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EXPEDIENTE 39
INFORMACIÓN
Titulo original: Case 39
Año Producción: 2009
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 108 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 13 años
Género: Terror
Director: Christian Alvart
Guión: Ray Wright
Fotografía: Hagen Bogdanski
Música: Michl Britsch
FECHA DE ESTRENO
España: 28 Agosto 2009
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Paramount Pictures


SINOPSIS

En la oficina de servicios sociales, una chica que se encarga de revisar los casos es la encargada de hacer una serie de comprobaciones sobre una niña que parece está teniendo problemas en el seno familiar, una vez hace el informe correspondiente detecta que el problema son sus padres y efectivamente sucede asi pues un tiempo despúes la niña es salvada in extremis por esta chica de una muerte segura, lo que hace que le quiten la custodia a los padres que son encerrados en un psiquiatrico y la niña comienza una nueva vida junto a esta chica que se hace cargo de ella. Pero a partir de ese momento, el mundo de la joven se convierte en una pesadilla, ya que poco a poco iran muriendo en extrañas circunstancias personas de su alrededor...

INTÉRPRETES

RENÉE ZELLWEGER, IAN McSHANE, JODELLE FERLAND, BRADLEY COOPER, CALLUM KEITH RENNIE, ADRIAN LESTER, KERRY O'MALLEY, CYNTHIA STEVENS, ALEXANDER CONTI, PHILIP CABRITA, VANESA TOMASINO, MARY BLACK, BENITA HA

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    El director tenía planeado un cambio radical y un alejamiento de los thrillers de terror para su próxima película, pero algo le hizo cambiar de opinión. El productor Kevin Mister le envió el escalofriante guión de EXPEDIENTE 39 escrito por Ray Wright, y se enganchó al instante.
  “En esa época, yo estaba preparado para salirme del esquema de hacer películas de terror, pero cuando leí EXPEDIENTE 39, era tan divertida que simplemente tenía que hacerla”, explica Alvart. “Era una lectura genial. Leí el guión en menos tiempo del que dura la película. Algunas de las escenas que Ray escribió eran muy impresionantes. Me encantó el hecho de que consiguieran ser sorprendentes de una manera nueva. Conseguía sacarle a uno completamente de su zona cómoda, y esa clase de tensión extrema me interesa”.
  “Sólo me interesan las películas de terror cuando están basadas en miedos reales que todos compartimos, y me gustó especialmente el hecho de que EXPEDIENTE 39 refleja las realidades y emociones que rodean a las familias disfuncionales”, dice el director.
  Para Alvart, el realismo no implicaba prescindir de su característico estilo. Utiliza ritmos visuales intrincadamente construidos para ir elaborando el suspense capa a capa, hasta conseguir un efecto escalofriante. “Me gusta controlarlo todo estrechamente en esta clase de películas, para que todos los elementos físicos (cada pieza de atrezzo, cada color, cada movimiento de los actores) colaboren para crear una realidad para los espectadores, una realidad intensificada que les impulse hasta lugares a donde no sabían que irían”.
  Al realizar el casting, Alvart buscó actores que tuvieran una química entre ellos que crease misterio, emoción y ansiedad. “Para que funcionasen los elementos sobrenaturales de EXPEDIENTE 39, uno tiene que creer de verdad en esos personajes”, explica. “Necesitaba unos actores que pudiesen hacer que esos sucesos extraños pareciesen algo bastante creíble a nivel emocional, y que pudiesen conectar con el público a un nivel más profundo. Y eso es exactamente lo que fueron capaces de hacer Renee Zellwegger, Jodelle Ferland, Ian McShane y el resto del reparto”.

  Para Christian Alvart, el terror comienza en la psicología y la emoción, y utiliza cada elemento del diseño de la película para aumentar la sensación de que el mundo se está escapando de nuestro control. Manipulando los escenarios para crear ilusiones visuales y utilizando una paleta de colores simbólica, Alvart emplea una combinación de trucos nuevos y viejos para mantener al público en vilo durante EXPEDIENTE 39.

  Alvart recurrió a un director de fotografía del que sabía que podía suministrar unos efectos visuales asombrosos: Hagen Bogdanski, “Tenemos una relación muy complicada y profunda”, dice Alvart, refiriendose al director de fotografia. “Pero me quedé muy impresionado con lo que hizo en esta película. Rompió todos los records en cuanto a moverse con rapidez, y sin embargo transmitió el estilo que necesitábamos. Alvart y Bogdanksi utilizaron libremente la cámara en los planos, utilizando grúas elevadas para incrementar constantemente la sensación de tensión, y efectos físicos de cámara con intención de hacer impredecibles las cosas para espectadores acostumbrados a las imágenes generadas por ordenador, menos sutiles. “Me encantan esos anticuados trucos de la cámara, incluso de los años veinte y treinta”, dice Alvart sonriendo. “Trucos como rodar el material hacia atrás, o a diferente velocidad, o abriendo la lente o haciendo temblar la imagen. Es un material que puede quedar genial y tener un gran impacto. También utilizamos por esa misma razón mucha perspectiva forzada en lugar de imágenes generadas por ordenador”.
  La piedra de toque del diseñador Willett fue la casa de Emily, la cual diseñó para que reflejase no solamente su gusto y su personalidad, sino que además le añadió algunas características muy sorprendentes y extraordinarias. Para intensificar los cambios emocionales y psicológicos que se desencadenan con la llegada de Lillith, el diseñador creó unas paredes para los pasillos que podían inclinarse a voluntad, y un techo de oficina que podía descender progresivamente, creando una sensación de desorientación sin utilizar imágenes generadas por ordenador.
  Esos toques en la estructura de la casa de Emily eran tan sutiles que ni siquiera Renee Zellweger se enteró de ellos hasta el momento en que las paredes empezaron a moverse.
  A Willett le parecía que, desde el punto de vista de la dirección artística, la tentación de hacer algo bastante diferente resultaba irresistible, y Christian y los productores estaban totalmente de acuerdo. El resultado fue una manipulación razonablemente completa del mundo en el que vive el personaje central. “Diseñamos paredes que se movían, y techos enteros que podían descender lentamente a medida que el mundo de Emily se iba estrechando a su alrededor”, dice. “Da la sensación de que la realidad está ligeramente alterada, de que algo ha cambiado, pero no se sabe bien qué. Le cambia a uno la perspectiva”.
  Aunque Alvart no tiene nada en contra de las imágenes generadas por ordenador, estimuló a su equipo a utilizar tantos efectos físicos como fuera posible.
   “Sobre todo”, dice Willett, “nuestro objetivo era integrar los escenarios con las interpretaciones y la línea argumental, para que todo se convirtiera en un conducto para una sensación de terror creciente. Lo emocionante fue ver cómo el diseño trabajaba conjuntamente con los actores”, dice. “Empezó a dar vida de verdad a todas las sensaciones que estaban presentes cuando leí el guión por primera vez”.
  Esa misma sensación de rico detalle le daba continuidad a todos los elementos de la producción, incluidos el vestuario, el maquillaje y los efectos visuales. El vestuario contemporáneo de Monique Prudhomme se hacía eco de la misma gama de colores diseñada tan cuidadosamente en los dibujos de John Willett. El maquillaje de efectos especiales de Julie Beaton y Harlow MacFarlane incluyó añadirle pequeñas venas azules a la cara de Jodelle Ferland para hacerla más terrorífica, y la supervisión de los efectos especiales a cargo de Chris Watts aportó una utilización juiciosa de las imágenes generadas por ordenador para añadirle una dimensión infernal al entorno de Emily.
  Desde la estética de la película hasta las interpretaciones, el énfasis se ponía siempre en ir cimentando una sensación interna de terror que lentamente se va haciendo cada vez más real. “Lo genial es que, cuando se empieza a ver EXPEDIENTE 39, parece que se está viendo una película de Sidney Lumet,” dice Misher. “Uno se encuentra en ese mundo descarnado de los trabajadores sociales y los niños problemáticos, y entonces, lentamente, se van pelando las capas de la cebolla y uno se va dando cuenta de que está en un mundo sobrenatural en el que las reglas no valen”.

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