sie. “Y lo mismo pasa con todo el set de la Ciudadela. Todas esas piedras antiguas y columnas las acabamos con varias capas de barniz envejecedor, y textura y pátina por toda la superficie”.
  El equipo de producción también utilizó recursos locales para vestir sus sets, siempre con el respeto por el medio ambiente en mente. “Es increíble la labor que llevaron a cabo los del departamento de arte; acudieron a gente que quería deshacerse de los árboles de su jardín”, nos desvela Sie. “Extrajeron árboles enteros que iban a ser talados y descartados, sin más. Los trajeron para que formaran parte de nuestro set y que pareciese que fuera estaba la Ciudadela, aunque se tratara de un estudio de grabación. Nuestro equipo lo dio todo para que diese la impresión de que estábamos en Europa”.
  “Uno de los desafíos que tuvimos que afrontar era ambientar la película en Europa, pero construyendo todos los sets en Atlanta”, dice Brooks. “Encontramos un lugar llamado 'la Ciudadela' al sur de Francia. Es en Villafranca, cerca de la frontera italiana, y reconstruimos ese enclave en un estudio de grabación de Atlanta. Aquí también se construyó el yate.
  “El yate fue el mayor reto de la película”, añade el productor. “Utilizamos un yate real como base para el barco de Fergus, el Ability, diseñado por un arquitecto naval muy conocido llamado Tommaso Spadolini. Era un superyate de más de 50 metros de eslora, y emanaba una energía maravillosamente siniestra que capturaba a su personaje”.
  “Es linear curvado, así que no fue fácil de recrear”, admite Corbett. “Le dimos muchas capas de acabado suave y brillante. Recrear semejante barco en gomaespuma fue todo un desafío. Pero, de nuevo, contamos con artesanos fabulosos, y construimos un depósito de más de 550 000 litros. Cierta parte de la cubierta del barco estaba sobre el nivel del agua, para que pudiéramos rodar una escena de Amy la Gorda y Beca remando”.

CAMUFLAJE DESLUMBRANTE: DISEÑO DE VESTUARIO...
  No es fácil vestir a un elenco de forma conjuntada, pero Banks aplaude a Salvador Perez, diseñador de vestuario de las tres películas de Dando la nota, por su inagotable creatividad: “Entiende verdaderamente esta película, y lo que es más importante, entiende a las chicas. Sabe cómo hacer que cada tipo de cuerpo y persona luzca y se sienta increíblemente bien”.
  “Sal es un diseñador brillante, de un talento increíble y lleno de habilidad”, asegura Sie. “Entiende la ropa, las telas, el vestuario y a los personajes como nadie. Tiene cada detalle en cuenta y los ejecuta a la perfección. Comprende a las chicas y sus personalidades tan profundamente que todo parece fluir con naturalidad y sin esfuerzo, aunque yo sepa que ha implicado un trabajo enorme”.
  Perez admite que estableció el look general ya en la primera película. “Ha sido divertido poder crecer con estos personajes y ver cómo las chicas se han convertido ya en mujercitas”, señala. “Beca sigue siendo la chica roquera de siempre, pero la primera vez que la vemos en pantalla es como productora musical. Así que le planté un traje, aunque claro, la versión rock-’n’-roll de un traje”.
  Por su parte, Kendrick explica la deliciosa relación de amor/odio que mantiene con uno de sus diseñadores favoritos. “Sal es un fastidio porque siempre lleva razón. Cada vez que nos ponemos los atuendos, pienso: ‘¡Me encanta!’. Y Sal me dice: ‘¡Pues espera a verlo deslumbrar!’. Yo siempre le pregunto: ‘¿Por qué todo tiene que brillar y deslumbrar?’, pero luego lo veo a la luz y pienso: ‘Dios. ¡Una vez más, Sal tiene razón!’. Total, que le odio y le amo a partes iguales, porque nunca se equivoca”.
  El diseñador se confiesa enamorado de la instrucción clave que debía seguir: “¡Más color!”. “Trish ha trabajado mucho en vídeos musicales y anuncios. Por eso es tan visual y le gusta contar historias a través de la ropa. Entiende que el vestuario es un proceso narrativo, y adora el color. En general, siempre me piden que reduzca la presencia de estrás y colores, pero ella dice: 'Más brillo, más color’. Así que nos hemos llevado a las mil maravillas”, cuenta riéndose Perez.
  Para Perez, ha sido divertido ver la versión madura de las Bellas. “A Trish le encantan los colores, así que cuando vestimos a Chloe de veterinaria fue con el uniforme más colorido que puedas imaginar. Y lo mismo con Flo en el puesto de zumos. Trish decía: ‘Necesitamos piña’, y yo: ‘Vale. Voy a preparar un gorro que lleve piña’”.
  Cuando salen de gira, las Bellas tienen que adaptarse al estilo militar. “Están rindiendo homenaje a los militares, así que hay camuflaje, un regreso al estilo pin-up y mucho rojo, blanco y azul”, dice Banks. “Queríamos reflejar la madurez de las chicas, así que visten de un modo más actual y menos adolescente”.
  Hablando de su inspiración para los atuendos militares, Perez explica: “Vi un especial de la USO, y me percaté de que todos los que actuaban llevaban algo de camuflaje. Además, en el guion se especifica que llevan un traje de camuflaje brillante. Total, que tomé aquello como inspiración y mi amor por los cristales Swarovski, y les puse miles de cristales a los atuendos. De pequeño, vi un especial de Bob Mackie con Debbie Reynolds. Literalmente cogieron un uniforme militar y lo llenaron de estrás. Esta es la versión moderna”.
  A la hora de vestir a todos los extras militares, el diseñador se topó con un gran reto. “Sal tenía que conseguir que todo fuese absolutamente fiel”, explica Sie. “Por ejemplo, hay diferentes botas para cada rama militar, y había que ser precisos con todo eso. Sal tuvo que aprender dónde van cosidas las etiquetas con el nombre, qué se lleva en cada época del año y qué se pone uno debajo, además de estar al tanto de si es necesario llevar sombrero o gorro, o no”.
  El equipo de Perez descubrió que la cantidad de detalles en lo que a equipación militar respecta era abrumadora. Había representantes del Departamento de Defensa en el set, y eran muy insistentes con todos los detalles. Sobre Perez, nos cuenta: “Si un parche estaba medio centímetro fuera de su sitio, la prenda no se podía llevar en escena. El rango estaba mal. Así que teníamos que asegurarnos de cubrir todos los frentes, fueran cuales fueran las exigencias. Teníamos un segundo tráiler donde guardábamos exclusivamente los uniformes que ya estaban listos para la gira de la USO”.
  Para vestir a las irresistibles chicas de Evermoist, Perez fue un poco más allá. “Las Bellas siempre han sido atractivas y sexys, pero nunca de un modo muy manifiesto”, declara. “Evermoist desborda sensualidad. Por eso hay muchas prendas transparentes y muy reveladoras, y cuentan con una líder absolutamente roquera, en contraste con las Bellas”.
  Sus colaboradores supieron valorar el inconmensurable esfuerzo. “Para Sal, hasta el último detalle es importante y su trabajo es un orgullo. Al vivirlo con semejante pasión, permite a los personajes brillar y sentirse sexys a su modo. Además, sabe cómo hacer que todo el mundo se sienta sexy de una forma única y acorde a su personaje, además de a lo que son”, elogia Rose.
  Para vestir a Whiskey Shivers, Perez entendió que interpretaban a una versión resaltada de sí mismos. Recuerda: “Su mánager me mando un montón de fotos de ellos, y yo no quería convertir su look en una especie de disfraz. El mejor comentario que recibí de los chicos fue que se sentían ellos mismos, ¡pero con ropa mejor!
  Y para vestir a los dos DJ, Perez se encontró con una problemática similar a la de Whiskey Shivers. “De nuevo, son gente que se interpreta a sí misma”, nos dice. “A Trinidad James [Young Sparrow] no le da miedo el color. Viste de Louboutins y Dior; y sus atuendos son hechos a medida en Londres. DJ Looney [DJ Dragon Nuts] tiene una personalidad más discreta, igual que su personaje. Le creamos una versión de su propio look con inspiración militar, pero menos llamativa”.
  Para el personaje de Fergus: “la clave era que se trata de un mafioso, por eso optamos por darle siempre algún toque cutre”, nos cuenta divertido Perez. “Por eso empleamos trajes de telas brillantes, pero con camisas ligeramente descuidadas. Queríamos mostrar a alguien orgulloso de su imagen de hombre acaudalado..., pero que no está en su mejor momento. Los nudos de las corbatas no estaban bien hechos y los zapatos estaban un poco desgastados, porque es todo fachada”.

DICIENDO ADIÓS: EL NÚMERO FINAL...
  No es habitual que las películas se rueden siguiendo el orden de las escenas, pero así ocurrió con la última escena filmada en Atlanta, que era de verdad el número final. En las últimas semanas de rodaje, los cineastas, el reparto y el equipo técnico sentían el peso del fin de una era. “Rodar el número final fue lo más gratificante de toda la película”, dice Sie. “Nos llevó mucho tiempo bordar la actuación porque sabíamos lo importante que era. Tenía que cumplir muchos objetivos. Debía ser una canción de despedida e iniciar un nuevo capítulo que invitara a evolucionar. Tenía que ser una canción sobre la amistad y sobre conquistar tu propio futuro”.
  Filmar las escenas finales fue muy catártico para todo el reparto y el equipo técnico. Kendrick nos lo resume: “Ya habré llorado a lágrima viva delante de mis compañeros de trabajo unas siete veces”. 
  “Nos conocemos desde hace cinco años, y la secuencia final fue muy emotiva. Intentamos que transmita todo lo que supone ser una Bella”, apunta Wilson. “Estas películas han sido absolutamente claves en nuestras vidas y carreras, así que al poner punto y final a la producción lloramos y nos abrazamos mucho”. 
  Para decir adiós, el equipo de producción acordó que la canción que pusiera el broche de oro fuera el emblemático tema de George Michael “Freedom!". Brooks explica la lógica: “Fue complicado tratar de descifrar cómo debía ser el número final. Tenía que ser un mensaje al público, así como una declaración de hacia dónde debe dirigirse el personaje de Beca. Y había que combinar ambas cosas con un final unificador para las Bellas”. 
  “Técnicamente, el último tema costó mucho esfuerzo”, dice Boyer. “En la escena final, Beca canta el tema de George Michael ‘Freedom!’ y escuchamos un poco de la canción antes, cuando está utilizando su equipo y va a hacer unos loops en la suite del ático. Más adelante, vuelve a cantar esos loops y aquello se convierte en ‘Freedom!’. Según va cantando, comienza solo con su voz para luego entrar en bucle y pasar a ser una maravillosa extravaganza sonora”. 
  Durante el proceso de búsqueda de localizaciones, el equipo decidió que el lugar perfecto era la Ciudadela. “Es una antigua fortaleza circular sobre un acantilado de clara influencia romana”, subraya Sie. “Allí se realizan programas y actuaciones en directo, y pensamos que era la elección ideal. Por eso la recreamos aquí. Literalmente tallamos todo en gomaespuma para crear este escenario. Queríamos que la iluminación fuera muy rock'n' roll, pero también clásica y con un aire del Viejo Continente. Estamos en un enclave arquitectónico europeo de ensueño, atemporal y precioso, así que hicimos venir a un diseñador de iluminación especializado en rock para que nos ayudara”. 
  Cuando las Bellas salieron al escenario, sintieron todo lo que dejaban atrás. Sie reflexiona: “Hay muchísima gente fan de la saga, de los personajes, de todo lo que han vivido con ellos. Es una experiencia muy potente crear una escena mágica para llevar todo a su gran clímax. El nivel de emotividad era intenso y palpable. Incluso en los ensayos, las chicas apenas podían terminar la escena sin echarse a llorar. Lo dejaron todo sobre el escenario aquella noche; todos los presentes pudimos sentirlo”. 
  Handelman reflexiona sobre por qué la saga tiene tantos seguidores: “Dando la nota funciona de muchas formas, pero cuando mejor funciona es cuando encuentra la intersección perfecta entre lo absurdo y lo alucinante. Lo más divertido de este mundillo es lo en serio que se toma a sí misma la gente. Pero el público percibe el talento increíble de las chicas y cómo creen en ellas mismas. Estos personajes se unen para crear un sonido asombroso y muy gratificante, aunque hayan llegado donde están de un modo a menudo ridículo y sin sentido”. 
  Sie valora que estos personajes hayan encontrado el modo de caminar por la fina línea que separa lo extravagantemente excéntrico y lo intrínsecamente auténtico y verosímil. “Es fácil irse a lo estrafalario y excesivo, o ceñirse a lo que resulta familiar. Lo difícil es encontrar el equilibrio entre ambas facetas. Dando la nota tiene ese toque de verosimilitud que uno puede aplicar a su propia vida. Estas chicas pasan por lo mismo que todas nosotras, sea no encajar con los demás, formar parte de un grupo de amigas o intentar ver qué salidas hay tras la universidad”. 
  “Al público le van a encantar las escenas de acción porque me he dejado el alma para que queden de lujo”, sentencia Wilson. “Espero que de verdad gusten y que sean sorprendentes, porque hemos adoptado un tono ligeramente diferente en esta película; no queríamos hacer lo mismo. Queríamos alcanzar el siguiente nivel para los fans. Espero que disfruten descubriendo más sobre Amy la Gorda. Además, me encantan las canciones de esta película. Estamos constantemente cantándolas... incluso cuando no deberíamos”.
  Una vez finalizado este capítulo, concluimos con una reflexión de la productora que ayudó a poner todo en marcha. “Con esta saga, sentimos que hemos dado en el clavo: hemos desatado una oleada de poder femenino no solo en Hollywood y en la industria del cine, sino en el mundo”, dice Banks. Si ese poder nace de entretener al público, mejor que mejor. Y concluye: “Además, cantar, bailar y hacer reír a la gente nunca es una mala combinación”.

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