Billy Wilder se sirvió esta vez de la obra de Samuel Taylor para hacr esta especie de Cenicienta moderna, con aires de cuento de hadas, situado en el siglo XX. Posee secuencias muy inspiradas, con ironía en sus ingeniosos diálogos y con ese aire romántico que cautivó a los públicos de aquellos años y también a los espectadores de hoy en día. Obtuvo el Oscar al vestuario de Edith Head.
Acceso a la información completa del film AQUÍ.































































