| Título: | NAMELESS GANGSTER | |
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Tit. Orig.: |
BUMCHOIWAUI JUNJAENG | |
| Nacionalidad: | COREA DEL SUR, 2011 | |
| Dirección: | YUN JONG-BIN | ![]() |
| Guión: |
YUN JONG-BIN |
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| Fotografía: |
KO RAK-SUN |
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| Música |
CHO YOUNG-WUK |
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| Interpretes: |
CHOI MIN-SIK, HA JUNG-WOO, MA DONG-SUK, PETER CAVNOUDIAS, JO JIN-WOONG, KIM SEONG-GYOON, KIM YOUNG SUN, KWAK DO WON |
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| Censura: | NO RECOMENDADA PARA MENORES DE 12 AÑOS | |
| Duración: | 134 MINUTOS |
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Por PACO CASADO
A través del festival de Sitges nos están llegando últimamente algunas películas de nacionalidad coreana que posteriormente son compradas por las distribuidoras españolas, con lo que estamos pudiendo comprobar la calidad de esa cinematografía en la que abundan las del género de gángsteres, aunque por otra parte hay que suponer que las que se presentan a competir en un certamen son las mejores artísticamente, lo cual nos puede dar una imagen desenfocada de dicha cinematografía.
La que comentamos 'Nameless Gangster', es una de las que tuvo más éxito en su exhibición en su país, Corea del Sur, que consiguió llevar a las salas a más de cuatro millones y medio de espectadores. Fue presentada en la sección oficial del Festival de cine de Sitges de 2012.
En 1982 Ik-hyun es funcionario de aduanas, un corrupto que trapichea con productos poco lucrativos y aceptando sobornos, va a ser despedido, pero antes planea vender una bolsa de diez kilos de heroína encontrada en un contenedor y acaba como aliado de Hyung-bae, uno de los jefes mafiosos más importantes de Busan, ganándose la confianza de éste, y convirtiéndose ambos en los amos de la ciudad.
Pero cuando el gobierno del presidente Roh Tae-woo arremetió en los años 90 contra el crimen organizado comienzan a salir grietas en esta relación por ambicionar ambos el poder en solitario.
La cinta es la tercera en la filmografía de Yun Jong-bin con la que hace un retrato sobre la corrupción a través de una trama que resulta bastante entretenida en torno a la mafia coreana, acerca de lo fácil que es corromperse, expuesto en este thriller descarnado y violento, cuyo protagonista es un hombre vulgar, incapaz de muchas cosas, que acaba convertido en un gángster que alcanza una posición privilegiada en la escala mafiosa con un poco de suerte, apoyado en la familia y a base de medrar con intercambios comerciales y traiciones.
La película, que tiene un aire al cine de los ochenta en que se desarrolla la acción, no se distancia mucho del modelo que sobre este género suelen seguir las producciones coreanas que hemos tenido ocasión de poder ver en los últimos años, con personas en apariencias débiles pero que llegan a dominar la ciudad a base de la corrupción de los fiscales, los políticos y la policía.
La violencia siempre está presente en esta clase de films, a veces de manera brutal, cometiendo auténticas barbaridades, aunque en este caso no está muy acentuada, ya que de camino se nos ofrece un cine sociológico sobre una época y un país que creció de forma rápida, creando un milagro económico a base de un crecimiento poco legal.
La acción, que se ambienta en las décadas de los 80 y 90, posee abundantes flash-backs en torno a las acciones que llevan a cabo los protagonistas, fundamentalmente delincuentes, ya que la policía apenas aparece, está bien planificada con una aceptable puesta en escena, aunque uno de sus defectos es el excesivo metraje, lo que hace que sea a veces redundante.
Choi Min-sik, popular actor coreano, encarna aquí al corrupto agente de aduana que termina representando la degradación moral hasta convertirse en un despiadado criminal.














































































