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NOTA DEL DIRECTOR...
AGNOSIA significa, literalmente, "no conocer". Joana Prats, como victima de esta enfermedad, está condenada a confiar en la versión filtrada que de la realidad le ofrece su entorno... Del mismo modo que el espectador está en manos de un narrador que, pese a "conocer" obviamente desde el principio el destino de los personajes, lo manipula interesadamente.
El peculiar triangulo amoroso que relata AGNOSIA se basa en esos conceptos: conocimiento, confianza, manipulación, mentira... encarnados por personajes arrastrados por sus sentimientos que no pueden asumir su realidad, que desean ser otros o que quieren creer a toda costa que lo que tienen delante es cierto.
Ahí radica mi interés por el proyecto: ¿amar no consiste acado en "mejorar" la realidad ante los ojos de la persona amada?, ¿por qué "proteger" a quién no qeremos que sufra está tan ligado al acto de mentir?, AGNOSIA¿es la mentira un instrumento que nos hace humanos?, si es asi, ¿porqué vemos en mentir un acto deshnsto, si nos mentimos a nosotros mismos continuamente?. No sé la respuesta a esas preguntas, por eso, en AGNOSIA, las formulo mediante el cine, ese mágico instrumento que permite amar/mentir al espectador con su consentimiento.
NOTAS DEL GUIONISTA...
Ésta historia tiene algo de crisol de fascinaciones, de imágenes y texturas dramáticas procedentes de cierta época de la narrativa popular, una época, hoy ya caasi perdida en la memoria, ubicada entre los albores de la literatura gotica y el apogeo del folletin de papel y su consiguiente trasvase filmico en forma de seriales de tono misterioso e intrincads peripecias nacidas para girar sobre si mismas, en perpetua busqueda de, primer, el desconcierto, luego, el asombro, y, por último, y en el mejor de los casos, la maravilla.
Aglutinando elementos estéticos y argumentales de raíces decimonónicas, AGNOSIA prescinde, no obstante, de la inocencia de aquellas obras hipnóticas en su mezcla de sencillez psicológica y romanticismi intenso, aunque conservando de ellas, eso sí, el gusto por la fabulación intrincada no exenta de pormenores siniestros y ocasionales meandros decadentistas.
En los padecimientos de nuestra admirable y enferma heroína, en la grandeza ética de su padre y en las maquinaciones de los villanos que acosan a ambos en la sombra, en las contradicciones de su prometido y los errores del impostor que tomará el lugar de éste, en los conflictos morales del cientifico privilegiado y quién sabe si adelantado a su tiempo... en todos esos detalles y en mil apuntes más presentes en la admirable puesta en escena de Eugenio Mira quisiera que perdurara algo de sue, féval y los du Maurier, George y Daphene, así como, por supuesto, del ignacio Agustí cuya "Mariona rebull" era difícil no evocar en una trama emplazada en la convulsa Barcelona de la renaixença.
AGNOSIA fué escrita por alguien cautivado por la lógica semionírica y la suma de momentos álgidos de un feuillade, y que gustoso se quedaría para siempre a vivir dentro del más bello remake de la historia del celuloide, el "judex" de Franju, por alguien, en definitiva, que no puede evitar sentir un pellizco de conmoción ante expresiones como "oscuro pasadizo" o "complot maligno".